Las del puesto de dulces

Nuevamente relatando vivencias que me han tocado pasar en la Ciudad de México, ahora entraré en detalle: Ya tenía detallado lo que pasaba afuera de una estación del metro, desde hacia tiempo se pone un puesto de dulces que lo atendía una señora joven la cual tiene una hija que en ese entonces estudiaba la primaria, su hombre trabaja en el reparto para la central de abasto y tenía ausencias constantes ya que salía a lugares aledaños a entregar mercancias, ya de por si se me antojaba demasiado la señora ya que tiene muy buen cuerpo, tiene unas chichis de buen tamaño y unas nalgas sabrosas, se embarazó y las tetas le crecieron aun mas previo a la lactancia lo que hizo crecer mas mi deseo por ella, aparte de que tambien la niña entró a la secundaria.
Para no hacer la historia tan larga comencé a hacer amistad con la señora ya le faltaba poco para dar a luz, pasó el tiempo y tuvo otra niña, pasaba casi a diario por el puesto para ver si me tocaba el momento de que le diera chichi a la chamaca ya que como lo he comentado en otros relatos lo que mas me excita son las tetas lactando, ella trataba de tener discreción cuando amamantaba se tapaba lo mas posible pero en una ocasión despues de hacerlo su teta derecha comenzó a escurrir lechita materna lo que provocó que se le humedeciera el brassiere y la playera y se le transparentara el pezón el cual como había acabado de lactar aun se conservaba paradito lo que hizo estallar mi deseo y poseer a esa hembra,para acabarla de chingar llegó su hija de la secundaria y ya estaba algo desarrollada, ya se antojaba su culito de colegiala ya que traía la falda recta y apretadita ademas de que sus pechitos ya comenzaban a observarse debajo de su blusita escolar, se sento al lado del puesto de dulces y de manera involuntaria abrió las piernas permitiéndome ver sus calzoncitos por lo cual la colegiala tambien se me antojó.
Maquilé mi plan: Como ya me tenían confianza porque casi a diario les compraba esperé la oportunidad deseada, normalmente los viernes no iba el marido por ellas ya que lo mandaban a entregas un tanto mas alejadas a provincia y esto lo aproveche para estar ahí, esperé a que levantaran el puesto y como el marido había pasado previamente a dejarle varias bolsas con dulces para que se los llevaran a su casa. eso dificultaba la situación porque con la bebé era casi imposible que la chamaca de secu pudiera con tanta bolsa, me acerqué haciendo como querer comprarle pero ya habían recogido como noté su dificultad me ofrecí a ayudarles a llevar sus cosas a su casa, abordamos un camión para dirigirnos a nuestro destino, la bebé estaba ya inquieta porque ya quería teta pero se aguantaron hasta llegar a la casa, mandó a su hija a la tienda por un refresco ya que me lo habían ofrecido pero yo estaba ahí por otra cosa y no era mas que poseer a esa señora.
Comenzó a llorar la bebé porque ya tenía bastante hambre, ella tomó una cobija y se sentó en un sillón para disponerse a amamantarla y cubrirse para que no se le vieran las chichis nada mas que en un manotazo de la bebé al estar chupando la teta se llevó parte de la cobija y en ese momento ella se despegó dejando al descubierto el pezón prieto y estirado escurriendo pequeñas gotas de leche, ella como que ya no le dió importancia y al tiempo que metía una teta se sacaba la otra y acercaba a la bebé invitándola a que se la mamara pero la chiquilla chupaba y se despegaba y ya no se cubrió, esto hizo que se me pusiera tiesa la verga y me empezara a escurrir babita de mi pito parado ya no me impotó y me abancé sobre la chichi que no quería la escuicla, empecé a lamérsela y hacerle caricias con la lengua, ella se sorprendió y come que quizo empujarme para que ya no lo hiciera pero fuí mas insistente y de plano alcancá el pezón y comencé chupárselo, evidentemente no le era tan indiferente a la cabrona y como que despues no le disgustó pero me dijo que estaba llegando la chamaca de la tienda y le pediría que la llevara a acostar a la bebé a su cuna así lo hizo y nos quedamos solos le dije que ella me volvía loco y que quería tener sexo con ella pero no se veía muy animada a querer hacerlo conmigo yo seguí insistiedo hasta que la convencí.
