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TRES EN LA MIRA 2 (Consuelo de una madre)

TRES EN LA MIRA 2 (Consuelo de una madre)






“Carlos, mijo. ¿Estas ahi?”

“Si, ahorita salgo.”

Doña Mague, la mama de Rosaura y Nelly estaba hablandome por la ventana de mi cuarto. Yo estaba preocupado y sabia porque me estaba buscando. Ella habia descubierto que yo andaba espiando a Rosaura desde la ventana del baño mientras ella se bañaba.
Sabia que tenia que salir a darle la cara, pero esa mañana habia despertado bien cachondo y frustrado porque la noche anterior no pude ver a Rosaura.

Yo estaba sobre la cama jalandomela para sacar toda mi frustracion, pero habia un pequeño detalle que habia olvidado.
La familia de Rosaura y yo nos teniamos tanta confianza que yo entraba a la casa de ellos como si fuera mia y ellos venian a la mia de igual forma. Y ese detalle lo recorde cuando vi que la puerta de mi cuarto se abrio y doña Mague me miro cerrando rapidamente la puerta.
A tropezones me levante y me vesti y me embadurne las manos de Icy Hot, se me ocurrio una forma de hacerle creer que me estaba untando Icy Hot y no lo que realmente vio.

Cuando Sali a la sala, ella estaba sentada esperandome, yo fingi un dolor en el muslo, pero era muy tonto si pensaba engañarla. Aunque preferia mil veces que me dijera algo de lo que vio en mi cuarto que lo que sucedio la noche anterior.

“¿Te lastimaste la pierna anoche que saltaste la cerca?”

“¿Mande?”

“¿Que si te lastimaste anoche?”

Que estupido fui, fingi lo de la pierna para que pensara que me estaba untando el Icy Hot y no supiera que me la estaba jalando y lo unico que consegui fue darle una razon mas que confirmaba que estaba yo espiando a su hija en el baño.

“¿Porque lo hiciste, mijo?”

Era inutil que lo negara. Ella sabia la verdad y negarlo solo empeoraria las cosas.

“No lo se, la verdad no lo se.” Respondi. “Usted sabe que amo a Rosaura con toda mi alma, aunque lo que hice demuestra lo contrario. A pesar de todo, sigo amando a Rosaura.”

“¿Y tu crees que esa es forma de ganarse su corazon?”

“Pues no, no se que me paso.”

“¿Como fue que te animaste a hacer eso? ¿Que te motivo a hacerlo?”

Ya un poco mas relajado le conte la verdad. Le dije que la vi semidesnuda cuando su sobrina abrio la puerta de su cuarto. Lo que no le conte fue que eso fue hace mas de un mes y que desde entonces noche tras noche deleitaba mi pupila con la hermosura de ese cuerpo de mujer.

Al parecer doña Mague creyo en mi sinceridad, su semblante cambio mientras me miraba casi con compassion. No estaba seguro, no podia asegurarlo, pero creo que mas de una vez la vi mirandome directo a la verga.

“Mijo, yo se que un muchacho de tu edad tiene la tentacion de hacer esas cosas. Y yo se que amas a mi hija, de lo contrario, ya hubieras hecho lo que cualquier otro muchacho de tu edad, e ido a buscar a alguna mujer para satisfacer tus necesidades de hombre. Pero preferiste serle fiel a Rosaura y satisfacerte con verla a ella y no a nadie mas.”

“No se que pudiera ella pensar de mi.”

“Tampoco lo se yo, pero a lo mejor se sentiria halagada.”

“¿Halagada? No lo creo, no de ella. Rosaura es muy pura como para sentirse asi despues de lo que le hice.”

“¿Y fue solo a ella a quien viste?”

“¿Que quiere decir?”

“Bueno, en la casa tambien vivimos Nelly y yo, y tambien esta Johana (Johana es la esposa de Pablo, el hermano mayor de Rosaura), y puede que se te halla hecho facil querer ver, pues a mi no porque ya estoy vieja, pero Nelly y Johana estan jovenes.”

