CONVERSACIONES GUARRONAS

Muchos de vosotros me habéis preguntado si me gusta tener conversaciones guarronas (Dirty Talk) mientras estoy con un chico. Me parece que es una pregunta peligrosa, porque la respuesta es que sí, que además de gustarme me excita muchísimo, pero creo que cuando hablamos de este tipo de conversaciones no todos tenemos lo mismo en mente.

Hay chicas a las que les gusta que las insulten mientras lo hacen con un chico. Se ponen a cien si las llaman “putas, “zorras”, “comepollas” o cualquier otra burrada que os podáis imaginar, y si el chico lo adereza diciendo “te voy a partir el coño” o “te va a sangrar el culo”, rozan las puertas del orgasmo. Esto es genial, y lo respeto completamente porque a cada una la excitan cosas diferentes y todo es lícito mientras no hagas daño a nadie y sea consentido. Ahora bien, a la mayoría de las chicas no nos gusta que nos insulten ni en la cama ni fuera de ella.

Demasiado porno os ha robado la imaginación, sé que no a todos, pero sí a muchos de vosotros. Por eso, muchos pensáis que la única forma de tener una conversación guarrona es repitiendo los topicazos de las películas porno, sin daros cuenta que hay muchas formas de tener conversaciones cargadas de erotismo sin necesidad de caer en el insulto.

Lo primero que tenéis que tener claro es que la idea es excitar la imaginación, y para ello no es necesario estar besándoos, ni siquiera estar a solas o juntos. A mí me encanta, cuando vamos de camping, decirle a mi chico a mitad del trayecto lo que le voy a hacer esa noche: “Te voy a desnudar y me voy a poner a besarte todo el cuerpo, de arriba a abajo, por delante y por detrás, te voy a lamer, me voy a rozar como una gata, y luego, si te portas bien, vas a comerte algo muy rico”. Esta frase u otra similar basta para encenderle, y se lleva todo el viaje, que por lo general es aburrido, dándole vueltas a la idea, excitadísimo, y al empezar a montar la tienda de campaña él se me acerca en un momento en que hay poca gente y me dice, por ejemplo: “Te lo voy a comer con muchísimas ganas, porque vas a estar mojadísima y sabes que así es como me gusta. Y me vas a agarrar la cabeza y me vas a dirigir, pero cuando creas que no puedas más me voy a apartar y entonces me vas a suplicar que te la meta. Y si te has portado bien, tendrás lo tuyo”. Y ahí soy yo la que me quedo con las patitas temblorosas, contando las horas para cenar y retirarnos a... ejem, “dormir”.

Si estás hablando por teléfono con tu chica, y crees que la ocasión lo merece, dile algo sensual, como que tienes ganas de besarla desde el cuello hasta los pies o de lamer su piel hasta que te queme con su calor. Incluso si sabéis que no podéis hacer nada en este justo momento, dile lo que le harías, pero siempre tirando a lo sensual más que a lo explícito, y dejando muy claro que quien iba a pasar un buen rato es ella. La idea no es que ella piense que quieres correrte, sino que estás deseando darle un rato de placer. Y si es tímida, pues le preguntas qué te haría ella, incluso le puedes dar algunas sugerencias para que se suelte.

Pero imaginemos que ya estáis reboleados por el suelo, la ropa a medio quitar, los besos sucediéndose uno tras otro... no tiene mucho sentido decirle lo que querrías hacerle, puesto que es mucho más práctico hacérselo y punto. Lo mejor en ese caso es ir hablando de lo que haces, de lo que sientes y de cómo lo disfrutas.

Por favor, un poquito de sentido común: esto no es un partido de fútbol, no empieces diciendo: “Se me pone dura, te la intento meter, ay que te la he metido, me muevo... me muevo... me... ¡GOOOOOL!”. La idea es que ella sea consciente de lo mucho que disfrutas con ella, sobre ella, dentro de ella.

