MASTURBÁNDOLO A ÉL

Muchos de los chicos y la inmensa mayoría de las chicas con las que he hablado sobre temas sexuales consideran la masturbación masculina como un pobre sustituto de la penetración, algo que hacen los chicos cuando no tienen pareja, o algo que la mujer le hace a su chico porque está con la regla o no tienen preservativos a mano. No es de extrañar, por lo tanto, que las chicas solamos tener unas nociones muy básicas sobre la masturbación.

Pero masturbar a un chico no tiene que ser una pobre imitación de la penetración. El pene es supersensible, y eso permite estimularlo de otras formas y maneras diferentes a como lo harían nuestras vaginas. Masturbar a tu chico puede ser tremendamente divertido para ambos: él porque experimentar sensaciones diferentes y tú porque vas a controlar cada estímulo y cada oleada de placer que él va a tener. De hecho, si te gusta tener el control, la masturbación es una de las mejores formas de lograrlo.

¿Cómo se masturba a un chico habitualmente? Por lo general las chicas solemos hacer una masturbación bastante sencilla: agarramos el pene junto por debajo del glande y lo agitamos hacia arriba y hacia abajo rítmicamente, aumentando la velocidad hasta que nuestro chico se corre. La experiencia suele ser placentera a poco que se haga bien, pero por lo general es mucho menos intensa y duradera que una sesión de sexo con penetración. Por lo tanto, vamos a ver diversas formas de intensificar el placer, aumentar la duración o simplemente dar un giro de tuerca a la experiencia.

Lo primero es lubricar. El roce de la mano sobre el pene puede llegar a ser algo m*****o si se aprieta demasiado fuerte, se va muy rápido o simplemente si prolongas la masturbación mucho tiempo (o si empiezas una nueva masturbación poco después de haber acabado otra). Para ello, lo mejor es usar algún tipo de lubricante que permita que el roce sea más suave, el placer mayor y las sensación resulte más húmeda (algo que hace que el chico recuerde la humedad de la vagina y disfrute más).



Tanto en las farmacias como en los sex shops venden lubricantes, los más económicos valen menos de 10 € y te van a durar una buena temporada; además hay una gran variedad: con efecto refrescante, efecto calor, sabores, retardante, especiales para relaciones anales (son más cremosos y la sensación es diferente), etc. Si tienes poco dinero, el aceite de oliva es una opción bastante socorrida (aunque luego vas a tener que cambiar las sábanas) y los yogures naturales sin azúcar también son bastante socorridos. Y a unas malas, siempre podéis usar la saliva. A algunos chicos les resulta bastante excitante que una chica les escupa en el pene o verlas soltar saliva sobre su propia mano, pero si te da vergüenza siempre puedes practicarle un poco de sexo oral e ir empapando así el pene. Te en cuenta que la lubricación suele irse, por lo que hay que volver a aplicarla de manera generosa al menos dos o tres veces, para lo cual es necesario que el chico te avise cuando se sienta seco.



Si queremos dar un mayor placer durante la masturbación, lo mejor es olvidar el cuerpo del pene y centrarnos en el glande, es decir, en la cabeza. No hay una manera única de hacerlo, así que es cuestión de ir probando y viendo las reacciones del chico. En general, si pasas dos o tres dedos ya es suficiente para que tenga una gran sensación de placer, e ir tocando los límites del glande en los que se une con el pene suele dar sensaciones muy fuertes, pues es una zona que generalmente se roza poco. Alternando ritmos suaves y otros más intensos puedes hacer que realmente no pueda controlar el placer que siente, llegando a pedirte por favor que pares (queda a tu discreción el hacerlo). También puedes alternar leves chupadas con uno o dos dedos que lo acaricien, de tal manera que la mezcla de sensaciones le deje fuera de juego.



Una forma especialmente intensa de hacerle disfrutar es colocar la palma de la mano justamente sobre el glande, y moverla de manera rítmica, dando un gran placer pero al mismo tiempo no siendo suficiente para que eyacule (aunque si llega a excitarse mucho puede acabar corriéndose tras un rato). Si te gusta verle disfrutar y sentir que eres la que está al mando, esto te va a encantar, pues lo vas a tener rendido a tu voluntad, así que esta es la ocasión ideal para hacer que te c*** el culete, te lama los pies o simplemente acepte con absoluto deleite cuantas guarradas quieras decirle.



