Con Marino...ahora somos cuatro

Nuestro trío sexual con Emiliano y Juan Pablo marchaba a las mil maravillas. En cada encuentro terminábamos realmente exhaustos, durmiendo juntos totalmente satisfechos. Emi me invitó a concurrir algunos días a su gimnasio para mejorar aún más mi apariencia y Juan Pablo solía invitarme a largos paseos en bicicleta o a algún partido de fútbol.

Una tarde regresaba a la casa de mis padres, ya faltaban pocas cuadras para llegar cuando en una calle transversal poco transitada vi un grupo de chicos jugando a la pelota en la calle. Uno de ellos me llamó poderosamente la atención. Era mayor que los demás, tendría cuando mucho 18 años, muy lindas facciones, una melena corta castaño claro ensortijada, vestía sólo un pequeño short deportivo que dejaba a la vista un cuerpo fibroso, bien musculado pero sin exageraciones, unas piernas fuertes, un grueso cuello, anchas espaldas y un trasero muy redondo y parado. No era muy alto, pero el conjunto de su apariencia resultaba muy agradable a la vista. No lo conocía, pero si a uno de los chicos que participaba del juego.

Seguí adelante sin dejar de pensar en el chico y en lo bueno que sería incorporarlo a nuestro trío. Mmmmmmm....algo se me ocurriría para lograrlo.

Tan pronto como pude me puse en contacto con Leandro, el chico que participaba ese día del juego callejero y al que conocía. A través de él pude enterarme que el chico al que había admirado se llamaba Marino y que era fanático del fútbol. Muy bien...ya tenía datos fundamentales.

El siguiente paso fue plantearles mi idea a Juan Pablo y Emiliano. Si con algo podríamos atraer a Marino era con el fútbol.

Los tres estábamos muy excitados con la idea de participar en el debut de un nuevo miembro del grupo, más aún si tenía el culo virgen y un lindo cuerpo. Sería una experiencia inolvidable.

Les pedí que dejaran por mi cuenta la parte inicial del plan. No resultó muy difícil.

A través de Leandro le hice saber a Marino que tenía unos videos muy interesantes sobre fútbol, con análisis detallados de jugadas del último Campeonato Mundial a cargo de especialistas. Al poco rato ya estaba charlando amigablemente con él.

Le expliqué que solíamos reunirnos en casa de mis padres con algunos amigos amantes del fútbol para mirar los videos y pasar un buen rato.....y le dije que si él quería asistir sería bienvenido. Me agradeció la invitación y me comprometí a avisarle de nuestra próxima reunión.

El día planeado Juan Pablo y Emiliano ya estaban totalmente desnudos en mi habitación calentando el ambiente, para eso ya eran expertos.

Yo me puse una bermuda roja y me quedé en el líving esperando la llegada de Marino. No se hizo esperar mucho. Llegó vistiendo una playera sin mangas, una bermuda de dos colores, zapatillas deportivas y un lindo perfume mezclado con el suyo. El pelo aún húmedo de la reciente ducha muy suelto, una hermosa sonrisa y su mano tendida me saludaron en la puerta.

Lo invité a pasar y como haciéndome el distraído le indiqué que mis amigos estaban en mi habitación esperando...yo iría en unos minutos con algo para beber mientras mirábamos los videos.

Me dirigí a la cocina sin perderlo de vista mientras él avanzaba hacia la habitación. Creo que escuché detenerse su respiración cuando llegó a la puerta.....sin dudas Juan Pablo y Emi estaban haciendo de las suyas. Nada, ni una palabra, ni una exclamación.......bien....mi plan estaba resultando.

De sólo pensar en lo que estaba ocurriendo la verga se me empezó a poner muy dura. Traté de controlarme todo lo que pude y sin prisa me dirigí a la habitación.

Marino estaba aún en la puerta como hipnotizado mirando el hermoso 69 que hacían Juan y Emi. No me sintió llegar. Me puse detrás de él y le dije al oído: “...qué,....te gusta???? Por qué no entras entonces??.....ellos se ve que la están pasando muy bien...”

Era evidente su sorpresa, no se esperaba nada de aquello.....pero pude ver que su bermuda acusaba la gran erección que estaba experimentando. Con mucha cautela comencé introduciendo mis manos debajo de su playera y acariciándole el pecho y el vientre. Lanzó un suspiro profundo al sentir mis manos y comenzó a relajarse un poco.

