Pablo, Luciano..y yo

Hacía más de una semana que me encontraba allí. Había decidido pasar al menos parte de mis vacaciones en ese lugar...junto a un arroyo de aguas de manantial, con mi carpa bajo los árboles, con la posibilidad de dedicarme a mi afición a la pesca y reponer energías para un nuevo año de trabajo.

Pero de repente se desató una de las habituales tormentas de verano. Decidí retornar al campamento y prepararme una cena frugal. La fuerza de la tormenta me obligó a cenar en el comedor del cámping y observar desde allí las consecuencias.

Al poco rato comenzó a llegar la gente desesperada por la inundación de sus carpas y pertenencias. Ayudé a una familia a refugiarse en la casa que ofrecieron como refugio los propietarios del lugar...y muy cansado decidí darme una ducha caliente antes de acostarme.

Al llegar hasta la zona de los sanitarios pude comprobar que dos jóvenes que hacía varios días notaba sospechosamente juntos se encontraban en el lavadero de vajilla haciendo como que buscaban algo que sirviera de carnada para su pesca.

Parecían discutir por algo ...pero sus ojos se miraban fijamente ...y sus bocas estaban muy cerca una de la otra. Era ya muy tarde...y me pregunté qué hacían ellos allí. La respuesta me pareció obvia: buscaban una oportunidad para estar juntos.

En un instante me di cuenta que por su apariencia ambos, o al menos uno de ellos, eran vírgenes...y dado que a esa avanzada hora casi todos dormían arrullados por el sonido de la lluvia...no estaría mal proponerles algo.

No se parecían en nada: uno de ellos era moreno, de boca carnosa y cabello largo, muy hablador y genio decidido...el otro un poco más alto, de ojos verdes claros, cabello más corto, mirada aniñada y rasgos más finos.

Al verlos mi excitación creció y decidí acercarme al lavadero. Hice señas a uno de ellos y se acercó hacia mí.

“Qué les parece si cogemos juntos?”...le dije cuando estuvo cerca de mi. “Cómo te llamás?”...proseguí ante su silencio...”y tu amigo...cómo se llama?????”

“Yo soy Pablo y él es Luciano...somos amigos...le pregunto...y...” ...”...si...cómo hacemos??”

Les pedí que fueran hasta las duchas y me esperaran un momento...yo volvería en unos minutos. Corrí bajo la lluvia hasta mi automóvil y busqué una crema humectante muy buena que ya me había dado buenos resultados en otras oportunidades y regresé. Cuando entré al sector de las duchas me encontré con que ambos estaban ya desnudos...nadie notaría nada raro al encontrar a dos varones desnudos en ese lugar. Observé que Pablo ya tenía la verga medio parada y que Luciano aparecía más tímido...aunque estaba bien provisto y a pesar de ser más delgado su trasero al aire se notaba muy firme.

El ambiente estaba muy tranquilo y los invité a meternos los tres en un duchador. Les pregunté si tenían alguna experiencia sexual y Pablo me respondió que él si, pero que Luciano era virgen.

Entonces planté mi boca en los carnosos labios de Pablo mientras acariciaba su trasero, sus piernas y espalda y miraba de reojo la reacción de Luciano.

Pablo respondió al estímulo que le proporcionaba y su verga terminó de ponerse erecta y mostrando todo su tamaño...Mientras lo besuqueaba le propuse inicar a Luciano...que nos miraba jadeando cada vez más excitado.

Me coloqué delante de Luciano y mirándolo fijamente a sus ojos claros le tomé la verga y los huevos entre mis manos y terminé de despertarlos. De repente Luciano comenzó a respirar profundo y acercó su boca a la mía. Esa boca deseaba besar y ser besada desde hacía tiempo...y no lo hice desear. Metí mi lengua en su cavidad, lo exploré y lo invité a explorarme. Poco a poco fue perdiendo sus inhibiciones y terminó besando como un a****l en celo.

