mis tios me feminizaron parte 2

Como recordareis de mi anterior relato, mis tíos y yo hicimos realidad nuestros sueños de pasarlo muy bien juntos y a partir de entonces las fiestas que se fueron sucediendo no dejaban lugar a la fantasía.

Después de pasar un fin de semana de locura en medio del mar, tuvimos que volver por desgracia a nuestra vida habitual, claro que mientras que íbamos de Alicante a Madrid en coche, mis tíos se encargaron de que el camino se hiciera más ameno.

Nada más salir de Alicante, mi tío comenzó a conducir y mi tía y yo nos fuimos a la parte de atrás del coche. Mi tía como ya os he dicho es una puta insaciable y nada más comenzar el viaje, me agarro de los pelos y me acerco para que le comiera las tetas, mientras yo estaba come que come, mordiéndole los pezones y magreandole el coño por encima del pantalón blanco que llevaba, ella se distraía en meterme un par de deditos en el culo sin problemas, ya que entre la polla de mi tío y los consoladores de mi tía metidos todo el fin de semana, mi culo parecía no tener fin, en eso estábamos mientras mi tío no dejaba de mirar por el espejo y frotarse la polla con el espectáculo que le estábamos dando, hasta que no pudo aguantar más y le pidió a mi tía que por favor condujera ella, para el también poder disfrutar con mi boca.

Mi tía se dio cuenta de mi cara de deseo y dijo que aceptaba conducir ella, siempre y cuando yo me transformara en Jezzica antes de comenzar la fiesta con mi tío. A mí la verdad es que me daba un poco de vergüenza pensar en ir travestido en el coche y que alguien me pudiera ver, pero ellos insistieron mientras mi tío me ensañaba su nabo apuntando al cielo y yo no pude menos que acceder a su petición. Paramos en una gasolinera y mientras mi tío compraba algunas cosas, mi tía y yo nos fuimos al servicio de señoras, la vergüenza que pase al principio teniendo que entrar y que me pudiera ver algunos de los que allí estaban fue superior, pero también la excitación comenzó a ir en aumento de una manera sorprendente. Pues bien, entramos en los servicios y mi tía saco de la bolsa que había cogido del coche con las ropitas que tenían para mí.

Me sorprendió que a pesar de haberme travestido con multitud de ropas en el fin de semana, no hubiera visto el conjuntito que había sacado y que según mi tía, había dejado guardado para una ocasión especial como esta.

Primero me dio unas braguitas blancas con muñequitos de colores de las supernenas, cosa que me choco porque no sabía todavía de que iba el tema, luego un sujetador de colorines con los mismos muñequitos. Aunque no lo creáis llega a ser muy excitante ponerte esas ropitas interiores tan inocentes e infantiles y a la vez tan morbosas. Luego saco un uniforme de colegiala, guauuuuuuu, cuando lo vi no me lo podía creer, nunca había fantaseado con ese tema, pero cuando me imagine vestidita de niñita inocente y comiéndome el pedazo de carne de mi tío me comencé a excitar de sobremanera. Me dio una faldita cortita, azul marina y con pliegues que me quedaba de maravilla y una camisita blanca muy ajustada, de esas que son tan finas que es imposible que no se transparente lo que llevas debajo, que dicho sea de paso, a parte del sujetador de colorines, llevaba un relleno para la ocasión, que era una réplica de unas tetitas adolescentes. Pequeñitas, con forma puntiaguda y unos pezones muy pronunciados y grandes, acabados en pico totalmente. Una corbatita azul marina a juego también con la falda y una peluca rubia con mechas, de pelo liso, que mi tía se encargo de preparar con dos coletas a cada lado. Unos calcetines altos blancos y unos zapatitos negros sin excesivo tacón, ya que la intención era parecer una colegiala lo máximo posible.


Para completar el atuendo llevaba unas gafitas de vista transparentes pero sin graduación, unos pendientes de perlitas redonditas y una pulserita finita muy juvenil en mi mano izquierda. El maquillaje solo consistía en un poco de brillo labial, las pestañas pintaditas muy superficialmente y un retoque para dejar mis cejas extremadamente estrechitas y pequeñitas y un poco de colorete en los pómulos. Cuando termino conmigo y como era de esperar, el resultado no podría ser más excitante, era una autentica chiquilla.

