De todo con mi suegra ( Relato IV )

Había pasado mucho tiempo desde el último encuentro con mi suegra Cecilia. Por distintas razones nos habíamos visto en reuniones familiares, pero nunca con el espacio de tiempo para practicar nuestros juegos. La verdad es que, si bien mi apetito sexual estaba suficientemente satisfecho por mi mujer, el morbo de cogerme a mi suegra seguía latente. Por otra parte, como ya he contado, mi suegra no estaba nada mal físicamente y merecía recibir alguno que otro polvo. Me decidí a llamarla por teléfono
… Hola Ceci, cómo estás? Me estás extrañando?
… Y qué te parece? Me tienes olvidada últimamente…
… Pasa que ando con mucho trabajo y no me queda tiempo para nada. Además, como sabrás estuve unos cuantos días de viaje por el exterior…
… Son excusas. Me parece que ya te has olvidado de esta vieja. Te comprendo, debes tener ofertas de mujeres más jóvenes que yo…
… Nada de eso, Ceci, te confieso que extraño mucho estar contigo. Por eso te llamo…
… Bueno, al fin una buena noticia…
… En verdad estoy deseando volverá chuparte esa concha divina que tienes y darle una mamada a tus tetas que son maravillosas. Y qué decir de jugar con el agujerito trasero estrecho que llevas. Anoche recordando los gratos momentos pasados casi me hago una paja…
… Mejor ven para acá que te la hago yo con la boca. Te va a gustar más…
… Qué te parece si mañana nos damos otro festín. Yo te paso a buscar a eso de las 14 horas y nos vamos a un hotel de la zona donde estaremos tranquilos y seguros. Allí tendremos 3 horas para nuestras locuras…
A la hora anunciada la pasé a buscar por su departamento y de allí marchamos a un hotel por horas que era muy confortable y elegante y además estaba cerca. Llegados y luego de los consabidos besos apasionados y caricias, nos fuimos desvistiendo y pasamos juntos a bañarnos. Me di cuenta que ya aceptaba de muy buen grado mostrarse desnuda, había perdido el pudor de sentirse vieja y hasta diría que le gustaba exhibirse sabiendo que pese a sus años se mantenía en muy buen estado. Debo recordarles que mi suegra tenía un físico bien cuidado, con una pancita apenas incipiente, buenas piernas y lo que era espectacular, un par de tetas medidas 100 sorprendentemente poco caídas y unos pezones marrones de regular tamaño, que siempre era una delicia chuparlos.
Empecé a enjabonarla por todo su cuerpo y especialmente en sus partes pudendas. Ella hizo lo mismo a la recíproca y cuando nos enjuagamos, mientras el agua caía sobre nuestros cuerpos, me puse de rodillas y abriéndole las piernas le empecé a chupar la conchita con toda furia, a la vez que con mis dedos hurgueteaba su agujero anal. Estuve un buen rato en esa tarea mientras Cecilia tomando mi cabeza me empujaba a mantenerme activo con la lengua en su raja. Cumplida mi parte fui retribuido de inmediato ya que estando nuevamente de pie, se arrodilló y poniéndose la verga en la boca me dio unos chupones a fondo que me calentaron aun más.
Fue entonces que le dije.
… Ceci, hoy vamos a jugar el vale todo, sabes?...
… Y eso que significa? Acláramelo porque no sé si tener miedo o ponerme nerviosa. Hemos hecho tantas cosas que yo no conocía que me parece que ya no queda nada por descubrir…
… Mira, se trata de buscar posiciones distintas, otros estímulos y lo que se nos ocurra. Tal vez vos quieras hacer algo que pudiste imaginar. También podemos usar algunos aparatos que dan más placer usados adecuadamente…
Dicho esto, saque de un maletín unos artefactos y se los mostré. Uno de ellos era un consolador de cristal (se usaban esos en esa época) y un vibrador a pilas. Puso una cara de susto que me obligó a aclararle.
