This is a print version of story El comienzo (pt2) by fg06 from xHamster.com

El comienzo (pt2)

....
-¿Y como sabre que lo cumplirás?
-Yo siempre cumplo mis promesas.
-¿Solo una cogida y ya? Me lo prometes.
-Claro, salvo que tú luego vengas y me pidas más. Jajaja.
-¡Imbecil!
Zaaaz de nuevo una cachetada, pero esta lo suficientemente fuerte, como para que me agarrara el cachete lastimado.
-¡Hay María querida te hace falta mucha educación!
-Ok, esta bien Roberto, pero donde no me cumplas la promesa, juro que te corto los huevos.
Acto seguido me tiro del cabello y me arrodillo.
-¡Cállate María que aquí el que pone las reglas soy yo!


Aun no podía creer la condición en la que me encontraba. Sabía como era Roberto, pero nunca me imagine que pudiera llegar a adoptar esa condición tan dominante. Suspire, y viéndolo desde abajo le dije:
-Vale, creo que voy entendiendo. Se hará como tú digas.
-¡Bien! Ahora cállate y pasa.
No me quedo más que seguirlo, x la mirada que se cargaba y por lo que antes ya había hecho sabía que no dudaría en “destruirme”, así es que me dispuse a acceder a su chantaje.

Llegamos a la sala, él se sentó y me dijo que me quedara parada.
-Ja, y quien lo diría María, estas aquí a mi completa disposición.
- Sabes que es por que no me queda de otra, pero si me mientes y me chantajeas de nuevo, juro que me las pagaras.
Se paro de su asiento, me vio fijamente a los ojos, me hizo una sonrisa de esas que parecen sarcásticas y me volvió a tomar del cabello.
-¡De rodillas guarra!, alguien como tu no merece a estar en dos pies.
Acto seguido me volvió a poner de rodillas.
-Rober…
-¡A como hablas guarrita! ¡Cállate! ¿o es necesario que te enseñe a obedecer?
No pude más que bajar la cabeza y permanecer en silencio.

-Veamos que haz cumplido y que no. Llegaste muy puntual, pero en tono agresivo. No me llamaste Señor y hablas de más. ¡Quítate la ropa para ver si traes ligueros negros!, por que zapatos con tacón de 7cm no traes. ¡Y que decir de la falda, esa parece de monja, yo te dije que una mini falda!, Del collar no te preocupes que debo tener alguno y si no, pues cualquier cosa sirve, para la guarra que eres creo que no necesitas algo de clase. El cabello te lo pasare, esa cola que traes me sirve para poder moverte a gusto. A km se nota que traes brassiere, y la blusa, es negra. Manicure, barato pero algo es algo, pedicure… ¡AUN NO TE HAZ DESVESTIDO COMO TE ORDENE!
-Rober… Señor, es que…
-¡Mira María, una cosa es que sea paciente y otra es que me quieras ver la cara de pendejo!, te di unas instrucciones que tenías que seguir, y no haz cumplido más de una. ¡ASÍ ES QUE AHORA OBEDECE!
Apenada y asustada comencé a quitarme la ropa, ya estaba por quitarme la ropa interior, cuando Roberto me dijo:
-¡Lo he pensado mejor, quédate con la ropa interior!
Así lo hice.
-Y ponte los zapatos.
Seguí obedeciendo.

Mientras tanto Roberto se había sentado y había prendido un cigarro. Suspiro y me dijo:
-Espero que sepas que tus actos tienen consecuencias, y también el no obedecerme. Por ahora solo quiero que vayas a la cocina y traigas de la mesa lo que más te guste.
Contra mi voluntad, semi desnuda, fui a la mesa de la cocina. No podía creer lo que veía, una soga, una mordaza, pinzas y cualquier cantidad de aparatos que si no me cuidaba, podrían hacerme sufrir. Tomé la mordaza y me regrese a donde estaba Roberto. Había entendido el mensaje y no pude más que agacharme y decirle:
-Señor esto fue lo que más me gusto.
-Jaja. Creo que a la guarrita no le agrada la idea de ser castigada, y por eso ha elegido lo que ha considerado mas Light, ¿cierto?
- Es que…
Zaaz una cachetada.
-Perdón señor, olvide por un momento mi roll.
-Bien así me gusta, vas entendiendo.
- Si Señor, tiene usted razón. Aparte creo que le agradara la mordaza, por que así ya no tendría que escucharme.
- Jajaja. Bien. Me agrada esa idea, más sin embargo al final aprenderás a callarte y a no necesitar de la mordaza. Por ahora solo quiero descansar, y me hace falta algo en que poner los pies, ¿se te ocurre alguna idea?
- Eh…
- ¡Eureka! guarrilla, tu serás mi banquito para pies. Más te vale que este cómodo, por que si no…
- Si Señor, lo que usted diga.
-Otra cosa más, quítate la tanga y el bra, que eso de sentir un cuerpo con ropa no se me da.
- Si señor.
Me acomode en bolita debajo de los pies de Roberto, no se me ocurrió otra postura. Creo que le agradó por que acabo de ver un partido de football sobre mí.

