La Camarera Portuguesa Parte II

La Camarera Portuguesa Parte II
Segunda parte del relato 100% real que vivi hace un par de años.


Allí estaba sobre Kat. La dulce chica portuguesa de unos 22 años. De media estatura, piel bronce, ojos negros, unos labios rosados hermosos y pelo corto castaño claro. Que trabajaba como camarera en mi bar amigo en Valencia, España.
Preciosa.
Había estado follando con ella durante un rato. Aunque ella estaba trasnochada, borracha y colocada yo estaba sobrio. Mi mente sabía que esta era la gran oportunidad de disfrutar de esta niña.
Así que seguía sin correrme.

Estaba sobre ella recostados en el sofá sobre su amante dormido. El chico Italiano con pinta de estudiante de erasmus/intercambio. Completamente desmayado de la fiesta nocturna.

Ella estaba completamente fuera de si. Un poco por su estado, un poco por las drogas (después me enteraría que habían consumido una droga que contenía éxtasis). Pero lo cierto es que mi desempeño al tener la oportunidad de meterla dentro de este bombón había sido muy bueno y ella había disfrutado de varios orgasmos.

Su última corrida fue cansada, extasiante. Larga. Tenia sus uñas clavadas en mi nuca y mi culo y apretaba. Me pedía que me corriera dentro de ella como poseída.
En este momento épico del polvo se despierta el italiano.

Su reacción fue buscar en su bolsillo escurriendo su brazo entre la pareja que lo hacia acalarodamente sobre el. Seguramente buscaba sus papeles y dinero. Se ve que todo estaba ahí. Cuando comenzó a vociferar maldiciones. Y poco después a empujar a la bella Kat a trompicones.

La situación tomo otro cariz y nos separamos para sentarnos en distintas sillas. Kat fue al baño mientras el príncipe dormilón me miraba de arriba abajo asesinándome con la vista y preguntándose quien coño era yo.

Se relajo pasado unos minutos. Kat salio del baño duchada (aunque aun con el maquillaje corrido) y con un babydoll que transparentaba sus hermosas tetas. Era la viva imagen de mis heroínas del porno.

Se sentó a mi lado. Mas cerca del italiano y comenzó a hablar rústicamente con el. En un italiano de bar muy extraño.

Aproveche para ir al baño a lavarme y lamentarme de no haber llenado el condón dentro de esa belleza de niña. Comencé a pensar que esto se había terminado.
Que ella estaba satisfecha, cansada y muy borracha. Que yo tenía los huevos como dos cocos y que el despertar del cretino dormido ponía punto final al polvo del mes.

Cuando regrese al salón el italiano se estaba poniendo la ropa a toda prisa.
Así que fui directo a buscar a Kat. Tenia que acabar de una vez. Tenia que hacer lo imposible por fallármela antes que se le baje lo que fuera que tenia.

Allí estaba ella bebiendo un enorme vaso con hielos con la cintura apoyada en la mesada de mármol. Las rodillas juntas y un pie sobre otro. Podía ver que se había cambiado la ropa interior. Bellísima. Una tanguita de algodón blanco. Esa ropa interior de niña que me pone como un burro.

Entre a la cocina y fui directo a la nevera/heladera. No podía evitar dejar de mirarla. Estaba muy cachondo.
Quería decirle algo, pero era muy incomodo. Suerte para mí, el italiano vociferaba insultos mientras se cambiaba. Así que fui directo al grano.

Me puse frente a ella. Muy cerca. Le quite el vaso de las manos y lo puse sobre la mesada. La bese y no me rechazo. La tome por la cintura y baje dando chupones y mordisquitos por el cuello. Mientras que con las manos buscaba acariciarle el vientre y el costado. Ella comenzó a dar resoplidos de calentura.

La traje bien cerca hacia mí. Hice espacio para deslizar mi mano por su espalda y bajar hasta su suave y pequeño culo. La apreté contra mi ingle y no pude evitar fregarla como un perro en celo. Ella soltó un resoplido mas profundo! Mi bestialidad la había calentado.
Di gracias a quien tocara por su estado.
Intente girarla para apoyarla por detrás. Buscando penetrarla sobre la mesada de su casa. Pero se resistió. En ese momento temí por lo acumulado en mis bolas.
Ella se separo lo suficiente para colar su mano dentro de mis pantalones y buscar mi polla/verga. Que estaba en el máximo estado de erección.
En este punto ya no respondo de mis actos.