Salimos de los aseos de la gasolinera y mi tío aun seguía dentro de la tienda haciendo tiempo, ya que como me dijo mi tía, quería que fuera así preparada como estaba a buscar a mi tío para decirle que ya nos podíamos ir y que de paso lo tratara como si fuera mi papa y le pidiera que me comprara un chupa-chups. Yo estaba que me moría de la vergüenza, pero era más la excitación y el saber que allí no nos conocía nadie, así que mientras mi tía se iba para el coche yo entre en la tienda para buscar a mi papi. Nada más entrar por las puertas, el dependiente que era un hombre de unos 60 años no me quito la vista de encima mientras se notaba claramente que se restregaba la polla detrás del mostrador observándome. Me acerque a mi papaito que estaba ojeando unas revistas pornos-gay y le dije que ya estábamos listas, mi papi me dijo que ok, que pagaba la gasolina y nos íbamos. Nos acercábamos al mostrador mientras el salido del dependiente no me quitaba ojo de encima con cara de sátiro y cuando mi padre fue a pagar, comencé mi actuación de niñita pidiéndole por favor que me comprara un chupa-chups, él para seguir con el juego me dijo que no, que ya sabía que no le hacía grande que fuera por ahí chupando, que ya le estaba comenzando a m*****ar que me gustara tanto eso de chupar y que los tíos no pararan de mirarlo, con mi voz más femenina e infantil que podía seguí con la petición:

.- Vamos papi porfiiiiii, que sabes que me encantan, déjame por lo menos uno.
.- Que no joder Jezzica, que siempre estas igual, además tengo el dinero justo y no voy a pagar con tarjeta por un chupa-chups de los cojones.
En este momento el viejo sátiro vio su oportunidad de oro y comento:
.- Vamos chica no te preocupes que yo te lo regalo, coge un par de ellos si quieres, que están debajo de esa estantería.
La oportunidad no podía ser mejor, el me lo regalaba con tal de verme agachándome para cogerlos y yo tenía la oportunidad de estrenar mi nueva ropita interior dándole un espectáculo de película.
.- Muchas gracias señor, le dije mientras iba a la estantería y sin flexionar mis piernas me agachaba todo lo posible para dar un buen espectáculo.

Cuando lo cogí solo había uno y puse carita de pena por tener solo un caramelito para chupar, el dependiente lo entendió y me dijo que en el almacén tenia mas y que me esperar a que me los traía, pero mi padre se adelanto y le dijo que teníamos prisa y que con eso era suficiente. El pobre del dependiente se desilusiono un poco de no seguir viéndome por más tiempo, pero para alegrarlo abrí rápidamente el chupa-chups y comencé a comérmelo como si de una buena polla dulce se tratara. El viejo estaba que no podía más y se notaba como se restregaba con el mostrador. Mi padre termino de pagar y nos despedimos, no sin antes volverme antes de cruzar la puerta y dedicarle al viejo un par de lametones en mi dulcecito que tuvieron que hacer que se corriera allí mismo, aparte de relamerse ya descaradamente mientras se magreaba el paquete.
Cuando salimos nos montamos en el coche, mi tía delante y mi tío y yo detrás, antes de arrancar mi tío le comento a mi tía lo que había pasado dentro, mientras yo empezaba a agarrarle el paquete a mi tío deseosa de reanudad la marcha para poder comerle la polla ya que estaba a mil. Pero para mi sorpresa mi tía propuso que fuera yo sola a la tienda y le pidiera el chupa-chups que me faltaba y que cuando el dependiente fuera al almacén a buscarlo yo lo acompañara y vería como no iba a poder evitar intentar aprovecharse de mi aun sabiendo que mis supuestos papas estaban fuera esperando.

La idea nos calentó a los tres que se noto en el ambiente, mi tío por una parte quería que comenzara ya a comerle todo porque la situación lo había puesto a no poder mas, pero por otra parte se calentaba cada vez mas pensando en cómo el viejo salido se intentaría follar a su hijita en el almacén.

Así que planeamos que yo haría todo y que si pasaban más de 3 minutos sin salir seria que todo había salido como era de esperar y ellos entrarían también en la tienda, colgarían el cartel de cerrado y pasarían al almacén para ver si se podía unir a la fiesta.