… No voy a usar nada que no te guste o te haga daño, debes quedarte tranquila y seguir brindándome tu confianza, porque hasta ahora no te he desilusionado, verdad?…
… Tienes razón en lo que decís, confío en tu sentido de la oportunidad y del decoro…
Vueltos a la habitación le propuse un 69 que empezamos de inmediato. Se subió arriba mío de cara a mis genitales y se prendió a mi aparato con muchas ganas mientras me recordaba que hacía como dos meses que no lo tenía en su boca. Se notaba que el ayuno le había despertado la libido porque sus chupadas eran intensas. También le daba besos al pene y jugaba con sus dedos con los mellizos, mientras se le escapaban suspiros y alguno que otro gemido. Por mi parte decidí esmerarme en mi actuación y darle una intensidad distinta a la de otras oportunidades. Comencé por abrirle suavemente las nalgas para que su concha y el culo quedaran bien expuestos. Metí un dedo en su cavidad y empecé a pajearla mientras mi lengua recorría de arriba abajo sus labios vaginales que poco a poco comenzaron a abrirse dejando al descubierto sus labios interiores y el canal receptor, derramando sus primeros jugos vaginales. Lo hice infinidad de veces hasta que sentí que se iba sobre calentando con esos mimos. Le llegó el turno al clítoris que recibió mis lamidas suaves y continuas subiendo de intensidad a medida que oía los gemidos cada vez más profundos y seguidos. No tardó en correrse con el espasmo corporal al que me tenía acostumbrado. Suspendí por breves segundos y casi sin dejarle tomar respiro le metí el consolador en su cueva mientras le susurraba palabras de grueso calibre. Con el aparato dentro de su vagina siguieron los gemidos mientras yo lo sacudía de arriba para abajo, y de afuera para adentro repetidas veces. Retirado el consolador le llegó el turno al vibrador al que di máxima potencia y lo deslicé por toda la vulva con especial atención al clítoris. Sintiendo la proximidad de otro orgasmo, lo retiré para volver a recibir los jugos de su acabada, degustarlos y beberlos. Así estuvimos largo rato.
Ceci me regalaba orgasmo tras orgasmos. Uno detrás del otro en una sucesión casi sin interrupción mientras me gritaba
… Me estas matando, por favor pará. Pero no, no pares que me viene otro, que cosa más hermosa, eres una bestia con tu lengua y esos aparatos me vas a matar…
… Yo te lo anuncié que hoy iba a ser distinto, esto es vale todo. Ahora
te voy a dejar descansar un momento para que te recuperes y luego
seguiremos la fiesta. Te gustaron mis aparatitos, mamita?…

… … Por supuesto, es una sensación muy distinta a la que siento cuando lo haces con tu lengua pero casi da igual placer. La velocidad con que te frota es impresionante y eso me puso a mil provocándome derramarme muchas veces. Hoy he descubierto que puedo tener muchos orgasmos seguidos. Recién a esta edad. Qué te parece?...
…Estos aparatos los fabrican para que los usen las mujeres solitarias, las lesbianas o las esposas abandonadas. Ojo que también se usa como lo hicimos nosotros para realzar el placer de la pareja. Veo que te ha gustado y te garantizo que si tienes algún lugar secreto para esconderlo te puedo regalar uno para que lo uses cada vez que tengas ganas…
… Te tomo la palabra, eh? Cuando te extrañe mucho me voy a ir a la cama y en soledad voy a dar buen uso del regalo pensando en vos y en tu lengua…
Por un largo rato no hubo palabras, Tirados de espaldas en la cama nos tomamos de la mano y durante un rato conversamos sobre lo que estábamos viviendo, volvió a repetir una y otra vez su agradecimiento por haberle hecho vivir estas apasionadas sesiones de sexo, que nunca había imaginado que podrían ser tan fabulosas. Como siempre se lamentó de haber llegado a esa edad sin conocerlas en su juventud. Me di vuelta y la besé con mucho ardor mientras que mis manos empezaban a tomar sus tetas para acariciarlas y luego chuparlas con mucha suavidad, para ir calentándola otra vez. Tomé en mi boca sus pezones y los mordí para luego chuparlos una y otra vez. Tomé el vibrador y lo apliqué a esos pezones que ya estaban duros con mis mamadas, Ceci lo recibió con un profundo suspiro alentándome para que continuara. Por supuesto seguí con el aparato hasta que mi suegra se derramó nuevamente con un grito de placer mientras me clavaba sus uñas en mi espalda.
Ceci se estaba manifestando como una mujer multiorgásmica y eso acentuabas mis deseos lujuriosos. Me encantaba darle placer total a una mujer de esa edad con el agregado morboso de que era mi suegra. Con estos pensamientos me dispuse a seguir con nuestra sesión sexual.
