El deporte es salud...y algo más!

Con Sebastián comenzamos a ser compañeros de curso desde tercero de la secundaria. Ya para ese entonces él era fanático de los deportes, particularmente del canotaje. Siempre era el destacado del grupo, tenía muy buenas calificaciones y buen trato con todos. Teníamos 15 años, comenzaban nuestras primeras salidas solos, nuestros primeros noviazgos, fiestas, bailes y citas. Rápidamente congeniamos y nos hicimos amigos.

Durante todo tercero, cuarto y buena parte de quinto año nuestra rutina de adolescentes no se vio interrumpida más que por las vacaciones. Algún fin de semana Sebastián no estaba con el grupo de amigos por haber tenido que asistir a alguna competencia fuera de la ciudad. La práctica intensiva del canotaje había ido modelando su cuerpo de un modo espléndido. Era la envidia de todos los chicos y el deseo de todas las chicas.

Terminando el último trimestre de quinto año lo convocaron para una competencia internacional en Brasil. Estaría ausente varias semanas. Como debíamos presentar varios trabajos en la escuela me pidió que tomara nota de todo para ponerlo al tanto a su regreso. El último tiempo entrenó muy duro, agregó el ciclismo y el gimnasio a su rutina.

Al tiempo regresó con varios trofeos...y muy cambiado. Estaba de un color moreno fuera de serie, su cabello estaba teñido color dorado, a la moda,...pero su cuerpo estaba increíble. Su cuello parecía el de un toro, sus hombros estaban anchísimos, sus brazos parecían troncos, su pecho daba la impresión de que reventaría las camisas y sus piernas los jeans.

Todos nos reunimos a su alrededor para felicitarlo, admirarlo y tocarlo...Nos costaba creer que era el mismo Sebastián que se había ido unas semanas atrás !!!

Me preguntó si tenía los apuntes y acordamos ir a su casa a trabajar al terminar la jornada escolar. Llegamos a su casa en las bicicletas en el preciso momento en que sus padres y hermanos partían rumbo a una ciudad vecina de paseo. Luego de las despedidas de rigor guardamos las bicis en el patio y sólo con las mochilas subimos a su habitación.

Paredes y todo estaban cubiertas de fotografías y pósters de los equipos y atletas campeones, sobre una de las paredes un par de remos cruzados cubiertos de autógrafos...y entre todo ese decorado una fotografía de nosotros dos tomados por los hombros seguramente en alguna fiesta estudiantil de años anteriores.

La primavera llegaba a su fin, el calor era agobiante, así que nos quitamos casi toda la ropa para trabajar más cómodos. Quedamos ambos en slip, el suyo muy blanco y el mío rojo. Trajimos refrescos y trabajamos unas tres horas al cabo de las cuales Sebastián me propuso salir a tomar un poco de aire en la bicis. "Yo te presto ropa" me dijo cuando yo iba a indicarle que no la tenía. Me prestó un short y una musculosa mientras él se colocaba unas calzas de ciclista y una sudadera.

Salimos a la ruta y pedaleamos por unos 12 kilómetros, paramos, nos refrescamos, elongamos y regresamos. El patio de su casa tiene una piscina y estaba recién acondicionada...así que me invitó a inaugurar la temporada. Nos quitamos toda la ropa, pasamos por el duchador y nos sumergimos en esa fuente fresca. No pude evitar darme cuenta de que su bronceado era total...o sea que había tomado sol desnudo. Lo vi sonriente parado al borde de la piscina y zambullir en mi dirección. Inmediatamente su cuerpo perfecto, bronceado y desnudo emergió de repente frente a mí en una explosión de agua y risas......y no tuve tiempo a nada. Me rodeó con los brazos la cintura, me acercó más a él y me preguntó "te gusto, verdad???". Me tomó tan de sorpresa que sólo pude decir la verdad: "Si", le dije "me gustás y mucho". "Y seguramente estás intrigado de cómo regresé de Brasil con este cuerpo...bueno, te lo puedo explicar...o también ayudarte a tener uno semejante, querés?", me dijo, mientras sentía que su verga y la mía totalmente duras se ponían en contacto. "Si", atiné a decir mientras él me levantaba en vilo en sus brazos y me llevaba hasta su alcoba.

Apenas nos escurrimos el agua con una toalla y nos sumergimos en un torrente de besos y caricias. Aquél cuerpo era una roca...muy bien tallada. Me fue explicando que al llegar a Brasil lo impresionaron mucho los cuerpos de los competidores brasileños y que trabó contacto con su entrenador que lo invitó a compartir el "campus" del equipo. Al ingresar al mismo descubrió con admiración que muchos jóvenes paseaban totalmente desnudos exhibiendo sus fenomenales cuerpos. A la noche, después de la cena, le hicieron un homenaje de bienvenida. Trajeron una ponchera de jugos, lo rodearon, brindaron, lo desnudaron y el entrenador derramó el resto sobre su cuerpo. Inmediatamente le pidió que elija a su compañero de habitación. Uno de ellos sobresalía claramente sobre los demás, así que fue el elegido. "Dedé es el mejor" le dijo el entrenador "has hecho una muy buena elección."

