La Despedida de Solteros (el principio)

La Despedida de Solteros (el principio)


Para sorpresa de nuestras familias y amigos, con Pablo decidimos casarnos, a pesar de que apenas habíamos estado menos de ocho meses jugando a ser novios.
Nos dedicamos a los preparativos de la boda, bien simple nomás y al acercarse la fecha llegaron también las famosas despedidas de solteras y solteros.
Mis amigas organizaron ir a un club nocturno donde bailaban strippers. Y la misma noche los amigos de Pablo organizaron un asado en la casa de uno de ellos, aunque todo el mundo sabía que también habría strippers, pero femeninas.

Llegado el día, me vestí con unos bonitos zapatos de tacos altos para realzar mis largas piernas, una minifalda negra bien ajustada que me marcaba bien la cola y un top negro bien ceñido, que me realzaba bastante mis redondas tetas. Noté que la tanga me m*****aba, ya que la concha me ardía un poco. Supongo que era porque, con tanta vorágine del casamiento, hacía casi una semana que no cogía con Pablo. Así que decidí ir sin nada debajo.
Mis amigas me pusieron unas orejitas en el pelo y un pompón blanco en la cola, al mejor estilo “conejita”, cenamos en la casa de una de ellas y luego nos dirigimos al boliche para ver desnudarse a los strippers.
Una vez ahí seguimos tomando algunos tragos y gritándole barbaridades a los musculosos que hacían su show arriba del escenario. Hasta que comenzaron a preguntar quién estaba por casarse y entonces me hicieron subir al escenario. Tres strippers me rodearon y empezaron a bailar moviéndose sensualmente, apenas vestidos con unos pequeños taparrabos, frotando sus bultos bien grandes y endurecidos contra mi cuerpo.
Comencé a calentarme muy mal, sentía que mi concha se humedecía y en cualquier momento era capaz de acabar en un orgasmo, solamente de verlos alrededor mío y sentir sus pijas duras restregándose contra mi cuerpo. A uno de estos chicos en especial se le notaba tremenda herramienta bajo el slip.
De repente me hicieron inclinar sobre el respaldo de una silla y uno de ellos me sujetó las manos por delante, inmovilizándome. Otro comenzó a acariciarme las piernas desde los tobillos, subiendo por los muslos y el de la verga más grande simplemente me levantó un poco la falda, creyendo encontrarse aunque fuera con una breve tanguita.
La sorpresa fue grande para todo el mundo, al ver mi cola al aire y mi conchita depilada bien expuesta, ya que había separado mis piernas para mantener el equilibrio. Mis amigas y todas las mujeres presentes comenzaron a gritar desaforadas, pidiendo a los strippers que me cogieran allí mismo, con todo ese público femenino observando y disfrutando del espectáculo.
El que venía subiendo por las piernas se dedicó a tocarme suavemente la rajita y a acariciarme el clítoris, pero sin abrirme los labios ni meter un dedo. De a poco sentía que me iba humedeciendo cada vez peor, ya estaban por empezar a chorrear mis flujos si seguía así.
Cerré los ojos y comencé a jadear muy despacio, pero por supuesto, nadie lo notó porque los aullidos femeninos de la platea tapaban cualquiera de mis suaves gemidos.
A esa altura quería que me cogieran, ya no me importaba nada más. Quería una pija bien dura adentro de mi concha, no importaba que no fuera la de mi futuro marido. Estaba muy caliente, necesitaba desesperadamente que me cogieran bien fuerte. Giré mi cabeza y encontré la mirada del stripper. Le rogué con los ojos que me la metiera de una buena vez, pero no entendió el mensaje. Al contrario, me dio unas palmadas en la cola, dejó de tocarme, giró hacia el público y pidió un fuerte aplauso para mí.
Me acomodé la falda y bajé temblando del escenario. Mis amigas estaban excitadísimas, querían subir todas para que las manosearan un poco, o ellas manosear algunos bultos interesantes.
Una de ellas, Carla, la más puta de todas las divorciadas, se abalanzó hacia los strippers y consiguió que le prestaran atención. La izaron por los brazos hasta el escenario y le ataron las manos a la espalda. Una vez así, uno de ellos la hizo arrodillar y le propuso que le quitara el slip pero utilizando solamente sus labios. Por supuesto Carla comenzó a desplegar su habilidad y en menos de cuatro tirones el chico tenía su taparrabos por las rodillas, dejándonos ver una gigantesca verga todavía no demasiado erecta.
Carla por supuesto se metió en su boca semejante cosa y enseguida consiguió ponerla durísima. Después nos miró a nosotras buscando aprobación y le pidió a los gritos al stripper que la cogiera allí mismo para deleitar a las chicas.
Se inclinó sobre la misma silla donde había estado yo, mirándonos a todas de frente y el chico se ubicó a sus espaldas, masajeándose ahora esa dura pija.
Yo estaba disfrutando el espectáculo desde mi mesa, rodeada por mis amigas, cuando sentí que un par de delicadas manos me abrían las piernas por debajo del mantel y enseguida una lengua comenzó a rozar mi clítoris y mi monte bien expuestos. Un par de dedos me abrieron los labios vaginales y la lengua sedosa hizo el resto. Decididamente era obra de una mujer. Cerré mis ojos disfrutando de una tremenda chupada de concha que me estaban dando y unos instantes después sentí un calor que subía entre mis muslos y dejé escapar un fuerte aullido mientras acababa en un orgasmo muy intenso.
Mis amigas me miraron extrañadas sin entender demasiado. Justo en ese momento Carla estaba también gritando como una loca bajo los embates del stripper, que la sujetaba bien firme por las caderas mientras le llenaba la cola de leche.
Nunca supe quién había sido mi amiga tan cariñosa y que me había sacado semejante calentura justo en el momento preciso. Se escabulló por debajo de las mesas sin darse a conocer. Era extraño, porque en nuestro grupo no había lesbianas, o al menos, hasta ese día ninguna había declarado esa condición.
Carla bajó del escenario con cara de perra bien cogida y con semen deslizándose entre sus bellas piernas. Seguimos un rato más brindando a mi salud y por mi loca idea de casarme.
Luego nos fuimos separando. Cuando me quedé sola inicié el regreso a casa. Aunque ya era la mad**gada bastante avanzada, no sabía que la noche recién estaba comenzando…








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Categories: Lesbian SexVoyeur
Posted by sandritamdq
1 year ago    Views: 988
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