FANTASIAS DE SALMA ERIKA 1 - TRAILEROS

TRAILEROS

Aquella vez habia tenido la idea de salir a dar la vuelta en alguna de las ciudades vecinas, asi que decidi manejar mi auto ya vestida, esperando que por ahí surgiera algo interesante. Faltando poco para llegar a la ciudad mas cercana, me detuve en una gasolinera que contaba con tienda y un pequeño restaurante para poner gasolina, pasar al baño y tal vez comprar algo de comer.

Entre a la tienda que estaba entre el restaurante y los sanitarios, y me disponía a regresar a mi auto cuando dos hombres morenos, altos y ya maduros pasaron por la tienda dirigiéndose al restaurante, y cuando pasaron junto a mi supe que estaba yo en el lugar adecuado. Camine despacio hacia los sanitarios, y antes de entrar voltee a ver donde estaban ellos … pero ellos tambien me habían seguido con la mirada, y como me dio pena sentirme descubierta mejor entre precipitadamente. Decidi comer algo en el restaurante y ver si ahí estaban todavía aquellos dos hombres … y si, ahi estaban riendo y tomando una cerveza, y cuando uno de ellos me vio entrar, le comento algo al otro que también me hecho un vistazo antes de volver la mirada a su cerveza sonriendo y diciendo algo antes de que ambos rieran a carcajadas. La situación me hizo sentir tan excitada!!

Me sente en una mesa desde donde los podia ver de frente sin tener que evidenciar mi curiosidad. El primero de ellos, que mas tarde supe se llamaba Leonardo, media 1.80-1.82 y pesaba como 92 Kg., no estaba afeitado y se le notaba barba fina con canas, vestia jeans de mezclilla, una camisa de uniforme a rayas y botas de seguridad . El otro se llamaba Fausto, según también supe después, era un poco mas alto como de 1.86 y pesaria poco mas de 100 Kg, de cuello grueso, pelon, de ojos negros, y con vestimenta similar a la de su compañero. Estaba embelesada y no podía dejar de verlos, pero sabia que no podía ser grosera u obvia. Por mi parte, me veo bastante femenina cuando me arreglo, mido 1.67 y peso 75 Kg, piernas torneadas por el ejercicio y muy buen trasero.

A medida que pasaba el tiempo me sentía cada vez mas atraída hacia ellos, y ellos se fijaban mas en mi también. Mientras comiamos, inconsientemente me habia pasado la lengua entre los labios tantas veces que no solo me habia diluido el color del bile, sino que se me habian hinchado tenuemente, y cuando ellos estaban por terminar, Leonardo se levanto, me miro casualmente asintiendo al pasar a mi lado y se dirigió al mostrador. Nerviosamente, mire a Fausto y luego a Leonardo cuando pasaba, y luego otra vez a Fausto. .

Casi me mordia el labio inferior cuando Fausto me sonrio un poco y con la mirada me señalo los sanitarios, yo me levante y camine hacia alla encontrando a Leonardo en el único mingitorio. El baño era pequeño con un sanitario, un mingitorio y un pequeño lavabo con espejo. Al entrar percibi el olor a baño limpio y me impacto la vista de Leonardo de espaldas a mi entre las mamparas del mingitorio a un lado del lavabo. El volteo a ver quien entraba, y sonrio dando dos pasos atras del mingitorio. Respire aliviada de que no se hubiese m*****ado porque entre, pero a la vez me sorprendió ver como acariciaba lentamente su verga que se veía bastante grande. El me miro, luego miro hacia su mano y de vuelta a mi, antes de soltar su verga gruesa y morena. Lo que le salía de los pantalones estaba tan bien … venosa, gruesa y cabezona, dejando ver la cabeza rosada saliendo del prepucio. El sacudió las ultimas gotas que no supe si eran de orina o presemen, pero no me importaba. Estaba hipnotizada, y después de aclarar un poco mi garganta le pregunte si ya iban de salida. El dijo que no, que todavia les faltaban 4 horas de manejo, pero que ya habían manejado mas de 8 horas y estaban tomando un descanso porque su camión estaba fallando. Sorprendida de mi misma pero sin pensarlo mucho, le ofreci llevarlos a la ciudad que estaba ahí cercana, para que me hicieran favor de rentar un habitación para mi, ya que vestida como estaba me daba pena hacerlo yo misma, y si querían descansar o darse un baño les daría permiso …. Leonardo dijo que si hablaba en serio me tomarian la palabra, Mis ojos brillaron y le dije que si, que hablaba en serio. Ahi estábamos de pie, yo estremecida y con las piernas casi temblando sobre mis zapatillas, mientras el descuidadamente seguia acariciando su verga. Sin darme cuenta pase mi lengua por mis labios y antes de salir le dije que venia en el carro blanco que estaba afuera de la tienda. Regrese a mi mesa, tome mi cuenta y deje una propina antes de ir a pagar, mientras le sonreía a Leonardo que pasaba junto a mi sonriendome también con disimulo cuando ya iba yo hacia la salida.