Pues bien salí del coche y aprovechando que en esos momentos no había nadie en la gasolinera me dirigí a la tienda, cuando entre solita y con cara de niña buena, al viejo casi le da un soponcio y con la voz claramente temblorosa me dijo que si había olvidado algo, yo lo mire y le dije:

.- Es que ya he terminado de chupar mi chupa-chups y mi padre me ha dejado que venga a pedirle el otro que tan gustosamente me ofreció antes para distraerme en el camino a casa y que así tenga la boca llena y este calladita.
Lo dicho, el viejo no se creía que una niñita con apariencia de quinceañera estuviera allí pidiéndole un caramelito para chupar y chupar, así que como pudo dijo:
.- Emmm, si, emmm, vale, un momentito guapa ahora mismo te lo traigo del almacén.
Antes de que fuera para adentro yo me adelante y le dije:
.- Sabes me encantan los caramelitos y no sé si le importara que entre con ustedes para ver todo los caramelos que tiene usted guardados, es que quizás halla alguno que me guste mas...
.- Emmmm........... Si.... no... Claro si entra no hay problemas.

El plan ya estaba en marcha, no había marcha atrás, ni queríamos que la hubiera, así que pase por debajo del mostrador enseñando todo lo mas que podía mis braguitas de muñequitas y quedando a la altura de la entrepierna del viejo, que mostraba una erección sorprendente y que anticipaba que el caramelo que tenia dentro daba para muchísimas chupadas.

Yo entre delante y el detrás, había poca luz y me tropecé queriendo con una mesa para que el viejo que venía detrás chocara conmigo y pudiera refregar a gusto su caramelito por mi culito....... guauuuu, era una maravilla, se notaba gigantesco.

Se disculpo por el golpe mirando hacia otro lado y cogió una escalera que apoyo en una estantería del almacén, me dijo a duras penas que en la estantería de arriba estaban todos los tipos de caramelos y que si quería podía subir para ver cual me gustaba más.

Con mi sonrisa mas picarona le dije que muchas gracias y le di un abrazo restregando toda su polla por mi abdomen, cosa que ya casi lo dejo listo de papeles.

Subí por la escalerita y al ver que el viejo todavía estaba en el séptimo cielo, le dije que por favor me agarra las escaleras que me daba un poco de miedo. El se acerco para aguantarlas y yo subí dejándole ver todo lo que ocultaba debajo de mi faldita, cosa que le encanto porque como pude ver de reojo no hacia más que restregar su gran bulto por los peldaños de la escalera. Estuve un pequeño rato así y alcance a oír como se cerraba la puerta de la tienda, señal de que mis tíos ya estaban dentro y que podía empezar la fiesta, así que baje de la escalera, me acerque a él y le dije mirándolo a la carita:

