promesa cumplida

Estaba mirando un partido de futbol muy aburrido en mi sillon cuando la siento a Marina acercarse sigilosamente. Me abraza por detrás sobre el respaldo del sillon y me dice:
-Papi, te gusto como me vesti-
Con placer la veo al dar vuelta frente a mi y estaba francamente encantadora. Sus labios color fresa, remerita a rayas ajustada al cuerpo, mini de cuero muy cortita y ceñida, medias de encaje negro y botitas de taco alto. Una sensación de sensualidad adolescente y erotismo a flor de piel que me era imposible de dejar de admirar.
-Mi amor, estás
deliciosa, sos la princesa que papi ama con locura.- Mientras la sentaba sobre mis piernas abrazando su cintura.- Donde es la fiesta para la cual te vestiste tan hermosa?
-No, papi, no es a ninguna fiesta adonde voy-
Mientras sentìa el aroma fresco de su piel en mi regazo, sorprendido le pregunté.
-No entiendo, amor, no te vestiste para ninguna fiesta?
-Papi, quiero que hoy cumplas el deseo que te pedi hace unos meses, la noche que me penetraste el culo por primera vez, te acordas?-
Claro que me acordaba. El deseo de mi princesa de convertirse en una puta con todas las de la ley, que no tuviera escrúpulos en gozar con desconocidos, con cualquier hombre, aún los que le provocaran rechazo. Aquella noche, en que la había sentido gemir como una gata en celo al penetrar su culo virgen, le había prometido llevarla a la calle a tener sexo casual con desconocidos de cualquier tipo. Y ella no lo había olvidado nunca. Y mi Marina había decidido que hoy era el día para cumplir su deseo.
-Anoche me estuve pajeando como loca y no podía sacarme la calentura, si hubieras estado en casa te hubiera cogido como nunca, y aún me dura el ardor en la concha-Me decía mientras su minúscula mini dejaba ver sus muslos perfectos y su primorosa tanguita blanca. –Porfi papi, anoche estuve por salir a buscar a cualquiera para cogermelo, pero preferi esperar para hacerlo con vos, que me amas y me proteges-
-Mi princesa, sabes que papá solo quiere hacer realidad tus deseos, y voy a cumplir mi promesa como vos querés- Marina me abrazó con fuerza y beso mis labios con un beso profundo, divino de amor filial, la alegría que yo sabía sentía mi princesa cuando se le iba a cumplir un deseo muy soñado.
Alrededor de las 10 de la noche era cuando acondicione la combi para que en la fila de asiento de atrás se sentara Marina como una reina en su trono.
Tomamos unas copas de freeze para colocarnos en la situación y salimos a la calle.
-Estas segura mi amor, siempre tenes tiempo para volver atrás?-
-No, papi, estoy segura y ardo de nervios y calentura por hacerlo, ya tengo un hilito de flujo que esta manchando la bombacha del deseo de una pija que tengo.-
Comenzamos a recorrer la ciudad que ya estaba semivacía pero no me gustaba ninguno de los hombres que esperaba el transporte público o deambulaba sólo por la calle.
-Mi amor, creo que no puedo encontrar el candidato..-le decìa mientras Marina me interrumpió decidida.
-Papi, no elijas el hombre.-Quiero que sea cualquiera, de cualquier tipo, una puta no elije los hombres con los que va a coger.
Ni bien termino de decir èsto comprendi realmente lo que mi princesa querìa. En una parada de colectivos mal iluminada habìa un hombre con su mochila de trabajo fumando un cigarrillo. Acerque la camioneta al cordòn y lo vi con claridad.
Era un hombre de unos 50 años, vestido con ropas de trabajo, barba mal afeitada y seguramente esperando un colectivo que lo devuelva al suburbio después de una jornada dura.
-Ey, amigo-le dije- hace mucho que espera el colectivo?-
-See, este colectivo de mierda no viene nunca, hace como una hora que espero.-
-No quiere que lo acerque, dicen que hay problemas con ese transporte- y señalando a Marina en el asiento de atrás, agreguè. Ademas tengo una chica que le puede hacer olvidar este mal momento-
El hombre asomo su cabeza por la ventanilla y con asombro resopló. –Amigo, que pedazo de pendeja, no tengo plata para putas hoy, sino acepto de una.-
-No, hombre, no hablo de dinero, le estoy cumpliendo un deseo a mi hija. Quiere chuparle la pija a desconocidos, y usted es el primero, acepta?-
-Su hija? Semejante yegua? Ño se si estan locos, pero claro que quiero, solo que me gustarìa lavarme un poco primero…-
-No, hombre, ella lo quiere asi- Mientras, Marina, tomando la iniciativa, corria la puerta lateral y lo tomaba de la mano al hombre.