Yo estaba ansiosa, nerviosa y un poco asustada, pero a la vez excitandome mas. Tardaron unos minutos que me parecieron eternos, pero finalmente los vi llegar sonrientes y con pequeños maletines. La cabeza me daba vueltas mientras manejabamos hacia algun motel, y no me podia concentrar en la platica. Al llegar, le di el dinero a Fausto para que rentara la habitación mientras Leonardo y yo le esperabamos en el auto hasta que finalmente nos aviso por celular que seria la habitacion 106, y enseguida manejamos hasta ahí. La puerta no había cerrado aun cuando Leonardo agarro mi nalga derecha haciendome brincar y dar un gritito de sorpresa. Fausto se sento en la cama, le dio unas palmadas al colchon, y yo me sente a su lado. Su mano acaricio mis piernas y mi pecho pellizcando suavemente mis pezones. Las caricias me hicieron gemir, mientras el también lo hacia acariciándome con mas fuerza. Leonardo se quito la camisa, se agacho para zafarse las botas de seguridad y los pantalones, se bajo el bóxer y camino hacia mi. Abri mi boca mirando hacia arriba para verlo, mientras sus manos jalaban mi cabeza hacia adelante y yo recibi su verga ya totalmente parada. Lentamente me la metia para sacármela hasta la cabeza mientras yo se la lamia suavemente para pelársela como gatita antes de metérmela otra vez. Fausto me dejo disfrutar la verga de su amigo un rato antes de recostarse y liberar su vergota moviéndola enfrente de mi como un enorme tolete purpura. Leonardo me saco su verga de la boca y guio mi cabeza a la de su amigo. Leonardo desabrocho mi cinturon, y bajo el cierre de mi falda mientras yo seguia chupando la verga de Fausto haciendo que se le parara aun mas al pelársela con mi boca para mostrar su cabezona purpura hinchada al máximo. .

Leonardo me levanto y me quito la falda, mientras Fausto se levantaba para quitarse el pantalon. Senti sus miradas de aprobación y deseo al verme sin la falda y mostrando mis piernas envueltas por unas medias de malla con liguero, y mi trasero cubierto por un dimimuto bikini, pero yo también quede admirada por los cuerpos y penes de esos dos hombres. Leonardo tenia 50 años, muy velludo de pecho, abdomen y pubis aunque ya con algunas canas, muy fuerte, pero sobre todo con una impresioanante verga gruesa de no menos de 20 cms. Fausto tenia la misma edad, no era tan velludo como Leonardo, pero además de sus 4 cms mas de estatura, también tenia una verga 2 o 3 cms mas larga y tan gruesa como la de Leonardo. Me inque entre ellos que quedaron uno frente del otro, agarre ambas vergas con mis manos y se las pele ante de empezar a besarlas y chuparlas. Lamia y chupaba una, luego la otra, mientras ellos lanzaban algunos gemidos entre platicas, haciéndome sentir bien y mas excitada. Suave y lentamente les chupe los huevos a los dos, sintiendo con mi lengua lo llenos y tibios que los tenían. Uno, después el otro, y nuevamente el primero.

