Nuestra primera paja

Lo que voy a contar sucedió hace ya algunos años atrás, cuando quien hoy es mi esposa y yo éramos aún novios.El relato es en escencia real. Pueden variar la palabras que nos dijimos, pero los hechos se encadenaron de la misma manera que los voy a contar.
Ya hacía unos dos años que estabamos de novios. Yo tendría unos 27 años y ella 24.Ella vivía con sus padres en una casa bastante grande. Esa noche, estábamos los dos solos en casa de ella. Habíamos comido algo muy liviano, tal vez algunas galletitas y un tomado poco de Coca Cola, los dos juntos, mientras mirabamos la TV En un momento ella se levantó del sillón en el que estabamos sentados y comenzó a recoger los platos de la mesita ratona para lavarlos. Había ido al gimnasio y aún tenía puesta unas calzas azules maravillosas y que le marcaban su hermosa cola y un top deportivo.Las calzas dejaban ver la tanga que se le metía en la raya del culo, cosa que me calentaba de sobremanera. Cuando se agacho para juntar los platos y los vasos le dije algo que ella ya sabía.
-¿Cómo me calienta tu cola y esas calzas. Soy capaz de pajearme acá mismo mirándote!
Ella ya sabía que cuando no nos veíamos por unos dias yo me pajeaba pensando en ella en su culo y en cogerla. Se lo había dicho varias veces y en alguna ocaciones le había contado algún que otro detalle.Inclusive alguna vez cuando ella estuvo fuera de la ciudad algnos dias me dijo
-Te vas a tener que arreglar solo
A lo que le respodí
-¿Para que después te lo cuente?
Yo sabía que La idea de masturbarme pensando en ella si no la la calentaba al menos la inquietaba, y si bien nunca me lo había dicho directmente, yo era consiente de que ella tambíen se pajeaba. Me lo daba a entender con esas evasivas propias de las mujeres.
Volviendo a esa noche, después de decirle que me calentaba ella movió un poquito su cola frente a mi y se la toqué. Se fue hacia la cocina a lavar las platos y los vasos y yo me quedé frente a la TV sabiendo que esa noche había altas posibilidades de coger.
Yo esperaba ansioso a que ella terminara de lavar y hasta pensé en ir a la cocina y apoyarla,`pero por algún motivo me quedé en el sillón.
Pasaron algunos pocos minutos,escuchando el ruido del agua y los platos, hasta que ese ruido cesó. Miro hacia la cocina y la veo acercase lentamente, se para a mi derecha, y me dice algo que nunca voy a olvidar. Juntado sus manos a la altura de su pelvis con su cara roja de la verguenza y con una vos muy débil me pregunta
-¿De verdad te harías la paja mirándome?
Me quedé absolutamente sorprendido. Inmediatamente me dí cuenta de que no era una pregunta retórica. Toda su actitud me indicaba que realmente quería que lo hiciera, Yo jamás había pensado en eso. Ni siquiera me imaginaba que se pudiera hacer algo así. Hacerme la paja era un desahogo cuando estaba solo. Cuando estaba con ella quería coger. Esto era diferente.
Así que después de un segundo de confusión le respondí
-Por supuesto
No es que estuviera seguro de lo que debía hacer pero mi voz sonó firme.
Apagué la tele y empecé a desabrocharme el pantalón al tiempo que sentía que mi pija se comenzaba a poner dura. En ese mismo momento descubrí algo de mi que no sabía. Realmente me calentaba que una mujer me mirara, y a ella le gustaba eso, me lo estaba pidiendo. Cuando me quede en calzoncillos comencé a tocarme lentamente frente a ella que me miraba fijamente sonriendo. Me saqué la remera y quedé totalmente desnudo frente a ella, con sus calzas azules y un top deportivo.
-Te gusta? le pregunté. Uno nunca es ocurrente en esta circunstancias
-Si me respondió respirando muy fuerte
Comenze a pajearme y mi corazón latía muy fuerte. Tenia la pija muy dura
¿Te gusta que me haga la paja para vos?
Si,si dale, pajeate
-Esto me calienta mucho no voy a aguantar mucho mas así.
Era verdad, Había pasado tan solo un par de minutos y yo ya sentía que en cualquier momento podía acabar, deseaba hacerlo, pero habia tanto morbo inesperado en la situación que no quería que se termine tan rápido
Ella en ese momento se da vuelta y me dice
-Dijiste que te pajeabas con la cola.
-Como me gusta tu culo le decía yo y ella lo levantaba un poquito mas.
-Tocate la cola le dije, y ella se empezó a acariciar todo ese maravilloso culo
En ese momento le bajé la calza, la dejé con la tanga y empezé a refregarle la pija por la raya del culo.