Empecé a acariciarla con mi verga en la cara. De tanto en tanto le dejaba que la introdujera en la boca y me diera una mamada. Se la pasé por las tetas, su estómago y me detuve en la entrada de su vagina. Sin metérsela empecé a refregársela por su abertura de arriba hacia abajo en un movimiento repetido. Con el glande jugué sobre su clítoris con movimientos circulares y presionando sobre el mismo. Este juego volvió a ponerla caliente al extremo y me pidió que la penetrara de una vez.
No me hice de rogar y colocándola de espaldas, le levante las piernas bien abiertas sobre mis hombros dejando ante mi vista el hermoso panorama de su concha bien dilatada esperando la llegada de mi miembro. Coloqué mi herramienta en forma suave en la entrada de su cueva y me introduje lentamente hasta llegar al fondo de mis posibilidades. Me recibió con un suspiro que sonaba a música celestial que me motivó mucho más para comenzar el pistoneo. Cuando ya sentía que se acercaba mi orgasmo me retiré de su vulva y en un movimiento inesperado por Cecilia y aprovechando la posición, le clavé mi herramienta en su ano arrancando un grito de sorpresa con algo de dolor.
… Me hiciste doler un poco, yerno querido, porque no me avisaste como lo haces siempre?...
… Porque precisamente de eso se trata, de hacer cosas distintas. Ahora que ya la tienes adentro, gocemos…
Le dí duro por un rato hasta que ya no pude más y me derramé en su hoyo con una descarga de semen más abundante que lo habitual. Cuando sentí que perdía rigidez saqué mi verga de su ano y se la puse en la boca para que bebiera los restos. Ella encantada.
Después de ese polvo la vi un poco cansada. No era para menos, la cantidad de orgasmos que me había regalado eran incontables y para una mujer de su edad supongo que sería un desgaste fenomenal. En esas condiciones la deje descansar un rato mientras nuestras manos jugaban discretamente con nuestros respectivos sexos para mantener la calentura y no perder el entusiasmo. Cuando la sentí más relajada le propuse seguir, para lo cual me instalé en un sillón que había en la habitación y le pedí que se arrodillara y me masturbara con su boca.
… Me tienes que dar una mamada de esas que tu sabes porque quiero acabar en tu boca y que te tragues todo el semen, de acuerdo?...
… De acuerdo, pero lo voy a hacer como yo quiero y con mis tiempos, eh?...
… Tú sabrás, lo importante es que me arranques toda la leche que tengo y te la tomes…
Se arrodilló sobre una alfombra, me abrió bien las piernas dejando expuestas a su arbitrio mi poronga y los testículos, y se metió el aparato en la boca para empezar a succionarlo lentamente hasta lograr ponerlo duro. Luego con su mano me comenzó a hacer una paja suave a la vez que con su lengua me lamía el glande como si fuera un helado. Con la otra mano jugaba con los mellizos apretándolos suavemente. Así me tuvo unos minutos dándome lengua y paja hasta que comencé a sentir que me venía. Se dio cuenta de ello y detuvo sus movimientos para pedirme que me pusiera de rodillas sobre el sillón dándole el culo hacia su cara. Me abrió los cachetes y con su lengua empezó a lamerme toda la raya. Sentí un cimbronazo como si fuera una descarga eléctrica que se acentuó cuando su lengua buscó mi agujero y lo empezó a puntear. Que extraordinaria sensación! Nunca había experimentado ese goce, juro que casi me derramo, tuve que hacer un esfuerzo mayúsculo para evitarlo. Pero eso no era todo. Con una mano se aferró a mi verga masajeándola y con dos dedos de la otra los utilizó para metérmelos en mi ano. Allí pegué un brinco pero ella no cedió y se puso a hacerme un rápido mete saca. En verdad estaba haciendo el vale todo. La interrumpí dándome vuelta y dándole mi verga para que volviera a su boca y siguiera con la mamada. La verdad es que era tanto mi estado de excitación que no duré mucho y me derramé en su boca con una seguidilla de latigazos de semen que Ceci gustosamente tragó, para después limpiarme los restos con su boca.
Le tomé el rostro con mis manos y le di un beso profundo mezclando las salivas de ambos con los restos de mi propia leche. Le dije
… Ceci, no te conocía estas habilidades. En verdad me sorprendiste!...
