... de viaje

En el momento justo en el que me despedí de mi novia para salir de viaje, estaba lloviendo.
Recuerdo cómo nos besamos lujuriosamente mientras el agua caía sin cesar. Son sólo 3 días, le dije, y subí al camión que la empresa me había dado.

Al llegar a mi destino conocí a quienes iban a ser mis compañeros de trabajo durante mi estancia fuera de la ciudad: un chaval algo mayor que yo y su hermana pequeña. Me guiaron hasta el hotel donde me hospedaría y me dieron un tiempo para que me registrara y me acomodara. La situación no podía ser mejor: en primera línea de playa, con aparcamiento en la misma puerta y vistas de la habitación al mar. Al rato me llegó un SMS al móvil de un número desconocido diciéndome que bajara. Así lo hice y me encontré con una chica:

- Hola, soy Esther, Jose me ha dado tú número, ya vienen a recogernos.

Nos presentamos debidamente y al instante llegó un coche con mis compañeros de trabajo, y nos fuimos los 4 a cenar.
Dicho sea de paso, que la chica que acababa de conocer no me llamó para nada la atención. No era en absoluto la mujer que te quedas mirando cuando te la cruzas por la calle, ni de las que te das la vuelta para observarla cómo se aleja: bajita, delgadita. A mi novia se la podría etiquetar perfectamente en la sección "chubby" e incluso en "bbw", y realmente es en ese tipo de físico en el que más me suelo fijar. Yo también me etiquetaría igual. Pero Esther era morena, con el pelo a medio hombro, sin muchas curvas. Lo único que me cayó en gracia fue su culito, más bien pequeñito prieto y respingón, y su tanga verde oscuro que le asomó tímidamente cuando salía del coche.

La cena bien, hablando de nosotros y conociéndonos. Esther era amiga común de Jose y Ana.

A la hora de volver al hotel, la chica y yo bajamos del coche a la vez, me despedí de mis compañeros y quedamos para el día siguiente. Cuando el coche se había alejado, Esther se me acercó más de lo normal y me dijo:

- Este hotel lo e elegido yo, ¿te gustan las vistas? - y justo al hacer la pregunta, se giró, poniéndose mirando al mar, y rozando con su culo mi paquete.
En este momento y al notar el culo haciendo fuerza, mi polla se despertó. Yo al darme cuenta me aparté, pero ella se giró, volvió a pegar su cuerpo al mío y me dijo mirándome a los ojos:

- Mi novio está fuera y llevo tiempo sin sexo. Nunca he estado con alguien como tú y me has atraído desde el momento que te conocí. Dame la llave de la habitación y sube en diez minutos.

