Los inicios

Cuando entró en el local estaba en penumbras, la música que se sonaba era lentos y, había muchas parejas bailando por donde podían. El resto estaba por todos lados bebiendo y charlando animadamente.

Había quedado con Marta un poco más tarde de la cuenta aquella tarde y le dije que se arreglara para una fiesta algo especial. Cuando llegó todos sus amigos cercanos ya se había ido, excepto yo.

Me dio un fuerte abrazo y, un enorme beso, cerca de la comisura de mis labios al verme y acercarme a mi y, al grupo de dos amigos con el que me encontraba, José y Sebas.

Fui a la barra para traerle a Marta una copa, mientras ella se quedo con mis amigos charlando, al verdad es que Marta estaba preciosa, llevaba un jersey de cuello alto, semitransparente, dejando claramente ver su sujetador de forma descarada y, una minifalda blanca, con medias y botas a media pierna y con tacón; su pelo rizado, caía sobre sus hombros haciendo sus típicos bucles.

En la siguiente canción la invité a bailar, mostrando algo de apuro por dejar abandonados a mis amigos, si bien como ambos la animaron , Marta no tardó en aceptar.

José y Sebas se fueron al final del local, un apartado completamente en penumbras y, en una especie de fondo a la izquierda, donde había un sofá, nadie llegaba allí, porque no había casi apenas había luz y, olía bastante a humedad, y bailando fui dirigiendo a Marta a dicha esquina.

Estaba completamente pegado al cuerpo de Marta, de seguro que notaba mi respiración en su oído, cómo mis labios rozaban su pabellón y, como mis brazos la apretaban contra mi, y… como empezó con sus característicos temblores cuando notó el bulto de mi pantalón, sabía que Marta estaba excitada y antes que pudiera rechistar tan solo le dije... “déjate llevar, y disfruta”.

Marta me comentó que tenía sed, y en vez de ir a la barra, nos acercamos a la zona donde estaban José y Sebas, los cuales ya tenían preparada la bebida, unos chupitos de tequila… así que cuando Marta llevaba un par de tequilas, ya no parecía estar tan extraña al ser ella la única chica del grupo.

Veamos como se mueve Marta… y sin más preámbulos José la sacó a bailar, aprovechando que sonaban baladas tranquilas, muy apropiadas para cuando ya prácticamente sólo quedaban parejas en la fiesta y todas estaban bailando y dándose el lote, como suele ocurrir en las fiestas del Instituto.


Era difícil dejar de observar lo pegado que estaba José a Marta, cómo se frotaba con ella y cómo la muy zorra estaba disfrutando con ese baile tan personal. Tras buscar José con su mirada mi aceptación, éste dirigió sus labios a los de Marta, comenzando a besarla primero, para luego meterle la lengua entre sus labios, mientras que sus manos las dirigían a los glúteos y cachetes de Marta, dejándose ésta llevar, y… ufff, de qué forma , estaba claro lo excitada que estaba, pues no solo se estaba morreando con José, sino que permitió ser conducida hacia el sofá, quedándome yo algo rezagado para poder vigilar por si alguien se aproximaba a aquella esquina.

Mientras José seguía morreándose con Marta, Sebas se acercó por su espalda y comenzó a acariciarla por sus muslos, por encima de sus medias, desde la rodilla hasta la misma altura de la falda, que era cortita, pudiendo ver cómo las piernas de Marta cedían fácilmente a la presión de Sebas, separándolas un poco.

Tan extasiada estaba Marta que ni siquiera se había dado cuenta que Julio, el cuarentón dueño del local, se había acercado a aquella esquina, sentándose en el sofá, dispuesto a no perderse nada de tan peculiar espectáculo.

Realmente era un auténtico placer, ver cómo ahora Marta bailaba ahora con Sebas, mientras que éste introducía ahora su lengua en la boca de Marta, aprovechando para dirigir ahora a Marta hacia el sofá.

Ver como las manos de Julio se disponían a acariciar la raja de marta, aunque fuera por encima de las medias, logró que mi polla estuviera en plena erección…. y por la cara de Marta ésta no parecía disgustarle semejantes caricias, más bien todo lo contrario, se notaba lo excitada que estaba, mojando las medias, todas empapadas con los jugos de su coño.

Julio dirigió hacia mi una amplia sonrisa, cuando comprobó que debajo de las medias Marta no llevaba nada más de ropa, algo que yo ya sabía por anteriores encuentros con mi zorra.

Las medias eran muy finas y Julio, en vez de bajárselas, dio un fuerte tirón y las rompió, dejando libre el coño de Marta, que aunque tenía pelitos, estaban bien depilado y con formas.

Marta se corrió la primera vez nada más sentir los dedos de Julio sobre su clítoris y sobre sus mojados labios, no pudiendo disfrazar los espasmos de placer, algo que dio pie a que José y Sebas se animaron aún más de lo que estaban, más aún cuando los dedos de Julio comenzaron a entrar y salir con mucha facilidad de la raja de Marta, pudiendo comprobar lo que yo les dije días atrás, que hacía tiempo que no había nada de virginal en Marta salvo su mirada.