… Es para que no creas que llegué a vieja al divino botón. La verdad es que esas cosas no las había hecho nunca pero el otro día lo leí en un libro porno que me animé a comprar…
… Entonces fue una clase práctica de lo aprendido en el libro. Te salió muy bien, puedes repetir en otra oportunidad que nos encontremos porque me hiciste gozar muchísimo…
… Vamos a la cama que nos hemos cansado y debemos recuperar energías porque tenemos tiempo, no?...
… Nos queda algo más de cuarenta minutos de turno, y si mi muchacho se recupera podemos darle a tu chocho que debe estar hambriento, no?...
… Creo que nos falta eso para hacer de esta tarde un encuentro inolvidable…
… Para que mi verga se recomponga me parece que tienes que ayudarme chupándola un rato…
… Por mi parte encantada, veamos si aun te quedan algunos restos de energía…
Me recosté de espaldas y la dejé hacer. Se arrodilló al lado mío y tomando mi aparato en sus manos comenzó a acariciarlo y hablarle.
… A ver si te recuperas, verga de mis sueños. Mira que Mami todavía tiene ganas ce sentirte dentro y que llenes mi vulva de tu lechita. Ten presente que estas fiestas no son cada día y cuando me invitan a ella la debo aprovechar. Déjame ver si con mi boca caliente te logras erguir nuevamente…
Dicho esto se lo metió en su boca y empezó a chupar y lamer, despacio al principio y cuando el miembro empezó a tomar vigor, apuró sus movimientos diciendo.
… Así me gusta que le respondas a mami, un esfuercito mas y te pondrás como un garrote, pues así quiero que me empales como a una perrita…
Y lo logró. Mi muchacho tomó la envergadura que ambos esperábamos. Ni lerdo ni perezoso le pedí que nos pusiéramos en forma de cuchara y se la metí hasta el fondo. Me recibió pujando su culo hacia mí ayudando a la penetración. Suavemente comencé a moverme hablándole al oído.
… Te has vuelto una viejita muy putona que le gusta coger más que comer, según parece. Ahora la tienes toda bien adentro, gózala que es toda tuya…
… Que rico, cada vez me gusta más que me cojas. Muévete por favor que me pones loca de placer…
Yo le empecé a dar máquina con las pocas fuerzas que me quedaban mientras me aferraba a su par de tetas y las exprimía con mis dos manos, y también le pellizcaba los pezones, toqueteo que a la viejita le gustaba. En un momento de mi mete saca, paré un segundo para tomar un poco de aliento y la muy putona a provechó para contraer los músculos que rodean la vagina y vulva, de forma tal que sentí como si me empezaran a exprimir la verga. Esta situación me puso a mil y no duré mucho y empecé a derramar en su cueva los últimos restos de leche que me quedaban. Si los polvos previos habían sido espectaculares, este último no se quedó atrás. Ceci que venía aguantando cuando sintió mis primeros latigazos de leche se descargó con un orgasmo tremendo, como si le fuera la vida en ello. Ambos acabamos gritando, rugiendo y agitados.
Cuando por fin recuperamos la normalidad la besé con pasión en su boca, donde mi lengua se encontró con la suya en un intercambio de roles interminable. Por fin le dije
… Eso de apretarme la verga estuvo genial. Otra lección del libro?...
… Claro. Lo estuve practicando todos estos días. Mejor dicho ejercitando los músculos para que tu muchacho se sintiera prisionero de mi vagina. Parece que salió bien, no?
… Ya lo creo. Me arrancaste un polvo sensacional porque tuve la impresión que me exprimías…
… Mejor así. Pero ahora déjame que te chupe la pija así me quedo con tus últimos restos de tu leche y su sabor…
Dicho y hecho. Le dio a mi verga su mamada de despedida porque ya no teníamos más tiempo, solo el necesario para una ducha rápida. Cuando nos estábamos secando sonó el teléfono para anunciar que el tiempo se había acabado al igual que nuestras fuerzas. Haciendo un esfuerzo nos vestimos, montamos en el auto y nos alejamos del lugar rumbo a nuestros hogares.
Habíamos vuelto a tener un encuentro de completa sexualidad con mi amada suegra.

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Categories: AnalMature
Posted by pepitito
3 years ago    Views: 597
Comments (2)
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edgardo22
retired
2 years ago
buenisima tu cojida
3 years ago
Re bien escrito, me encantó, muy caliente. Te felicito