01: Todo comenzó por el alcohol

Conocimos a SERGIO y a KARLA en la escuela donde iban nuestros hijos. Desde el principio hubo simpatía entre los cuatro, principalmente entre SERGIO y Yo, pues desde el primer momento en que nos vimos, nuestros ojos de cruzaron e inconscientemente ambos pudimos sentir aquel "gustito" que se da entre dos personas que "saben" que en algún momento de sus vidas sus bocas y sus cuerpos se encontrarían.



Llevamos por meses una buena amistad. Solíamos tomar café por las tardes, los viernes desayunar en algún restaurante de la ciudad, los fines de semana en algún lugar lindo para que los hijos se divirtieran, y en algunas ocasiones fuimos invitados por ellos a pasar el fin de semana en su finca de playa. Todo siempre por invitación de ellos.



SERGIO: un exitoso empresario que ya había logrado todo en su vida, y con un nivel económico evidiable. Una casa hermosa, lujosa, grande y espaciosa, autos de lujo, ropa de marca, una hermosísima finca de playa donde iban cada fin de semana, y una cuantiosa y notoria fortuna que había amasado a lo largo de los años. Él tenía 40 años, 1:77 mts., atractivo y fino.



KARLA: una hermosísima mujer de 1:70 mts., de un cuerpo muy cuidado por el ejercicio, de carita angelical, tetitas medianas y unas nalguitas perfectamente bien formadas y exquisitamente paraditas, unas piernas estilizadas y bellas. Siempre vestía a la moda y con una vocecita linda y culta. 28 años.



Nosotros somos una familia pobre. Mi marido Alejandro, de 34 años, es lo que se llama un "sobreviviente", entre sus "negocios baratos" y sus ímpetus de "creerse exitoso", admiraba muy en secreto a SERGIO, pero las más de las veces me hablaba muy mal de él, criticándolo por una u otra razón, refiriéndose a él como un "pendejo", pero yo me daba cuenta de que era una "brutal envidia" la que le tenía; sin embargo, como SERGIO le daba trabajos para ayudarnos eonómicmente, ALE disimulaba el gran coraje que le tenía y le decía apreciarlo y respetarlo.



Yo conocía muy bien la verdad: a ALE le lastimaba en exceso ver la calidad de vida de SERGIO y KARLA, sus propiedades, su excesivo dinero, sus logros y éxito. Nosotros vivíamos en una diminuta casa prestada por una de mis tías (apenas cuatro cuartito), la baja calidad de nuestra ropa, nuestros "paseos" a los parques de la ciudad donde vivíamos, nuestra comida limitada y de baja calidad. Una camioneta vieja que con muchos trabajos (y tranzas) ALE había logrado agenciarse. ¡Nada comparado con los lujosos vehículos "del año" de SERGIO!.



Yo soy una mujer que si bien no soy hermosa tengo lo mío: mi rostro es agradable y soy simpática, amable (algunos "amigos" me han dicho que tengo "mirada viciosa" ;). De jovencita fui "gordita" y ya crecidita me preocupé de hacer ejercicio para bajar los kilitos de más, el resultado fue un cuerpo "voluptuoso" y con buenas curvas: unas tetas más que medianas pero bien puestas, orladas por unos buenos pezones café oscurito y con unas tetillas larguitas y sensibles, mi cintura un poco anchita, pero que hace buen juego con mis caderas anchas pero (según me han dicho) lindas y apetitosas.



Mis nalgas anchas, grandes y aunque algo caídas hacen voltear a más de tres hombres por la calle. Mis piernas robustas y de muslos bien formados. Mi púbis plano que caé "deliciosamente" entre mis muslazos que son el "sueño húmedo" de varios conocidos y desconocidos. Tengo 29 años.



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Ese sábado invitamos a SERGIO y a KARLA a comer a nuestra casa, ALE puso en la mesa un par de botellas de vino tinto y una botella de tequila, SERGIO trajo una botella de cognac y otra de whisky. Bebimos y comimos a nuestro gusto y casi nos terminamos todas las botellas, hasta que ALE no aguantó más y cuando lo buscamos estaba completamente dormidote en el estudio completamente noqueado por la borrachera que se cargaba.



