El olor de mi padre

Yo siempre he sigo gay. desde niño me excitaba ver en las revistas o en la tele a hombres enseñando el pecho,la barriga o el "paquete". Ahora que tengo 16, me obsesiona ir al cesto de la ropa sucia y sacar los calzoncillos usados de papá, para olerlos y demás. Mi vida cambió hace dos noches:

Papá se despidió de mi al momento de irse a trabajar. Como siempre gustaba de bañarse antes de irse, sabía que esas eran mis oportunidades para portarme mal. Pasados unos minutos después de que el se retiró, subí a la planta alta y me dirigí al cesto de la ropa sucia. Con minuciosidad busqué sus calzoncillos, pero no los encontré. Me metí a su habitación, misma que dejaba siempre sin llave. Procedí a buscar la prenda y la encontré hecha bolita junto a su bata y toalla de baño.

Agarré la prenda, la metí bajo de mi playera y salí de su habitación para entrar en la mía. Ya sentado en mi cama, saqué sus calzoncillos (que eran blancos)y comencé a extenderlos. Me percaté de que tenía manchas de residuos de orina por delante, además de que había dejado dos vellos púbicos. Lentamente llevé los calzoncillos a mi nariz, dando una fuerte y profunda olfateada. Oh. el aroma a macho hacía que cerrara los ojos y me perdiera, después comencé a lamer la zona donde van el pito y los huevos y me sentía morir. Estuve oliendo y lamiendo su calzoncillo, hasta que mi excitación provocó que me estorbaran mis prendas. Gradualmente me despojé de mis ropas, hasta que estuve desnudo y me subí a la cama. Ya acostado, tomaba los calzoncillos de papá y los paseaba por todo mi cuerpo. Durante el fetiche, frotaba ferozmente la prenda contra mis huevos; Los pelos que encontré aquella ocasión, los pasaba por mis labios haciendo presión. Para este momento yo había llegado al grado máximo de excitación. Como el pito ya lo tenía bien duro y parado (aparte de que me dolía), procedí a dar fin a la sesión de aquel día. Extendí los calzoncillos de papá sobre toda mi cara y comencé a masturbarme maliciosamente. Entre el aroma, mis pensamientos y la calentura de aquella ocasión. no me hubiera dado cuenta de lo que estaba apunto de suceder.

Estaba perdido en mi fantasía y de repente "el velo" que cubría mi cara fue brutalmente arrebatado. Al abrir los ojos. Ahí estaba papá, quien había regresado a la casa, estaba exaltado y me miraba con una cara de asombro y enojo. Tomé una almohada de mi cama para tapar mis partes excitadas y traté de explicarle, pero tenía un nudo enorme en la garganta que no me dejaba salir palabra alguna. Sin apartar su mirada de la mía, arrojó a la cama los calzoncillos que me había quitado de la cara, dio la vuelta y salió de mi cuarto cerrando la puerta.

Ya no pude salir de mi habitación, temía toparme con el y su reacción; Por horas estuve meditando: ¿Porque el regresaría antes? ¿No puse el cerrojo a la puerta de mi cuarto cuando entré? O peor aún, ¿Habré cerrado la puerta? ¿Estaba tan caliente que me perdí?. Durante mi reflexión llegué a la conclusión de que papá me echaría de la casa.

Cuando menos me di cuenta, cayó la noche. Me dispuse a deshacer mi cama, de repente escuché que mi padre tocaba la puerta. Me puse exageradamente nervioso, pero procedí a atenderlo, pensé: que pase lo que tenga que pasar. Al abrir la puerta encontré a mi papá quien olía a alcohol y tabaco; Cuando apenas iba a hablar con el, puso sus manos sobre mis hombros y me arrinconó hasta la orilla de mi cama. Quedé sentado en la orilla del colchón, cuando el se desfajó su camiseta y luego se la retiró. No le quitaba la vista de encima, quedé pasmado por lo que estaba haciendo y mas, al ver su torso al descubierto. De pronto el me dijo: ¿Entonces que. vas a querer? yo lo miré a la cara y le dije que si. El estando de pie, se despojó del cinturón y se bajó sus bermudas hasta los tobillos, quedando solo en calzoncillos.

Mirar su cuerpo así me dejó anonadado, entonces preguntó: ¿Me vas a ayudar o quieres que todo el trabajo lo haga yo? Puse mis dedos sobre el resorte del calzoncillo que llevaba puesto, pero en lugar de bajárselo pegué súbitamente mi cara contra su paquete. Respiré y respiré su aroma como desquiciado mientras frotaba mi cara contra su bulto. El me dijo: Si. ya vi que te vuelve loco mi olor ¿Quieres saber de donde viene todo eso?, el me apartó de su paquete y procedió a bajarse lentamente los calzoncillos. Cuando apenas le veía el pelo del pubis me calenté, pero me quemé por dentro al ver que su miembro rebotaba al ser liberado del calzoncillo.

