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TENNESSEE 3 (La Joya Negra)

TENNESSEE 3 (La Joya Negra)






Verla subir y bajar siempre me cachondeo, en cualquier posicion que la tuviera me gustaba y lo disfrutaba, pero cuando me montaba, era lo maximo.
De esa forma sentia que no era yo quien me la cojia, ni que se dejaba cojer porque yo queria. Cuando me montaba era ella quien solita se clavaba en mi verga, porque ella asi lo queria.

Patricia era una buena niña, de buenos sentimientos, decente, una chica fuera de serie, pero cuando cojiamos se transformaba totalmente. Yo estaba seguro que con el novio no cojia y lo que es mas, cada dia sentia que terminaria con el novio por mi.

Ese mismo dia en la mañana me conto que dos años atras tuvo un novio, fue el que la desfloro. Tuvo sexo con el porque el le habia prometido que se casarian. Dice ella que solo se la cojio por la panocha, le dio una mamadilla y en cinco minutos todo se habia acabado. Por dos meses no le bajo la regla y tres pruebas de embarazo de la farmacia resultaron positivas. Cuando Patricia le conto a ese noviecillo que estaba embarazada, el muy cobarde se regreso a Peru. El infeliz era peruano e ilegal aqui en el pais y con tal de no hacerse responsable, prefirio regresarse a su pais. Patricia tomo la decision de criar al niño sola y sacarlo adelante.
En esos mismos dias, ella tuvo una caida y fue al doctor para ver como estaba su bebe. Para sorpresa de ella, nunca estuvo embarazada. La preocupacion y el estres le provocaron un embarazo mental. Despues que supo su verdad, se tranquilizo, dejo el estres y su regla se normalizo. Estuvo un año sola y luego conocio al novio actual, pero por la experiencia que tuvo con su primer novio no se dejaba cojer con el segundo.
Pero decia que a mi me sentia diferente, por eso desde el primer dia que lo hicimos no se nego. Y asi hemos mantenido ese ritmo hasta ese mismo dia por la tarde.

Patricia estaba encima de mi, clavandose ella sola mi verga en su panocha a sentones. Me encantaba verla asi porque ademas de lo que sentia en mi verga, veia sus chichotas brincar para todos lados al ritmo de la cojida.
Mientras trataba de concentrarme en el sexo, no podia dejar de pensar en la historia que me conto esa mañana y me hizo verla con otros ojos. Yo la queria en serio, como a una amiga, no la estaba usando solo para cojer, en verdad la apreciaba, pero desde ese momento me prometi que me esforzaria mas para hacerla feliz dentro y fuera de la cama, aunque tuviera su novio, al que sospechaba, cortaria tarde o temprano.

Me levante para quedar sentado y poder abrazar su cuerpo, le chupe las tetas y luego pase a su boca. El dedo del medio de mi mano derecha se lo meti en el culo, de esa forma le estaba perforando sus dos hoyitos al mismo tiempo. Patricia nunca habia sentido eso, asi que sus gemidos se hicieron mas fuertes. Tan fuertes que no nos dimos cuenta que alguien mas estaba en el departamento, tampoco nos dimos cuenta que la puerta de la recamara se abrio.

“What the fuck?”

Patricia y yo volteamos al mismo tiempo a la puerta al sonido de la voz y al mirar quien estaba ahi, Patricia volvio a voltear hacia mi y se cubrio la cara llena de vergüenza.

Era Daysia, yo le habia dado una copia de la llave para que cuando necesitara algo de mi departamento fuera a buscarlo. Asi de profunda era la confianza entre nosotros.

Daysia apenas nos vio, dijo lo que dijo, dio la media vuelta y se fue corriendo. Patricia se bajo de encima de mi, y se sento en la orilla de la cama llorando. Habia perdido a su mejor amiga.

Como pude la tranquilice y le dije que no se preocupara, que yo lo resolveria. Sabia que Daysia estaba fingiendo ese coraje, porque hasta la fecha no le habiamos dicho a Patricia la verdad de que no eramos novios.
Al fin Patricia dejo de llorar, le ayude a vestirse, nos despedimos y la acompañe hasta la puerta diciendole que no se preocupara y asegurandole que todo estaria bien. Ella me dio un beso en la boca y se fue por un lado del departamento. Yo no me meti, camine hacia el otro lado, sabia que Daysia seguia en el estacionamiento de los inquilinos de los departamentos.