Me perdi en la mamada, y no podía creer lo fácil que me comportaba ante aquellos machos de mis sueños. No tenían prisa por cogerme y me estaban dando una experiencia sexual de lo mas erotico e inolvidable. Senti las manos de ambos en mi cabeza jalándome hacia cada uno de ellos para alimentarme con sus vergas … y sin darme cuenta empeze a gemir y gruñir como perra en celo. Sabian muy bien lo que me estaban haciendo, y me dijeron que era yo una putita deliciosa, golosa y que me iban a dar toda la leche que necesitaba en esa noche. Todo aquello era mas de lo que habria podido soñar y fascinada me entregaba a ellos.

Leonardo saco su verga de mi boca, la tenia bien dura e hinchada, con las venas palpitantes por la mamada, la hendidura con gotas preseminales. Se la acaricio un poco y dijo que se iba a dar un regaderazo, dejándome totalmente sorprendida. Yo creía que estaba disfrutando como se las mamaba, pero asi interrumpió y se fue a bañar … poniéndome a pensar si habría yo hecho algo mal … pero Fausto no me dejo pensar demasiado porque sentí sus manos otra vez en mi cabeza poniéndome a mamar su verga. Mis gemidos se desvanecían mientras Fausto movia mi cabeza arriba y abajo cogiéndome suavemente por la boca, aunque me lastimaba un poco de vez en cuando con su vergona, pero yo estaba encantada y quería seguir ahí de rodillas mamando las vergas de mis machos, y de repente Fausto también saco su verga de mi boca Su verga estaba dura y recta … y Leonardo regresaba a la habitación secándose los huevos y la entrepierna. “Tu turno” le dijo Leonardo a Fausto volviéndome a sumir en la confusión cuando Fausto se fue a bañarse también. Ahí estaba yo de rodillas y Leonardo se daba cuenta de mi confusión, pero cuando me quize levantar el movio la cabeza diciendo que no lo hiciera, se fue a un sillón que estaba en la entrada y se recargo abriendo las piernas. Cuando hecho la cadera hacia adelante supe lo que quería y gatee hasta alcanzar su verga y huevos todavía húmedos para mamarselos , mientras el gemia, me veía y volvia a gemir acariciándose el pecho. Se la mamaba lento, rápido, lento otra vez, usando mi lengua para explorar todas su venas desde la base hasta la punta y de nuevo a la base para mamar sus huevos. Estaba tan concentrada en la mamada que no me di cuenta que Fausto ya había regresado de bañarse. Me di cuenta cuando sentí sus dedos bajándome los calzones para poder juguetear en mi ano, haciéndome gemir mas fuerte y ponerme en cuatro para facilitar lo que el hacia.
Asi me tuvieron en esa posición hasta que me llevaron a la cama. Leonardo se sento en la orilla de la cama para voltearme hacia Fausto quien estaba ahi con un pie en la cama ofreciéndome su verga hinchada y yo ansiosa acerque mi boca para chupársela mientras acariciaba sus huevos. Ambos hombres platicaban de mis habilidades como mamadora, y Leonardo empezó a meter sus dedos en mi lubricado ano … un dedo, luego dos y cuando metió el tercero yo gemia gritando … Fausto me dijo que les demostrara lo caliente que estaba por ellos cogiéndome yo sola con los dedos de Leonardo, y asi lo hize. Leonardo se levanto de la cama para empujar mis rodillas y abrirlas mas mientras yo me empinaba y seguía mamandosela a Fausto. Ellos me dijeron que asi empinada moviera mi culo para mostrarlo mejor, y yo obedeci como una perra caliente moviendo mi trasero de un lado a otro y empinándome otra vez.