Con la entrada y salida de dedos, Marta se corrió una segunda vez, ahora bastante más profundamente y, gemía a la vez que la lengua de José le debía llegar casi a su garganta.

Julio ya no pudo aguantar más, y sin más, tal y como estaba sentado se sacó su polla, dejándola libre con la bragueta del pantalón desabrochada y, tiró de Marta, hasta que consiguió que Marta se sentase encima de él, dándole la espalda, clavándole su polla hasta el fondo, sin preservativo ni nada, y parece que esto a Marta no debió de disgustarle pues en vez de cerrarse, se abrió aún más de piernas y empezó a cabalgar a Julio como una perra en celo……

Era alucinante ver cómo Marta estaba sentada sobre la polla de Julio, moviéndose a un ritmo frenético y ver como al arquear su espalda hacia atrás buscaba la entrepierna de José quien masajeaba con ambas manos las tetas de Marta por encima de la ropa.

Con las embestidas de la polla de Julio, Marta debió correrse un par de veces, mientras ahora José ya tenia su verga fuera del pantalón y a la altura de la cara de mi zorra, asiéndola su pelo como la zorra y caliente puta que me estaba demostrando ser.

Con los gemidos de placer de Julio, y un aumento de las embestidas supimos que éste se estaba corriendo dentro del coño de Marta, y parece que ésta no le importó mucho la corrida interna, pues si bien primero se quedó algo parada, luego la muy zorra se dejó llevar e incluso se hincó aún más la polla de Julio, hasta que e fue quedando pequeña después de la corrida y, Marta se levantó, poniéndole el pantalón un poco perdido de su propia leche, que ahora emanaba de la raja de Marta.

Fue todo muy rápido y, Sebas un ya se estaba desabrochando el pantalón y liberando su polla, gorda y dura, y de seguro ansiosa, por el espectáculo que había visto.

A Marta no le dio tiempo a reaccionar cuando la sentaron entre los dos, sobre esa enorme polla, más gorda y grande que la de Julio, pero no debía de disgustarle mucho por lo que decía Sebas… eso es nena, hoy vas a saber lo que es una polla…



Marta se dejo hacer, y, sin sacar la polla de Sebas de su coño, la cambiaron de postura, tumbándola de lado en el sofá, así que Sebas mientras seguía follándose el coño de Marta, con una de sus manos levantaba una de sus piernas, quedando su raja aún más abierta y permitiéndole moverse con más facilidad, entrando y saliendo del coño de mi zorra a un ritmo… frenético.

José no quería quedarse atrás y Marta no dudo en comenzar a mamar la polla de éste mientras recibía las embestidas de Sebas sobre su coño, y no parecía que Marta precisamente no estuviera disfrutando, pues por el modo de moverse Marta, ésta debía estar corriéndose otra vez, aprovechando el momento Sebas para parar el ritmo y salirse, así permitía a Marta ocuparse mejor de la polla de José con su boca, engulléndola prácticamente hasta su garganta…. hasta que comenzamos a escuchar la voz de José… cooooñooo como la chupa la muy guarra, será ca broooonnaa… me cooorrro… y realmente no debía de ser la primera vez que Marta probara el semen, pues por su labios apenas escapó resto alguno de la leche de José… siendo el momento de entrar otra vez en acción Sebas, el cual le clavó entera y de golpe su enorme polla, comenzando a moverse sin parar, a un ritmo francamente salvaje, hasta que Marta otra vez se corrió con esas brutales embestidas, coincidiendo con el inicio de las descargas de leche dentro de mi zorra, cuyo coño al estar lleno, obligaba a salir a borbotones por entre sus muslos.

José y Sebas se levantaron, … menuda zorra tienes, cabrón, mucho más de lo que nos esperábamos de ella… y mientras ambos se alejaban para seguir bebiendo y vigilar que nadie nos viese, yo me dirigí a mi zorra.

Puse a Marta boca arriba, introduje dos dedos en su más que resbaladizo coño, estaba bien abierto y con el clítoris totalmente fuera de su capuchón… apenas podía controlar sus movimientos pues era una sucesión tras otra de pequeños espasmos y, la verdad no quise postergar mucho mas el clavarle mi polla en su coño, la cual realmente entró con muchísima facilidad al estar tan mojado de jugos y leche mezclados.

Me puse encima de ella, moviéndome como sabía que a mi zorra realmente le gustaba ser follada y tras susurrarle a su oído cómo había yo disfrutado con la velada, ésta me devolvió una sonrisa mezcla de vicio y pasión… soy toda y únicamente tuya…. Aprovechando la ocasión para empezar a embestirla con mucha más fuerza… y mientras descargaba mis huevos dentro del coño de mi zorra nos besábamos frenéticamente corriéndonos juntos los dos…

Ponerse de pie fue una odisea, con los pañuelos de los tres Marta se secó toda la leche que pudo de su cuerpo y, menos mal que al ser de noche, las medias destrozadas a penas se notaban.

Tras llevarla a su casa, le di un beso de despedida, y quedamos en vernos a la mañana siguiente, como ha venido sucediendo para el resto de nuestros días y hasta el presente.

100% (7/0)
 
Posted by liber1
2 years ago    Views: 265
Comments (1)
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edgardo22
retired
2 years ago
buena zorra me encanto