Me acerque a mi carro por la puerta del lado del copiloto, abri la puerta y me meti. Solo deje pasar unos segundo de silencio.

“¿Que te pasa, Daysia?” pregunte en ingles. Ella no sabe español.

“¿Porque Carlos? ¿Porque?”

“¿Porque que?”

“¿Porque te la estabas cojiendo?”

“Porque queriamos cojer, Daysia. Cuando dos personas quieren hacerlo, lo hacen y ya. Asi es la cosa.”

“¿Y yo que?”

“Daysia, el que tu y yo nos hayamos hecho pasar por novios para hacer caer a Patricia en nuestra trampa, no quiere decir que teniamos que hacer ‘todo’ lo que hacen los novios.”

“Ya lo se. Pero tenia la esperanza que tambien quisieras cojer conmigo.”

Eso me paro en seco. La verdad nunca imagine que Daysia quisiera eso. A mi se me antojaba cojermela, estaba buenisima. Un poco mas alta que Patricia, caderas anchas, nalgona y tetas medianas. Sinceramente si habia fantaseado con cojermela, pero nunca me le insinue porque pense que me diria que no.

“¿Es porque soy negra?” rompio ella el silencio.

“¿Perdon?”

“Te pregunte que si es porque soy negra que no quieres cojer conmigo. ¿Te doy asco?”

“Por Dios, Daysia, tu sabes bien que el racismo no va conmigo.”

“Si, lo se, perdon, Carlos. Tienes razon. Perdoname.”

Daysia se solto llorando, cubrio su rostro con sus manos y apoyo su cabeza en el volante.

“Siempre sospeche que te estabas cojiendo a Patty, que no solo lo hicieron cuando sucedio lo del bikini [i](TENNESSEE [Venganza contra un novio]). Y no me m*****a, pero yo tambien quiero hacerlo contigo. Tambien soy tu amiga, pero pasas mas tiempo con ella.”

“No es mi culpa, Daysia. Siempre que te invitamos a un lado se te presentan otros asuntos o tu mama te esta llamando.”

“Es que tu no entiendes, es dificil con mi mama.”

“Tienes razon, Daysia.” Le dije seriamente. “No te entiendo. Puedo entender que quieras ayudar a tu mama y a tu hermanito, pero que tu mama quiera controlar tu vida como si fueras una niña, eso no lo puedo entender.”

Daysia se quedo callada, dejo de llorar y se limpio las lagrimas. Su mirada se perdio hacia el frente mirando a la gente que nadaba en la alberca. De pronto volteo a verme y sin avisarme se me lanzo como una devoradora a besarme. Yo, por supuesto que le correspondi el beso, y ella como una experta, hurgaba dentro de mi boca con su lengua.

“¿Me cojerias tambien a mi como lo haces con Patty?” Me pregunto al tiempo que con su mano izquierda me agarraba la verga por encima de los shorts.

“Claro que si, Daysia. Siempre que quieras y tengamos tiempo. A mi se me antoja tu cuerpo. Estas buenisima, pero no pense que tu tambien quisieras hacerlo. Ademas de que casi nunca estamos solos, y cuando lo estamos, ahi esta tu mama llamandonte.”

“¿Entonces si me cojerias si te lo pido?”

“Claro que si, pero hoy no. Ya se me hace tarde para el trabajo.”

“A mi tambien,” me dijo. “De hecho venia por mi gorra de McDonald’s porque ayer la olvide aqui y ya debo irme.”

Daysia, ahora muy contenta, me dio otro beso y se salio del carro. Yo me quede otro momento. Necesitaba digerir lo que acababa de oir.
Esa noche, Daysia y yo hablamos por telefono. Nos poniamos de acuerdo en como hacerle para cojer sin que fueramos interrumpidos por su mama.
Al dia siguiente ella trabajaria en la mañana en su trabajo de secretaria, pero en su segundo trabajo de medio tiempo en McDonald’s tenia el dia libre. Solo que no se lo diria a su mama. Yo iria a recogerla al McDonald’s despues de que su mama la fuera a dejar y creyera que la dejo trabajando.