Antes de que ALE cayera por todo el alcohol que había ingerido, pues no suele tomar ni cognac ni whisky (no nos alcanza para esos lujos), KARLA, la mujer de SERGIO, había tenido que salir a atender un problema en el que se había metido el bueno para nada de su hermano. Su padre le llamó y la comprometió a acompañarlos a solucionar la última idiotez de su hermano en la casa familiar. Salió de la casa y prometió regresar en cosa de 1 ó 2 horas.



De repente y sin aviso, SERGIO y Yo -ya con unos tragos encima- y con mi marido "durmiendo la mona", nos quedamos completamente solos... comenzamos a platicar acerca de las "últimas andanzas" de mi marido, porque ALE siempre ha sido un "infiel compulsivo" y en ese entonces trabajaba como Gerente en una mediocre imprentucha, y cuando no me ponía el cuerno con alguna secretaria, lo hacía con alguna obrera o cualquier otra empleada que estuviera dispuesta a "dejarse coger" con tal de gozarse algunos "beneficios laborales" a través de mi maridito.



Total que después de un rato de charla terminé sollozando entre los brazos de SERGIO y quejándome del abandono en que mi marido me tenía... pero la verdad era que desde hacía rato yo ya estaba buscando la forma de "acercarme" a SERGIO, pues él era muy generoso y yo sabía que si lograba enternecerlo, y entretenerlo, podría obtener algunos pesos de él sin mucho esfuerzo; además de que -sinceramente- tan sólo verlo entía que mi vaginita se humedecía, pues la elegancia, la fortuna y el trato amable en un hombre no es de depreciar por una mujer, y más aún cuando "su matrimonio" es un verdadero fiasco y fracaso.



Él, caballeroso, me abrazó y pude sentir en mi cuerpo el "tremendo calor" que el cuerpo de tan tentador hombre me obsequiaba, y mentras yo sollozaba con mi cabeza recargada en su hombro, Él me decía que "me sentía muy sola, abandonada, engañada... muy, muy triste"... yo sencillamente me dejaba abrazar y lo apretaba a mi cuerpo como queriendo meterme en su piel, y él se dió cuenta de eso.



Después de unos breves momentos levanté mi llorosa carita para mirarlo con verdadera tristeza... y no era mentira, en sus brazos me sentía protegida, querida, consentida, a diferencia de mi marido que tan sólo me "usaba" y se dedicaba a otras cosas sin permitirse sentir lo que yo sentía...



Yo, conmovida, lo único que pensé en hacer fue llevar mis labios a los suyos y depositar en sus varoniles labios un beso de camaradería que poco a poco fue transformándose en "calentura", pues después de una serie de "picoretitos" y varias "palabras suaves" que me dijo, fui dejándome llevar y poco a poco recibía mis labios con los suyos pero ahora "parando mi boquita" cada vez que él me propinaba un "besito"... hasta que, ya con mis ojitos cerrados y mi boquita entreabierta, saqué mi lengüita y la suya, presurosa, se apuró en salir a mi encuentro... y comenzamos a propinárnos una "besuquiza de alma" en la cocina de mi propia casa.



SERGIO, ni lento ni perezoso, posó sus inquietas manos de mi cintura a mi cadera acariciando "mis redondeces" con mucho placer, y después, ya armado de valor, posó sus fuertes manos en la parte alta de mis redondas y ya sensibilizads nalgas, comenzando con unas caricias lentas y suaves... y como Yo NO opuse resistencia, aventurado bajó un poco más sus manos y comenzó a acariciar mis pompis con un verdadero deseo!...



Yo sentía que me moría de la calentura!... nuestros hijos estaban en la planta alta de la casa jugando sus juegos electrónicos, mi marido tirado borracho en el estudio, y SERGIO y Yo estábamos ya en un descarado morreo de infidelidad y calentura que comenzaba a desenfrenarse!... mi calidad de esposa me decía que me detuviera, pero lo caliente de su cuerpo y el mío que ya ardía como hacía mucho tiempo no lo hacía, me llevaban a entregarme cada vez más y más a ese hombre prohibido.



