Compartir una experiencia

Hola,

Quiero compartir con vosotros mi experiencia de hace más o menos un año. Me decidí a ir a uno de esos sitios que recomendaban en el foro donde me muevo, nunca me había decidido, pero esa noche estaba, como decirlo...desesperado suena demasiado crudo...cuanto menos, caliente...creo que sabéis lo que digo, es como cuando sentís ese calor punzante que viene de la parte de abajo de los...y te sube hasta la base del cráneo. Esto hace que hasta una presentadora de la tele te haga apretar los dientes.

El local estaba en una zona un poco apartada de la ciudad, cerca de uno de los polígonos industriales. Lo suficientemente alejada para pasar desapercibida. El lugar no es que fuera muy grande, no era una discoteca vamos, y la ambientación no sé porque, pero me hizo pensar en la antigua Grecia, no sé si serían las esculturas, que había dentreo...pero eso sería otra historia.

Pagué mi entrada, como la pareja masculina que entró antes que yo, pero el iba con pareja y fue bastante menos que lo mío, como es habitual en este tipo de locales, pero antes de perderse por la entrada, me lanzó una mirada rápida, de reojo, e incluso creo que también sonrió, no recuerdo más de cómo era, sólo que era morena.

Ya en la barra me pedí una copa, no me gusta mucho el alcohol, pero lo que tenía claro era que una cerveza no me iba a pedir, los gases nunca sabes cuando te la pueden jugar. Al final un destornillador fue la opción.

El ambiente era como el de cualquier bar de copas, gente hablando muy cerca unos de otros, sonrisas y miradas fugaces a escotes y partes bajas, aunque ni la música estaba alta ni había la típica proporción de quince hombres por mujeres, ellas también miraban. Alguna de esas miradas, me estaban haciendo que me subiera el termostato bastante.

Lo que sí puedo deciros es que no sé ni cuanto, ni como fue el devenir del asunto, pero al cabo de mi tercer copa y como quien dice al darme la vuelta estábamos únicamente el barman y yo en pie, el resto de personas que ocupaban el local eran una montaña de cuerpos en movimiento. Hasta entonces no me percaté de esto, ni del olor que me empezó a llegar a sudor y fluido de los cuerpos que se movían y retorcían por el suelo.

Realmente estaba excitado y el pantalón me iba a estallar...literalmente. Así estuve un buen rato mirando, de hecho ya me hice a la idea de que el vouyerismo esa noche iba a ser la opción. Me iría a casa y me haría pajas hasta quedarme tonto, pero al tiempo que tenía este pensamiento me dije - ¡que narices!-, no me espero a llegar a casa, lo que van a tener que recoger del suelo el personal de limpieza cuando limpie, no va a ser más con lo que yo aporte, de hecho como me enseñaron a ser tan limpio tiré de un par de servilletas de las que había en la barra...muchos años viendo páginas guarras.

Y cuando empecé a masturbarme apareció de entre el amasijo de cuerpos, el de una mujer con una máscara, yo me seguía masturbando como un chimpancé, cuando ella fue directa a cogérmela. Yo, por experiencia y exceso de pulcritud, me puse un condón de los que tenía de sabores, los cogí de plátano...me hacía gracia esa ironía...cosas mías. Yo estaba apretando los dientes, incluso babeaba, mi vara ya no cabía en los pantalones y me ponía peor aquella chica porque, al intentar atinar para ponerme el condón, lanzaba la lengua como las serpientes cuando saborean el aroma de lo que se van a comer.

Me la comió con una fuerza y unas ganas que además de sentir su boca caliente y del modo en que me la cogía, me estaba poniendo malo. Menos mal que tenía retardante el condón, que si no, me quedo como un pajarito al instante. Pero conseguí disfrutar un rato más, no sé cuanto, seguro que poco, ella iba cada vez más rápido. Curiosamente algo de lo que me percaté en ese mismo momento era que tenía un corrillo de tíos mirando y meneandosela, mientras nos miraban...bueno realmente a ella. Todos tenía el mentón desencajado e incluso creo recordar que se le caía la baba.

Esto me hizo estallar y me dio tal subida que ni yo mismo me controlé. Sin pensarlo y esto es de las cosas que menos me gustan en mi, le cogí de las manos y se las llevé detrás de la nuca empujándole y aumentando la fuerza con la que se la metía en la boca. No sé como lo hice pero le sujete con una sola mano sus dos muñecas, el pelo y le meneaba la cabeza de adelante para atrás mientras con la otra me pajeaba dispuesto a correrme. Y lo que hice fue realmente sin pensar. Mandé el condón a tomar viento y seguí meneandomela...quería correrme en su boca. Ella sabía esto perfectamente, o al menos por la naturalidad con que estaban saliendo las cosas, creo que sí. Tenía la boca abierta completamente y sólo movía la legua y la saliva se le salía por las comisuras...esta visión me hizo estallar. No sé si el estrés o el mucho tiempo sin estar con una mujer, me hizo llenarla la boca, los parpados, la frente y las narices, la pobre...pero a ella parecía encantarle ya se había tragado lo de la boca y no sé como se me ocurrió, pero le rebañé los ojos y como si fuera una cuchara y se lo hice tragar, tenía la boca muy caliente y chupó de tal forma que lo que aún no había salido fue a su garganta directa.

Como si fueran a****les a comer la presa ya había otra vara con su dueño correspondiente que se metía por medio, le solté las muñecas y fue a por otra...la mujer serpiente. Yo ya había tenido suficiente por esa noche, sólo me quedé con su boca, su pelo negro y ese culo. Sentí unas ganas locas de llenarlo mientras se la comía a otro, pero como dije ya había tenido suficiente por esa noche...y algunas otras más.

Por lo que me enteré en el foro esta pareja era conocida, sobre todo ella, le encantaba hacer esto y con cuantos más lo hacía más le gustaba. Luego con su pareja y delante de todos con un beso blanco lo hacían hasta caer extasiados...Ya digo, para mi fue bastante por esa noche y durante un tiempo.

Lo que no me gustó, en cuanto a mi me refiero, fue la parte en que no me debía de haber dejado llevar...soy bastante aprensivo y siempre hay que estar muy precavido en todo momento. No pasó al final nada haciéndome las pruebas y las de seguimiento, pero siempre y en todo momento hay que ser consciente. Por esto he querido compartir con vosotros, lo que aún a día de hoy sigue siendo mi particular recuerdo para lo que ya van siendo unos cientos de pajas.
100% (3/0)
 
Posted by core_ete
3 years ago    Views: 1,184
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