Piedad

Había sido una noche muy tranquila, apenas hubo salidas en moto, y pudimos hablar con los compañeros tele operadores.
Salía antes de hora, y dejé la puerta del vestuario a medio cerrar, y en los espejos de los lavabos del vestuario pude ver a Piedad sentada en la cocina, una mujer que me excitaba.

hice ruido y conseguí que se fijara en los espejos donde estaba reflejado, ya me había quitado la camisa y el pantal´0n y la excitación puntual de que me mirara fue la chispa que detonó una morbosidad sin par.

Me quité los calzoncillos, y allí apareció mi pene, del cual estoy bien orgulloso, largo, grueso, un tormernto en ocasiones, mi mujer, mi esposa es frígida, tiene la vagina estrecha, y cuando ya no puedo más y le insisto, se abre de piernas, pero debo de ir con mucho cuidado, apenas le meto el glande y un poco de pene.

Siempre acababa en brazos de una amiga cubana, Joefina, que le iba el sexo duro, el sexo anal, donde siempre temí provocarle una fisura en el ano.

Pero ese día dejé mi polla al aire libre, ondeando y poco a poco ereccionando.

Cogí crema y me la apliqué en el cuerpo y al final en el pene, consiguiendo levantar mis 23 cms.

Entonces centré la vista en el espejo, y allí la ví, embrujada bajo el impacto de mi polla.

Acabé de vestirme, salí, y me despedí de los compañeros.

Ella apenas me miró, ya sentada en su puesto de trabajo, pero la respiración entrecortada la delataba.

Salí y me dió la verguenza, pero sentía unas ganas irremediables de follármela.


60% (2/1)
 
Categories: MatureVoyeur
Posted by piedadpardorojas
3 years ago    Views: 363
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