Conociendo a Cindy ! (Parte 2) "Una noche en

La cena fue muy bien, todas aquellas cosas que durante semanas se quedan en el chat de facebook se pueden hablar cara a cara. Al acabar de cenar, Cindy me invito una copa en un bar cercano. Ahí es donde salió toda la morbosidad que estaba acumulada. Al sentarnos con la copa, se empezó a insinuar, tomándome de la cintura, nos miramos fijamente y me dijo Mary tú me gustas no eres igual que las otras mujeres quiero que seas más que una sumisa para mí, luego de pensarlo le dije que no estaba lista para un pareja formal luego ella me beso. Ese primer beso fue inolvidable, de esos que deseas que no acaben. Hay que añadir el morbo de ser observadas por un par de hombres sentados a la barra, de la edad de mi papá que se notaba que estaban completamente muertos de envidia. Seguimos hablando hasta que terminamos la copa y como temía y deseaba a la vez, llegó el momento de ir al hotel.
Llegando al hotel, y con las ganas acumuladas, regresamos al hotel luego recibí un beso en la mejilla en el ascensor esto me hizo sentirme un poco más cómoda. Y con una sonrisa en mi cara le dije gracias. Al entrar en la habitación un escalofrío recorre mi cuerpo. Sé que es el momento de declarar mi sumisión hacia ella pensé, de confirmar todo lo que habíamos escrito durante semanas a través del teclado.
Primero y antes de empezar a desnudarme, me acerco con uno de los mayores regalos que una sumisa puede hacer asía su Ama, aquel que pocos elegidos comprenden lo que supone me pongo de rodillas y le entrego mi collar de entrenamiento a mi Ama para que ella me lo ponga. Durante tiempo he estado poniéndomelo yo sola pero ahora sé que es Cindy quien debe ponérmelo, con el placer que eso supone para mí. Al agachar la cabeza y sentir cómo la correa se desliza no puedo más que sentir un enorme placer.
Después empieza a desnudarme, poco a poco, sin prisa pero sin pausa, dejándome sólo los zapatos y el calzón. Se nota las ganas que tenemos las das de que ocurra. Me dice que me quede quieta. Sola, inmóvil, mientras observo cómo toma una cuerda, esa cuerda de la que he deseado tanto sus nudos. Las cuerdas son beis y gruesas, mucho más gruesas de lo que había imaginado. Son de esparto para que no se puedan deslizar por mi cuerpo a su antojo, sólo al deseo de mi Ama. La primera recorre mis muñecas, atándolas a mi espalda, una encima de la otra, con los brazos cruzados por detrás. Después, una cuerda recorre mi pecho por encima, dando vueltas alrededor de él. Lentamente voy sintiendo cada vuelta, cada roce. La siguiente cuerda, por debajo del pecho, uniéndolas así todas, entrelazándolas de una forma maravillosa.
Después me acuesta en la cama para poder atar las piernas y tobillos. Las piernas las une por los muslos a la altura justa para poder unirlas a los tobillos. Y un detalle, los zapatos ahora forman parte del mi los ato con una cuerda a mis pies, esto para poder complacer el fetichismo de mi Ama. Y como cereza del pastel, ato mi pelo a los tacones de mis zapatos, para poder sentir más restringida, si cabe, el placer de estar atada en un hogtied, levantando la cabeza, sin poder descansar el cuello. El final viene al sentir la mordaza en la boca, ese sabor áspero de la bola en la boca. Completamente indefensa y a merced de mi Señora, no puedo más que excitarme al máximo.
Empiezo a moverme, sentir los nudos, el roce de la cuerda, sus marcas en mi piel, la incomodidad de los zapatos. Disfruto el momento que he estado esperando. Pero es en este momento, en el que mi sumisión es completa, es en el que empieza a azotarme. Yo, desconcertada y con un nulo poder para escapar. Los manotazos comienzan, el primero de los niveles, son incluso placenteros, los acepto con ganas y con máxima excitación. Poco a poco empieza a subir el nivel, primero, en nalgas dando suaves manotazos y después con el látigo, tanto en las nalgas como en las piernas. El placer y excitación máxima hacen que la experiencia sea muy agradable e inolvidable.
Finalmente, para acabar el día me ató con los codos juntos para probar mi resistencia. Así estuve un rato cara a la pared para que reflexionara sobre lo que acababa de experimentar, fue tan placentero estar de pie con unas ganas de quitarme los zapatos ya que comencé a sentir su castigo. En último lugar, me desato nos dimos una ducha rápida por el momento cada quien por separado ella me pidió que si algún día pudiéramos repetir lo que sucedió esta noche yo solo le dije contácteme y ya veremos fue algo tan especial haber experimentado por primera vez un encuentro con una mistress.

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Categories: BDSMFetishLesbian Sex
Posted by maryuzagi
1 year ago    Views: 310
Comments (2)
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1 year ago
no habia podido leer tu historia y ahora esta increible :D muy exitante como describias cada sensacion espero ansioso por mas :)
1 year ago
Bravo, me encanta tu estilo y la forma de describir los detalles y las emociones, delicioso !!!! Sigue así, tienes gran talento Mary !!!!! Saludos de tu amigo !!!!