-Por favor, dejeme chuparle la pija, estoy segura que tiene leche para una nena como yo.-
Lo hizo subir a la van y sin esperar respuesta tomo su cara con sus manos y lo beso profundamente. Yo puse en marcha el motor y comence a andar mientras por el espejo observaba como Marina lo volvía loco al tipo.
Marina besaba como loca la boca y la cara mal afeitada del tipo, mientras su mano buscaba bajar el cierre del pantalón. El hombre con sus manos toscas manoseaba el cuerpo de Marina, mientras musitaba, -Que putita, que putita, despacio mi amor, que puta que sos.-
-Te gusta mi culito, amor? Apretamelo fuerte con esas manazas, por favor, si?
Yo podia sentir mezclado el aroma del perfume de Marina con el olor fuerte de la transpiración del dìa del hombre, un olor rancio y fuerte.
-Amor, no puedo desabrocharte el pantalón, me ayudas, porfi? Quiero ver como es tu pija?.Marina le suplicaba al hombre mirandolo a los ojos mientras subia su camisa de trabajo y le pasaba la lenguita por el torso gordo, peludo y transpirado.
El hombre alzo la cintura, desabrocho el pantalón y dejo ver un slip sucio y viejo. Marina lo rodeo con sus manos y froto su cara sobre la tela aspirando el aroma que salía de la zona. Tomò del elástico con sus manos y aparécio un pedazo de carne rolliza enmarcada en una mata de pelo oscuro.
-Mmmmm que olor tenes acá mi amor, me da un asquito- mientras con su naricita acariciaba la cabeza de la pija del hombre que ya estaba parada. –Papi, tiene mucho quesito alrededor de la pija, no me hará mal?
-No sè mi amor, si queres no lo…- Pero al volverme para mirar, mi nena ya estaba lamiendo los costados del glande con su lengua juntando el quesito que se había juntado ahí.
El hombre estaba totalmente a merced de Marina, hundìa sus dedos callosos bajo la bombacha de Marina, mojándolos en el flujo espeso que vertía su concha, mientras mi princesa le lamía la pija desde la cabeza hasta la mata de pelo mientras con sus manos sobaba las bolas peludas del hombre.
-Chupamela, putita, dale chupamela nena, que puta es su hija, don-.El hombre apenas si podìa hablar, estaba en un sueño que no podia creer.
Marina se la chupaba, no era un pija muy grande, se la metìa toda en la boca, la sacaba, le besaba la cabeza limpiandosela bien y se la volvìa a chupar entera .
El hombre, empezo a respirar mas fuerte y apretando la cabeza de Marina contra él dijo- Dale putita, dale que no aguanto mas, te voy a largar la leche.-
-No, espera, no acabes, quiero que me cojas tambien.- No, no puedo mas, putita, no puedo mas…-
Y apretando la cabeza de Marina con sus manazas para abajo empezo a resoplar como un caballo.-Toma, toma nena, ahhhhhhhhh.
Dandome vuelta pude ver como Marina empujaba en vano con su cabeza hacia arriba mientras el hombre le acababa en la boca haciendo que la leche le llegue directamente en la garganta. El hombre la seguía tomando por la cabeza hasta sentir que había largado hasta la última gota de leche caliente y espesa en la boca de mi hija. Marina, ya con la boca llena de leche empezo a chuparla mas suavemente y a lamerla para no desperdiciar una gota. Cuando el hombre agotado, la libero, mi nena se me acerco y abriendo la boca me mostrò el semen que todavía estaba en ella. Cerró los ojos y vi los movimientos de su garganta engullendo todo para volverme a mostrar su boquita ya sin el menor resto de leche en ella.
-Papi, tenía gusto a mate la leche- me dijo mientras volvìa a acomodar su mini que la tenìa como un cinturón en la cintura.
-Bueno, jefe, listo, lo dejo acá, lo acerque bastante a su casa, no?.