.- Perdón señor pero la verdad es que los caramelitos que tiene usted ahí arriba no se me apetecen mucho, no tendría quizás alguno por aquí abajo más grande y que me dure más tiempo mientras me lo como... jijiji
Ese fue el pistoletazo de salida, en cuestión de segundos la cara del viejo paso de la confusión a la calentura, me agarro de una coleta y me dijo:
.- Mira niña pedazo de puta, ya has llegado a mi límite, estoy que no puedo más y quieras o no quieras, ahora vas a saber lo que es un buen caramelo.
.- Pero señor por favor, suélteme que me hace daño.
.- Ni qué te suelte ni coño, ven pedazo de cerda, niña bastarda hija de puta salida.
Me agacho la cabeza con brusquedad y yo estaba encantada de que me tratara así, se abrió los pantalones como pudo y saco una polla que ni en mis sueños hubiera podido imaginar. Gorda como la que mas, era de aproximadamente 19 cms, pero el grosor de esa polla era impresionante, la agarro con una mano y me la restregó por la cara mientras me decía:
.- Estoy es lo que querías no guarra, pues aquí lo tienes, el premio de los caramelos, vamos come cerda, come.
Yo estaba que no cavia en mí, que polla dios mío, era todo un regalo:
.- Mmmmmm, esto sí que es un caramelo cariño, que delicia y sobre todo que sabor... mamá vamos cabron hijo de puta, viejo de mierda, dame polla como a mí me gusta, vamos sátiro de mierda, métemela toda en la garganta, seguro que me cabe, a los niñitas guarras como yo le caben todos los caramelos que le echen...
.- Pero será puta la niña, mira como le gusta comer rabo, vamos sigue comiéndomela pequeña, me encanta... aghhhh. Vamos para, levántate zorron que eres capaz de matarme ya mismo y quiero jugar contigo mucho tiempo.
Me levante y me puso de espaldas a él, comenzó rápidamente a refregarme su pollon por debajo de la falda, entre mis muslitos de adolescente, mientras comenzó a masajearme las tetas por encima de la camisa y me mordía fuerte mis orejitas y mis pendientes y jalaba de ellos. Me tiraba del pelo y me mordía más fuerte, hasta que bajo la mano para agarrarme el coño y se encontró la sorpresa:
.- Pero... que es esto putita?¿
Me sorprendió la respuesta, porque en vez de enfadarse o algo por el estilo, su polla se puso aun más dura y larga y me susurro al oído:
.- Así que además de putita, putito no?¿
.- Te gusta cariño, de verdad que no te importa?¿
.- Importarme?¿ Pero estas loca putita, era la mejor sorpresa que me podías dar niñita mía.
.- Mmmmm, así que además de viejo sátiro, maricon no?¿
.- Muy maricon cariño y sobre todo maricon de jovencitos, me encantan.
.- Pues mira que bien, aquí tienes uno, más puto que las gallinas, mariconcita como la que más, jovencita y con ganas de que le den bien por culo.
.- De verdad quieres que te parta el culo putita?¿
.- Claro que sí, pero con una condición.
.- Que condición?¿
.- Que puedan participar mis papaitos también – le dije mientras señalaba a la puerta donde se encontraban, mi tío con los pantalones bajados y meneándose su herramienta y mi tía con la camiseta levantada pellizcándose los pezones y castigando su clítoris por encima del pantalón.
.- Guauuuu, esta sí que es buena, además tus padres son unos putos pervertidos, con razón has salido así cariño.
.- Jijiji... vamos mami, porque no me ayudas con esta polla, es muy grande y seguro que hay para las dos.
Mi madre corrió como una posesa, se tiro al suelo y comenzó a tragarse la polla de nuestro amigo enterita, mientras que yo chupaba sus pezones y lo dejaba que disfrutara martirizándome mi culito.
El estaba que no podía más y me empujaba la cabeza para que yo también le comiera la polla, mientras el maricon de mi tío se la meneaba como un loco.
.- Mmmm mami, esto es una polla y no la del maricon de papa.
.- Y que lo digas hijita, que bendición de nabo.
.- Papi, papi, ven anda, ayúdanos a comernos este caramelo y aprende lo que es una polla de verdad.
Mi tío se acerco a nosotras y nos quito la polla y comenzó a comer, mientras mi tía comentaba:
.- Miradlo al maricon cornudo consentido como le gusta comer carne, vamos maricon vamos hijo de puta, cómele bien el nabo y aprende lo que es un tío en condiciones.
Mi tío seguía chupando y chupando y nosotros nos fuimos atrás de él, yo me coloque abajo y comencé a comerle el nabo, mientras mi tía le hacia una comida de culo de mil demonios.
.- Mmmmm que gustazo de polla – comentaba mi tío entre mamazo y mamazo – con razón te gusta tanto comer nabo jose hijo.
.- Si maricon, me encanta comer pollas, pero si son como la de nuestro amigo mejor que mejor. Sigue chupando papa, demuestra lo maricona que eres, disfruta mientras tu mujer te taladra el culo, tu hijo te chupa el nabo y un desconocido te atraganta con ganas.
.- Vamos cornudo hijo de puta, sigue chupando que esa polla no se merece estar ni un momento sin movimiento – gritaba la puta de mi tía mientras le metía ya tres dedos en el culo a mi tío.
.- Sois unas pedazos de putas las tres, empezando por el padre que está aquí que no para de tragar, siguiendo por su mujer, una guarra consentida y su hijo un maldito travestido caliente pollas. Vamos tu, dijo señalando a mi tía, súbete aquí que vamos a dar una vuelta.

Mi tía se quito los pantalones y fue corriendo a ensartarse la primera ese pedazo de tranca, casi se tiro cuando la tuvo bien colocada y el alarido que dio se tuvo que escuchar en Madrid, como gritaba la perra, se notaba que le llegaba al sentido, mientras mi tío con su vena maricona ya acentuada me comenzaba a comer la polla como si se le fuera la vida en ello. Yo estaba en el cielo, pero quería ser yo quien comiera polla, así que nos pusimos en un maravilloso 69, el debajo y yo arriba. Me tire de cabeza a comérsela, que ganas tenía desde que salimos de alicante, echaba de menos ese nabo que tanto me gustaba, mientras el gritaba lo feliz que era con la puta de su hija y los cuernos que su mujer tan bien le ponía.