Miré su verga semirrecta y sus bolas eran grandes coloradas y peludas. Mi papá puso su mano sobre mi cabeza y dijo: "regalame unas mamadas para excitarme" Ya iba a meter su pene en mi boca, cuando vi que jaló su prepucio para atrás (no está circuncidado) y me ordenó que la devorara. Como nunca había mamado una verga, comencé por tragármela toda y después la lamía de arriba a abajo, desde el pubis hasta la punta. Con mi boca podía sentir que su miembro agarraba firmeza, palpitaba bastante y sus venas se le marcaban más y más. Seguía las indicaciones que le me diera, a veces me pedía mas lengua, que le echara más saliva, en fin, todo lo que fuera necesario para complacerlo. Al cabo de unos minutos, podía oír que le arrancaba unos gemidos bestiales mientras se pellizcaba los pezones; Veía por el espejo que lo tenía con toda la cabeza atrás.

Despegó mi cabeza de su miembro y se acostó en mi cama, puso las manos detrás de la cabeza, abrió las piernas un poco y me dijo: "ahora mama mis huevos". lentamente me subí al colchón y cuando tuve sus bolas cerca de mi cara, metí ambas a mi boca. Las metía, las sacaba, chupaba una, luego la otra y daba lenguadetas a su escroto; Los pelos de sus partes me acariciaban la nariz y la frente, me acuerdo y me excito tanto. Cuando lo miraba a la cara tenía los ojos cerrados, a veces los tenía en blanco, cuando me miraba me decía: ¿Que me estas viendo? tu trabajo está allá!

Hubiera querido seguir mamando, pero el me dijo que le volviera a mamar la verga; Que esta vez se la dejara muy salivosa, porque me la iba a dejar ir. Desesperado intentaba dejarle el pito lo mas baboso que se pudiera, la babeaba y babeaba hasta que le avisé que ya estaba bien lubricada. El me pidió que ahora me acostara yo, pensé que el me iba a mamar a mi; pero solamente levantó mis piernas, separo mis nalgas y escupía mucho en mi culo. Acto seguido se colocó arriba de mi y descansó mis rodillas sobre sus hombros, yo me puse nervioso porque veía venir lo inevitable. Yo sentía como frotaba la cabeza de su pene alrededor de mi ano, cuando sentí que ya estaba tratando de penetrar le dije con voz entrecortada: Despacio, por ahí nunca he metido nada. Y el solo me contestó: ¿Ah si?. y como si no le haya importado mi advertencia, comenzó a dejar ir su pene dentro de mi culo. Sentí un ardor espantoso e intenté zafarme de mi papá, mientras le decía: me duele, me duele. El solo me dijo: ¿bien que querías no? ¡ahora te aguantas! y seguía metiendo su virilidad en mi. Yo cerraba los ojos, fruncía la cara e intentaba de nuevo huir; Pero papá me tenía muy bien sometido, solo me quedaba aguantarme. El me avisó que ya tenía toda su reata adentro, que no me moviera para que mi culo se acostumbrara. Mi culo me dolía, ardía y me daban ganas de defecar; Por instinto, mi ano sabía que algo lo estaba invadiendo y quería expulsarlo.

Al cabo de un rato, dijo que iba a comenzar con el vaivén; yo solo miré hacia el techo y tomé mucho aire por la boca. Cuando el comenzó, pareciera que el dolor o ardor no había bajado nada y hasta creí que iba a hacerme daño. Gradualmente las malas sensaciones se volvieron placer, podía ver como su pubis se alejaba y acercaba mientras su pito se perdía en mi culo. cuando lo vi a la cara, ya la tenia colorada y ademas estaba sudando mucho. Mi necesidad hacía pedirle que le me la metiera hasta el fondo, le decía: más, más. dámela toda!El me contestaba: Te gusta? te gusta la verga? la quieres toda hasta adentro? eh? así es como la quieres? Ahora era yo el que no dejaba de bramar y de pelar los ojos, en mis pelotas podía sentir su pelusera y en mis nalgas podía sentir como golpeaban sus peludas bolas. Me estuvo dando así un buen rato, hasta que me informó que ya iba a acabar; aceleró el ritmo, jadeaba más fuerte y de pronto cerro los ojos. Pelando los dientes pude sentir como toda su leche inundaba mi culito recién partido. Me embestía profundamente y me decía: toda, toda la lechita para ti. El tenía unos espasmos y me estaba cayendo su sudor en mi pecho,cuando me pidió que me masturbara con su verga en mi culo. Tomé mi pito con la mano y rápidamente comencé a jalarle, hasta que acabaron mis mocos en la sábana.

Cuando papá sacó su verga de mí, la sacudió y me dijo que se la limpiara con mamadas. Al poco rato su pene quedó flácido y me dijo que de ahora en adelante iba yo a ser su culito.

El tomó sus ropas del suelo y se salió de mi cuarto, yo me quedé acostado en la cama intentando reponerme de lo que había pasado. Minutos más tarde me fui a bañar y cuando me estaba jabonando me volví a acordar; Lo que ocasionó que me la jalara de nuevo, porque ya se me había parado
100% (8/0)
 
Categories: AnalGay MaleMature
Posted by samy15
11 months ago    Views: 628
Comments (2)
Reply for:
Reply text
Please login or register to post comments.
8 months ago
MUY BUEN RELATO...
11 months ago
Wooow! muy rica historia