Justo cuando empezaba a acalambrarme me dijo:
-Ve a mi recamara, abre el 2do cajón del closet de abajo para arriba y trae lo que más te guste. Solo una cosa he, no se te vaya a ocurrir traerme toda la caja. Tienes 2 minutos, si no, ya sabes te atienes a las consecuencias.

Me dirigí al cuarto de Roberto, busque en él cajón que me había dicho, y encontré una cajita con pelis porno. Agarre rápido una al azar y me dirigí hacia la sala.
-Señor, tenga. Le dije.
-Prohibido tocarse he guarra.
-Si, Señor.
Empezó la peli, ya saben lo típico de una peli porno, una chica cachonda masturbándose, después llega un tipo a hacerle un “trabajito”, la chica le hace una gran mamada, el chico antes de follarla le da unos lengüetazos bla bla bla.
Ni Roberto ni yo estábamos lo suficientemente excitados como para que se notara, sin embargo cuando el chico empezó a penetrar a la chica me empecé a mojar, no tanto por la escena, si no por los gemidos de la nena.
No se como, pero Roberto lo notó y me dijo:
-¡La guarrita se esta empezando a poner cachonda he!
- No Señor, es simplemente que es chica gime delicioso.
- Lo se. Pero tu no estas aqui para disfrutar, si no para que yo te disfrute. ¿Entendido?
-Si señor.
-Bien. Ahora.. ¡Quiero hacerme una paja con tus tetas, ven!
-Pero...
Solo sentí el dolor en mi nalga derecha.
-¡Ya te dije que tu no tienes ni voz no voto, a menos que te lo de yo! Ya me hartaste, hasta ahora te perdone todo.
No me dio tiempo de pensar, Roberto agarró su cinturón y me amarro las manos x detrás de la espalda, me puso boca abajo en el sillón, puso uno de sus pies sobre mi cabeza mientras con una mano me daba de nalgadas.
-¡Ya entendí, ya entendí!
El proseguía.
-Señor Rob…
Me metió la tanga en la boca y después me puso la mordaza.
-¡Así me gusta mi guarrilla, escuchar solo el sonido que produce mi mano al nalguearte por no saber obedecer!
- Gr.. mmm.
No supe cuantas nalgadas fueron, solo se que habían sido tantas que ya las ultimas no las sentia.
Soy demasiado orgullosa, por lo que no quize llorar, todo el dolor lo sacaba por medio de mis gritos fallidos.
Supongo que Roberto se detubo hasta que ya no pudo más. Si sus manos estaban rojas, seguro mis nalgas estaban peor.

-Vas a acabar obedeciendo por las buenas o por las malas. ¿Entendiste?
Asenti con la cabeza.
-Te voy a quitar la mordaza, por que me gusta acabar en la boca de las guarrillas como tu. Ni te emociones que solo será una paja en tus tetas, podía haber sido simple, pero escogiste el camino díficil y doloroso.
Diciendo esto me coloco en el sillón de forma que mi cabeza quedaba volando y mis pernas en el respaldo del sillón.
Se quito el pantalon y los calzonsillos, dejando al descubierto una polla de tamaño regular, pero gruesa, muy gruesa.
-¡Abre las piernas guarra!
No queriendo, obedecí.
-Veamos que tan humeda estas.
Metió uno de sus dedos, lo saco y me dijo:
-Te falta poco para que empiezes a suplicar por una polla, ¿no es cierto?
-Si Señor. (Me limite a contestar)
-¡Que guarra eres!, ¡Lastima que a ti te toque esperar!
Me hizo una señal de que ya iba a empezar, asi es que con mis manos aprete mis tetas para que apretaran más y Roberto pudiera tener una buena corrida. Pensaba que a lo mejor eso sería todo, que a lo mejor Roberto se iba a compadecer de mi y que me dejaría ir, pero claro que no fue así.
Mientras el obtenia su "rusa", yo obtenia mordidas en las piernas, mordidas que para mi sorpresa resultaban muy gratas.
De repente,solo escuche:
-¡Abre la boca guarra!
No lo hize, algo en mi no dejó que lo hicera.
Roberto se corrió en mi cara al ver que no abri la boca.
-Con que muy macha, ¿no?
-Señor no es que...
No pude acabar por que las manos de Roberto estaban en mi cuello, apretandoló.
-Bien María, ahora si REALMENTE empezaras a suplicar. Ya no te tendre piedad. Ahora si conoceras lo que realmente significa obedecer. Ahora si conoceras el significado de la palabra SUMISIÓN.

No se si sea logico, pero eso que hizo Roberto provoco en mi aparte de una extraña sensación, unas ganas profundas de seguir, unas ganas de querer desafiarlo como para ver de hasta donde era capaz. En ese momento comprendí, que Roberto podía ser la persona que tanto había buscado.




Story URL: http://xhamster.com/user/fg06/posts/107430.html