El hombre todo sudado, apenas me dijo gracias, se arreglo a medias el pantalón y bajo de la camioneta tambaleando y con las piernas flojas. Apenas pude escuchar que decía cuando pasaba de vuelta, ya que encendi el motor y me alejè con prisa.
Marina estaba volviendose a acomodar su ropa y a limpiar unas gotas de semen que tenìa en la comisura de los labios con un pañuelo de papel.
-Mi amor, estuve espléndida, no sé como aguantaste la suciedad del tipo, ya sos toda una puta en serio.-
-Si, cuando empecè a chupársela me vinieron ganas de vomitar y tambien cuando me largo toda la leche y no podía respirar, pero viste que bien lo hice?.
-Si, mi amor, no dejas de sorprenderme y además…-
-Pero, papi, yo quería que me coja, me dejo recaliente y necesitò una pija en la concha…-
-Mi vida, en la próxima vas a tener mas suerte seguro.- Le dije mientras empezaba a desandar el camino a casa.
-No, pa, por favor, quiero que me cojan hoy, hace subir otro hombre, dale, se buenito.-
Justo, en ese momento salìan tres muchachos tomando una gaseosa de una cancha de fútbol, con ropa de haber jugado un partido.
-Papiiiiii, pará porfi, pará.- me gritò Marina al verlos.
Sin que me diera tiempo a pensar nada, bajo la ventanilla y les pidiò fuego a los muchachos. Ellos se acercaron corriendo al ver mi princesa y se pelearon a ver quien les ofrecìa fuego primero. Eran tres muchachos de unos 30 años que por lo visto recièn se habìan duchado luego de algún partido.
-Chicos, no quieren subir, estaba tan aburrida en casa que papi me sacó a dar una vuelta.-
Los muchachos se miraron indecisos y sorprendidos a lo que Marina les dijo:-Recién se la chupe a un viejo pero yo quería que me coja y me dejo caliente, ustedes quieren, mirenmé, les gusto?.
-Sos una diosa, pendeja.- dijo uno, pero adonde vamos?-
-Nooo, acá en la camioneta, entramos todos, delén chicos, sean buenitos, si?
-Y ese tipo quien es?
-Yo soy el padre, y estoy haciendolé un regalo a mi muñeca.-
Sin mas, Marina corrio la puerta y tomandolos de la mano los hizo subir a los muchachos, haciendolos sentar mientras ella se paro enfrente a ellos dandome la espalda.
Arranque y comence a recorrer la avenida mientras Marina se dedicaba a darle dulces piquitos a cada uno de los muchachos. Se subiò sobre ellos mientras besaba profundamente en la boca al que estaba contra la ventanilla. Los otros dos la recorrían y desnudaban.
-Que buen culo, tenes, putita- mientras la manoseaban corrièndole la bombacha y frotándole la concha con los dedos.-Estas toda mojada, estás recaliente mi amor.-
-Si, chicos, no puedo mas, pero esperen, dejenmé hacer a mi.-
Marina se arrodillo delante de ellos y les ordeno que se bajen los pantalones.
-Mira, que Facundo la tiene regrande, no te vas a arrepentir, no?-dijò uno de los muchachos mientras codeaba al otro.-Nosotros somos normales, pero éste es un burro.-
-Mmm me encantan las pijas grandes, por favor, dejenme verlas, no sean guachos.-
Al mirarlos vi que era tal cual como decìan, uno de los muchachos tenìa una pija de unos 25 cm. , parecìa un brazo en la penumbra de la camioneta. Marina, se agacho y comenzo a chupar la pija del medio mientras pajeaba a las otras dos. Era una delicia ver a Marina totalmente desnuda ya, solo con las botitas y las medias mientras los muchachos con sus shorts bajos y remeras gozaban de su calentura. Marina iba de una pija a la otra chupandola y mirando a los ojos del muchacho mientras no dejaba de pajear las otras dos pijas. Al llegar a Facundo le lamio la pija de arriba abajo y abrio la boca bien grande para ver cuanto se podia tragar de esa poronga gigante. Fue acomodando la boca y la posición hasta sentir que la cabeza de esa pija tocaba sus campanillas y le hacia dar arcadas de tanta carne dentro suyo. De a poquito se la fue sacando de la boca sin dejar de mirar a los ojos al muchacho que se sentia en el cielo.