-No, así no. -Me dice-, la paja, hacete la paja
Me separe de ella, que se había empezado a tocar la concha y bajé el ritmo de mi mano porque quería disfrutar un tiempo mas. Habremos estado así un par de minutos y ella me dice
-Veni vamos a mi pieza. y comienza a canminar hacia allí con dificultad porque las calzas estaban en sus rodillas
En ese momento pensé que ella quería que se la metiera, y la verdad es que yo no quería eso, quería que siguiera esa situación
La sigo y ella se detiene en medio de la habitación se inclina un poquito y dice
-Ahora te voy a ver bien.
Se había parado de manera que podía mirarme a través de un espejo de cuerpo entero que tenía allí.
-Dale dale seguí. Ella también continuo tocándose y yo me daba cuenta de que realmente estaba muy exitada. Respiraba muy fuerte.
En algún momento le bajé la tanga y quedó con su cola totalmente expuesta
-Que buena paja que me estoy haciendo con tu cola le dije, tambien con la respiración muy fuerte
-Acabame, acabame en la cola
-No, ¿y vos?
-Vos dejame, yo se lo que hago. Dale acabame, dejame la leche en la cola.
Yo ya no podía mas. la situación era muY exitante. Verla a ella con su maravillosa cola inclinada con sus calzas y su bombacha en las tobillos, mientras se movía y me pedía que le acabe encima fue mucho para mi. Me acerque un poquito mas a ella y en segundos largue mi semen que le pego en la espàlda y después apuntando mejor le dejé mi esperma en bien en la cola
-Que lindo,que lindo. Te amo. Me decía
Mientras tanto yo procuraba reestablecer mi respiración y tranquilizar a mis piernas que temblaban. Me sentía un poco culpable porque ella todavía estaba caliente y creía que había sido un poco egoísta de mi parte haber acabado.
En ese momento ella se da vuelta, y con la voz mas hermosa que mis oídos pudieran escuchar, entre ronca y desesperada me dice
-Mirame,
Apoya su espalda en la puerta de un armario que tenía, y se pone de frente a mi. Con la mano izquierda se tocaba las tetas que estaban afuera del top y con la derecha se tocaba la concha.
-Mirame, mirame me decía
Te estoy mirando le decía yo y se lo repetía porque era algo que ella quería oir
Después se metió un dedo en la vagina y con la otra mano se acarició el clítoris. Estubo haciendo eso tan solo algunos segundos y entonces acabó.
Yo no había nunca mayor atención al orgasmo de ella o de otra mujer. Uno siempre escucha sus suspiros sus quejidos sus gritos y obvio que nos gusta, pero verla ahí a escasos centímetros como un espectador privilegiado, ver sus movimientos de cabeza, de pelvis, pero por sobre todo su cara, que expresaba con una sonrisa y con ojos cerrados todo el placer que sentía. Fue un momento mágico para mi.
Lo que había vivido en esos últimos 10 o 15 minutos cambió muchísimo mi vida, no solo sexual, sino afectiva. Ella se baño y salimos a caminar un rato y nos sentamos en una plaza que queda muy cerca de su casa, y conversamos de cosas que nunca antes habíamos hablado. Me confesó que realmente se exitaba cuando le contaba de mis pajas y que hacía un tiempo que tenía esa fantasía que acababamos de cumplir. Yo le conté algunas de mis intenciones (Obvio metersela por el culo), pero lo principal fue que pajearnos el uno frente al otro nos hizo reconocernos de una manera diferente a la que estabamos acostumbrados. Nos acerco realmente mucho.
Esa noche, cuando ,llegue a mi casa, tuve que pajearme otra vez porque la imagen de ella masturbandose había sido muy fuerte. Obviamente al otro día en cuanto tuve la oportunidad se lo conté (no había celulares en esos años). En los dias siguientes cogimos mucho y también nos pajeamos un poco. Después de 20 años de estar juntos nunca nos aburrimos. Nuestro juego de pajas puede sonar aburrido para la mayoría, pero compartir el gusto de mirar y ser mirado con tu mujer, es decir, compartir las mismas fantasías sexuales con quien vive con vos es muy especial,Yo se que ya ella ya no tiene el cuerpo de sus 20 años, pero para mi sigue siendo la mujer mas hermosa que existe y nuestros juegos siguen exitándonos.






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Categories: Fetish
Posted by ibaron
10 months ago    Views: 636
Comments (2)
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10 months ago
Gracias.
10 months ago
esta bien el relato, mereció la pena leerlo ;)