A la tarde siguiente, le dije a Patricia que no podia verla porque estaria con Daysia. Patricia me vio con esos ojos celosos, pero ya le habia platicado lo que sucedio y tuvo que aceptar. Daniela, quien en el Strip Club llamado Jaguars se hacia llamar Kasandra, nos esperaba esa noche y le llame para decirle que no iriamos, entonces me dirigi a levantar a Daysia.

Daysia parecia una niña impaciente, desde que se subio al carro no dejaba de besarme, incluso cuando nos subimos a la Expressway, me saco la verga y me la iba jalando todo el camino.

Al llegar a mi departamento, cerramos todo. Queria que esto fuera algo especial para Daysia, asi que compre unas velas aromaticas y las deje prendidas cuando fui a recogerla. Al llegar, todo el departamento estaba impregnado con el suave aroma a cerezas, aroma favorito de Daysia.

Yo me acomode en la cama, no teniamos mucho tiempo para la hora que se supone que Daysia saldria de trabajar. Ella se dirigio al baño y yo, de dos o tres patadas me quite todo hasta quedar en boxers. Apenas me los iba a quitar pero el ruido de la puerta del baño abriendose llamo mi atencion.
La figura que vi me dejo con la boca abierta. Daysia vestia un baby doll que la hacia resaltar. Ya que Daysia es una mujer negra, hacia contraste con la tela blanca del baby doll, una tela que transparentaba y logicamente por debajo se veia la piel negra de su cuerpo. En la parte de las tetas tenia ranuras que permitia que ese par de pezones negros asomaran para afuera.

Se veia preciosa. Estaba buenisima. Sus piernas no gordas, pero llenas de carne parecian que brillaban. Me le quede viendo fijamente a los ojos. ¿Como era posible que no me habia cojido antes a este mujeron si casi iba a cumplir un año que la conocia.
Un detalle que no les habia platicado de Daysia es que sus ojos no son negros ni cafes sino borrados. Cuando uno los mira, parecen grises.

“¿Te gusta mi cuerpo?”

“¿Mi verga debajo de los boxers te dice algo?”

Bajo su mirada y vio que la cabeza de mi verga ya asomaba por la orilla del elastico apuntando hacia el techo. Algunas gotas de mi semen ya escurrian.

“Se te ve deliciosa.”

“Nada comparada contigo. Mira ese cuerpo que tienes. Estas buenisima.”

Los halagos parecian gustarle a Daysia, cada vez que se los decia, ella ponia una cara bien picara. Al contrario de Patricia, los gestos de Daysia y sus muecas la hacian parecer cada vez mas puta.

Se acerco a la cama, mas bien a mi y comenzamos a besarnos. Sus besos tenian mucha pasion. Yo me pasaba de besar sus labios a besar su cuello, sus mejillas, le daba mordidas en las orejas, mientras con mis manos recorria su cuerpo.
Me encanto pasar mis manos en sus nalgas, la parte baja del baby doll consistia en una diminuta tanga, lo que dejaba sus cachetotes traseros al descubierto. Yo podia sentir en mis manoseos que Daysia apretaba las nalgas como si fueran sensibles al toque. Despues de un rato de agasaje, Daysia me empujo y cai sentado en la cama y ella empinandose hacia el frente, saco mi verga tiesa de debajo de los boxers y empuñandola con una mano, comenzo sus movimientos hacia arriba y abajo.

Con la presion que hacia con su mano me hacia sentir que no me la estaba jalando sino que estaba cojiendo una panocha. Yo no pude mas que disfrutar de esa jalada, me deje caer de espalda mientras que Daysia seguia apretandole el pescuezo al ganso.

“Oh, Daysia, oh. Siguele asi.”

“¿Te gusta, papi?”

“Me encanta. Tu mano es magica.”

“Y espera a que sientas lo demas.”