“No me lo tome a mal,” le respondi. “Pero usted sabe que Johana me cae mal, nunca se me cruzaria en la mente algo asi con ella, y Nelly, usted sabe que ella me inspira mucho respeto.”

“Bueno, yo solo preguntaba y mijo… no vuelvas a hacer eso, si en verdad quieres a mi hija, piensa que eso solo puede llevarte a perderla para siempre.”

Le di la razon, ella me dio un abrazo y se fue. Ese dia yo no trabajaba, me tocaba descansar. Pero sentia tanta vergüenza con Rosaura que no queria ni mirarla. Las cosas que doña Mague me dijo, aunque fueron simples, la forma en que me lo dijo me hizo pensar y me senti muy mal. Se llego la hora en que Rosaura se iba a trabajar y yo me escondi hasta mi cuarto, sentia que ella podia verme.

A eso de las siete de la tarde, ya comenzaba a obscurecer, estaba yo sentado en la sala oyendo algo de musica cuando mire que la puerta se abria, era Nelly que venia a invitarme a comer una hamburguesa, con todo respeto me negue, sentia vergüenza con ella tambien, aunque ella no lo sabia. Y por la ventana de la sala vi que se fue en su carro. Como diez minutos despues doña Mague entro.
Venia a preguntarme porque no habia ido a su casa en todo el dia y porque no acepte ir con Nelly a comer. Le confese que me sentia muy avergonzado y que sentia como si todos me apuntaran con el dedo.

“¿Rosaura sabe que fui yo quien la espiaba?” Pregunte.

“No lo se,” respondio doña Mague. “No comento nada de lo que sucedio anoche.”

Casi senti que queria llorar, me levante del sillon y me pare frente a la ventana grande viendo hacia afuera. Ya todo estaba obscuro, incluso mi casa. La unica luz que iluminaba la sala era la del stereo. Doña Mague se me acerco, me abrazo en un abrazo largo. Poco mas y yo hubiera llorado, pero lo que ella hizo me distrajo de mis pensamientos.

“¿Quieres un cariñito?” me pregunto mientras con una mano me apreto la verga.

Yo, tomado por sorpresa solo emiti un sonido.

“¿Eh?”

“Que si quieres un cariñito,” repitio mientras me dio otro apreton de verga.

No me dio tiempo a responder, se dio la vuelta y se fue, la segui con la mirada, mudo. Me sente en un sillon y en la obscuridad, mi verga tomo vida.

Doña Mague no es el tipo de mujer que muchos describen aqui en xhamster. He leido historias de hombres que escriben que se cojieron a sus suegras, a sus mamas o tias o cualquiera otra mujer de edad madura y siempre las pintan con cuerpos de muchachas de veinte años, por eso no creo esas historias. Doña Mague tenia poco mas de setenta años, es chaparrita, pero muy nalgona, de ella sus hijas heredaron las nalgas que tienen, es regordete y las tetas aunque algo grandes, las tenia caidas.
Pense en jalarmela recordando el apreton que me dio hacia unos minutos atras, pero la puerta se volvio a abrir. Era ella que traia un vaso de leche y un platito con galletas para mi. Penso que por la preocupacion que tenia no habia comido en todo el dia.
Miro por sobre el pantalon que tenia la verga dura, dejo el plato y el vaso en la mesita del centro y sin aviso se monto encima de mi.

“Te gusto el cariñito que te di, ¿verdad?”

No podia negarlo, pero no dije nada. Intentaba hacerla a un lado, argumentando que Nelly o Pablo podrian encontrarnos haciendo eso, pero ella seguia restregandose contra mi. Segun yo le decia que la podia lastimar ahi, y ponia mi mano en su panocha y la empujaba como rechazandola, pero solo era el pretexto para tocarla hasta que finalmente cedi.
Ella montada sobre mi, parecia que queria clavarse mi verga en su panocha, pero ambos estabamos vestidos. Ya sin decir nada, ella brincaba sobre mi y yo con la luz verde le puse las manos en las nalgas y se las apretaba, ella gemia despacio como si me sintiera adentro hasta que no aguanto mas.
Se levanto y se retiro un poco, se bajo el pantalon y los calzones que traia, pero solo se saco la pierna izquierda. La pierna derecha aun la tenia puesta y se volvio a montar. Otra vez la volvi a agarrar de las nalgas, las pellizcaba, apretaba e incluso le daba un par de ligeras nalgadas, ella seguia restregandose contra mi, hasta que me susurro al oido…

“Sacala tu tambien. Asi no se puede.”