Fueron a las habitaciones a descansar y tan pronto como entraron a la suya Dedé le dijo "Ahora comienza tu nuevo entrenamiento". Lo invitó a ducharse juntos y comenzó a jugar con su cuerpo. Al principio sintió un poco de rechazo, pero la sensación era muy placentera, así que lo dejó hacer. A los pocos minutos ambos estaban totalmente excitados...sus vergas estaban al tope. Dedé lo condujo hasta la cama, lo recostó de espaldas y desde arriba comenzó a mamársela suavemente. Cuando Sebastián abrió los ojos se encontró frente a su cara con la hermosa verga de Dedé, la tomó entre sus manos y comenzó a mamar a su vez. "Aguanta, aguanta" le decía Dedé, pero la excitación de Sebastián era tanta que acabó en su boca, llenándola de semen que Dedé bebió hasta la última gota.

Dedé no había acabado, así que cambió de posición, se colocó entre las piernas de Sebastián con la verga totalmente ensalivada, le untó el culo con crema humectante y acercó su cabeza. "intentó penetrarme varias veces", me decía Sebastián, "pero me dolía mucho a pesar de la calentura que tenía". "Relájate, relájate" fueron las palabras de Dedé mientras lo penetraba lentamente. Finalmente la gran cabeza estaba dentro y el ano de Sebastián se cerraba tras ella. Entonces Dedé comenzó una serie de movimientos cortos seguidos de un breve descanso que llevaron a Sebastián al éxtasis...y a la verga de Dedé hasta el fondo. "No se cómo lo hacía...pero era un maestro", me confesó.

Cuando estuvo totalmente adentro Dedé cayó como en trance...comenzó a respirar lenta y profundamente mientras con los ojos cerrados exploraba el cuerpo de Sebastián y repetía "relájate, relájate...".

"Estuvo dentro mío más de una hora sin acabar mientras como corrientes eléctricas me atravesaban todo el cuerpo", me contó. "Cuando finalmente abrió los ojos y me dio a entender que acabaría nuestros cuerpos se estrecharon y me inundó de semen. Nos dormimos abrazados y al otro día fuimos a tomar sol desnudos y a entrenar" continuó. "Esa noche Dedé llevó un pote de gel colorante y me lo puso en el pelo asegurándome que me quedaría muy bien" decía. "Así es que al rato me encontré rubio dorado...y la imagen que veía en el espejo me gustó" continuó.

A todo esto, relato, caricias y besos por medio yo estaba que hervía de excitación, me parecía que en cualquier momento iba a acabar. "Relájate, relájate" me dijo entonces Sebastián "que esto es parte de la técnica".

Me tumbó suavemente en la cama...y su relato comenzó a hacerse realidad para mí. Nos mamamos las vergas lenta y suavemente. No me dejó acabar en su boca, cuando sentía que me venía la retiraba y me repetía "relájate, relájate..." Me penetró hasta que sentí sus huevos como piedras golpearme las nalgas. Entonces, con los ojos cerrados se sentó en sus talones y comenzó a respirar pausadamente mientras sus manos me acariciaban arrancándome espasmos de placer y repetía "relájate, relájate..." Me pidió que cerrara los ojos, que respirara profundo y que si me sentía venir pensara en algo neutro. Estuvimos así casi dos horas. Cuando me dijo que acabaría yo no deseaba otra cosa. Nos fundimos en un interminable abrazo mientras lo sentía llenarme de su leche. Al cabo de un rato me pidió que me sentara en la cama, hizo una bola con su sudadera y la puso en mi perineo. Mi verga se levantó como nunca antes la había visto. Lentamente la fue introduciendo en su culo, se sentó frente a mi, me rodeó con brazos y piernas y quedé dentro de él por largo rato mientras nos besábamos. Acarició mi espalda, mis brazos y piernas y me dijo "siempre te he deseado....desde tercero". Cuando finalmente acabé dentro de él creo que perdí el sentido por un momento. Jamás había derramado tanta leche.

Casi a medianoche sus padres llamaron por teléfono para avisar que no regresarían...así que esa noche dormimos juntos y al día siguiente fuimos juntos a la escuela como si nada. Mi nuevo entrenamiento había comenzado.

Terminamos juntos la secundaria y hoy estamos en la Universidad. Sebastián terminó de explicarme que el entrenador brasileño le había contado que su maestro estudió las técnicas de los griegos y que en ellas había descubierto el secreto de la mezcla del deporte y el placer...de la que por fortuna yo puedo gozar!!!
100% (8/0)
 
Posted by jmbig
3 years ago    Views: 378
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1 year ago
que fantastic relato
gracias
Jay