Y tantas y tan candentes caricias me propinó sobre mi ropa, que me abandoné a sus caricias entrecerrando mis ojos y disfrutando de la manoseada que me estaba propinando en silencio, con deseo y extrema calentura, comenzando entonces a acariciarme, decidido, mi par de muslazos hasta que, ya envalentonado, y extremadamente caliente, llevó su mano entre nosotros y la posó en mi púbis que estaba "ardiendo" de la calentura que YA tenía entre mis piernas.



Repasó una y otra vez mi pubis con su mano, llevando su dedo medio discretamente a la parte media de mi vagina, sobeteando y acariciando mi "rinconcito más secreto" que me causaba tanto anhelo... y como NO opuse resistencia, y en cambio recargué mi cabeza sobre su hombro, disfrutando tan erótica y caliente caricia, cuando por fin me sintió "totalmene entregada", lentamente me dió la vuelta y delicadamente me inclinó sobre el fregadero de mi cocina...



Me acarició desde mi cuello hasta mis voluminosas nalgas, y comenzó a bajarme mis delgados pantaloncitos... muuuuy muy despacio... hasta que sus juguetone pudieron agasajarse al mirar las pequeñas bragas que yo llevaba puestas, y que "a propósito" me había puesto ese día "planeando, quizás, en mi mente" ese encuentro de infidelidad; así es que -ya decidida- "caliente y dispuesta", dejé a su total alcance mi vulvita caliente y chorreante...



Naturalmente, con el alcohol que corría por nuestras venas, en ese momento olvidamos nuestros respectivos "estados civiles" y la amistad que nos unía, y "sin más", dejé que sus manos recorrieran libremente mis nalgas, muslos y entrepierna, sintiendo a cada caricia sus manazas tocndo y acariciando cada rincón de mi cuerpo, rincones que tan sólo mi marido había recorrido a su gusto y libertad...



Cuando bien me di cuenta, SERGIO lentamente fue metiendo sus dedos en mi vagina ardiente, penetrándome poco a poco, con suavidad, como queriendo no-romperme, y Yo comencé a mover mis nalguitas primero muy despacio, para ir incrementando mis movimientos poco a poco hasta convertirse en unos movimientos rápidos y duros... mientras mi boquita se abría temblorosa y mis ojitos se cerraban con fuerza...



Y entonces, ya como un par de locos, SERGIO comenó a meter y a sacar sus dedos de mi vaginita, y yo a moverme como la más ardiente de las putitas... el embistiéndome con sus dedos como un "descocido", y Yo meneando rítmicmente mis nalgs y culito para sentir, cada vez más adentro sus dedos... ambos satisfaciénonos de una caliente y lujuriosa... y con el miedo de que alguien "nos pescara en la maroma" ambos nos entregmos al placer de esa "dedeada" que Mi Compadre me estaba propinando, y en cosa de segundos nuestros movimientos, Yo de ida y vuelta, y Él de entrada y salida, nos meneábamos a una velocidad vertiginosa.



Por el "aroma" que había en el ambiente de "hembra caliente", y tener ante sus ojos a esa "deliciosa mujer casada e infiel", con el culo bien parado y dejándolo "ver y usar" mis "más ocultos tesoros", Él me dedeaba con ahínco y Yo empujaba con extrema fuerza mis pompitas para que su penetración fuera más profunda y caliente.



De repente, SERGIO llevó sus manos a mis tetitas que, después de hacerlas saltar de mi blusa y sostén, magreó, apretó y acarició con una cachondería inimaginable, hasta que me hizo alcanzar un fuerte orgasmo que me hizo "ver estrellas"... y deposité en la palma de su mano mis Jugos Femeninos hasta entonces reservados a mi maridito!.



Imediatamente me di la vuelta, me hinqué en frente de Él, y como una loca, sin pensarlo, sin meditarlo, completamente caliente y aún convulsionándome por la venida, abrí su bragueta y tomé su pene mounstruosamente erecto... lo saqué de su encierro y lo masturbé un par de veces, besando con verdadero amor la punta de su glande, chupándolo con deleite, titilando con la punta de mi lengüa su frenillo, haciéndolo emitir unos sonidos guturales con su voz fuerte y varonil...



