Mi comienzo 3

CAPITULO 3

Durante la semana después de mi segundo encuentro con Jorge me encontraba en un estado de confusión, no sabia que pensar. Durante el día hasta sentía una cierta vergüenza, pero a la noche solo en mi cama, recordaba cada detalle y me masturbaba hasta dormirme.

Finalmente llego el sábado y mis dudas desaparecieron. Después de almorzar salí y poco antes de la hora prevista ya me encontraba frente a su oficina. Cuando llego me saludo muy formalmente y me sugirió que camináramos un poco hasta donde estaba estacionado. Por el camino me explico, para mi decepción, que hoy había otras personas trabajando en la oficina. Viendo mi cara, me dijo que, de cualquier forma, el tenia que inspeccionar un edificio que iban a remodelar y que quería que lo acompañase. Subimos a su coche y condujo unas pocas cuadras. Durante el trayecto aprovecho para acariciarme el pene y supongo que si el trayecto hubiera sido más largo, me lo hubiera sacado y chupado.

Entro al estacionamiento de un antiguo y lujoso edificio. Una vez estacionados, fuimos a la planta baja donde el abrió una puerta que cerró con llave una vez que entramos. Era todo un piso, que debía haber sido las oficinas de alguna empresa. Mi estado de animo cambio cuando vi la cantidad de escritorios desocupados que estaban a nuestra disposición.

Me llevo hasta el escritorio más cercano, me desvistió y me hizo sentar en el escritorio. Me sentí un poco decepcionado, una de las cosas que quería hacer era sentir su pene en mi boca y poder saborear su leche. Pero era evidente que el no se sentía a gusto y nervioso, se la pasaba mirando a la puerta y deteniéndose con cada ruido extraño que oía.

Apenas lubrico mi culo y comenzó a cogerme de una forma mucho mas brusca que la semana anterior, y muy pronto se corrio dentro de mi. Me dijo que no se sentía a gusto allí, que podía ser que alguna otra persona de la oficina también tuviera una llave y que únicamente me había llevado allí porque le gustaba tanto mi culito. Así que rápidamente nos vestimos y nos preparamos para irnos.

Antes de irnos me pregunto si seria posible vernos al día siguiente, domingo. Le conteste que no veía problema alguno, que me gustaría mucho. Jorge me dio un poco de papeles que llevaba en su maletín y de su auto un pequeño rollo de planos y me explico que el muchas veces tomaba una habitación en un hotel cercano a su oficina cuando tenía que trabajar hasta muy tarde o salir en algún viaje muy temprano. Que iba a tomar una habitación e informaría al conserje que su “asistente” vendría a traerle documentación y se quedaría trabajando con el.

Me dio el numero de teléfono del Hotel para que lo llamara al dia siguiente para averiguar el numero de su habitación y no tener que preguntar en la recepción.

Me llevo de vuelta cerca de donde estaba su oficina y al bajar nuevamente me dio dinero para que me compre algo que me guste. Esto hacia mi amistad con Jorge aun más placentera. Me fui, aun un poco decepcionado pero seguro que al día siguiente tendría mi compensación.

El domingo temprano llame al hotel, pregunte por Jorge y rápidamente me comunicaron, me indico su número de habitación y me dijo que viniera cuanto antes que me necesitaba allí.

Entre al lobby del hotel cargado de papeles y planos, nadie me pregunto nada y entre al ascensor subiendo al tercer piso. Apenas toque la puerta, Jorge me abrió, vestido nada más que con una toalla, y me dijo que pase. Yo tome el cartel de NO m*****AR, lo colgué en el exterior de la puerta y puse el seguro.

Cuando me di vuelta, Jorge se encontraba desnudo sobre la cama y su pene erecto esperándome. Mientras me acercaba me iba desnudando y mi ropa iba quedando distribuida por el piso, al llegar junto a él, estaba tan desnudo y tan erecto como él.

Rápidamente mi boca se apodero de su miembro, ofreciéndole al mismo tiempo el mío para su deleite. Parecía que cada vez que tenia la oportunidad de tener un pene en mi boca lo disfrutaba mas y mas. No tarde mucho en acabar en su boca, sin interrumpir mi mamar. Casi al mismo tiempo sentí que un largo y caliente chorro me golpeaba la garganta mientras el seguía acabando y yo seguía devorando todo su semen.

Jorge se dio vuelta e inclinándose sobre mi me beso con su boca aun llena de mi propia leche, que con su lengua se encargo de transferir parcialmente a mi boca. La verdad que no pude notar mucha diferencia entre el sabor de su semen y el mío, pero de cualquier forma la situación solo me hizo sentir aun más caliente.

Fuimos juntos a la ducha y comenzamos a jugar enjabonándonos mutuamente. Jorge me abrazo por detrás y comenzó a jugar con mis pezones mientras la otra mano se encargaba de mi miembro. Yo sentía su pene subiendo y bajando por la ranura entre mis nalgas. Yo hacia todos los intentos para lograr que se me metiera en mi culo, pero sin éxito.