“Vamos...ayudame a quitártela...”...le dije..”..así estarás más cómodo..” No opuso resistencia, sólo levantó sus brazos y le quité la playera dejando su torso al desnudo. Le di un beso en la espalda y continué con mis caricias. En una de mis bajadas por su vientre metí mis manos debajo de su bermuda y tomé su verga en mis manos. Era grande y gruesa. La sentía muy caliente palpitar en mis manos. Acaricié sus huevos y le di un beso en el cuello. Parecía no querer aceptar todo lo que le ocurría....pero le resultaba demasiado placentero para negárselo.....me dejó hacer.

Terminamos de desnudarnos y nos abrazamos.....yo sorprendido de su verga......él de mi culo. Su mirada era muy cautivante y sus labios me tentaron a proponerle un beso. Respondió con una fogosidad inusitada abriendo mi boca con su lengua e introduciéndola muy profundo. Esas manos enormes me acariciaban las nalgas y la espalda muy bonito mientras me besaba.

“Vamos...”...le propuse cuando separamos nuestras bocas. Y abrazados por la cintura y con las vergas muy paradas entramos en la habitación.

Le presenté a Juan Pablo y a Emiliano que lo saludaron besándolo en la boca.

“Bueno macho”, dijo Juan Pablo “...aquí cada uno hace lo que tiene ganas y lo que lo hace sentir mejor.....así que.....vos sabrás lo que tenes que hacer......” Y se tumbó en la cama boca arriba con su verga apuntando al techo. Yo sentía una de las manos de Marino sobre mis nalgas. Me miró y me dijo:”...quiero empezar por acá.....te gusta???”

Juan Pablo le hizo lugar en la cama para que pudiera acostarse boca arriba y le comencé a dar una buena mamada de verga mientras jugaba con sus huevos. Parecía que acabaría en cualquier momento.....pero esos no eran mis planes.

Dejé de mamar la verga de Marino y ocupé su lugar. Me coloqué con los brazos apoyados en la cama y el culo bien alzado ofreciéndole mi entrada. Sentí como me apoyaba su verga ensalivada y sus primeros pujones inexpertos para penetrarme. Juan Pablo acudió en su ayuda. Tomó la verga de Marino en sus manos y comenzó a rondar mi ano mientras yo lo iba dilatando. Era una gran verga que me haría recordar mi iniciación. Fue entrando lentamente hasta que mi esfínter aprisionó su glande. Ahhhhh.....que delicia.....ya la sentía palpitar en mi interior. Me tomó por la cintura y en un juego de presión, movimientos y calentura sentí sus huevos golpeando mis nalgas.

Mariano se tiró sobre mi espalda y me rodeó con los brazos. Estaba como poseído, me decía al oído que me partiría en dos, que me llenaría de semen, me decía “puto, maricón que hermoso culo que tenés”. Empezó a bombearme sin compasión.

Entonces intervinieron Emi y Juan Pablo. Emiliano se dedicó a trabajar los huevos de Marino y Juan Pablo su culo.

Marino estaba tan caliente que cuando Juan Pablo comenzó a rondarle el culo con su dedo no le prestó mucha atención. Pero a medida que se lo fue introduciendo la dureza de su verga y su calentura se hicieron mayores.

Las manos expertas de Emi hacían lo suyo con los huevos de Marino y trabajaban todo su perineo.

Juan Pablo ya le había metido dos dedos en el culo y lo masajeaba profundamente cuando sentí que se venía. Fueron unos trallazos enormes. Me mordisqueaba el cuello mientras acababa como una bestia en celo y su semen me inundaba.

Marino se desplomó sobre mi espalda y se fue relajando. Lentamente esa enorme verga salió de mi culo pero sin perder del todo su turgencia. Quería guerra........y eso tendría.

Lentamente Emiliano ocupó mi lugar, pero se colocó boca arriba...frente a frente con Marino. Cuando él vio sus pezones comenzó a lamerlos con desesperación. Su boca era una máquina de succionar.

A los pocos minutos la verga de Marino estaba nuevamente muy dura. Levantó las nalgas de Emi y éste le puso las piernas sobre los hombros. Esta vez Marino se ayudó a si mismo a colocar su herramienta bien en la entrada del ano de Emi y parecía que recién comenzaba al probar esta nueva postura.

