Mi Primera Vez Con Carlos.

Me llamo Juan. Carlos y yo nos conocimos en el instituto. A mí me habían escogido los tíos grandes del curso para acosarme. Hasta que un día, Carlos rompió el silencio que le caracterizaba y me dijo que él me podía ayudar. Su ofrecimiento me tomó por sorpresa porque en verdad no tenía ningún amigo en ese curso. Era el más nuevo de todos. Carlos me llevó hasta su casa donde me mostró un gimnasio que su padre tenía en el sótano y que nadie había usado después de mucho tiempo. Carlos y yo nos pusimos a acomodarlo todo y en poco tiempo empezamos a entrenar. Fueron varios meses yendo y viniendo de su casa. Inclusive buscamos ayuda con su padre, quien nos indicó qué debíamos hacer para aumentar la masa muscular. Nos hizo una dieta y compramos suplementos para impulsar la reducción de grasa y el aumento de la masa muscular. En unos cuantos meses ya se podían ver los resultados. El caso es que un día saliendo de clases vinieron nuevamente a por mí y entre Carlos y yo dimos cuenta de 6 tíos. No volvieron a meterse ni con él ni conmigo. Terminamos ese curso y seguimos entrenando. Lo hacíamos 2 veces al día. El caso es que un día luego de entrenar por la mañana, me paro frente al espejo y me quito la camiseta para ver mis cambios. Flexiono mis biceps más grandes que cuando había empezado, pectorales, espalda. Mis abdominales estaban marcados. Carlos llegó en ese momento. También se quitó la camiseta y empezamos a comparar nuestros cuerpos. Nos quitamos el chandal. Las piernas mostraban un volumen inusual. Decidimos quedarnos en interiores. Carlos me muestra su espalda, y yo me acerco a él y cuando la toco, se me empezó a poner dura la polla. Carlos me miró y me dijo:
- Juan, yo no... Yo le contesté:
- Yo tampoco sé nada de esto Carlos.
El caso es que se voltea y cuando me doy cuenta me había metido su mano y me estaba agarrando la polla. Sentí su mano de acero y acerqué mis labios a su boca. Me besó. Lo besé. También le agarré su polla. La sentía grande y palpitaba con rapidez. Nos desnudamos. Y luego nos acostamos directamente en el piso. Yo quedé boca arriba y él encima de mí. Seguimos besándonos durante un tiempo. Hasta que le dije: Ya no puedo más. Carlos trajo un lubricante del cuarto de sus padres y una caja de condones. Me lubricó el ano, y él introdujo sus dedos uno a uno. Yo sentía que sus dedos me hacían ver las estrellas. Le dije: Ya! Para! No puedo más! Y él introdujo su polla dentro de mí. Me dijo al oído: - Lo haré con cariño. No temas. Introdujo su cabeza, y luego su polla completa. Y empezó a empotrarme con toda la fuerza de sus abdominales, una y otra y otra vez. Yo apreté mis nalgas contra su pene para que no lo sacara de mí nunca. Se corrió. Sentí su leche tan caliente, tan pura. Me dijo: - Venga macho, ahora tú. Me puso boca arriba y me chupó la polla. Me lamía los guebos. Se los metía en la boca. Yo deliraba de placer. Cuando estuvo dilatado, me puso un condón y se sentó encima de mí. Puso sus manos sobre mis hombros anchos y yo lo agarré por su cintura. Se agachó y nos besamos. Empezamos a movernos primero lentamente, luego con más velocidad y luego con todas nuestras fuerzas. Me dijo: - Te vas a correr ya?. Yo le contesté: - No. Todavía me falta. Se bajó y sed puso en 4 patas. Lo volví a penetrar. Me apretaba mi polla con sus nalgas lo que me excitaba aún más. Seguimos así un buen rato hasta que en un apretón de nalgas de Carlos, me corrí totalmente. Quedamos sudados yo encima de él. Y mientras tanto, mi polla seguía botando leche. Carlos lo sintió. Nos acostamos uno al lado del otro. Nos quedamos así mucho tiempo. Me levanté y le propuse que nos bañáramos. Me dijo que sí. Que lo hiciéramos. Entramos al baño y nos bañamos en la ducha. No pudimos evitarlo. Nos enjabonamos y nuestras pollas se volvieron a poner tiesas. Nos quitamos el jabón. Agarré a Carlos por la cintura y lo puse contra la pared. Me abrazó con sus piernas. Su ano quedó justo encima de mi polla, dura, caliente. Se la introduje toda. De una vez. Empezó a subir y bajar por ella. Yo mientras tanto, le besaba sus pechos firmes, con sus pezones rojos y calientes. Me corrí dentro de él. Me dijo que me pusiera contra la pared. Así lo hice. Me chupó los guebos otra vez. Y me penetró hasta el final. Estaba tan excitado que me agarré de los tubos del agua y los apreté tan fuerte que se doblaron. Carlos me embestía con una ferocidad y una fuerza sobrehumanas. Acabó corriéndose dentro de mí. Cuando me sacó su polla, lo besé, y le dije: - Eres el amor de mi vida Carlos. Y él me dijo: - Y tú el mío Juan. Salimos y nos volvimos a vestir. Luego de nuestra primera vez, entrenamos desnudos. Nuestra relación duró varios años. Carlos se hizo guardia jurado. Yo soy monitor de un gimnasio. Coincidimos en nuestros aniversarios y pasamos vacaciones y navidades juntos. Pero nuestra primera vez no se borra de nuestra memoria.

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Posted by bi_gym_40
11 months ago    Views: 405
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