SAQUÉ LA PERRA QUE LLEVABA ADENTRO

Tengo cerca de 50 años, un físico bastante bien cuidado por la edad y de condición sexual hetero. Hace un mes mi vida tomó un giro inesperado y de consecuencias que aun no puedo medir. Me atrevo a escribirlas y compartirlas porque es una manera de hacer catarsis con esto nuevo que me pasa. Justo hace un mes, viajé por motivos laborales, me ausenté más de 1 semana de casa y antes de salir de viaje no pude tener sexo con mi esposa porque ella estaba pasando una dolencia, así que me fui muy caliente y con ganas de volver a estar con ella porque está muy buena a pesar de pasar los 45. Cuando llego al lugar donde tenía que reportarme me avisan que la persona a quien tenia que entrevistar no llegaría en 3 o 4 días porque había estado de viaje y un percance lo dejó estacionado en otro país y no consiguió vuelo para llegar a tiempo. Solo, en el hotel estaba mas que aburrido y la ciudad no tenia demasiadas atracciones turísticas para sentirme con ganas de pasear, menos el clima que era impiadoso y el viento junto al frío ameritaba estar cobijado en el cuarto calefaccionado. Esa tarde estaba muy excitado, me sentía extraño, sin saber que hacer me puse a navegar por la web y entré a una página de gente crossdresser. Me fui interesando y a su vez excitando mientras leía los relatos y veía alguna que otra foto de estos verdaderos travestis part time. No salía de mi asombro la transformación que estos masculinos podían realizar para parecerse tanto a una mujer. Dice el refrán que la curiosidad mata el hombre y deja a la mujer embarazada, pues bien después de leer por más de 3 horas varias páginas sobre esta tendencia me quedé dormido y obsesionado despierto desemboqué en un sueño que me vestía como una chica y salía a la calle a levantar tipos como una travesti de aspecto ultra femenino. Me desperté mas excitado y medio turbado, pues en mi bajo vientre sentía cosquilleos cada vez que me imaginaba vestida y maquillada. Una extraña fuerza se apoderó de mí y salí y casi instintivamente a comprar prendas femeninas muy decidido, cuestión que no se me dificultó porque no era de ese lugar y nadie me conocía. Fui a comprar una hermosa peluca rubia diciendo que era un regalo para mi esposa, y con ese argumento fui comprando prenda por prenda en distintos locales. Lo más difícil fue conseguir zapatos de tacos número 42, pero por suerte conseguí un par en un sex shop. Cuando llegue a la habitación no podía creer que sobre la cama en vez de haber bóxer y camisas había una minifalda, una blusa de seda, una peluca , medias de nylon, zapatos de taco alto, una brasier con senos postizos, bijou y un kit de maquillaje y uñas postizas. La noche anterior buceando por la red aprendí por youtube un curso rápido de make up y ya casi tenía todo listo, ¿lo tenía?. No, por supuesto que no, desnudo ante el espejo descubrí la triste realidad, mis pelos, aunque no tenía demasiados ya que soy medio lampiño, me dejaban una marca indeseada, y no lo toleraba porque soy muy autoexigente y quería transformarme de la mejor manera, no quería dejar un solo detalle al azar. Me fui a la bañera y me depilé desde la cintura hasta las rodillas, zona donde mis vellos eran mas abundantes, luego el rostro, las axilas y algunos pelos del pecho que sobresalían. