Otra fantasía realizada

Hace cosa como de un par de meses puse un anuncio en una página de contactos:

Tu juguete

Busco madurete activo, bien dotado y dominante para ser su juguete sexual. Si sois dos, mejor que mejor.

Me pareció corto y llamativo. Recibí alguna respuesta pero la mayoría o bien eran de gente que buscaba exactamente lo mismo que yo y por tanto no tenía sentido que quisieran contactar conmigo, o bien quien simplemente quería hacerse una pajilla por mail. No era lo que yo buscaba; quería algo real.

Entre las respuestas, llegó una de un tío que me día iba a visitar mi ciudad en breve:

-Tengo 49 años y 20 cm para que disfrutes, soy de fuera pero tengo casa ahí e iré en unos días. Cuéntame cómo te gustaría que jugase y cómo eres.

Me lo tomé como una de tantas respuestas de un pajillero cualquiera, todos tienen más de 20 cuando contestan, todos son la hostia y a la hora de la verdad, todo parecido con la realidad es pura coincidencia. Aún así y sin gran interés le contesté:

- Mido 1.80, 80 kilos masculino, morboso, bien formado excelente mamón y un buen culo redondo, tragón y sin pelo. Busco, como dice mi anuncio, un madurete, con una pizca de mala leche, que sepa llevarme, pero sin sacar los pies del tiesto. Aunque sumiso, hay cosas que no me van.

Pasados un par de días recibí su respuesta:

-Estaré ahí la semana que viene (ya era media semana entonces) para saber si podemos congeniar, me gustaría tener contacto telefónico antes contigo mi número es....
Espero tu llamada.
Juan.

El tío había tardado dos días en contestar y pensé que en ese momento lo que estaba era simplemente cachondo y quería sexo por teléfono, así que pensé: vas listo si piensas que te voy a llamar ahora y decidí hacer como él: esperar otro par de días. Y llegó el sábado.

Marqué su número y tras un par de señales descuelga una voz bastante agradable. Me gustó la verdad. varonil, sin asomo de pluma y sonaba seguro de sí mismo. El nervioso era yo.

- Hola podría hablar con Juan, por favor?

-Sí, soy yo, dime

-Hemos estado hablando por mail, sobre un anuncio que puse, me dijiste que estarías por aquí la semana que viene y que te gustaría hablar para ver si congeniamos. Puedes hablar ahora o estás ocupado?

-Ah, sí... tu eres el juguetito -dijo con un tono que a mí me sonó entre malicioso y excitante. No lo había visto ni en foto, pero podía imaginar su cara con una medio sonrisa- tranquilo puedo hablar sin problema y me gusta que preguntes. Quería hablar contigo porque si no buscamos lo mismo, es tontería que perdamos el tiempo.

-Me parece genial y razonable, a mi también me gustaría saber algo más de ti, para quedar. Yo busco un tío dominante, pero no un amo. Busco alguien que si me pongo en sus manos, tenga claro que es para ese momento y que sepa que además de jugar conmigo tiene que cuidarme mientras estemos en ello. Por eso me gustaría saber también, qué clase de cosas son las que te gustan.

-He estado pensando en ese culo redondo y sin pelo que dices tener -me dice- me gusta dar unos azotes a un culo así y ponerlo bien rojo, me gusta dilatarlo y jugar con él, me gusta meter mis 20 cm (y dale con los 20 cm..) y que te retuerzas gimas como una perra (uf, ha dicho perra, con lo bien que iba...) me gusta que disfrutes comiéndote mi polla, cómo y de la manera que te diga. Tienes tú alguna fantasía?

-Fantasías miles, dije. Pero te advierto que a pesar de ser sumiso y pasivo, me siento tío, no me va que me hablen en femenino, así que si es lo que buscas, creo que mejor lo dejamos, porque te iba a decepcionar.

-No; tranquilo, es una forma de hablar y puedo escuchar que suenas masculino. Cuéntame de ti y procura no enfadarte o te tendré que dar lo tuyo.

La verdad es que el cabrón me estaba poniendo a 100. Sin decir gran cosa, incluso cuando se disculpaba, me hacía sentir quien mandaba.

-Pues te diré que soy un mamón de primera, me encanta mamarla y me encanta hacerlo como más te guste a ti. Suave y lento o profundo y más cañero.
Aunque en el sexo me va desde lo más vainilla, ahora mismo lo que me apetece es algo más de caña, por eso busco un tío dominante. tengo fantasías de sumisión y me gustaría cumplir alguna y como esta ciudad es pequeña, no es cosa fácil.

-Ponme un ejemplo, cuéntame alguna.

Me parecía u interrogatorio en una dirección sin intercambio de información, pero el tío y sobre todo su voz, me tenían rendido.

-Últimamente, he fantaseado con estar a cuatro patas en el centro de una habitación, con los ojos vendados, desnudo, con la boca abierta ofreciendo el culo y oír pasos alrededor. No saber cuando me meterán una polla en la boca, cuando en el culo, o a lo mejor un juguete, o cuando me caerá un azote. Así, sin avisar.
Alguna vez he probado doble penetración y me gustaría repetir, aunque ya es complicado encontrar un activo, así que misión imposible encontrar dos a la vez, en esta ciudad.
Dilato de puta madre y me han llegado a meter 4 dedos, me encantaría que me llegaran a hacer un fist completo, pero o no hay tiempo, o no hay experiencia para ello.
Eso sí, aunque la mamo sin condón, penetraciones con y corridas fuera de la boca,me da igual si es en la cara, en el cuerpo o donde quieras, pero no dentro. Y esto no es negociable.

-Me parece bien, yo también procuro cudarme. En cuanto a tus fantasías, seguro que podemos hacer algo.

El corazón me latía a mil, al igual que mis sienes, el tío no había dicho casi nada, pero me tenía en sus manos!

-Y que te parece que podríamos intentar?, pregunté

-Mi pequeño cabroncete, tendrás que esperar al martes para saberlo. Yo te llamo, me queda el número marcado. Y me colgó sin darme tiempo a despedirme siquiera.

Yo estaba a mil, la situación me había puesto nervioso y excitado y el fin de la misma, no me dejó claro si me tomaba el pelo, o si realmente iba en serio. Era sábado y no me tocaba otra que esperar. Ni decir tiene que pasé el domingo y la mañana del lunes sin poder quitármelo de la cabeza.

El teléfono sonó el lunes por la tarde-noche:

-Soy Juan ya estoy aquí y mañana te quiero a mi disposición. Procura estar libre a las 8 de la tarde.

-No hay problema, sólo di dónde.

Quedamos en bar bastante alejado del centro. Pasé esa noche sin pegar ojo y sin rendir al día siguiente pensando en qué se podía avecinar. El muy hijo de puta, no había soltado prenda.

5 minutos antes de lo acordado yo ya estaba la puerta del bar. En la terraza había poca gente: Una pareja y un hombre con bastante morbillo pero yo sólo esperaba la llegada de Juan. Pasó como un cuarto de hora y ya decepcionado, me disponía a irme, ni siquiera había llegado a sentarme, preferí esperar a que llegara él para tomar algo juntos. Había dado un par de pasos, acordándome de todos sus muertos, pues el bar no quedaba precisamente cerca de mi casa, cuando sonó mi móvil.

-Date la vuelta anda, llevo mirándote un buen rato y ni siquiera te has dado cuenta (yo le había dicho como iría vestido, él no quiso decirme a mí qué se pondría)No sabía si cabrearme, más, si reírme o qué hacer, pero allí me senté.

-Qué cabrón eres, me has dejado aquí un cuarto de hora haciendo el ridículo.

-Eso es para que vayas dándote cuenta de quien manda.

Cuando he quedado con alguien, casi siempre me decepcionaba, todo el mundo dice ser perfecto y al final, nada que ver. este tío era lo que me gustaba. Moreno, casi sin canas a pesar de sus 49 (que no aparentaba)una voz que me volvía loco, rasgos de brutote, un poco de barriga, pero sin legar a excesos...

Pedí una cerveza para acompañarlo, hablamos alguna cosa trivial, para romper el hielo y cuando nos fuimos, quise pagar.

-No -me dijo- En este momento eres mío y soy yo quien se ocupa.

Subimos en su coche y ya de amino me preguntó:

-Los azotes te gustan suaves o un poco más duros?

-Mientras sean en el culo y a ti no te importe que tus vecinos los iogan, por mí puedes darlos como quieras.

-No tendremos problemas con los vecinos, ya verás. Y mepuso mi mano sobre su paquete para que se lo fuera acariciando.

Salimos de la ciudad y tras unos 15 minutos, llegamos a una urbanización de casas unifamiliares en el campo. Ya allí entendí que no tendríamos quepreocuparnos por los ruidos.

Entramos en la casa y me paso a su salón, amplio y con pocos muebles, no era su vivienda habitual. Me dio un suspensor y que dijo que me lo pusiera, mientras iba a prepararse, que una vez lo tuviera puesto, me quedara de espaldas a lapuerta y no me volviera. Naturalmente así lo hice. Asímismo me dio un tubo de lubricante y me dijo que me quería preparado. Hice ambas cosas.

Oí el ruido de s*s zapatos y al llegar detrás de mi, me dijo:

-Voy a taparte los ojos y no quiero que te vuelvas, a partir de ahora, harás lo que te pida. No voy a pedirte nada que no quieras, tranquilo; y si te portas bien, cuidaré de ti.

Me puso lo que pensé que era un gorro de lana, desenroscándolo hasta la altura de mi nariz, ya no veía nada. Oí un ruido, señal de que había dejado algo en el suelo.

Me tomó de la mano y me fue llevando al centro de la habitación, como en mi fantasía. Acerco mi mano a una mesa baja y robusta.

-Súbete encima- A 4 patas y quiero esa boquita bien abierta.

Joder... estaba flipando, era tal cual lo había fantaseado durante meses. Le oía caminar alrededor, oía sus zapatos y así metuvo: expectante, durante un rato no sabía lo que haría,parecía que se limitaba a observarme. Tragué saliva cerrando la boca y me soltó un azote en el culo.

-Te he dicho que quiero esa boquita abierta, mamón.

Ni que decir tiene, que la abrí en el acto y sin darme tiempo a nada, me la metió hasta el fondo de la garganta, glug, sonó el aire al intentar salir, pero el muy cabrón no me soltaba, se limitó a tenerla dentro un rato y al parecer, no me había mentido en cuanto a su longitud, la notana bien profunda en la garganta, sin moverse y de repente otra vez los pasos, me estaba dejando respirar. Yo había pensado en un principio que él estaba vestido, por sus zapatos, pero parece que no lo estaba, simplemente se los había dejado para que pudiera oir cómo se movía.

Oí una cremallera, estaba sacando algo de loque al parecer era una bolsa. me metió la polla en la boca otra vez,en esta ocasión, solo el capullo, para que lo degustara. Noté como se inclinaba sobre mí y para poder azotarme el culo mientras se la mamaba y de repente y sin aviso, me metío algo dentro, que al quedar atascado supe que era un plug. No era de los pequeños precisamente y al no esperarlo, me hizo moverme de dolor y apretar el esfinter, pero ya lo tenía dentro y él, no iba a permitirme sacarlo. Casi me corro en aquel preciso instante.

-Que buen mamón y que cabroncete estás hecho, cómo tragas por los dos sitios, me iba diciendo.

Sacó nuevamente su verga de mi boca, con gran pesar por mi parte y se puso detrás; amasándome el culo y dandome azotes intermitentemente. De vez en cuando, hacía vibrar el plug en mi culo con su mano.
Me sacó el plug de golpe, haciéndome casi tanto daño al salir como al entrar y sin darme tiempo ni a pensar, me enchufó la polla entera, también de golpe. La dejó dentro unos instantes y la volvió a sacar, para enterrarla hasta el fondo. Una y otra vez. Yo gemía de gusto y le decía lo rico que era, y sin sacar su polla, me cayó otro fuerte azote en el culo:

-Te he dicho que cierres la boca, cabrón? Ábrela y déjala abierta para mí.

Ya tenía la mandíbula dolorida, pero le hice caso, mientras le pedía perdón. Fue abrirla y deslizarse dentro otra polla. Joder! EL muy hijo de puta, tenía a alguien esperando y no me había dicho nada. Él me estaba enculando y otro, al que ni siquiera había visto, me daba de mamar. Notaron mi sorpresa y se rieron, pero siguieron a lo suyo y yo disfrutando de ello. Se iban alternando, e que mefollaba, se quitaba el condón y me la metía en la boca y viceversa.

Juan me tomó de la mano y y me llevó al sofá. Yo era un muñeco que se dejaba hacer. Se sentó, me hizo sentar sobre él, clavándome aquella polla e inclinándome sobre el, para dejar el culo expuesto a ser atacado también por su amigo. Me la metieron los dos a la vez. Al primer empujón de la segunda polla, el dolor fue tremendo y tuve que ahogar un alarido. Juan insistía en que no cerrara la boca. Cuando aquellos dos cacharros empezaron amoverse a ritmo dentro, fue la hostia. De vez en cuando y con gran disgusto por mi parte, se salí una de ellas, pero entonces acomodábamos mejor la postura y fue un gustazo.

Yo tenía aquellas dos barras de carne dentro del culo y de repente... Otra polla en la boca! Había tres tíos! Es que el muy hijo de puta había invitado a todo el vecindario? La verdad es que no me queje, mamé como pude, dejé que ellos se movieran dentro de mi culo a su ritmo y oí un agggggggggggg. Juan se había corrido, y sin moverse de abajo, dejó que su amigo me follara. Supongo que el notar la corrida de Juan excitó más al que me daba de mamar. A pesar de haber sido el último en unirse (o eso creía, porque posiblemente cuando se alternaban, este ya hubiera aprovechado antes) sacó su verga de mi boca y lo noté meneandosela contra mi cuello para sentir allí su leche caliente. Uf...
Un par de minutos más y se terminó de correr el tercero.

-Que cabrón y que bien te has portado, ahora es tu turno

Y me tumbó boca arriba en el sofá, aún con el gorro. Uno de ellos agarró mis piernas para tenerlas levantadas y mi culo ofreciéndose, Juan, se arrodilló frente a mi y comenzó a meterme dedos, dos, tres... Cuatro dedos llegó a meterme. Pulsaba son uno de ellos mi próstata, a la vez que iba subiendo y bajando lentamente mi prepucio. El tercero en cuestión, retorcía mis pezones. Yo estaba en la gloria y exploté.

Antes de que me quitara el gorro, sus amigos desaparecieron. Nunca supe quienes eran.

-Te has portado muy bien, cabroncete, volveremos a vernos.

Y cumplió su promesa, pero eso... es otra historia

100% (15/0)
 
Posted by gagmespain
1 year ago    Views: 302
Comments (5)
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6 months ago
ufff estoy que me corro con tu relato y que delicia!1
1 year ago
Me alegro si te ha gustado, Tony :)
tonybear1
retired
1 year ago
wow no sabes cuantas pajas me e jalado imaginando tu fantasia hecha realidad
1 year ago
Gracias por leer y comentar secre :)
1 year ago
buen relato...me has dejado bien a gusto