Leonardo estaba listo y senti la cabeza de su pito posicionarse en mi ano. La cabezota me abria como si fuera una cuña, el liquido preseminal se mezclaba con el lubricante y mi ano presionaba resistiendo la invasión, pero el empujo las primeras dos pulgadas, haciendo una pausa, dejando que me ajustara, y entonces sentí su verga dura deslizarse en mi interior abriéndome mas, La tenia tan dura y tan gruesa … mis gemidos casi eran chillidos, pero yo quería que me cogiera bien. Nunca había sentido con esa intensidad … estaba excitadisima. Fausto entro en accion y lleno mi boca con su verga inmensa, la tenia tan dura e hinchada que se veía aun mas masiva.
Leonardo continuaba penetrandome ahora con mas profundidad. Su verga curva se hinchaba mas y mas en la base abriéndome mas a la vez que la cabezona se revolvía en mi húmedo interior. Mis nalgas y mi ano se apretaban al grosor de su verga, y la imagen de mi culo masajeando ese tolete me ponia loca de excitación, haciendo que Leonardo se pusiera mas intenso también. Empujo mi cabeza contra la alfombra, agarro mis caderas y empezó a cogerme con mas rapidez y fuerza, golpeando la base de mi trasero con sus enormes huevos, y mientras sus manos pasaban de mi cadera a mis nalgas y a mis hombros el se inclino sobre mi haciendo sentir mas su poder y control. Yo ansiaba pertenecerle, ser suya.
Por otro lado, me las arreglaba para seguir mamando la verga de Fausto quien estaba ya tan intenso como Leonardo gritándome obsenidades … “Asi puta … mamame la verga, cometela toda cabrona … pinche perra te vas a tomar toda mi leche sin desperdiciar ni una gota!!! Leonardo seguía cogiéndome profundo pero mas suave, usando mi culo a su antojo, pero entonces se dirigió a Fausto y paro de cogerme, dejando sentir el aire en mi culo abierto, me dio dos nalgadas y se levanto al mismo tiempo que Fausto sacaba su verga de mi boca. Estaban intercambiando posiciones!!
A pesar de estar ya bien abierta por la verga de Leonardo, la de Fausto era mas grande e instintivamente me apreté sintiendo como empujaba para metérmela, era su turno de cogerme y me dio una nalgada en cada lado diciendo “Aprietalo bien puta!” La potencia de Fausto me sometió y metió todo el largo de su verga en mi jalando mi cabeza hacia atrás, después me agarro de la cintura, me la saco hasta la punta y empezo a cogerme moviendo mi cuerpo hacia atrás y adelante como si fuera yo una muñeca. Me cogía y yo lo necesitaba, quería sentir que aquel machote se viniera en mi. Estaba por venirse y me sujetaba fuerte, me jalo ahora por el cuello haciendo que me incorporara un poco para cogerme incada y volterar mi cara para besarme … asi se vino hasta soltar la ultima gota de semen en mi interior, mientras Leonardo trataba de volver a meter su verga en mi boca.
Los dos hombres se soltaron y me ayudaron a levantar, pidiéndome que les sirviera un vaso de agua. Regrese con el agua y mientras Fausto se recostaba, Leonardo y yo nos quedamos en el sofa viendo una pelicula porno en la television. Despues de unos mintuos Fausto se durmió, y yo continue mamando lentamente la verga de Leonardo mientras el veía la pelicula Cuando su orgasmo se aproximaba, sus manos me empujaron hacia atrás para rocear mi rostro con lo que me parecían chorros interminables de leche, hasta que termino y me puso a mamarsela otra vez para dejarla limpia.
Lo siguiente que supe es que es el ruido de la regadera mientras yo estaba dormida bajo las sabanas y casi amanecía. Leonardo ya se estaba secando, y cuando Fausto salió de la regadera se vistieron delante de mi antes de acercarse y besarme en ambas mejillas dejándome sus datos para cuando quisiera verlos otra vez. Salieron de la habitación y me quede ahí a dormir algunas horas antes de bañarme, cambiarme y salir.

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Posted by salmaerika
1 year ago    Views: 351
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