Mi vecina Estela quiere mas

Después del primer encuentro sexual con mi vecina Estela, ambos quedamos con ganas de repetir el momento. No pasó una semana de aquello, cuando ella observó por su ventana que mi esposa salía de casa y presurosa me llamó por teléfono para preguntarme si esa tarde podíamos escaparnos para aprovechar que su hija después del colegio se iba a la casa de una amiga hasta la noche.
Acordamos que nos encontraríamos en un lugar distante de nuestras casas a las 15 horas. Así lo hicimos y marchamos a un hotel por horas que yo conocía. Estela me dio un beso no más subir al auto y preguntó
…Adonde me vas a llevar? Será un lugar discreto, no?...
… Por supuesto, iremos al Jardín de Alá que está muy cerca y tiene unos reservados a los cuales se llega en el auto con toda discreción y que además tiene un elevado confort, jacuzzi y cama King. Tenemos turnos de tres horas que creo serán suficientes, no?…
… Qué bueno, lo vamos a provechar bien…
… Dime, qué te movió a repetir el encuentro. Yo pensaba que lo de la semana pasada había sido un momento de debilidad tuyo y que no querrías repetir con un vejete como yo…
… Ya te expliqué que realmente no se qué fue lo que me llevó a buscarte aquel día, si la ganas reales de un macho o el golpe de calor. En todo caso hace rato que te había empezado a mirar con otros ojos. En algún momento me empezaste a gustar y algunas veces me masturbaba pensando en cómo sería tener sexo contigo…
… Voy a creerte aunque me parece imposible que a mi edad me toque un regalo del cielo de esta naturaleza…
Llegados al hotel, nos pusimos como Adán y Eva y nos metimos en el jacuzzi. Si bien estábamos limpios pasar por la tina era casi una obligación previa para empezar a franelear y preparar el terreno. Cuando terminamos nuestros juegos nos secamos y nos metimos en la cama.
La sesión comenzó con una brutal chupada de concha. Digo brutal porque me demoré más de veinte minutos solazándome con su almeja. Mi lengua se dio un festín yendo y viniendo por esos rincones chupando los labios vaginales y zonas aledañas, mientras que mi boca sorbía sus jugos vaginales. Cuando sentí que su grado de excitación subía de tono me apropié de su clítoris para darle unas mamadas y pequeños mordiscos que la pusieron a toda máquina. Fue entonces cuando Estela me regaló cuatro o cinco orgasmos seguidos; cada vez que le venía uno me apretaba con sus piernas y me mesaba el cabello, acompañando sus acabadas con una serie de gritos y gemidos muy fuertes. Me pedía más y más. No cabe duda que estaba recuperando polvos perdidos en su soledad.
Cuando pudo recuperar la normalidad, es decir respirar sin agitación, le di unos besos de lengua mientras mis manos seguían jugando con su conchita. La idea era que no perdiera motivación para lo que vendría luego. Le pedí que se pusiera de espaldas y ahí nomas empecé la tarea de perforación. Debo decir que yo me había calentado mucho con mi chupada y ahora quería cogerla sin más trámites. De a poco le fui poniendo el fierro en su cueva y para goce de ambos.
… Dámela toda por favor, no quiero que quede nada afuera, hasta los testículos quiero adentro…
… Ya Estela, todo a su tiempo, tenemos que ir gozando de a poco. Tenemos tiempo por delante, ahora te voy a coger de forma tal que sientas el entra y sale…
… Ay, qué bueno como lo haces, no pares nunca que me gusta muchísimo. Qué lindo que es….
… Cuando sienta que me vengo te aviso y la saco para no preñarte estamos?...
… Nada de eso, la quiero adentro hasta que acabes y me llenes de leche. Ese placer no me lo quita nadie porque estuve tomando la píldora previendo esta situación, así que dale sin asco que yo quiero toda tu leche…
… Qué bueno, no hay nada mejor que un polvo sin condón y acabar adentro, es el sumo de la gloria…
Y le di nomás al bombeo empezando despacio para luego hacerlo tipo locomotora de vapor y casi a la misma velocidad. La sensación era muy placentera porque esa concha que no había sido trajinada en años estaba estrecha y se sentía. Por su parte ella sentía también el pedazo adentro y el pistoneo la ponía hecha una furia. Y así acabamos, Estela varias veces gritando cual es su costumbre y clavándome las uñas en la espalda y yo sacudiéndome como un poseído. El derrame fue brutal con abundante leche que derramé en esa cavidad tan deseada.