Comencé a besarla en el cuello y mordisquearle las orejas, empezaba a excitarse, bajé las manos hacia sus chichis y las manoseaba por encima de la ropa lugo baje hacia su vagina y tambien se la acaricié, le desabotoné la blusa y quedo solo en chichero el cual desabroché y saltaron sus grandes tetas venudas con un pezón algo ya erecto, le bajé el cierre a su falda quitándosela y dejándola en calzones así la aventé a un sillón mas grande y comencé a estrujarle sus chichis me las llevé a la boca y comencé a mordizquearle y succionarle los pezones para lo cual empezaron a escurrirle leche yo la mammaba y seguían escurriendo para esto ella se retorcía del placer que le daba al estar chupando sus tetas, despues se las ordeñe apretándole los pechos y los pezones para que salieran chisguetes de leche a raudales ya que la bebé no selos había vaciado del todo, seguí despues con su vulva haciéndole a un lado el calzón y metiéndole dos dedos al interior de su vagina haciendo círculos, metí mas al fondo mis dedos hasta que sentí su clítoris el que acaricié hasta sentirlo duro como si fuera un pequeño pito, le escurrieron sus jugos y le quité los calzones bajé y le metí la lengua en su pepa cada vez la enterraba mas hasta que volví a sentir su clítoris y lo mordizqueaba ella nada mas gemía hasta que sintió correrse y escurrir aun mas sus jugos mientras que yo ya me empezaba a convulsionar del tolete, no pude mas y solo de saber que ma la había cogido con mis dedos y la lengua comenzaron a estallarme los mecos arrojándolos en sus chichis hasta vaciarme por completo pero al voltear ví que la chamaca mayor nos había observado, estábamos los dos su mamá y yo encuerados con los genitales al aire, no sabía que hacer, entonces la chamaca se acerc+o vestida aun con el unifome escolar lo que hizo que quisiera fornicar ahora con ella pero no sabía como iban a reaccionar tanto ella como su mamá, me dijo que hasta ese momento no había visto a un hombre desnudo que no fuera su papá pero que tenía curiosidad por verme el pito y los huevos, su mamá aun se reponía de lo que habíamos hecho y como que estaba sacada deonda eso yo lo aproveché para acercar a la niña hacia mi le dije que me tocara la verga y ella con cierta reserva lo hizó, le ordené que bajara y subiera su mano para que me la chaqueteara mientras yo le tocaba sus pechos comenzó a erectase mi palo de nueva cuenta y me la quería coger, metí por entre su blusa mi mano y le alcé su corpiño para tocrle sus pezoncitos los cuales se le endurecieron, despues le levanté la falda hasta la cintura y le vi su culito cubierto por un calzón de algodón azul haciendo que resaltaran sus nalgas, le bajé el calzón y le metí un dedo en su vaginita tierna solo se la acaricié y tambien le pasé mis manos sobre sus nalgas es obvio que me calentó mas rápido y mi verga volvió a estallar de sémen el cualle arroje ensu falda escolar y me limpié con ella su madre solo observaba y yo no imaginé que iba a fornicar con las dos.

Despues de saber que no le había disgustado tener sexo conmigo y de paso con su hija Claudia, Juana aceptó que lo siguiéramos haciendo ya que según ella su marido solo cogía de la misma forma rutinaria de siempre, así que volvimos a tener mas encuentros aprovechando las salidas de los fines de semana de su hombre, como que no aceptándolo del todo dejó que Claudia tambien tomara parte en nuestras sesiones de sexo.