Entonces se levanto un poco y yo, debajo de ella, como pude me baje el pantalon hasta las rodillas y me volvi a sentar. Doña Mague, con su mano derecha me agarro la verga.

“Uy, que grandota la tienes.”

En realidad no la tengo tan grande, aunque si me han dicho que la tengo algo gruesa, pero tenia que ponerme a pensar que doña Mague tenia mas de veinte años que no habia estado con un hombre. Tanto tiempo, era logico que le pareciera que mi verga era muy grande, aunque no lo fuera.

Entonces ella se levanto un poco y con su mano dirigio mi verga hasta la entrada de su panocha, pero no se la metio.
Mas bien estuvo acariciando con mi verga toda la raja de su panocha y los alrededores. Pude sentir, que como Rosaura, la tenia bien peluda tambien, tal y como me gusta.
No se la pude ver por la obscuridad, ademas de que estaba montada en mi.
Hasta que poco a poco senti caliente en la cabeza de mi verga, ella se la estaba metiendo poco a poco. Cada milimetro que ella se metia escuchaba su gemir, hasta que senti que estaba completamente sentada en mi, sus nalgas apoyadas en mis piernas.

“Ay mijo, hijole, la siento hasta la garganta.”

“Jajajaja, ¿no se le hace que exagera?”

“No, ¿como crees? Si me meto la mano por la boca puedo tocar la cabeza de tu miembro. Siento bien rico en mi parte.”

Y luego lentamente se la empezo a sacar hasta dejar solo la cabeza dentro y se volvio a dejar caer, acelerando cada vez mas el ritmo. Extrañamente, sentia su panocha bien apretada. Yo miraba como subia y bajaba, su mano izquierda estaba en mi hombro derecho y su mano derecha apretaba sus tetas por encima de la blusa. Nunca se las saco, pero podia ver que sus pezones se marcaban por debajo de la blusa.
Raro era, cada vez que le metia la verga, sentia como si por dentro ella tuviera una mano que me la apretaba. Ya el ritmo esaba muy acelerado hasta que un ligero grito me aviso que se estaba corriendo. No solo eso, sentia claramente como si agua estuviera chorreando a lo largo de mi palo. Mi cara de sorpresa le dijo que no sabia lo que estaba sucediendo.

“Cuando era joven y estaba con mi viejo, cuando terminaba siempre me salia un chorro que parecia que me estaba orinando.”

Yo sabia que se referia al squirting, pero no queria entrar en teorias con ella. Cuando hubo terminado, se quedo quieta un momento.

“Ahora sigues tu, mijo.”

Y agarro vuelo, subia y bajaba, yo me relaje, me recargue al respaldo y cerre los ojos. No podia creer que me estuviera cojiendo a la mama de Rosaura. Mi verga la sentia bien dura y ella parecia que queria mas. Sus gemidos casi parecian llanto, peo no era que estuviera llorando, sino que disfrutaba de lo que hacia mas de veinte años no sentia.
Con el recuerdo del cuerpo de Rosaura y el pensamientos de que me estaba cojiendo a su mama, no tarde mucho para venirme yo tambien.
No me preocupe de que mi verga la tuviera adentro. Me corri y llene su panocha de mi leche. Ella solo solto un suspiro. Me dijo que mi semen estaba muy caliente. Y como si no hubiera pasado nada, se levanto, metio la pierna en el pantalon y se levanto los calzones y el pantalon, dio media vuelta y se dirigio a la puerta.

“No se te olvide, mijo, lo que hiciste con Rosaura no te va a ayudar.”