Dicho esto, de una bocanada se metio toda mi verga hasta las profundidades de su boca, yo no estoy circuncidado y ella con solo sus labios me hacia la piel hasta atras. Me dolia, pero con su lengua reponia el dolor en placer.

“Oye, se nota que eres toda una experta mamando verga.”

“En eso si tengo mucha experiencia. Cuando era freshman en la High School cobraba $10 dollars por una mamada. De hecho tuve que dejar de hacerlo porque mi mama encontro en mi cuarto unos volantes que repartia entre mis compañeros para que se supiera y el que quisiera me contactara.”

Ahora entendia porque la mama de Daysia era asi con ella. Ella misma se habia acarreado sobre si que su mama fuera exageradamente estricta con ella. Aunque si ya era mayor de edad, no deberia seguir siendo asi con ella.
En eso estaba pensando cuando senti que Daysia queria forzar su lengua por el orificio de mi pene, me mordia la cabeza y lamia todo el palo, claro, incluia tambien chuparme los huevos.
Antes que expulsara toda mi leche, Daysia se fue lentamente montando en mi, al parecer era mi turno de tomar el control, nos besabamos al tiempo que yo le sacaba la bata del baby doll, me hubiera gustado juguetear mas con el baby doll, ya que sus pezones salian por las ranuritas de la bata para chuparselos a mi antojo, pero el tiempo era corto. Teniamos unas tres horas mas menos algunos 45 minutos de camino para regresar al McDonald’s.
La piel morena de Daysia era exitante, se sentia muy suave, nunca antes habia estado con una mujer de color. De hecho, Daysia era apenas la sexta mujer que me iba a cojer, pero nunca imagine que me llevaria una gran sorpresa.
Los pezones de Daysia era negros y muy grandes, las tetas eran medianas, en repetidas ocasiones trate de meterme una chiche entera a la boca, y era muy poco lo que me faltaba para tenerla toda adentro. Mientras chupaba, lamia y mordia sus pezones, con mis manos le apretaba las nalgas, las cuales tenia muy suaves, pero firmes.
Nuestras lenguas enroscadas buscaban mas de nuestro sabor. Nos pusimos de rodillas en la cama y lentamente fui sacandole la tanga del baby doll. Cuando la tenia a las rodillas, la fui empujando hacia atras hasta dejarla sobre su espalda.

“Wow, tienes la panocha peluda.”

“Bueno, siempre dijiste que te gustan mas peludas porque eso te hacia sentir que estabas con una mujer y no con una niña. Desde que me dijiste eso, deje de razurarme con la esperanza de estar contigo. Quiero ser para ti una mujer.”

“Y eres toda una mujer.”

Pero no sabia el secreto que esta mujer guardaba.
Le saque la tanga y la hice a un lado, mi lengua se preparaba para probar por primera vez esa panocha, por lo que podia ver, ya estaba mojada.
Mi lengua saboreaba esos labios negros, me imagino que Daysia se habia untado alguna clase de crema porque sabia a chocolate. Los labios de Daysia eran pequeños y el hoyo se veia aun mas pequeño. Pero por muy chiquita que estuviera su panocha, no se la podia perdonar. Me la comia con gusto imaginando que no seria la ultima vez que me la cojeria.

Daysia no gemia ni gritaba, solamente le escuchaba una respiracion agitada. Cuando me aseguro que la hice venir dos veces, prepare mi verga para metersela por ese hoyitos mojado.

“Metemelo despacito, papi, ya viste que la tengo bien apretada.”

“No te preocupes, mamasita. Te la metere despacio y poco a poco.”

“No, ¿sabes que? Mejor ponte de rodillas y sientate en tus piernas.”