Me empujo sobre la mesita desayunador de la cocina se inclina (sin agacharse) sobre mi vientre y busca soltarme el pantalón. Deja que vea su hermosa cintura. Su culo con esa preciosa tanga! Y También su boca buscando tragar mi miembro.
Me baja el pantalón de una manera violenta, pide que me lo quite. Y comienza a chapármela fuerte. Con ganas. Tragando centímetros. Jugando con mis bolas. Con un ritmo y unas ganas que harían correr a mas de uno. De entrada. A mi no me faltaba mucho.

Cuando el bello durmiente se asoma por la puerta de la cocina con expresión enfadada y sorprendida. Como quien ve a un fantasma.
Lo entiendo. Se va con una hermosa chica a su casa. Se emborrachan y el muy desgraciado se pasa y se queda frito. Al despertar se encuentra que a su chiquita se la esta follando otro sobre el. Lo entiendo.

Así que se nos queda mirando. Desde su ángulo de visión esta el hermoso culo de kat y yo de frente intentando mantener la compostura mientras me dan la mamada del mes. Ella debe saber que el esta atrás.
En un ataque de lucidez y desenfreno tengo una idea. De esto depende que acabe dentro o sobre esta chica de 22 añitos.

Levanto la ropa de cama de Kat. Enseñándole al italiano petrificado las delicias que la chica ofrece. Puede ver el culo en todo su esplendor. Lo envidio mientras gozo la chupada y empujo de la calentura mi verga dentro de la garganta de ella.

Lo intento otra vez. Levanto del todo la ropa de cama. Miro al muchacho y acaricio bajando por los hombros, la cintura y el culo. Me estiro para separarle las nalgas. Enseñándole todo al testigo. Escurro (sin poder estirarme mas) un dedo y recorro el húmedo coño y el culo de la niña. Kat se estremece y se la mete tan fuerte en la boca que se atraganta, acelera el ritmo y me acaricia las pelotas. Mientras que con la mano libre busca mi muñeca y me lleva la mano (que no esta con un dedo en su culo) a acariciarle las tetas.

Pienso que si el chico no reacciona. Yo no puedo hacer mas y es un idiota sin remedio. Así que libre de culpa, me dedico a disfrutar. A bombear dentro de la boca de la pequeña portuguesa de 22 años y digitar en su ojete preparando terreno para la perversión máxima.

Creo que fue inevitable. Era una posibilidad que el Italiano se fuera enojado sin mediar palabras, una posibilidad de macho herido orgulloso. Pero era de los míos! Y se quedo unos minutos observando en silencio como me la chupaba con muchas ganas.
Ella sabia que el estaba ahí miradola. Ofreciéndole el culo. Como una real guarra.

Instantes después el testigo comenzó a acomodarse los pantalones, podía notar su erección. Lo invite una vez más. Esta vez baje la tanga justo por debajo de su culo y separe las nalgas, para enseñarle la rosada humedad de Kat mientras empujaba con fuerza dentro de su boca.
Ella estaba tan excitada que me permitió follarle la boca profundamente. Dejándola en lo mas hondo de su garganta unos instantes. Le fallaba la respiración pero la quería toda adentro.

Al fin el joven erasmus dejo caer su mochila y se acerco como un cachorro en celo. Con la vista fija en el culo de ella y compartiendo alguna mirada nerviosa conmigo. Se reclino frente a ella y tomándola por la cintura hundió su cara en el exquisito culo.
Por alguna razón (nervios o lo que sea) yo no quite mis dedos juguetones del ano de la chica. Note que el ya estaba en su tarea y que esto tampoco le disgustaba.

Me concentre en no correrme una vez más. Esto prometía.

Rápidamente la situación se torno bestial. Orgiástica. El príncipe dormilón reapareció de entre los muslos de Kat enrojecido y con la mayoría del rostro húmeda. Su boca había estado hurgando en el húmedo coñito de Kat. Mas de una vez había sentido su lengua rozar mis dedos cerca del culo. Había estado lamiendo sin respirar y apretando su rostro con ciego frenesí.