Y se fue…

A la media noche cuando llego Rosaura, la mire bajarse de su carro y entrar a su casa, mire el foco de la cocina prendido, pero la luz del baño nunca se prendio. Creo que tenia miedo…

Dos dias despues aun no podia creer lo que sucedio. Pero nuevamente vino doña Mague a mi casa. Iba yo llegando de mi trabajo y Rosaura ya se habia ido. Unas dos horas mas y Nelly llegaria de su trabajo. Pablo, pues el se iba a sus trabajos por temporadas y en esta occasion no estaba alli.

Doña Mague sabia a lo que venia. Sin decir nada me agarro de la cabeza y me estiro hacia sus tetas, desabrocho su blusa y se saco las tetas por debajo del brasier sin quitarselo. Las tetas eran grandes, aunque ya colgaban aun estaban en buena altura, eran de pezones grandes, rosas tirandole a blancos. No tarde mucho antes de metermelos a la boca primero uno.

“Ahora la otra porque se pone celosa.” Me dijo llevando mi cabeza a la otra teta.

Estaba concentrado comiendo las tetas, pero senti claramente que ella se levantaba la falda y se quitaba los calzones. Sin dejar de mamarle las tetas, le puse mi mano sobre la panocha y mientras con los dedos le daba jalones a los pelos, con los dedos de la otra mano le perforaba la raja.

Despues de un rato de chuparle las tetas, me enderece para desabrocharme el pantalon, y cuando me hube sacado la verga, la agarre de la cintura para voltearla, empinarla y metersela.
Cuando ya la tenia empinada para cojermela me detuvo…

“A ver, dejame darle un besito antes de que te metas.”

No podia creer lo que acababa de oir. ¿Me iba a mamar la verga?

Nunca me imagine que ella tuviera conocimiento del arte del sexo oral, pero estaba super emocionado, yo le meteria mi verga por la boca y si se la llenaba de leche, pues ni modo.
Me agarre la verga de la base y la dirigio a su boca. Cual fue mi sorpresa cuando ella me la agarro y en vez de metersela a la boca, solo le dio un beso.

Eso fue todo.

No hubo mamada.

Un simple beso.

Luego se volvio a voltear, se empino y con sus manos se abrio las nalgotas. Yo estaba un poco decepcionado, y ella lo noto en mi cara, pero al menos me la iba a cojer.

Yo no hice lo que ella dos noches atras, yo no se la meti lentamente sino de una estocada se la deje ir hasta el fondo y ella solto un alarido. Nunca supe si fue de placer o dolor, pero lo disfrutaba al maximo, la tenia empinada, la jalaba de las caderas. Con que gusto veia como sus nalgas chocaban contra mi pelvis y como se le movian, parecian de gelatina.

Me canse de los movimientos, asi que me detuve, pero doña Mague comenzo a empujar hacia atras clavandose de nalgas contra mi verga.
Y una vez mas, de tanto extasis le llene la panocha con mi leche, cuando le saque la verga vi como le escurria mi semen mezclado con sus jugos. Sin limpiarse, se subio los calzones y se bajo la falda y asi como llego, se fue.

Por alguna extraña razon me sentia usado por ella, pero la verdad es que yo tambien la estaba usando a ella. Mientras me la cojia, no sentia la tentacion de espiar a Rosaura en el baño. Si ella no me habia descubierto, entonces todavia tenia las cosas a mi favor.

El proximo Domingo todos descansamos, Rosaura, Nelly y yo, las hermanas decidieron ir a pasear y doña Mague no quiso ir con ellas, yo sospechaba el porque.

“Hola, mijo. ¿Tienes tiempo?”

“Claro, ¿que necesita?”

“Bueno, creo que eso ya lo sabes.”

Doña Mague venia vestida con un vestido, pero de su hombro colgaba una toalla grande. La pase a la sala, pero ella siguio caminando hasta mi cuarto.