Nos secamos y volvimos a la cama. Me hizo poner en 4 patas como un perrito, dejando mi culo totalmente expuesto. Empezó a lubricármelo con su lengua, entrando profundamente y depositando saliva todo alrededor. Cuando finalmente se despego, me dijo que yo estaba tan excitado que ni era necesario expandirme con los dedos. Por un lado me pareció genial, por el otro....la sensación de uno o dos dedos girando y entrando en mi culo no era de despreciar. Comenzó a cogerme muy despacio y cuidadosamente. Lo de la lubricación resulto cierto. Su pene me penetro sin ninguna dificultad y si bien al meter la cabeza sentí una pequeña m*****ia, en forma alguna disminuyo el placer que estaba sintiendo.

Creo que Jorge también se estaba tomando su tiempo, demorando la acabada. Cuanto tiempo estuvo trabajándome, no lo sé, perdí la noción del tiempo, solo disfrutaba esa hermosa sensación. Finalmente no aguanto más y empezó a acelerar el ritmo y jadear. Yo lo sentía crecer dentro de mí y cuando finalmente exploto, creí que nunca se iba a recuperar. Quedo colgando sobre mi espalda mientras yo retenía su miembro dentro de mi culo. Me deje deslizar hasta quedar acostado boca abajo siempre con Jorge dentro de mí. El directamente ni podía hablar.

Después de unos minutos comenzó a normalizarse y ya no había forma de mantenerlo adentro. Habrán notado que yo no me había masturbado, estaba conservando mis energías.

Una vez recuperados, me puse en acción. Apenas su pene se puso un poco más duro, corrí a Jorge hacia un costado de la cama, de espaldas y dejando sus piernas colgar. Yo me arrodille frente a él y tome su miembro en mi boca hasta tenerlo de vuelta listo para la acción. Mientras seguía masajeando el mío para mantenerlo erecto. Cuando note a Jorge totalmente recuperado le separe aun más las piernas y poniéndole una almohada bajo las nalgas deje su culo a mi disposición. Por primera vez mi lengua penetro un culo y lo disfrute, pase a utilizar mis dedos pero en este caso tampoco hacía falta. Cuando me levante Jorge colaboro ampliamente tomando sus piernas y dejando los pies prácticamente junto a sus orejas. Lo penetre sin pensarlo dos veces y estaba tan excitado que muy pronto mis bolas estaban chocando contra su culo. Y esta vez no hubo desilusiones para nadie. Yo seguí con un ritmo frenético que Jorge evidentemente disfrutaba. Cuando ya no podía contenerme acelere aun mas y al acabar vi que Jorge sin haber tocado su miembro también estaba acabando cubriendo su estomago con semen.

Si bien lo considere un desperdicio, dado que tanta leche hubiera estado mejor en mi boca, no me queje. Cuando el culo de Jorge soltó su presa, me acosté a su lado y una parte del semen se la masajee sobre la piel y algunas gotas las aproveche para mi boca.

Por fin me había sobrepuesto a mis problemas para coger a un hombre!

Nos quedamos un buen rato descansando. Una nueva ducha nos dio nuevas fuerzas y otra vez le di a Jorge lo que deseaba, esta vez en la misma posición en cuatro patas que me lo habia hecho a mi. Yo también había aprendido a controlarme y lo hice durar bastante. Evidentemente una vez superada la primera vez, estaba comenzando a disfrutar verdaderamente. Finalmente me descargue totalmente dentro de el, que no dejaba de gemir y pedirme más.

Una vez que me salí, se dejo caer de espaldas sobre la cama y me di cuenta que esta vez el no había acabado, para mi satisfacción. Comencé a chupárselo pero el quería mas. Con sus manos me guiaba subiendo por su cuerpo, mientras yo lamia desde su miembro en dirección a su boca, mordiendo sus pezones. Cuando me tuvo a una altura conveniente, con dos dedos húmedos de saliva procedió a lubricarme el culo y haciéndome levantar procedió a sentarme sobre su miembro. Apenas comenzó a entrar me di cuenta que estaba grueso y duro como nunca. Haciendo caso omiso del dolor deje que la cabeza se abriera camino y detuve mi descenso. A medida que me acostumbraba a esta nueva sensación, me deslizaba poco a poco hacia abajo, hasta que finalmente lo tuve todo adentro. Comenzamos a cabalgar adaptándonos al ritmo del otro. Mientras Jorge jugaba con mi miembro que (lo que es la juventud) ya estaba de vuelta en todo su apogeo. Finalmente sentí su interminable chorro dentro de mi y comencé a acabar también. Como se las ingenio para tenerlo dentro de su boca es algo que todavía no logro entender.

Y ahora sí, ambos totalmente satisfechos y extenuados, por última vez ese día tomamos una ducha y si bien hubo algún que otro juego, ambos nos vestimos y yo (sorprendido que habían pasado casi 7 horas) me fui, no sin antes recibir otro esplendido regalo en efectivo de Jorge y una promesa de volver a vernos la siguiente semana.

100% (12/0)
 
Posted by bloodyhugo
4 years ago    Views: 213
Comments (1)
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1 year ago
me encantó! yo quiero un amigo jorge para mi! jejeje