Tomé su pene con mi manita, pene que era verdadermente mucho más largo y grueso que el de mi marido, y lo introduje en mi boca rozándolo con mis dientes, a lo que Él respondió convulsionándose y abriendo su boca de una forma divina!...



Le mamé su verga con verdadera hambre, agradecimiento y lujuria... una y otra vez se lo chupé envolviéndolo con mi lengua para hacerlo crecer cada vez más dentro de mi boquita... se lo chupé a gran velocidad moviendo mi cabecita de atrás para adelante y consintiendo aquella verga que más que en mi boquita me hubiera gustado sentirla entre mis piernas...



Sin decirme nada, SERGIO comenzó a escupirme dentro de mi boquita su semen caliente y viscozo, ¡sabía verdadermente exquisito!... terminé de mamarlo y retuve en mi boquita su muy preciada carga de semen... levanté mi carita y lo miré anonadada... ¡nunca había tenido semen en mi boquita!... le abrí mi bouita y dejé que mirr cómo se veía "su lechita" dentro de mi boquita, y como parte de éste se comenzó a escurrir por la comisura de mis labios, SERGIO, caballeroso, tomó el semen que escurría y lo regresó a mi boquita con su dedo, y Yo, arrecha y Caliente, chupetée su dedo con infinito agredecimiento... ¡y me tragué todo su semen!...



Total que apenas nos estábamos recuperando, Yo: de tan "tremenda dedeada infiel y fortuita", y Él: de ta exquisita mamada, cuando escuchamos un auto que llegaba, y sabíamos que era la mujer de SERGIO que regresaba... rápidamente nos vestimos en lo que ella se estacionaba, y abrí la puerta y las ventanas de la cocina para que se fuera el olor a sexo, y puse de inmediato dos bolsas de palomitas de maíz en el horno de microhondas, inundándose inmediatamente de ese olor característico de las palomitas de maíz...



Y aunque ambos lo deseábamos no tuvimos oportunidad de terminar de "saciar" nuestras "ganas" de poder coger a nuestro gusto y placer, así es que "nuestras ganotas" tuvieron que quedarse inconclusas!...



Abrí la puerta mientras SERGIO se quedó "embobado" viendo en la TV "Viaje a las Estrellas", y cuando KARLA y Yo entraron a la cocina, lo que vió fue a "SERGIO" perdido viendo su "serie favorita" y con un buen vaso de whisky en la mano y en la otra un delicioso pedazo de queso... Carla sonrió y le dije:



- JAQUELINE: ALE se acaba de dormir, ¡está borrachísimo el maldito!... ja ja ja ja ja ja ja



- KARLA: ¡Cómo crees! ja ja ja ja ja ja ja



- JAQUELINE: Como verás KARLA, "te tuve a tu maridito bien entretenido"... ja ja ja ja ja ja ja...



- Carla: ¡Y vaya que si!... no cabe duda que todos los hombres nunca dejan de ser niños...



- JAQUELINE & KARLA: Ja ja ja ja ja ja ja...



Llas dos nos reímos y SERGIO, fingiéndome más ebrio de lo que estaba, nos sonrió con verdadera cara de "idiota", y volvio a mirar en la tele su "interesante serie"... pero seguramente aún tenía su verga aún bien parada y con el aroma de mi biquita en ella, y YO aún sentṕia sus dedos entrar y salir de mi aún hinchada vaginita bien consentida por Él!.



Pero ambos nos quedamos con ls ganas de cogernos a nuestro antojo... Él de meterme su verga en mis hoyitos, y Yo se sentir esa vergota en mis adentros!... ¡pero sabíamos que llegaría el momento!.



Jackeline.

100% (7/0)
 
Categories: Taboo
Posted by jgrda
1 year ago    Views: 512
Comments (2)
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1 year ago
muy rico relato... delicioso...
1 year ago
Mmmmmmm
Increible relato!!! Que afortunado ese Sergio ojala yo pudiera desearte pero no desaprovecharia la ocadion de saborear tu juguito!!