El lubricante también facilita la masturbación violenta: apretar el cuerpo del pene o el glande con mucha fuerza, agitarlo de manera brusca y hasta el final, golpearlo de vez en cuando o incluso pisarlo (¡pero con cuidado!). Ahora bien, ten en cuenta que el muchacho no tenga frenillo, porque puedes acabar rompiéndoselo y entonces va a ser una lata.



Otra cosa divertida que puedes hacer es mantener un ritmo suave de masturbación, acelerándolo de vez en cuando, pero volviendo a una cadencia lenta poco después. Esto mantiene al chico al borde del orgasmo todo el rato, e incluso puede hacer que eyacule algunas gotas de esperma, pero en general tarda mucho más en correrse. Esto es un poco tormentoso, porque el chico siente placer pero desea aún más para culminar, dependiendo de ti el dárselo o no. Como forma de dominación o de alargación del juego está muy bien y, en general, es algo que he visto que los chicos disfrutan bastante, pues el orgasmo final es más fuerte e intenso.

Eso son solo algunas ideas, cada cual encontrará lo que más le gusta y le divierte. Ahora bien, para que la experiencia sea realmente satisfactoria para todos, no olvides exigirle que él también te masturbe. Generalmente, es mejor que solo haya una masturbación a la vez, para poder dedicaros el uno al otro con todo el corazón puesto en ello.

100% (7/0)
 
Categories: FetishHardcore
Posted by gadessexi
11 months ago    Views: 278
Comments (8)
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15 days ago
gracias por enseñar, no te has de acostar sin saber nada nuevo
1 month ago
siiiiiiii yo quiero una paja de esas ummmmmmmm
4 months ago
Una de las cosas que más me gusta es coger la pilila de mi chico, meterme la en la boca pero de manera que el glande roce con mi lengua, no con mi paladar que es mucho más duro. Así que la forma es que mi cabeza descanse en su barriga o regazo..con la lengua frotó muy fuerte el capullo, de arriba a abajo o.haciendo círculos, mientras agarro fuerte el tallo y con el pulgar, arriba y abajo deslizo la base... (como lo de mear y no echar gota). Así que si queréis experimentar con vuestra pareja, proponedlo...fue algo que pensé que le daría más placer. Como así ha sido... un beso a todos
8 months ago
En relación a la respuesta que me has hecho, decirte que no puedo estar más de acuerdo. El echo de masturbar a la otra persona y ver en su cara las ganas de correrse, no tiene precio. Del mismo modo que ver en la cara de la persona que te masturba, que está disfrutando de ello, tampoco lo tiene.
Porque, si te paras a pensarlo fríamente, la penetración es aburrida. Puedes cambiar la postura o el ritmo, puedes hacerlo boca arriba o haciendo el pino, pero en definitiva no es mas que un mete-saca. ¡Ojo! Con esto no quiero dar a entender que no me gusta follar y meterla en un buen coño o un buen culo, nada más lejos de la realidad. Pero pienso que la masturbación te dá más juego.
gadessexi
retired
8 months ago
Claro, yo tampoco estoy de acuerdo, pero es lo que mucha gente piensa. Por eso se me ocurrió hacer este texto, para explicar que la masturbación podía ser una parte integral de la relación sexual. De hecho, masturbar a la otra persona y que está tan excitado que quiera correrse, sin preocuparse porque haya penetración, es increíblemente sensual.
8 months ago
muy buen artículo. Pero hay un punto en el que yo no estoy de acuerdo y es que eso de que " la masturbación es un pobre sustituto de la penetración" no considero que sea cierto. Y es que, para mí, la masturbación forma parte del juego del sexo y no tiene porqué acabar siempre realizandose la penetración. Puedes disfrutar tanto de una buena paja como de un buen polvo.
9 months ago
Buen informe!
11 months ago
buen texto