No se porque me pidio eso, pero lo hice y Daysia se monto encima de mi. Se fue metiendo mi verga poco a poco y lentamente. Su rostro mostraba que le dolia mucho, eso en verdad me sorprendio. La panocha la tenia bien apretada y por su expresion sabia que era mas dolor que placer para ella. Al fin tenia toda mi verga dentro, pero lo apretado que lo senti, comence a pensar que en realidad se la habia metido por el culo y no por la panocha. Envolvi su cuerpo con mi brazo derecho mientras ella subia y bajaba lentamente en mi verga, por el frente se veia que la tenia en la panocha, pero lo apretado que se sentia me decia que la tenia en el culo.
Con mi mano izquierda le abri las nalgas y con los dedos de la derecha le busque el culo, si lo halle y poco a poco le fui metiendo el dedo del medio.
Aunque lo tenia apretado, no lo era tanto como Patricia, pero lo que si me sorprendio era lo apretado de la panocha. La estaba perforando por ambos lados, Daysia ya habia acelerado el ritmo en mi verga. Si seguia asi, haria que me viniera pronto.

“¿Quieres darme por detras?” me pregunto.

“Caray, ¿podria esta cojida ser mas sabrosa? Por supuesto que quiero darte por detras.”

“Bueno, deja mi gatito un ratito, y dame por el chiquito.”

La iba a acomodar de a perrito, pero no quiso.

“Mejor acuestate y yo me subo arriba de ti.”

Me parecio extraño. Asi es como me encanta cojerme a Patricia, pero con Daysia me parecio extraño. Pero como era nuestra primera vez juntos, quise darle el gusto, aunque a veces lo que me decia o pedia me parecia que no tenia sentido.

Me acoste y subiendose encima de mi se fue clavando en mi verga. Sabia que se la estaba metiendo por el culo, pero por alguna razon estaba cubriendose la panocha con su mano.

Daysia subia y bajaba en mi verga por un largo rato, sus tetas medianas no se movian tanto como las de Patricia. Poco mas y tendriamos que volver.
Con Daysia nunca supe cuando se venia porque nunca gemia, solo agitaba su respiracion. Pero por su propia admision ya llevaba como tres orgasmos a parte de los dos que le di cuando le mamaba la panocha.

Yo quise jugar otro rato con su panocha, mamarsela y meterle unos dedos, asi que cuando Daysia me dijo que se habia venido una vez mas, la tome de la cintura para levantarla.

“Ahora si, deja comertela otro rato.” Le dije.

“No, mira, mejor deja te chupo la verga, hay algo que siempre quise hacer y quiero probar contigo.”

La actitud de Daysia me desconcertaba, pero no quise entrar en discusion, asi que nuevamente accedi a sus deseos. Me quede acostado boca arriba mirando al techo dispuesto a disfrutar de esta nueva mamada que me dijo queria probar en mi. Primero que nada, senti que con la bata del baby doll me limpio la verga, no le pregunte porque pero supuse que no le gusta probar su propio sabor y entonces senti su lengua envolviendo la cabeza de mi verga.

Deje a Daysia hacer lo que mejor le parecia y aprovechandose de eso, en una bocanada se metio uno de mis huevos, luego el otro y finalmente los dos juntos. Nunca me habian hecho sentir eso, ni siquiera la experta Daniela/Kasandra la primera vez que nos conocimos (TENNESSEE 2 [Strip Club]), me di cuenta que Daysia tenia mucha experiencia pero inexplicablemente le faltaba experiencia tambien.
Podia sentir que para mamar verga se pintaba sola, pero para cojer, parecia que no sabia lo que hacia.
Entonces Daysia hizo algo que me llevo a niveles extremos, algo que nunca pense sentir y por supuesto, que nunca pense en dejar que me hicieran.

Me paso la lengua por el culo.

No puedo explicar lo que senti, aparte del placer, extasis y sorpresa. Levante la cabeza para mirarla, su rostro metido entre mis piernas, me devolvio la mirada y con sus ojos grises me decia que no iba a parar, que ni siquiera lo pensara.
Tuve que rendirme a ese placer, no podia hacer nada, solo disfrutarlo y sinceramente... si que lo estaba disfutando.