Cuando comprendí que Luciano estaba más relajado hice una señal a Pablo para que estuviera pronto. Pablo me colocó una generosa cantidad de crema humectante en las manos con la que comencé a trabajar el trasero y el ano de Luciano mientras Pablo le apoyaba su dura verga en las nalgas. Volví un momento sobre la pija y los huevos de Luciano y retorné a su cola abriéndole totalmente las nalgas. Pablo no se hizo esperar y comenzó a penetrar ese culo totalmente lubricado y abierto. Luciano lanzó un gemido que apagó contra mi boca al ser penetrado...y comenzó a ronronear de placer mientras Pablo lo cogía, yo le acariciaba los huevos , lo besaba y él me tenía la la pija firmemente agarrada.

Con mucho cuidado me separé de Luciano para no interrumpir su placer y me coloqué detrás de Pablo. Éste sabía o esperaba algo de lo que vendría porque mientras se cogía a Luciano me mostró su trasero moreno y lustroso y giró su cabeza para buscar mi boca mientras yo se lo acariciaba con las manos aún lubricadas. Recorrí su vientre y su pecho, lo atraje hacia mí...y lo penetré. Sentí como su ano joven se cerraba sobre mi verga, tomé sus manos con las mías, las llevé hasta el lugar de la penetración para hacerlo totalmente consciente de que tenía mi verga dentro de su culo y luego las llevé hasta el pecho, el vientre, la verga y los huevos de Luciano.

A poco de tomar ritmo los tres acabamos casi a la vez. Pablo dentro de Luciano, yo dentro de Pablo y Luciano en nuestras manos. Pablo y yo tomamos el semen de Luciano y lo untamos en su pecho, vientre, huevos y cara. Yo unté parte de ese semen en el pecho y vientre de Pablo. Podía sentir cómo el culo de ambos se relajaba, la verga de Pablo salía lentamente de Luciano y la mía de Pablo. Los tres respirábamos agitados y nos mirábamos como borrachos de placer y deseo.

Me acerqué a Luciano y comencé a estimular sus pezones puntiagudos mientras le sobaba los huevos lentamente. Volvió a parársele la verga casi de inmediato y lo invité a devolver el favor a su amigo. Pablo no se hizo rogar y ofreció su culo a Luciano que no tuvo problemas en entrar en ese agujero caliente,dilatado y bien humedecido por mi propio esperma.

Cuando Luciano hubo penetrado totalmente a Pablo le coloqué la cabeza de mi verga en la entrada de su culo y pude sentir al penetrarlo la tensión de ese ano recién desvirgado.

Luciano cogía con pasión, se entregaba en ese momento con la furia de la primera vez. Le tomé los huevos mientras me lo cogía con todas las fuerzas y él penetraba a Pablo como con ganas de preñarlo. Se revolvía y repartía besos y lengüetazos tanto a Pablo como a mi mientras su ritmo era lento y profundo al principio. Cuando estuvo a punto de acabar su ritmo se hizo más rápido y corto y se prendió del cuerpo de Pablo con piernas y brazos. Sentí que sus entrañas se adherían a mi verga...y acabamos juntos.

Ya era muy de mad**gada cuando los tres nos dimos cuenta de lo bien que nos sentíamos después de esta segunda acabada...y de estar tan entregados al placer.

Luciano estaba radiante...ya no era más virgen de ningún lado y lo había disfrutado a pleno. Pablo parecía un cerdito satisfecho...feliz de haberse cogido y haber sido cogido por su deseado amigo.

Yo les di unos cuantos besos, unas palmadas cariñosas en las nalgas y les desee que continuaran cogiendo como esa noche y que fueran felices.

Me acosté muy tarde. A la mañana, mientras juntaba mis cosas para seguir mi viaje, los vi juntos de nuevo preparando los enseres para la pesca. Hice ruido para llamar su atención, me miraron y me guiñaron un ojo...ya eran otros.
91% (7/1)
 
Categories: AnalGay MaleGroup Sex
Posted by jmbig
3 years ago    Views: 348
Comments (1)
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11 months ago
Quien desee conocer el lugar de esta historia...y quizás probar alguna aventura...no tiene más que decirlo...