Desabrocha su cinturón con apuro y se baja los Levis sin quitárselos. Debajo una ropa interior ridícula de rayas negras y blancas con rombos. Me recuerda a una carpa de circo con la erección que llevaba.
Parecía no animarse a pasar al siguiente nivel. Kat estaba lista, restregándole y contoneándose, invitándolo y el no hacia otra cosa que fregar su erección (con la ropa interior puesta) por el culo de ella.
Quite los dedos del estrecho culito de la niña y la tome del pelo con ambas manos. Era una medida de seguridad. Estaba muy cachondo y la mamada era tan profunda que quería tener más control de la situación en caso de estar por acabar.
Tomándola del pelo la saque de su boca y mirándole el culo la volví a meter desde más lejos y con ímpetu. Varias veces. Claro aviso para el chico.
Estaba tan caliente que no me quedaba paciencia: “Entras tu o lo haré yo”.

Pareció entenderlo. Porque desenvaino nerviosamente una polla algo extraña. De casi veinte centímetros, pero fina y muy combada hacia un lado. La saco con intención de ocultarla directamente en las carnes de ella. Con vergüenza.
Al apoyarla sobre ella, resulto en una explosión degenerada y frenética por parte de la chica. La cual gimió y se encorvo levantando el culo y enseñando todo lo que tenía.

El la penetro despacio, pero sin dudar mas. La abrazo desde el vientre como un a****l enganchado y comenzó a bombearla torpemente como un adolescente. Su rostro lucia un hambre atroz. La bombeaba profundo, sin sacarla demasiado, hacia arriba con fuerza levantándola y con las rodillas levemente flexionadas.

Yo me dedique a disfrutar lo que veía. Jugando con la boca de Kat. Sacándola para pegarle con mi polla en los labios y volviendo a meterla desde cierta distancia como una estaca. Me quite las ganas de hacer cosas que solo se ven en el porno, como metérsela profundamente hasta la garganta y trabarla con la mano en la nuca un instante.

Me di el gusto y ella gozaba como una loca.

Los embates por detrás subieron de ritmo y aproveche para encorvarme hacia delante y dejar que el pistón italiano me sirviera de movimiento para que ella pudiera comérmela con buen ritmo. Pero ya era demasiado rápido. Ella se di cuenta de esto y se libero resoplando dulcemente de gozo. De hecho pude notar como se estremecía al arrodillarse entre nosotros dos. Ahí en el suelo de la cocina. Le faltaba el aire. Tenia el maquillaje corrido y de la boca a las hermosas tetas bañada en saliva.
Esta imagen no la olvidare nunca. Se arrodillo entro nosotros respiro profundamente y nos tomo por las pollas a ambos lados. Nos invito a acercarnos y comenzó a chapárnoslas uno a uno. Tragaba toda la que se podía meter en la boca. Y sin perder el ritmo entre uno y otro.

En ese momento de mí afortunada vida ya incubaba en mí la fantasía de probar el sabor de una polla. Pero este no seria el día. Así que me deleite con la cercanía de nuestros miembros y el espectáculo que tenia enfrente.

Notaba que el chico no podía aguantar mas y de solo verlo me de ir y me corrí sobre ella. Hubiera sido el broche de oro lanzar todo dentro de su garganta con fuerza sin dejarla respirar. Pero note como a ella esta idea no le agradaba demasiado. Por lo menos lo intente. Y me deje ir sobre sus tetas, su boca, su pelo, sus hermosos dientes blancos y la fregué por sus mejillas y hasta por su nariz.

El chico también intento que se la tragara pero termino descargando sobre sus tetas, no terminaba de correrse y ella la dirigía sobre sus pezones rosados y entre ellos. Nuestros jugos mezclados descendían hasta su ombligo.

Fue un polvo memorable.
Y no seria el último con ella.
El italiano no volvimos a verlo.
Aun me pica en la fantasía mas oscura e inconfesable (en otro medio menos anónimo) haber irrumpido cuando estaba inconciente y Kat se duchaba. Ir al sofá y rebuscar bajo sus pantalones. Tocar su particular miembro. Y flácido y dormido metérmelo en la boca. Hubiera sido mi primera probada.

Tampoco hubiera sido la última.


Espero que mi relato les haya gustado.
Es real, totalmente real. Y lo transcribo para no olvidar detalles que tengo a fuego en la mente.
Subiré mas, aclarando si son fantasías, reales o mezclas.
Atte: ab imo pectore.

Pd: hecho de menos mi España querida. Mi Terry, mis cañitas con colegas, la falta de violencia, ser tan promiscuo y mi independencia tan cerca de las guarrillas y los colegas para compartirlo. Un saludo a todos allí y fuerza en estos momentos jodidos.


100% (3/0)
 
Categories: Group Sex
Posted by abimopectore
1 year ago    Views: 15
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