Supongo que esta vez queria la comodidad de mi cama. Al entrar al cuarto se dirigio al baño (tengo mi propio baño en mi cuarto a parte de los dos baños de la casa), se levanto el vestido, se bajo los calzones y se sento como a orinar. Ya me iba a salir pero ella me alcanzo de la mano, me atrajo hacia si misma y parado frente a ella desabrocho y bajo mi pantalon y boxers a las rodillas, y con mi camiseta se tapo la cabeza, parecia que le daba vergüenza que la viera haciendo lo que me iba a hacer. Acto seguido, senti que su lengua lamia mi verga, y de pronto se metio la cabeza a la boca.
Era genial lo que sentia, pero queria mas. Sin decirselo, me saque la camiseta y la deje al descubierto, ella volteo a verme pero no dejo de chuparme la cabeza.
Entonces entendio que yo buscaba mas. Se saco la cabeza y me miro.

“¿Te gusta mijo?”

“Si, la verdad si.”

“Pero tu quieres que me la meta toda.”

No le dije nada.
Ella tampoco, pero sin dejar de verme, abrio su boca y se metio la verga, pero para mi sorpresa, no solo metio la cabeza, sino que trago toda. Como lo he dicho antes, no la tengo muy grande, pero sinceramente sentia tocar partes que no pense que alcanzaria.
Se la saco toda y de un solo empuje se la volvio a meter. Cada vez me dejaba la verga mas lubricada. La sensacion era tan fuerte que incluso olvide que me la estaba mamando y comence a bombear como si me estuviera cojiendo una panocha. La agarre de la cabeza y la jalaba con fuerza hacia mi, nunca se quejo, parecia que tambien lo disfrutaba hasta que no pude mas y me vacie en su boca.
Ella me miro con sorpresa, pero saboreaba en su boca mi semen.
Le tome el borde del vestido y se lo saque, desabroche su brasier, lo deje caer al suelo. La tenia completamente encuerada, la lleve a la cama.

Sentada el borde de mi cama, le abri las piernas, aunque ya me la habia cojido dos veces, esta era la primera vez que le veia la panocha. Bien peluda, aunque los vellos no eran negros como los de Rosaura, eran cafes y algunos le tiraban a grises. Con mis dedos le abri la panocha y cuando me iba acercando para mamarsela, ella tiro el semen que aun traia en la boca, solo para decirme que no.
Por alguna razon ella no queria que le comiera la panocha. Despues me dijo que porque la tenia muy fea y que quiza me daria asco. Creo que le daba vergüenza que siquiera la mirara. No quise incomodarla, asi que le dije que no habia problema. Yo sabia que tarde o temprano me daria la panocha para que se la mamara. Y asi como la tenia al borde de la cama, le puse la cabeza de mi verga entre los despliegues de los labios de su panocha y de una sola estocada se la deje ir hasta el fondo.
Me la estaba cojiendo con mas desesperacion, esa occasion me sentia extra cachondo, seria por la forma en que vi que me mamaba la verga o no se. Sin que se la sacara, ella se enderezo quedando sentada, lo que me dio acceso facil y rapido a ese par de tetas que comenzaban a volverme loco, ya sin pedirle permiso, simplemente me las meti a la boca. Doña Mague se tenso, creo que descubri que la parte mas sensible de ella estaba en sus pezones. Le encantaba que se los chupara. Su cuerpo se hacia mas duro mientras me la cojia y le mamaba las tetas.

Por un minuto cerre mis ojos y en mi mente no era doña Mague a quien tenia ahi, sino que era el cuerpo de Rosaura el que estaba penetrando.
Mi mente la recordo en las tantas veces que la mire desde la ventana del baño. Ese cuerpo tan bien formado, piernas torneadas, nalgas redondas y grandes, panocha peluda, y abdomen plano, tetas pequeñas y rostro angelical.

Pero un fuerte gemido de doña Mague me trajo a la realidad, era a ella a quien me estaba cojiendo y no a su hija. Senti un poco de decepcion, pero debo admitir que a pesar de sus setenta y tantos años, doña Mague seguia siendo una buena cojida.
Esta señora ya habia tenido sus hijos, pero por poco mas de veinte años, sin tener sexo, puedo asegurarles que se sentia como si fuera virgen. Tenia la panocha bien apretada. Despues de un rato de estar cojiendo, intercalando varias posiciones diferentes, escuchandola gemir y tensando su cuerpo en repetidas ocasiones, me di cuenta que al menos se corrio algunas siete u ocho veces.

