Experiencia gay en francia: El Baño del Sho

Mi fantasía del baño de hombres.
La chambre de mon fantasme des hommes

Tenía un trabajo horrible que me mantenía caminando de un lado a otro atrayendo clientes en un centro comercial desierto del norte de Francia.
Allí desarrolle esta fantasía. Viendo porno crossing y sabiendo de la existencia de esta modalidad de encuentros sexuales esporádicos en lugares públicos.
Lo cierto es que me llamaba mucho la atencion. Ahí estaba yo con el traje de etiqueta del trabajo aburrido y con una erección. Entrando y saliendo del parking del centro comercial. Del baño de hombres.

Esperando encontrar algún rostro deseoso amigable. Fantasear con una pareja en un coche era demasiado. El crossing gay es mucho más común y comenzó a excitarme mucho la idea.
Ahí estaba entonces imaginándome que cada hombre que entraba al servicio del cuarto piso (completamente desierto) buscaba algo.
El primer dia con esa fantasía fue tremendo. Estaba muy caliente pensando en que podría pasar en ese servicio. Entrando de vez en cuando en ese lugar desierto sin cámaras, en medio de una ciudad desconocida.

El segundo dia fui más lejos y entraba mucho al baño. Casi siempre parecía estar solo. Entraba en silencio. Me obligaba a mear y escuchaba. Si no entraba nadie y sabia que no había nadie me retrasaba. Me la tocaba un poco, por que no podía resistir la erección casi constante.
El tercer dia avance un poco más y antes de ir a trabajar envíe unos anuncios por Internet. Pero no tenia teléfono, ni acceso a una compu/ordenador. Así que las pocas respuestas no tuvieron confirmación a tiempo.

Al cuarto dia ya tenía dos posibles. Y me cite con ellos.
Uno nunca llego y cuando había perdido las esperanzas llego el segundo. A última hora de la noche.
Un frances alto, con apariencia de preocupado. Miro en todas direcciones y apago su tabaco en la puerta del baño. Vestía un traje y tenia dos teléfonos. Clara señal de hombre de negocios.
Yo sabia que en el servicio nadie había entrado en los últimos veinte minutos. Así que entre directamente enviándole la señal con la mirada. Estaba muy nervioso y el también.

El baño tenia urinales frente a los cubículos cerrados de toilettes. Así que me fui al último urinal y espere confirmación de esta persona mientras simulaba mear. La tenia muy dura como para sacarla del pantalón.

El entro y confirmo la señal yendo al último toilettes y dejando la puerta abierta. Camino lento por el largo pasillo que conformaba el baño, nervioso, esperando oír a alguien en el baño, esperando confirmar que estábamos solos.

Una vez dentro me llama. Con un suave “ven”.
Cuando entre no hubo presentación ni saludo. Dejo sus cosas en el suelo. Y comenzó a acariciarme por encima de la ropa. Noto la erección y se le altero la respiración. Se arrodillo ante mí abriéndose la bragueta del pantalón y buscando mi cinturón para desabrocharlo.

Cuando bajo mi ropa interior mi pene salio disparado de su opresión y se puso presto a ser chupado por un desconocido.
Comenzó a mamarmela con ganas. Saboreándola al principio. Me tomo por las muñecas, las presiono al costado del cuerpo y me inmovilizo mientras aumentaba el ritmo y la profundidad de la mamada.

Lanzaba frases en frances que yo no entendía bien. Me preguntaba cosas como si quería metérsela y que sea mi perrita. En frances suena todo muy bien y con mi verga en la boca mejor.

Soltó una de mis manos y se metió la mano bajo el pantalon. Comenzó a tocarse mientras me la chupaba. Saco un condón del bolsillo y lo deposito sobre la tapa del inodoro. Se puso de pie y comenzó a bajarse el pantalón.

Mientras se lo bajaba pude ver un bonito culo sin bello enfundado en un conjunto muy sexy de mujer. De encaje. Comenzó a contonearse como una zorra y a enseñarme el culo. Yo estaba muy caliente. Así que comencé a tocarlo, acariciarlo.
Mi mano rozo un pequeño pene enfundado en la apretada lencería final. Quise tocarlo, quise chuparlo. Me excita la idea de probar un micro pene. Masturbarlo, ver como acaba un pene pequeño.

Me puso el condón.

Y coloco las dos rodillas sobre la tapa del inodoro. Movió a un lado la lencería y separo con sus dos manos sus nalgas. Revelando un ojete precioso. Envidia de cualquier mujer. Arqueo la espalda como una putita y me pidió que me lo folle.

Y así fue. Hasta que fuimos interrumpidos unos quince minutos después estuve dentro de el bombeándolo, tratándolo como a una zorra. Metiéndole todo lo que podía meterle.

Termine de correrme en el parking. En la puerta de su coche. Sobre dentro de su boca. Sin salpicar nada, por miedo a manchar el tapizado de su mercedes clase a o su traje.

Me corrí con ganas. Rogué que se la tragara y tener tiempo para hacer que el se corra con su micropene y poder aunque sea tenerla en mis manos. Pero jamás sucedió.

Me agradeció. Le pregunte si tenia mujer y si quería formar un trío. Que se ponga en contacto conmigo.
Acepto sonriendo. Seguramente su mujer no sabia nada de todo esto.
Se ofreció a llevarme. Acepte esperando ver como acaba esto.

Pero ya había terminado.
Una gran experiencia. Algo fría y realmente solitaria. Pero una gran experiencia.
100% (7/0)
 
Categories: AnalGay Male
Posted by abimopectore
1 year ago    Views: 150
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