Llegó otro viernes y las fuí a dejar a su casa a las tres, despues de haber amamantado a Ariadna y dormirla, comenzamos nuestro encuentro: La empecé a besar en la boca y en el cuello lo que hacía que la cabrona de la Juana comenzara a excitarse, despues le acariciaba las chichis por encima de la ropa y le masajeaba la pucha tambien por encima de la ropa, posterior empecé a quitarle la playera dejándola en brassiere el cual se encontraba manchado por la leche materna y las babas de las chupadas de la escuincla, lamí el brassiere porque me excitaba verlo así, se lo retiré y volvieron a saltar sus tetas prietas y venudas coronadas por unas areolas y pezones aun mas prietos casi casi amoratados, comencé a mamárselos, se los chupaba con mucha fuerza, a su vez me agarró la verga que ya comenzaba a ponerse tiesa por encima del pantalón, yo seguía succionando sus tetas y dándoles pequeños jalones con los dientes estirando sus pezones como si fueran de hule y al retirar mi boca quedaban alargados soltando gotas de lechita materna, seguí ordeñándoselos apretando toda la teta hasta el pezón para que salieran chisguetes de leche los cuales apuntaba hacia mi pito que ya me lo había sacado del pantalón y del calzón, Juana continuaba chaqueteándomela y yo le quité la falda y la pantaleta para meterle mis dedos en su peluda vagina hasta llegar a tocarle su clítoris al cual comencé a hacerle círculos alrededor, ella gemía y comenzaba a soltar jugos de su vulva yo igualmente de mi pito comenzaba a escurrir baba transparente, la arrojé a la cama y la abrí de pirnas para empezar a mamarle su pepa, metí mi lengua por toda su cavidad hasta llegar de nueva cuenta a su clítoris el cual lamía con mas fuerza hasta sentirlo erecto, seguí con mordizcos hasta que sentí que estallaban sus líquidos que corrían por su entrepierna, ella sin dejar de masturbarme violentamente logró que chorreara toda mi leche por laa palmas de sus manos y luego se los embarró entre sus chichis.
En esas estabamos cuando entró Claudia todavía vestida con su unifome escolar, yo todavía excitado pero con la pija ya flácida la jalé hacia mi y comencé a besarla, rápidamente metí mi mano por entre su blusa y brassiersito y comencé a acariciar sus tienas chichitas lo que hizo que sus pezoncitos se le pusieran duros, metí otra mano por su faldita de secundaria y le bajé su calzón mas abajo de sus rodillas y le empecé a acariciar su pepita tierna de adolescente, ella ya menstruaba lo que significaba que ya era fértil, comenzó a gemir delicadamente, me separé y le quité la blusita escolar y su brassiere blanco quedando al descubirto sus pechitos de jovencita treceañera, despues le quite su falda escolar y su pantaletita de algodón dejándome ver su culito con unas nalgas paradas y su vaginita semipoblada de vello púbico, mi pito se paró de inmediato, pero fiel a mi costumbre de no coger con una chavita, solo le besé, lamí y mordizquié sus pechitos y le metí mi lengua en su pepita para masturbársela hasta sentir que le daban espasmos y se orinaba lo que era el resultado de que habia ya sentido su orgasmo y emanaban jugos de su vagina, luego le amasé sus nalgas y le metí un dedo por su colita a la cual no le salió pero si olia a caca, despues le dí un par de nalgadas, y como estaba a punto de venirme seguí pajeándome hasta repartir mis mecos en la blusa, falda escolar, brassiere y calzoncitos de la niña, cuando terminé y vi a las dos madre e hija encueradas y enseñando sus genitales se me ocurrió hacer con este par de putas mas cochinaditas...