-Que ricas pijas tienen chicos, recien chupe una pija que era un asco y las de ustedes bien lavaditas parecen un postre, pero ahora quiero coger.-
Marina se sento a upa de uno de los muchachos y empezo a bajar despacito sobre la verga gimiendo mientras sentia como entraba en su cuerpo.
-Mmm amor, que conchita apretada y resbalosa tenes, que buena putita sos.- le decìa el muchacho mientras Marina se clavaba y sacaba la pija empapándola con los flujos de su concha. –Si, nene, si cogeme asi, si dale que te voy a acabar en la pija- Mientras los otros dos se pajeaban mirándolos el grito que dejo escuchar Marina nos hizo saber que estaba acabando como una perra sentada sobre esa pija. Mientras el muchacho le chupaba las tetas Marina, se frotaba sobre su pija como poseìda hasta largarle todo el flujo contenido.-Mmm que rico, ahora voy con ustedes tambien- mientras se sacaba la pija del muchacho, se sentaba sobre la pija del que estaba sentado al centro y empezaba a saltar sobre su cuerpo. El otro muchacho le sobaba las tetas mientras con un dedo le frotaba el culito expuesto mientras subìa y bajaba sobre la pija. –Que buena puta que sos, preciosa, no puedo creer cogerte asi- .-Si cogeme, cogeme bien, haceme sentir bien tu poronga, mi amor.-. Si, pendeja te gusta como te cojo, te voy a llenar la concha de leche.- No, cogeme, pero no me acabes todavía por favor, dejame acabar a mi porfi, si?
Se separo un poco y agarrandolo del cuello empujaba con su cuerpo hacía abajo para que entrara bien profundo dentro de su conchita pegajosa.- Toma mi amor, te voy a dar otro polvo para vos, movete dentro mio, dale, hace acabar a tu guachita.-
Mi muñeca ya estaba toda despeinada, el rimel corrido y estaba acabando de nuevo sobre la pija del muchacho del medio, que a duras penas contenía la leche que estaba ya hirviendole en los huevos.-Si, mi macho, te acabo, toma guacho, tomaaaaaa.-
Nuevamente mi hija estaba acabando, sus gemidos eran reales y de placer puro. Se saliò de la pija del muchacho y se me acerco pidiendome un poco de agua mineral que tenía en una botellita para calmar la sed que la estaba deshidratando.
-Y al pobre Facu, lo vas a dejar asi? Ya no puede mas de la paja que se esta haciendo- Dijo uno de los muchachos.
-Nooo, para Facu le tengo reservado el postre,- dijo Marina, mientras subida sobre los muchachos en cuatro patitas le ponìa el culo en la cara. .-Facu, por favor, preparame la cola que quiero sentir esa poronga que tenes adentro, las putas tienen que estar preparadas para todo tamaño de pija-
Facundo empezo a lamerle el culo a mi Marina, se lo escupìa, lo chupaba y con sus dedos iba abriendoselo haciendolo mover dentro de la cavidad hueca del orto. Mientras Marina lamia las pijas de los otros muchachos esmerándose para que no pierdan la erecciòn.
-Dale Facu, ya estoy lista, haceme el culo, por favor.-
Facundo se arrodillo sobre el asiento apoyando su culo desnudo contra el vidrio de la ventanilla y empezo a apoyar la cabeza de la pija sobre el agujerito apretado de Marina.
-Nunca hice un culo, no puedo creer cogerte asi, nena.- . –Tu papi no se va a enojar si te hago doler?-
-Nooo, papi se siente orgulloso de que su nena sea tan puta, dale cogeme el culo, no te demores mas.- le ordenò Marina.
-Soy un padre que le da todo los gustos a su princesita mas adorada.- Marina, relaja el culito a medida que te va entrando asi se va amoldando a la pija, si mi amor?-
-Si, papito, sos el mejor papi del mundo, gracias por ser tan amoroso.-
De a poquito la pija de Facundo iba entrando en el culito de Marina, venciendo la estrechez del esfínter, Marina ayudaba empujando su cola hacia atrás mientras se metia la pija de uno de los muchachos en la boca para soportar el ardor.
Al entrar la cabeza de la poronga empezo a coger mas y a meter el resto de la pija dentro de su culito. Unas lagrimitas corrian por las mejillas de Marina mientras los muchachos le frotaban sus pijas por la cara y acariciaban su pelo consolandola.
