primera historia subire mas segun comentarios

No era la primera vez que nos liábamos, ni la primera vez que nos acostábamos, y quizá por eso, ya que teníamos más confianza, me lo confesó una noche que me invitó a cenar.
-Me gusta decir cosas cuando follo.
Al principio entendí que eran las habituales "fóllame", "más fuerte", "me corro", que tampoco se ven tanto pero que de vez en cuando se oyen... pero poco después me explicó que no, que le gusta hablar.
-Me gusta que me digan todo el tiempo lo que me quieren hacer, lo que estás sintiendo, que me imagine cosas... nunca te lo había dicho porque me daba verguenza pero ahora que ya hemos estado varias veces te lo queria decir. A mí no me gustan ni los juguetes ni el rollo sado y soy muy tradicional pero me gusta hablar de sexo. Quiero que me cuentes fantasías, que me cuentes historias de otros polvos, que yo te cuente...
La había conocido por el trabajo, y había coincidido con ella un fin de semana que fue cuando empezó todo. Me sacaba unos diez años, y estaba en esa edad de finales de los treinta donde ya empiezas a ser un poco madurita pero todavía luces bastante joven... además, se cuidaba bastante e iba todos los días al gimnasio y como comprobé después de ir a su casa la única diferencia es que había ganado unos cuantos kilos que muy apropiadamente se le habían ido al trasero y a las tetas, bastante gordas y algo caídas pero ideales para meterla entre ellas.
Cuando me contó sus deseos, al principio no sabía muy bien qué hacer. A mí me encanta hablar de sexo y de hecho he tenido encuentros de cibersexo mucho mejores que algunos polvos, y que una tía diga cosas mientras follamos me vuelve loco, aunque a mí no me sale natural. Pero tenía que intentarlo, y como veréis, no me arrepentí...

Todo empezó esa misma noche, cuando después de dar buena cuenta de la cena y el vino los besuqueos pasaron de nuestras bocas a otras partes tan íntimas. Empecé a desnudar sus hombros quitándole los tirantes del vestido, y después de caer le retiré el sujetador, dejando al aire el par de tetas que parecían incluso más grandes de lo que recordaba. Llevado por la excitación le dije:
-Te las voy a chupar hasta que te las vacíe.
Me sentí un poco tonto, pero me lancé a hacerl juntándole las tetas mientras ella me decía:
-Llénamelas de babas... cuando era joven le dejaba a los chicos que me las chupasen pero no que me follasen...
-¿Pero a mí me vas a dejar?
-Ahora tengo una misión... que es sacarte la leche que tiene esa polla y ponerla en mis tetas...
Yo estaba ya cachondísimo, nunca hubiese pensado que la cosa fuese a ser tan divertida pero me di cuenta que sólo tenía que hacer un comentario y ella seguiría. Era buena, era muy buena. Parecía habérselo estudiado.
-Si quieres mi leche tendrás que hacerme esto -le dije metiendo el dedo anular entre sus tetas, imitando una cubana.
-Primero tienes que preparar la pista de aterrizaje - dijo, y se abrió las tetas, y me lancé a recorrer con la lengua su canalillo.

Por ahora lo dejo aquí, que tengo material para largo... espero que os guste y comentéis si os mola lo que váis viendo!
100% (4/0)
 
Posted by blade1989
1 year ago    Views: 270
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