Imaginaos la escena, un viejo de más de 60 años sentado en una silla, con mi tía encima mirando hacia nosotros y partiéndole el coño, mientras su marido y su sobrino en un 69 y gimiendo como locos. Que puede haber más morboso que eso joder?¿
Solo de pensarlo me pongo cachonda perdida y me dio unos meneos que no puedo terminar de escribir este relato.
Bueno pues lo dicho, cuando mi tía ya tuvo el coño bien abierto fue mi turno, mi tío y mi tía se dedicaron a comerme el culo lubricándolo, mientras yo hacía lo propio con el falo de mi viejecito y cuando todo estuvo bien mojadito, me acerque a mi viejecito, mi di la vuelta dándole la espalda, pellizque cada uno de mis pezones y me puse a bajar mientras mi viejecito guiaba su polla por mi culito. Cuando entro la cabeza fue sorprendente, ni el mayor de los consoladores de mis tíos era como eso, era un monstruo, sentí como me desgarraba y mi culo rozaba ásperamente con su carajo, casi me desmayo allí mismo.

Que gusto dios míos, que gusto, quien no lo haya probado no podrá entenderlo jamás, notarte tu culito abierto para reventar y un trozo de carne abriéndose paso y provocándote el mayor de los placeres. Fui bajando mientras mis tíos se magreaban ante mí y me insultaban recordándome lo putisima que soy, seguir bajando mientras el poseedor de semejante monstruo comenzaba de nuevo a morder las perlitas de mis pendientes y las jalaba fuerte, a la vez que agarraba mis tetas y las estrujaba como queriéndolas ordeñar. Yo seguía bajando pero aquello parecía no tener fin, se abrió el segundo obstáculo de mi culo y entro de lleno hasta los mismísimos cojones. Aghhhhhhhhhh, empalada hasta el fondo, dios que sensación más placentera, indescriptible...mmmmmmmmmmmmm

Cuando mi culito se estaba acomodando a semejante aparato, de un tirón me saco más de la mitad y tal como había salido me lo volvió a meter. Notaba como los hilillos de fluidos de la polla que tenía dentro, junto a la saliva de mis tíos y a un poco de mierdecilla, rebelaban por mis piernas y mis tíos lo chupaban y chupaban para dejarme bien limpito. Yo ya no sabía qué hacer, necesitaba polla y mi tío me la iba a dar, mientras mi tía seguía comiéndome el nabo, el culo, el intruso de agujerito y todo lo que de allí salía.

El viejo seguía agarrado de mis caderas como si me fuera a escapar y me subía y bajaba como una muñeca hinchable, mientras yo comía y comía polla y gritaba como una verdadera puta, mi tío pedía mas y mas y empujaba cada vez mas fuerte mi cabeza contra su nabo y mi tía tenia metidos 4 dedos en el coño, e iba camino de meterse casi toda la mano.

.- Aghhhhhhhh, vamos cabron mas deprisa – gritaba yo a mi amante loca de excitación.
.- Calla puta y sigue comiéndole el nabo al maricon de tu padre, que debería avergonzarse de ver como su mujer le come el nabo a un viejo salido y a su hijo.
.- Joder............ grito mi padre mientras comenzaba a lanzar chorros directos en mi garganta
.- Ahhh, ahhh, ahhhh, gritaba mi tía viendo a su marido
corriéndose en la boca de su sobrino y teniendo casi hasta la muñeca metida en el coño...

Con la escena mi amorcito comenzó a follarme con una furia impresionante y a correrse dentro de mi dolorido culito y por mi parte al sentir la tremenda cantidad de polvo en mi culito comencé a correrme sin ni tan siquiera tocarme el nabo.

Cuando acabamos el viejo me puso encima de la mesa y comenzó a limpiarme el culo, mientras mi tío hacia lo mismo con el nabo del dependiente y mi tía dejaba limpia la pollita de su maridito.
Quedamos exhaustos y no teníamos fuerzas para macharnos, pero se nos estaba haciendo tarde y comenzamos a vestirnos, había pasado más de 2 horas follando y masturbándonos mutuamente y estábamos rendidos, aunque mientras me vestía y me arreglaba un poco como Jezzica fui animándome y acabe agachándome a comerle de nuevo la polla a nuestro amigo como despedida del festival que me había dado en el culito, mientras mis tíos se reían viendo la puta en la que me había convertido.

Cuando por fin terminamos salimos del almacén y ya fueras de la tienda me acerque a mi viejecito y le comí la boca como nunca antes había hecho, estuve jugando con su lengua como 7 minutos mientras restregaba todo mi cuerpo por su polla, me agache para besar su pollita por encima del pantalón y nos despedimos de él, sentándonos mi tío y yo detrás como habíamos acordado antes de parar en esa maravillosa gasolinera.

100% (4/0)
 
Categories: Taboo
Posted by karlaguadalupe
10 months ago    Views: 328
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