Iniciado

Esta historia paso hace unos años. Eran fechas navideñas y tuvimos la cena de empresa. Fue terriblemente aburrida y anticipo de lo que parecía ser una noche perdida. Acabada la cena unos se fueron a casa y los demás fueron repartiéndose a distintos locales. Me quede con un grupo de cuatro o cinco y fuimos a un par de locales de copas. Al llegar al tercero me quede sorprendido, era un local para gente madura, no esperaba que fuesen a un lugar así, nos dirigimos a la barra y se pusieron a bailar. No soy un gran bailarín, pero gracias al alcohol me movía con ritmo, o lo pretendía.
Me fije en una mujer que me resultó tremendamente atractiva, sobre los 50, con carne, vestía muy sexy con falda y chaleco de cuero sobre una camisa blanca. He de decir que las mujeres maduras siempre me han atraído y en este caso, viéndola bailar y moverse me excitó sobremanera.
Al poco mis compañeros decidieron marcharse, dije que estaba cansado, que me acababa la cerveza y me iría a casa, no insistieron mucho y se fueron sin mucha pena.
No apartaba mis ojos de esa mujer, imagine que estaría también de cena y que la gente que la rodeaba debían ser sus amigos. Ella cada vez se movía de manera más provocadora y cruzó su mirada conmigo en varias ocasiones. Estaba pensando como acercarme a ella cuando se retiró de la pista. Al momento regresó con una copa y pensé que debía acercarme a ella. Entonces una voz sonó a mi laso: “Está buena la de negro, verdad”. Era un tipo maduro, pelo canoso, y todo el con apariencia de señor. Conteste que si, que me lo parecía. “Ya,-continuo- no le has quitado ojo desde hace un buen rato”. Como vio que le miraba extrañado continuo: “Es mi mujer y le atraes. ¿Te gustaría follártela?”. Supongo que fue el alcohol ya que en lugar de acojonarme, ponerme nervioso o cualquier reacción similar me limite a decirle que si. “Vale, espéranos fuera” me dijo y se dirigió hacia ella.
Salí a la calle y al momento salieron los dos, me miraron, nos presentamos y me pidieron que les siguiese hasta su coche. Al llegar al coche me tiró las llaves y me pidió que condujese yo, ellos se sentaron detrás. Se reían y comentaban lo que les gustaba la sensación de tener chofer. Yo cada vez estaba más caliente. Arranque y conduje siguiendo sus instrucciones mientras por el retrovisor veía como se besaban y sobaban.
Llegamos al parking, cogimos el ascensor mientras ella nos abrazaba y besaba alternativamente. Llegamos así hasta el piso, abrimos la puerta y nos dirigimos a un salón.
Ella salió un momento y al instante regresó mostrando un cuerpo hermoso, desnudo, solo con un liguero que sujetaba sus medias y un sujetador a todas luces pequeño para sujetar aquellos pechos. “ Así que el nene me quería follar?, muéstrame que tienes”. Me desnude y pudo ver mi pene erecto y deseoso de su cuerpo. Se acerco a mi, me besó y dejándose caer en el sofá me pidió que le comiese el coño. No lo tuvo que repetir, metí mi cabeza entre sus piernas y comencé a saborear su coño. El marido se desnudó y pude ver como le daba su polla a chupar. Mientras le chupaba el clítoris ella apretaba mi cabeza, arañaba mi espalda y gritaba todo tipo de palabras soeces. Se corrió un par de veces mojando mi cara como si me hubiese duchado. Me aparto y su marido la penetró. Ella cogió mi polla y la apretó con fuerza haciéndome gritar de dolor. “Todo tiene un precio” dijo y comenzó a mordisqueármela y comérmela, después me ordenó que le comiese la tetas mientras ella jugueteaba con mis pezones. Su marido se corrió y me dijo que ocupase su puesto, a estas alturas yo estaba salidísimo así que cuando noté que el se ponía a mis espaldas y me sobaba el pecho no dije nada. Cambió su postura, se puso a cuatro patas y me enseño su ano, no lo pensé y se la metí sin miramientos. Ella gritaba como una posesa, el seguía sobándome y tocándome los pezones, empezó a besarme el cuello y no me desagradó. No podía más, estaba a punto de reventar y me corrí dentro de su culo mientras ella se corría de nuevo. Me dejé caer en el sofá, ella se incorporó, se sentó frente a mí, cogió mis pezones y me los retorció riéndose mientras me oía gritar. “Te ha gustado follarme, cariño? Seguro que si” “Ahora vas a hacerle feliz, verdad?” me susurró al oído, giró mi cara y vi un pene erecto que buscaba mi boca. Primero lo compartió conmigo, pero pronto se agachó y mientras me comía y torturaba polla y huevos, su marido me follaba la boca… y me gustaba.
Al cabo de unos minutos ella se incorporó sujetó mi cabeza y besándome dijo en un susurro “Todo tiene un precio, verás como te gusta, pero no te la tragues, pásamela” Enseguida note como la boca se me llenaba de un líquido caliente y espeso que cayó por mis labios, ella se fundió en un beso y tragó todo su esperma.
Ahora los dos se pusieron a comerme la polla y ella empezó a meterme un dedo por el culo. A mí ya me daba todo igual, pronto cambió su dedo por un consolador y como era de esperar su marido acabo dándome por culo, y me gustó, grite como una cerda y estuvimos largo rato follando como locos.
Amanecía cuando me fui. El se acerco a mí, me besó y me puso una tarjeta con su número de teléfono: “Llámanos, nos queda mucho por hacer. ¿Tienes libre el sábado?”. “Si” conteste. “Estupendo, ven a cenar, te esperamos a las ocho”. Me volvió a besar y cerró la puerta.
79% (8/2)
 
Categories: Mature
Posted by kharma69
4 years ago    Views: 326
Comments (3)
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3 years ago
ya me encantaria encontrar yo una pareja asi, yo tengo 48 y si ahora me encontrase con una pareja entre los 50 y 60 me encantaria que me pasese lo que a ti menudo corrida me di, gracias amigo un beso y un abrazo
kharma69
retired
4 years ago
Ya no, han pasado unos años.
Me alegro que hayas disfrutado
4 years ago
Me has hecho masturbarme, me encanto la historia. No tendras a mano ese telefono?