Yo todavia tenia energia para mas, pero doña Mague y yo llevabamos facil poco mas de una hora cojiendo, asi que Nelly y Rosaura podrian llegar en cualquiera momento. Nos metimos otra vez al baño, pero esta vez hasta la tina en la regadera para bañarnos y quitarnos el sudor y el polvo que se nos pego cuando nos estuvimos revolcando en la alfombra. Ya dentro de la tina…

“Oiga, pues dejeme terminar a mi tambien ¿no?”

“¿No habias acabado en mi boca?”

“Pues si, pero luego le seguimos en el cuarto y mireme como estoy.”

Miro mi verga que apuntaba hacia el techo.

“Uy, se ve bien sabrosa asi mojada (esa era su palabra para todo lo que le gustaba). Pero bueno, andale, nomas hazle rapido porque Rosaura y Nelly no tardan en llegar.”

Me dio la espalda, se empino, me agarro la verga y la dirigio a su panocha.
Se la insarte asi como estaba empinada, me la cojia a velocidad rapida para venirme pronto. Me encantaba ver como sus nalgas rebotaban contra mi pelvis, Se las agarre con mis manos y las separe lo mas que pude, bajo el golpe del agua vi ese culo tan apretando. Sabia que ese dia no sucederia, pero deseaba que algun dia me lo diera.
Mala suerte para mi, nunca me dio el culo. No me lo dijo con estas palabras pero tecnicamente me dio a entender que su panocha servia de entrada y su culo solo era de salida.
Mientras me la cojia con mas fuerza y rapidez le propine unas cuantas nalgadas, el recuerdo de Rosaura vino a mi mente otra vez, el recuerdo de su cuerpo mojado despues de bañarse en mi cabeza me hizo chorrearme inundando la panocha de doña Mague, quien al parecer se volvio a venir junto conmigo dando un grito de placer que hizo eco en el baño.
Solo terminamos de bañarnos y ella se fue a su casa justo a tiempo para recibir a Rosaura y Nelly que ya volvian de su paseo.

Fueron muchos meses los que me estuve cojiendo a doña Mague, casi un año entero, cada vez que teniamos la oportunidad cojiamos, en algunas sesiones solo teniamos tiempo para chuparle las tetas, en otras ocasiones solo le agarraba las nalgas, pero sin duda, nuestra vida sexual era muy activa. Yo queria a Rosaura, por supuesto, el cuerpo de doña Mague no podia compararse al de su hija, pero al menos tranquilizaba mis hormonas y evitaba que quisiera ir a espiar a Rosaura.

“Mijo, necesito decirte algo.” Me dijo doña Mague casi un año despues de estar coje y coje. “Creo que cometi una indiscrecion.”

“¿Porque? ¿Que paso?”

“Tu sabes que yo con mis hijas tengo mucha confianza, y platicando con Nelly le dije que por tu edad era muy probable que tu cuerpo estuviera pidiendo a gritos el calor de un cuerpo de mujer y…”

“No me diga que le dijo que usted y yo…”

“No. ¿Como crees? Mis hijos no me lo perdonarian nunca si lo supieran.”

“¿Entonces?”

“Pues solo eso le dije.”

“¿Y Nelly que le dijo?”

“Que eso probaba que en realidad amabas a Rosaura. Porque otro en tu lugar se hubiera estado divirtiendo con otras, pero que tu te mantenias fiel y con la esperanza. Pero que habia algo muy importante que tenias que saber”

“¿Que cosa debo saber?”

“No lo se, no me lo dijo, pero te lo dira a ti.”

Pasaron unos dias y yo me sentia intrigado. Lo que Nelly me queria decir me tenia nervioso. Hasta que una tarde…


“Carlos, ¿me quieres acompañar al centro? Tengo que ir a comprar algo.”

“Claro, tu nomas dime a que horas…”


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