Una sonrisa se me escapo cuando recorde la forma en que me dijo que habia algo que siempre quiso hacer y queria probar conmigo. Al principio pense que se trataba de una garganta profunda. Aunque no tengo la verga grande, ninguna de las mujeres con las que habia estado se habia metido toda mi verga a la boca. Pense que no conoceria niveles mas altos de placer, Daysia me habia hecho llegar al epitome del placer. No podia, no puedo y nunca podre negar que su lengua en mi culo me volvio loco. Era una situacion enormemente placentera, no podia haber algo mejor.
Pero Daysia volvio a sacarme de mis pensamientos. Dejo de lamerme el culo y se volvio a meter mi verga a la boca y en el momento menos esperado, sin ensalivarse el dedo, me lo metio hasta el fondo en el culo.
Ahora bien, aunque eso NO ME GUSTA, me hizo sentir la verga muy diferente, sus mamadas eran mas fuertes, el placer mas intenso, era como si chupara al tiempo que succionaba para sacarme todo lo que hubiera adentro y en espacio de escasos dos minutos me hizo descargar toda mi furia en su cara. Nunca antes habia expulsado tanto esperma como ese dia. La cara de Daysia ya no era totalmente negra. La mayor parte de la cara estaba cubierta por ese liquido blanco, espeso y pegajoso.

En verdad que Daysia era toda una joya.

Una joya negra.

Daysia aun no se limpiaba la cara, se volvio a meter mi verga a la boca para dejarmela limpia. Su dedo ya lo habia sacado de mi culo y esa venida me habia hecho hasta sudar.

Para limpiarme el sudor de la cara, estire mi mano para alcanzar la bata blanca del baby doll y secarme con ella. Daysia no se dio cuenta de ese movimiento porque seguia, con su boca, limpiando mi verga.
Cuando acerque la bata a mi cara, mire lo que Daysia tanto trataba de ocultar.
Sin avisarle y con movimientos bruscos, me safe de debajo de Daysia y forzandola la tumbe de espalda sobre la cama. Con mi mano izquierda la sostenia del pecho acostada y con la derecha y con mis piernas abria las piernas de Daysia. Ella luchaba para que no lo hiciera, pero mi fuerza fue aun mayor que la de ella. Por su color no se distinguia bien, pero si pude descubrir lo que me imagine y aun para estas mas seguro, le pase la mano por su panocha y la mancha quedo en mis dedos.
Daysia solo cubrio su cara con sus manos y comenzo a llorar.

"¿Eras... virgen?"

Daysia no dijo nada, seguia sollozando, la queria mucho y a pesar de todo me dolia verla llorar, pero aun no me podia calmar por lo que acababa de descubrir.

"CHIN-GA-DO. ¿Porque no me lo dijiste antes?"

"Porque sabia que si te lo decia no me ibas a querer cojer..."

"PERO POR SUPUESTO QUE NO LO HUBIERA HECHO..." interrumpi con un grito. Luego suavizando la voz. "Al menos no asi, Daysia. ¿Te das cuenta de lo que me acabas de hacer?"

"¿Que diferencia habria si lo supieras o no si como quiera me la ibas a meter?"

Mire a Daysia directamente a los ojos. En verdad esta mujer no sabia la diferencia. Al parecer ella nunca habia soñado con una noche romantica, llena de pasion, pero sobre todo... AMOR.

"Vistete," le dije. "Se nos hace tarde y debo irte a dejar antes que tu mama vaya por ti."

"Ok."

Se volvio a meter al baño, escuche el agua correr y yo me vesti sin asearme pensando en lo sucedido.
Ya en el carro, reinaba el silencio hasta que Daysia ya no lo soporto.

"Ya nunca mas me vas a volver a hablar, ¿verdad?" Me dijo en voz baja.

"Daysia, ¿nunca soñaste con una velada romantica? ¿Que tu primera vez fuera algo especial?"

"Para mi fue especial."

"No, Daysia. No lo fue. Te coji, te hice mi puta. Eso esta muy lejos de ser especial. ¿Sabes la diferencia entre cojer y hacer el amor?"

“Yo quiero ser tu puta”

No podia creer lo que me estaba escuchando decir, el antiguo Carlos, el que amaba a una sola mujer con toda el alma, el decente, serio, amoroso, ese Carlos estaba resurgiendo de las cenizas como el fenix. Al parecer aun habia un codigo de honor en mi cinico corazon.