Como ya era habitual nuevamente llegó un viernes mas y el marido de Juana pasó a entregarle los dulces faltantes para el puesto y se fué en su camioneta con rumbo a la provincia, se hizo tarde y Juana y Claudia empezaron a levantar el puesto, hice mi aparición para ayudarles y emprendimos el viaje hacia su casa, en el camino Ariadna había estado muy inquieta porque ya quería chupar teta pero Juana aguanto hasta llegar a la casa, entre Claudia y yo descargamos lo que traíamos mientras Juana amamantaba a la chamaca, pero esta vez Juana se había quitado tanto la blusa como el brassiere y se quedo con las chichis al aire esto evidentemente con el afan de provocarme, no aguanté mas y mi pito como siempre al ver sus tetas se me puso duro, me dirigí hacia Juana y ella hizo hacia a un lado a Ariadna recostándola en la cama, empecé a ordeñarle las chichis para que le brotara leche, me saqué la verga para tallársela en sus pezones, tan entrados estábamos que la chamaca empezó a llorar porque aun no había llenado de teta.
De pronto salió Claudia y la tomó entre sus brazos, se levantó la blusa escolar y su ligero brassiere y llevó la boca de su hermana hacia su pezón intentándola amamantar, la escuincla comenzó a chupar pero era lógico que las tetas treceañeras de Claudia aun no producían leche por lo cual siguió llorando y Juana me pidió que la dejara darle chichi a Ariadna para que se durmiera, en lo que eso sucedía yo me fuí a entretener con Claudia, le quite su uniforme de estudiante de secunadria y luego la despojé de su chicherito y calzoncito para masajearle tanto sus tetas como sus nalguitas, acabó Juana de alimentar a su hija la acostó y regresó y ahí fué donde se me metió la idea de hacer cochinaditas con la mamá y la hija, Juana acabó de encuerarse y se reunió con nosotros, los tres ya estábamos con los genitales al aire.
Claudia y yo nos abalanzamos sobre Juana y comenzamos a chuparle las chichis al mismo tiempo, cada uno por su lado succionábamos los pezones de Juana con mucha fuerza, despues tomé la mano de Claudia y nos encargamos de meterle un dedo mío y uno de ella a la vagina de Juana haciendo círculos hasta alcanzar su clítoris y provocar que se le hinchara y empezara a escurrir liquidos de su pucha sin dejar de chuparle las tetas, paramos en seco y cambiamos la posición y ahora fué a Claudia a la que Juana y yo le empezamos a chupar sus chichitas a claudia, le mordizqueábamos sus pezoncitos, se los lamíamos y volvíamos a succionar con fuerza, hicimos lo mismo de meterle un dedo de cada quien al mismo tiempo en la cuevita de Claudia arremetiendo con fuerza en su pepita, era lógico que yo estaba ya que reventaba de la excitación de ver como se comían entre madre e hija , una treitañera y una treceañera y yo disfrutándolas a las dos, no pude mas y estirándome el pito empezó a chorrear el sémen lanzandoselos a las dos por sus tetas, Claudia tomó un poco con el dedo que le había metido a au mamá y se lo comió, despues hicieron un 69 entre madre e hija y yo seguí masturbándome hasta volver a eyacular al verlas cuando las dos reventaron en tremendo orgasmo.
Esa fué la última vez que me metí con ellas,me quedé con un brassiere y un calzón de cada una con lo cual me pajeo al recordarlas, ya no me paro por el puesto de dulces pero veo que ahí siguen vendiendo actualmente, me imagino que el marido y a la vez papá cornudo nunca sospecho de las andanzas de su mujer y su hija, y no se si tambien lo putas nada mas lo han sido conmigo.

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Posted by beatlemmanuel
1 year ago    Views: 339
Comments (4)
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ptoem
retired
1 year ago
Excelente relato, el mejor que he visto, gracias por compartirlo.
1 year ago
Caliente el relato, algo apresurado pero me gustó. Sigue así!
1 year ago
pues te felicito por que nunca te cogiste ala ñina eso yo lo hubiera hecho tambien ya que hubiera sido un delito grave y corria el riesgo del embarazo y el padre se hubiera dado cuenta
1 year ago
muy bueno graciaS