donde hacen su nido las olas del mar

Hace unos días tuve que estar una semana en el Puerto de Veracruz por trabajo. Las mañanas muy ocupadas y por la tarde y noche con mucho tiempo libre. Ese tiempo de ocio me hace pensar en cosas ricas y me gusta caminar viendo la ciudad.
Siempre tuve ganas de unas medias rojas, me hacen sentir sexy, divertida y algo traviesa. Así que busque una tienda de lencería, las escogí y me regresé a mi hotel justo a un lado del café más conocido del puerto.
Me las probé y me encantaron como me quedaban, estuve dándome unas vueltecitas en la cama y me excitaba la sensación en mis piernas y nalgas, con el sólo roce del material me excité al máximo. Necesitaba unos brazos fuertes que me hicieran sentir más femenina.

Me imagino que cuando empiezo a fantasear con algo se me nota en la cara, porque al día siguiente la gente con la que trabajo estaba muy atenta conmigo, estoy en el mundo de la publicidad y hay mucho ambiente. Así que me dejé consentir y exageré algunos de mis movimientos y miradas para ver si alguien notaba mi deseo.

Al terminar la jornada de trabajo, dos de mis clientes me invitaron a comer, lo cuál acepté con gusto. Un caldo de camarón y cocteles hicieron la tarde muy agradable. Jorge, el primero de ellos es algo más bajo que yo, pero muy simpático y con piernas fuertes, eso me excita y Fernando es un poco más alto que yo y con una espalda y brazos increíbles. La plática y los tragos nos relajaron mucho y me empezaban a insinuar cosas como "hay mucho maricón en lo que haces" y yo les dije que sí, sin pena, y me atreví ha decirles que eso lo hacía más divertido, a lo cuál sonrieron y me empezaron a ver diferente.

Un poco ya borrachos los tres, me preguntaron cosas personales, como de la familia y así descubrí que Fernando vivía sólo, tenía 43 años y le gustaba mucho el deporte, así que Jorge quedó descartado de inmediato y me dediqué a hacerle ojitos a Fer.

Sugerí cambiar de lugar, Fernando entendió y nos despedimos de Jorge, aunque él también me estaba tirando la onda, decidí no ser tan golosa y quedarme con uno.

Llegamos a casa de Fernando, un lugar muy sobrio y elegante, nos tomamos un tequila y ya no quise perder el tiempo así que empecé a acercame conforme hablabamos y a sobarle las piernas, él se espantó al principio, pero casi de inmediato se excitó y dejó que pusiera mi mano donde quisiera. Le pregunté si no le importaba que a mi me gustara vestirme de mujer, se río un poco y me dijo que ya se lo imaginaba y que nunca lo había hecho así. Será tu primera vez, le dije sonriendo.

Me empecé a bajar los pantalones y al verme con mis medias rojas, le brillaron los ojos, me dijo que tenía un cuerpo muy estético y femenino, que no se lo podía imaginar, se excitó tanto que me jaló de las nalgas y me empezó a besar mi pecho y el cuello, ese jalón, esa fuerza, me puso lista para lo que fuera, me encanta que me agarren así.
Después de unos ricos besos y quitarle la ropa, le pedí ir a la regadera para estar bien limpios y frescos.

El baño se volvió largo, caliente, le dí una mamada que me dijo que nunca olvidaría, la tenía cabezona y gordita, tenía mucho pelo, todo muy masculino, se la mamé hasta que se vino en mi boca, lo caliente de su semen me tenía como gelatina, suave...

Nos recostamos un rato, desnudos. Me pidió que me pusiera las medias, lo hice sin pensarlo, quería seguir disfrutando. Esta vez fue más tranquilo, me metió su lengua a mi culo, me dió unas mordiditas en mis nalgas, le pedí que se lubricará y me lo fuera metiendo despacio, los dos haciamos mucho ruido, yo me vine casi al instante, la sola idea me excita mucho.

Todo esto pasó al cuarto dia de trabajo, aun quedaba un día más. Lo tuvimos que planear con calma, él quería hacer muchas cosas y verme con ropa sexy, quedamos de irnos juntos al terminar la reunión del día siguiente, ya les contaré...
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Categories: Gay MaleShemales
Posted by veradebcn
3 years ago    Views: 90
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candi0058
retired
3 years ago
Gracias por tu relato muy calente me vine en mis pantaletas quiero leir tu proxima captulo
Candi