En el camino fui explicandole a Daysia la diferencia entre hacer el amor y solo cojer. Me sentia mal por la forma en que sucedieron las cosas. Si otra fuera la situacion, con orgullo hubiera proclamado que desde ese dia en adelante convertiria a Daysia en mi puta como lo hice con Patricia y Daniela/Kasandra, pero no era el caso.
Lo que no podia entender es como una mujer tan experta en temas del sexo halla resultado tan inexperta e ignorante en asuntos de sueños y deseos. Quiza su mama era tan dura que lo unico que Daysia buscaba era atencion, no importaba como se la dieran, siempre y cuando le dieran atencion.

Al llegar a McDonald's miramos a todos lados, cuando ya estuvimos seguros que la mama de Daysia aun no llegaba, ella se bajo.

"Carlos, ¿me puedes perdonar por el mal rato que te hice pasar?"

“No fue mal rato, Daysia. Solo deseo que me hubieras dicho la verdad antes." Con una sonrisa. "Te hubiera preparado algo especial."

Al llegar a mi departamento, lo primero que vi fue el baby doll de Daysia, no se si lo olvido o lo dejo intencionalmente. La mancha de sangre no era grande, solo que me toco la suerte que me iba a limpiar la cara con esa parte.

El tiempo siguio su marcha, por supuesto que despues le regale a Daysia una noche como lo sueña toda mujer, y al fin comprendio la diferencia entre hacer el amor y solo cojer. En efecto, tambien a ella la hice mi puta. Solo que a Daysia no me la cojia tan seguido como a Patricia y a Daniela/Kasandra, a causa de su mama.

Entonces llego Octubre del 2011, mi cumpleaños, y en mi departamento se habian reunido Patricia, quien se convirtio en mi amante principal. Daysia y yo decidimos decirle la verdad de que no eramos novios, pero no le dijimos sobre la trampa del bikini. Despues Patricia termino con su novio, pero ella y yo nunca comenzamos una relacion formal. Saber que Daysia no era mi novia, eso la motivo a postularse como mi mujer principal, la primera de las tres.

En mi departamento estaba tambien Daniela/Kasandra y sus tres hermanas, Aracely, Damaris y Darcy, que por cierto, esa misma mañana me habia cojido a Aracely, segun ella como regalo de cumpleaños, debo admitirlo, tambien ella fue una muy buena cojida.

Se encontraba tambien reunido en el departamento Manuel, el unico amigo que pude hacer en Tennessee y su hermosa esposa Nora, ella estaba buenisima, pero nunca, ni siquiera en mis mas locos sueños podria imaginar cojermela. Ademas de que en ese momento tenia seis o siete meses de embarazo de su segunda niña.

Las cuatro hermanas querian bailarme, pero yo les habia advertido antes que no lo hicieran, por lo menos hasta que Manuel y Nora se fueran. Si Nora se llegara a enterar que las cuatro hermanas eran strippers, Manuel tendria problemas porque para Nora, las cuatro hondureñas tambien eran conocidas de Manuel, pero ella no se imaginaba donde las habiamos conocido.

Patricia todo el tiempo se la paso sentada mi lado agarrada de mi brazo como mostrandole a todo el mundo que ella era la dueña y señora de... pues de mi. Eso no me m*****o ni me incomodo, antes bien me sentia a gusto de que todos pensaran que era mi novia, aunque nosotros sabiamos la verdad.

Se lo que estan pensando. Falta alguien en la fiesta.

Todos estabamos en la sala de mi departamento teniendo conversaciones divertidas, a veces un poquito subidas de tono. Incluso Nora participo en la conversacion. aunque eso se me hizo raro porque Nora es muy seria, muy reservada, pero ya ven lo que dicen por ahi: "Las serias son las mas peligrosas".

Entonces el timbre sono y siendo que Daniela/Kasandra era quien estaba mas cerca a la puerta, ella abrio.

Alli estaba parada, con una caja mediana en sus manos envuelta con papel de regalo.
Ella y Daniela/Kasandra se miraron muy desafiantes. Nunca se habian visto.

"¿Y tu quien eres?" pregunto Daniela/Kasandra con cierta frialdad.

"Daysia."


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