Segundo Comienzo 1

CAPITULO 1
Creo que estaba a punto de cumplir los 35 años y, crease o no, salvo algún contacto ocasional en alguna fiesta un poco desenfrenada sin llegar a mayores, nunca había tenido verdadera experiencia con un o una transexual (aun hoy no puedo definirme, para mi historia será siempre una
Si había tenido relaciones con hombres que siempre me dieron satisfacciones y también con mujeres. Decididamente era bisexual.
Si han leído alguna de mis anteriores historia, recordaran que estoy contando cosas que sucedieron hace mas de 30 años. La homosexualidad no era tan común como ahora, ni pensar en lo que ahora se llama salir del closet. (Yo aun no lo he hecho, sigo viviendo esa doble vida)
Estaba trabajando en una empresa de ingeniería, en ese momento desarrollando un grupo de viviendas y nuestras horas de trabajo distaban de ser normales. El día que comienza mi historia me encontraba preparando una presentación para los clientes y me había quedado solo en la oficina hasta bastante tarde. Salí del estacionamiento subterráneo ya cerca de las 11 de la noche. La calle no estaba demasiado bien iluminada. Al llegar a la primera esquina vi una chica alta parada allí, con una minifalda mínima y un top que mostraba casi el total de sus hermosas tetas. Pase despacio y le eche una buena ojeada. Ella me hizo señas que pare, pero decidí continuar. Cuando llegue a casa ya estaba arrepentido de mi estúpida decisión, pero no regrese. Cene algo ligero, me di una ducha y me acosté. Antes de quedarme dormido me masturbe pensando en la desconocida.
Al dia siguiente, cuando todos comenzaron a dejar la oficina le comente a mi jefe que me quedaría un poco mas, a fin de terminar mi trabajo.
Realmente seguí trabajando en la presentación, pero mi mente estaba en otro sitio. Alrededor de las 10 decidí salir a probar mi suerte. Desde lejos la vi parada allí, y aprovechando que prácticamente la calle estaba sin gente (era un martes) me detuve y baje la ventanilla. Ella obviamente reconoció el coche, porque me dijo “Hoy no me tienes miedo? Vamos a ir a algún lado o te quedaras solo mirando?” En caso de haber tenido dudas, su voz definitivamente me dijo lo que era. Pero, después de otra mirada, me decidí, quite el seguro de la puerta y ella se subió al auto. Arranque y me aleje, tratando de evitar las calles más concurridas. Me pregunto a dónde íbamos, mientras ya me estaba acariciando y habiendo causado una adecuada erección. Me dijo “veo que sabes lo que te gusta, espera un poco hasta que lo tenga en mi boca”
Cuando salí de la oficina había tomado las llaves del apartamento que teníamos para visitantes de alguna de las obras de la empresa. Yo sabía que en esta semana no había nadie previsto. Así que le propuse que nos fuéramos a algún sitio bien tranquilo a tomar algo, conocernos y divertirnos y no dudo en asentir.
Estacione y subimos al ascensor. Yo iba rezando para no encontrarme con ningún vecino. Al entrar al departamento no sabía que hacer, era todo muy extraño para mí. Ella fue al bar y preparo dos enormes tragos de whisky y tomándome de la mano me llevo al sofá, donde se sento a mi lado. Rápidamente se quito el top y me presento dos firmes y redondas tetas. Mientras yo no les podía quitar la vista, me tomo la cabeza y la llevo frente a esas maravillosas tetas, poniendo en seguida un duro pezón en mi boca. Inmediatamente paso a bajar mi cierre para apoderarse de mi pene al que empezó a acariciar. Muy pronto estábamos ambos desnudos y, no pregunten como, yo jugando con su miembro (que debía medir como 20 cms) grueso y erecto.
Fuimos al dormitorio, donde empezó a mamarme. Cumplia perfectamente lo que me habia prometido en el auto! Al mismo tiempo comenzó a juguetear con un dedo en mi culo. Note que también había traído un tubo de vaselina y con eso me estaba lubricando. Agrego otro dedo y al rato me tenia jadeando. Cuando considero que me tenia listo, me dio vuelta con una almohada bajo el vientre y me penetro con fuerza. Hacia algún tiempo que nadie me había cogido y casi siempre había sido en una forma gentil, poco a poco y esperando que mi culo se adaptara. Aquí fue totalmente diferente. Del primer empujo tenia mas de la mitad adentro, y era grueso. El súbito dolor me hizo dar un grito, esto solo pareció motivarla mas, comenzó a culearme con furia mientras me daba palmadas duras en las nalgas mientras decía “Ahora sabes lo que es que te culeen, te gusta? Dime, te gusta tenerlo rodo en el culo?” ya lo tenia todo adentro, sus bolas golpeando contra mis nalgas y debo decir que comencé a disfrutarlo. Estaba tan dedicado a disfrutar el momento que no le conteste, así que ella seguía dándome palmadas (que no era una sensación tan desagradable) Yo trate de levantar mi trasero para poder meter una mano debajo de mi cuerpo y jugar con mi pene que estaba a punto de explotar. Cuando lo noto, comenzó de vuelta “te gusta puta, dime que te gusta mi pene” yo seguía disfrutando sin contestar hasta que finalmente me dijo “si no me dices que eres mi puta y que amas mi pene, te lo saco y nos olvidamos del asunto!”
Inmediatamente empecé a balbucear “Si, amo tu enorme pene, métemelo todo, quiero ser tu puta, cógeme mas fuerte” y cosas similares. Y les aseguro que ninguna era mentira. Mientras ella me seguía montando como si estuviera domando un potro. Finalmente note que me estaba por acabar en el culo y yo comencé a acabar en la pobre almohada.
Cuando finalmente me lo saco, me hizo dar la vuelta y parándose frente a mi, me ordeno que se lo chupara hasta dejárselo limpio
Nos vestimos y al salir, me dijo que me iba a hacer precio especial, porque tambien habia disfrutado de esta noche.
Mentalmente tome nota que le iba a tener que dar una muy buena propina a la señora encargada del mantenimiento del apartamento

100% (10/0)
 
Categories: Gay MaleShemales
Posted by bloodyhugo
4 years ago    Views: 287
Comments (1)
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1 year ago
Buena la historia, ojalá fuese cierta xq' ahí sería mas emocionante.