VUELTA DE VACACIONES

Todavía atontado después de llegar de vacaciones me he ido a tomar un café, ya que el despacho se me caía encima.

Me he acercado a una cafetería que no es la habitual a la que suelo ir, de tipo franquicia, elegante y acogedora y me he dispuesto a tomar un té con hielo en una de las mesas del local, el cual estaba prácticamente vacío. Y digo prácticamente por que solo había un señor muy mayor de espaldas a mí y la camarera adolescente que estaba más interesada en su móvil que el resto del mundo.
Hasta que de repente ha entrado una mujer de edad indefinida, rozando los treinta y tantos o ya pasados los cuarenta, daba igual por que irradiaba un aspecto juvenil y bronceado, fruto del verano al sol y un vestido de esos ligeros y vaporosos.

Podría decir que fue un flechazo sexual o el calor latente del verano, pero la verdad es que ha sido una locura mía.

Ella ha pedido y se ha sentado en una esquina del local, de cara a mi, sin mirarme ni darme más importancia en apariencia y yo he tenido una erección imparable, de esas que no puedes ni quieres controlar y que además se me notaba en la cara.

De forma que sin pararme a pensarlo me he sacado la polla por debajo de la mesa y me he quedado mirándola. Ella al principio no se ha percatado del tema, pero cuando ha visto que empezaba a hacerme una paja se ha quedado mirándome, primero a la cara y luego a la polla.

He empezado de forma mal disimulada, porque realmente quería que me viera pajearme delante de ella, pero al estar en la cafetería he disimulado un poco con la mano debajo de la mesa, moviéndola arriba y abajo por la polla. En ese momento es cuando he tomado conciencia de lo que estaba haciendo y del lío en que me estaba metiendo, pero de repente ella se ha recostado en la silla y ha abierto las piernas, subiéndose un poquito el vestido y dejando al descubierto las bragas.

Eso ha sido demoledor para mí, pero lo que me ha puesto realmente a cien ha sido su mirada, dura y sin atisbo de sonrisa o expresión, simplemente mirándome a los ojos y abriendo las piernas para mí y de repente se ha levantado de la silla y pasando a mi lado, sin prisas, ha ido al aseo y al volver ha vuelto a adoptar la misma posición … pero esta vez sin bragas.

Era demasiado bonito para ser verdad, sobre todo cuando ha empezado a tocarse el coño, abriendo los labios con sus dedos, mientras sorbía su café impertérrita, sin denotar sensación alguna.

Se metía un dedo entre el coño, masajeándose el clítoris, despacito y de forma totalmente discreta, sin que el viejo o la camarera se percataran del tema y de repente me he corrido debajo de la mesa.

He tenido que limpiarme un poco la polla de forma rápida con la servilleta, pero el charco de semen del suelo no había forma de recogerlo…ni ganas. Y entonces ella se ha levantado y ha llamado a la camarera con una sonrisa en la cara..y yo todavía con la polla fuera¡¡¡

Menos mal que la tía no se ha dado cuenta de nada, pero entre el susto, la corrida y el subidón que llevaba, la mujer se ha ido y no he podido seguirla…. Ha sido una buena vuelta de vacaciones






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Categories: MasturbationVoyeur
Posted by playandsex
3 years ago    Views: 379
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