-Aaaay, por favor, sacala toda y volvela a meter, siento que me estas partiendo.-
-Goza putita, querìas pija, ahí la tenes, mmm, como te abri el culo, ahora te la vuelvo a meter hasta los huevos, toma.-
Mi hija en su calentura ahora empujaba ella contra el cuerpo del muchacho con su culo sintiendo hasta el estomago esa tremenda poronga que la invadia por completo haciendola casi desmayar del dolor pero a la vez provocandole un placer supremo.
Facundo le saco la pija del culo, tomo a Marina por la cintura y mostrandole el culo a sus amigos les dijo:-Miren como está éste agujero, saquenle una foto que quiero tener de recuerdo como le deje el culo abierto a esta pendeja.-
Otra vez comenzo a metersela cm a cm en el culo de mi hija cogiendo con mas fuerza mientras Marina se frotaba desesperada de placer las pijas de los otros muchachos contra su carita.
-Nena, te voy a llenar de leche el culo, preparate, no doy mas.
-Si, nene dale, haceme sentir la leche bien adentro que yo tambien voy a acabarte como un perra.
Pare la camioneta para poder ver como esa pija estaba toda dentro del culo de mi nena adorada, el muchacho empezo a empujar con mas fuerza hasta que le vacio los huevos de leche dentro de las entrañas de Marina.
-Aaaahhhh puta, toma toda la leche toma.-Sii, nene, yo tambien acabooo, coge, coge, coge,no pares hijo de puta, cogeme..-
Facundo quedo abotonado un rato sobre el cuerpo de Marina y en la camioneta ya era un sofocante aroma de leche, transpiración y flujos de mi hija que habìa acabado otra vez con esa tremenda verga en su culo.
Sacandose despacio la pija de Facundo, su culo dejaba caer gotas de leche. –Gracias, Facu por cogerme asi, ahora los voy a hacer acabar a tus compañeros, quiero saborear mas leche.-
Mientras Facundo se desplomaba de cansancio y placer, Marina se acosto sobre el asiento haciendo que uno de los muchachos se ubicara sobre su cuerpo y el otro sobre un costado con sus pijas sobre su cara. Asi empezo a pajear con fuerza y a chuparlas de a una y luego juntandolas las dos pijas en su boca. Sus ojos de cielo brillaban en la noche mientras abria la boca a mas no poder para poder albergar las dos porongas en su boca mientras con sus dedos buscaba meterlos en los culos de los muchachos.En un momento saco las pijas de su boca y les pidio:-Chicos, tirenme la leche en la cara, bañenme, por favor, quiero tener su cremita en mi cara.-
No termino de decirlo y los muchachos comenzaron a pajearse con fuerza hasta que uno de ellos comenzo a bañar la carita de Marina con mucha leche cremosa, espesa que le llego hasta el pelo. Ni bien acabo el otro muchacho froto la cabeza de la pija contra los labios de Marina y empezo a largarle chorritos de leche hasta las fosas nasales quedando unas gotitas en la punta del glande que Marina obtuvo con su lengua saboreandola como miel. Mi nena siguió chupando las pijas suavemente hasta que se relajaron y se acerco a mi con la leche cubriendole la carita:-Mirame, papito del alma, no estoy hermosa? Te adoro papi, gracias por hacerme tan feliz-.
Bajamos a los muchachos, exhaustos después del futbol y la cogida que les habia dado Marina, mi nena se vistio nuevamente, estaba hecha un revuelto ahora, toda despeinada, con restos de semen en el pelo, en las mejillas, exhausta y dolorida en la cola, pero superfeliz por haber cumplido un deseo tan soñado.
Amorosa, se paso al asiento de adelante; me abrazo tiernamente mientras volviamos a casa: -Princesa, me hace sentir tan feliz, el verte sentir tanto placer, te amo.-
-Gracias papi, por cumplir mis sueños, tengo muchas fantasías y se que junto a vos las voy a cumplir, y tambien cumplir las tuyas. No me olvido que te prometi que te iba a traer una amiga mía para que la desvirgues, yo tambien quiero verte sentir mucho placer papito del alma.-
79% (11/3)
 
Categories: AnalGroup SexMature
Posted by sambayon
2 years ago    Views: 1,148
Comments (1)
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2 years ago
tremenda historia
notable