Entonces me llegó el momento de devolver al machote el favor prodigado. Cuando tenía su verga bien adentro de Emi me coloqué detrás de Marino y comencé a jugar en la puerta de su culo....pero no con mis dedos....sino con la cabeza de mi pija.

Vaya sorpresa ¡! El muchachito no sólo no opuso resistencia, sino que levantó su trasero y detuvo su bombeo a Emi jadeando. “Ya sabes cómo es”...le dije...”apoyate y relaja....así no te dolerá nada y lo podrás gozar al máximo...” El trabajo de dilatación de Juan había dado muy buenos resultados porque mi verga comenzó a introducirse en ese culo virgen sin mayores problemas. Juan Pablo me excitaba mientras tanto sobando mis huevos, metiéndome sus dedos en el culo, besándome la espalda y cuanta cosa estuviera a su alcance.

Cuando Marino tuvo toda mi verga en su interior aún se apoyó hacia atrás antes de recomenzar su cogida a Emi.

Yo sentía todas las vibraciones de ese cuerpo invadido. Era hermoso sentir cómo su ano se cerraba sobre mi verga cuando amagaba retirarla de él y cómo disfrutaba del culo de Emiliano y producía contracciones que me inundaban de placer.

Juan Pablo no se quedó al margen de la acción. Subió a la cama y pasó su miembro por los labios de Marino. Casi en el éxtasis total Marino abrió su boca y comenzó a chupar esa verga hasta que la tuvo toda en su boca.

Cuando Marino acabó dentro de Emi fue el clímax. Las contracciones de su culo me hicieron acabar de una manera increíble y se prendió de tal manera de la verga de Juan que éste tuvo que hacer un gran esfuerzo para no acabar en su boca.

Marino se derrumbó transpirando y jadeando sobre Emiliano. Lo abrazó muy fuerte, se estiró y relajó lentamente.

Gran parte del trabajo ya estaba hecho.....pero no todo.

Marino se tendió boca arriba con los ojos cerrados respirando muy profundo. Parecía que se iba a dormir. Los tres comenzamos a acariciarlo muy despacio, a besar y chupar sus pezones, a recorrer su verga con la lengua y su culo con los dedos, a disfrutar del espectáculo de ese hermoso cuerpo rendido de placer...y a prepararlo para el acto final de esa noche.

Cuando la verga de Marino volvió a despertar Juan Pablo se trepó a la cama y se fue sentando lentamente sobre ella. Marino entreabrió los ojos. No podía creer que estaba ensartando a Juan Pablo. Juan es el que tiene la apariencia de más machito entre los tres, tiene un culito muy apretado y es muy provocativo.....pero tenía toda la verga de Marino adentro. Y Marino hervía otra vez. Juan le acariciaba el pecho con calma haciéndolo gozar más aún de esa penetración.

Pero Juan tenía su tranca aún sin acabar.....y no perdería la oportunidad. Se zafó de la verga de Marino y le puso nuevamente su propia verga en la boca. Marino la tomó con ambas manos y se la tragó como si fuera su propiedad privada.

Entonces Juan se corrió hacia atrás, levantó las piernas de Marino y se la ensartó hasta los huevos sin demasiadas contemplaciones.

Emi y yo nos pusimos uno a cada lado de Marino y le pusimos nuestras vergas en la boca para que terminara de vaciarlas.

Este último orgasmo nos dejó a los cuatro totalmente rendidos. Nos dormimos como pudimos, convertidos en una masa de carne satisfecha de placer.

Cuando desperté Marino aún dormía abrazado a Juan y Emi casi caía de la cama. El rostro de Marino se veía radiante, su cuerpo totalmente relajado.....las manos de Juan Pablo aún sobre su trasero......me hubiera gustado estar en sus sueños!!!!

Ahora somos cuatro. Marino nos confesó que ninguna de sus experiencias anteriores con mujeres se parecía a lo que había experimentado con nosotros.

Marino se integró al grupo de manera extraordinaria y demostró ser muy fogoso y dispuesto. No es de hablar mucho....con el resto de su cuerpo se expresa muy bien.

Ah...en algún encuentro miramos videos de fútbol como para recordar el motivo que convirtió nuestro trío en cuarteto.
100% (9/0)
 
Categories: AnalGay MaleGroup Sex
Posted by jmbig
3 years ago    Views: 159
Comments (1)
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1 year ago
Hace poco tiempo estuve nuevamente con Juan Pablo....sigue tan bueno como cuando escribí esta historia!