Por ejemplo, cuando la penetres, si entra con facilidad o ves que está muy húmeda, dile en un tono sensual: “Cari, me encanta cómo te abres para mí” o “Chiqui, es tan fácil unirse contigo”. Son tonterías, por supuesto, pero lo que una siente es que no es un polvo cualquiera, sino que es algo especial, que lo está haciendo bien. De igual manera, si estáis muy pegados, puedes decirle “Tu piel me excita” o “Tu roce me pone a mil” o simplemente “Me gustaría hundirme en ti y ser parte de ti”. Igualmente, a mí me encanta cuando me dicen: “No puedo parar, no puedo peque, no puedo”. Obviamente nadie le ha pedido que pare, pero da esa sensación de que le has hecho perder el control, y eso siempre es excitante. De igual modo, si estás dentro de ella pero tienes una buena visión de su rostro, dile lo hermosa que es, lo mucho que te excitan sus ojos, que no puedes dejar de pensar en sus labios y cosas parecidas. A mí me encanta decirle a mi chico, porque es verdad, cosas como “Llevo toda la semana deseando sentir esto” o “Desde hoy temprano cerraba los ojos y nos imaginaba así”.

No seas rudo ni burdo
: nada de “Qué bien la chupas”, describe mejor las sensaciones que tienes. Dile, por ejemplo, “No me he sentido así con nadie” o “Se nota tan cálido cuando me lo haces”. Nos gusta sentir que te estamos haciendo algo especial, algo que disfrutas, y además podremos saber si quieres que sigamos así o prefieres que lo hagamos de otra forma. De igual modo, si sientes que vas a correrte y estáis haciéndolo sin preservativo, pídele permiso para correrte dentro, aunque sepas que puedes. El sentir que damos permiso para que la otra persona se corra no solo otorga una sensación de elegancia a la situación, sino que también nos hace sentir especiales, que no somos una vagina donde te vas a vaciar, sino una compañera.

Como puedes ver, todo esto que te he dicho es muy sencillo. Tenéis que descubrir juntos vuestros límites, de tal modo que podéis empezar con este tipo de conversación, y luego vais viendo si os gusta algo más subido de tono, si ella quiere participar dando sus impresiones, etc. Por ejemplo, a mi novio le encanta cuando tenemos sexo por detrás y yo me pongo a explicarle lo que siento, si la noto muy apretada, si me empiezo a soltar, la humedad interior cuando se corre... Eso es algo que descubrimos juntos, probando, y que nos excita muchísimo a ambos. Por eso, lo mejor que puedes hacer es probar, hacerla sentir bien y, de paso, sentirte genial tú también.


100% (8/0)
 
Categories: Fetish
Posted by gadessexi
1 year ago    Views: 619
Comments (7)
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1 year ago
Tengo parte y parte (todo sea dicho)pero me apunto mas de una cosilla. Un post realmente útil.
gadessexi
retired
1 year ago
Yo he hablado de este tema con muchas amigas, y lo que he comentado es lo que a la mayoría nos gusta. Luego, claro está, a unas les gusta jugar adoptando un rol, a otras les gusta mantener una conversación, no falta aquella que disfruta con algo más subido de tono. Ahí ya tienes que probar tú, porque como bien dices, para gustos los colores.
1 year ago
Interesante, pese a que cada persona es un mundo, me parecen unas directrices estupendas y muy bien redactadas. Alguna idea me has dado que probaré a ver qué tal resulta. Gracias!!
gadessexi
retired
1 year ago
Un azotito cariñoso me encanta, pero un tortazo bruto no.
1 year ago
cada cosa tiene su monmento, lo dificil de esto es acertar el momento adecuado, para eso solo hay una solucion, hablar con tu pareja sobre aquello que le gusta a ella y a ti mismo, por cierto todo vale, no????
1 year ago
Buen posts.. por aqui hay mucho hombre que piensa que lo que nos gusta es que nos digan " mujer tu comer polla y yo correrme, luego tu limpiar suelo
1 year ago
algún azote nos gusta, no???