Me lo pensé durante unos segundos, y acepté. La idea de hacerlo con una completa desconocida me excitaba mucho. Pasó el tiempo que me había dicho y subí.
Llamé a la puerta y ésta se abrió sola. Pasé, la cerré y encendí la luz. La cama estaba deshecha y su ropa, toda encima de una silla, junto a unos cuantos anillos, pulseras y su reloj. Sin moverme de mi sitio, dije un tímido "hola", y unos brazos me rodearon por detrás y empezaron a quitarme la ropa: "hola", me contestó.
Me giré y la ví, toda desnuda frente a mí. La cogí del culo y la elevé, a la vez que me dedicó una sonrisa y me rodeó con las piernas. Me cogió fuerte del cuello, cosa que me sorprendió, y empezó a besar y lamerme. Me dirigí a la cama y la lancé a ella, gimiendo ella al caer. Me desnudé completamente pero mientras lo hacía, ella salió de la cama, se puso frente a mí y me observó de arriba a abajo. Yo hice lo mismo con ella, fijándome en que no tenía ningún pelo en el cuerpo. "Me gusta", me dijo ella. Se dio la vuelta y se agachó completamente, hasta cogerse fuertemente de los tobillos. Su pelo estaba extendido por todo el suelo y me miraba, a través de sus piernas y cabeza abajo. La visión que tenía ante mí era totalmente espectacular: todo su coño y su culito preparados para mí, abiertos de una manera que no había visto hasta entonces. Me acerqué a ella y mientras me lamía algunos dedos de una mano, con la otra empecé a rozar toda su piel. Le di un fuerte azote que la hizo tambalearse y seguidamente me agarré la polla y le di unos golpes fuertes. Mientras gemía de placer la levanté y nos quedamos de pié, juntos. Empecé a masturbarla, con una mano en su coñito y con otra mano en su culito. Estuve un rato hasta que de una paré, la obligué a ponerse de rodillas y mientras con una mano la cogía de la nuca, con la otra guiaba mi polla hasta su boca. No tuvo tiempo para producir ningún sonido, se la introduje entera en la boca hasta que mis huevos tocaron su barbilla. "Toda para ti cielo, disfruta", le dije en tono sensual. A los pocos segundos dejé de hacer fuerza, la saqué toda chorreando de babas y le golpeé las mejillas y los labios. Empezó a masturbarse ella misma mientras me comía los huevos y me pajeaba, dedicándome miradas que lo decían todo. Quería más de mí. Estuvo un rato haciéndolo mientras gemíamos. "¿No te correrás aún?" me preguntó mientras ella misma se golpeaba la cara con mi dura polla. Entonces la volví a coger, la puse en la cama con su coñito en el borde, y empecé a comérselo como yo sé hacer. Le comía el coño y el culo a la vez que la cogía de sus pequeñas pero definidas tetas y le introducía algún dedo en su boca. Cuando más fuertes eran sus gemidos, le pellizcaba un pezón, le daba un inocente golpe en una de sus tetas o la agarraba del cuello. Estuve haciendo eso hasta que por fin se corrió. Aún estaba gozando de placer y estrujándose ella misma sus propias tetas cuando la penetré bruscamente hasta el fondo. Su cara lo expresó todo: había notado los puntos y estrías de mi condón. "Fóllame", gritaba mientras se cogía las piernas y se las mantenía en alto. Al cabo de un rato se movió y se puso a cuatro patitas, a tres mejor dicho porque con una mano se estaba masturbando ella misma. La cogí del pelo y estuve follándola un buen rato. Escupí a su culo y le introduje suave y lentamente 3 deditos. A medida que iban entrando, ella iba haciendo fuerza hacia atrás para que la penetración fuera más profunda. De repente empezaron a temblarle las piernas hasta el punto en que casi no conseguía mantenerse de rodillas, y fue cuando ocurrió: un gran gemido acompañado de un verdadero squirt como nunca antes había visto. Seguí follándola por unos segundos hasta que la saqué bruscamente, le lamí todos sus jugos que había expulsado mientras me quitaba el condón y le di la vuelta a ella. Del sudor y las babas se le había corrido todo el maquillaje , tenía una bonita cara de putita exhausta cuando volví a acercarme a ella, la besé y le dije "ahora, voy a follarte la boca". Yo estaba de pie frente a la cama y ella tumbada en ella, con la cabeza casi fuera. La agarré de las tetas y empecé a follármela por la boca. Iba intercalando entre agarrarle de las tetas, se las movía, las azotaba, le golpeaba su coñito. Ella mezclaba sonidos de ahogamiento con gemidos, escupía, respiraba. En el momento justo en el que iba a correrme, se la saqué de la boca, ella lo entendió y mientras me gritaba "córrete", yo gemía y ella me masturbaba hasta que finalmente la llené de leche, toda la cara, el pelo, el cuello, el pecho... dejó caer la cabeza hacia atrás, exhausta, y yo caí de rodillas junto a ella. Aún le goteaba la cara de mi semen, así que me acerqué y empecé a lamerle toda su cara y su cuello, llevándome a la boca una mezcla de sudor, saliva y semen.

Recuerdo que la ayudé a levantar, nos besamos, y caí rendido en la cama, desnudo. Me miró, me tapó con las sábanas y se dirigió hacia el baño. Me dormí con el tranquilizador sonido de la ducha. A las muy pocas horas desperté gracias al despertador. La primera bocanada de aire que respiré estando ya consciente, noté aún el olor de su perfume que quedaba en las sábanas y la almohada. La busqué, sin éxito. Me duché, me vestí, y cuando iba a salir por la puerta, bajo mi móvil había una nota manuscrita, que decía:


Esther
6xx-xx-xx-xx

;)
76% (7/2)
 
Categories: HardcoreMasturbation
Posted by anderson-
3 years ago    Views: 696
Comments (2)
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2 years ago
mola muchisimo,jejeje...y la foto,guauuuu!!!
Coraline00
retired
3 years ago
;D