Luego lo de siempre, reposo y charla.
… No te pregunto si estuvo bien todo porque con tus gritos me fuiste diciendo que la pasaste bien no?...
… Por supuesto, fue un polvazo con todas las letras. Me hizo recordar tiempos idos cuando era más joven. Pero vos también te diste el gusto porque te movías a más no poder y cuando acabaste me regaste bien mi cueva…
… Todavía no caigo en cuenta cómo pudiste estar tanto tiempo sin comerte una poronga. Si hasta me maldigo por no haberte tirado los caballos antes. Mira el tiempo y polvos que nos perdimos…
… La verdad somos unos idiotas, pero que le vamos a hacer, lo que nos queda es aprovechar estos momentos y pasarlo lo mejor posible. A propósito como sigue la función?...
… Podemos improvisar o tienes alguna idea para sugerir?...
… Hay algo que siempre quise hacer pero nunca me animé. Es que me des por el culo, te animas?
… Por supuesto que sí, pero para ello hay que esperar unos minutos que la herramienta se me pare otra vez. Tal vez me ayudarías si le das unos besos al muñeco, vale?...
… Ya me lo estoy comiendo y empiezo a darle unas mamadas para que vuelva a darme placer…
Y ahí nomás se lo puso en la boca y comenzó con sus juegos bucales. La verdad es que lo hizo tan bien que en unos cinco minutos el bicho estaba otra vez duro. Le pedí que se pusiera boca abajo y con mis dedos mojados con sus jugos vaginales empecé a distender el esfínter de forma que la penetración no doliera. Con solo meter los dedos y jugar con su ojete Estela ya estaba gozando como lo demostraba con sus gemidos.
Cuando después de unos minutos de trabajo, cuando consideré que el agujero estaba para recibir el mástil, le pedí que con su boca me lubricara el instrumento. La puse en cuatro y apunté el garrote hacia el agujero colocando solo la punta. Eso ya la puso en alerta de que la cosa no iba a ser fácil; de a poco la fui metiendo milímetro a milímetro entre suspiros y quejidos de dolor, hasta que llegué a meterla toda. Me mantuve en esa posición unos minutos para que las paredes anales aceptaran al invitado, y cuando observé que las muestras de dolor se habían disipado, comencé con el mete y saca. Suspiros, quejidos y algún ay de dolor, pero luego todo fue placer.
… Pero qué bueno que es esto, madre mía. La siento toda dentro de mí llenando mi tripa. Que sensación tan placentera, estoy gozando y ya me viene...
… Qué bueno que te gustó porque a mí me encanta y me siento pleno así…
… Dame toda adentro y lléname de leche por favor…
… En eso estoy, ya casi llego…
Estela movía el culo hacia atrás tratando de que mi verga se hundiera en lo más profundo de su recto; además ayudándose con una mano me tomó de una pierna y empujaba hacia ella. El morbo de estar violando un culo virgen me dio más fuerzas para seguir embistiendo y perforando. Sentía en mi verga la estrechez de su conducto que Estela contraía para darnos más placer, hasta que llegué a un punto en donde ya no me podía contener más y me derrame con una descarga importante que Estela recibió con profundos suspiros y jadeos de gozo.
No sé de donde salió tanta leche para inundar el culo de Estela. Cuando mi verga declinó en su dureza la retiré del orto de donde salió esperma que se desparramó por sus piernas.
Toda una revelación Estela con el sexo anal, siendo como dijo que era su primera vez. No puedo asegurar que así hubiera sido porque recibió mi aparato sin tanto dolor, pero para que me ponía a indagar, ya lo habíamos hecho y yo había gozado como nunca.
El tiempo, siempre tirano cuando estamos en cosas placenteras, había pasado muy rápido y no hubo espacio para nada más. Tampoco creo que mis testículos tuvieran reposición de esperma para seguir regando agujeros. Nos dimos una última sesión de apasionados besos y las promesas de repetir tan pronto como pudiéramos.
Nos dimos una ducha ligera, nos vestimos y marchamos cada uno a su mundo.


89% (18/2)
 
Categories: AnalMature
Posted by pepitito
3 years ago    Views: 702
Comments (1)
Reply for:
Reply text
Please login or register to post comments.
8 months ago
Cada relato de tus encuentros con Estela es cada vez mejor. Gracias por compartir tan cachondas historias. Olga y yo vamos a tratar de hacer nuestras fantasias como si fueran sus encuentros. Nuestro proximo anal sera con la ide ade estar haciendolo con Estelita. Gracias.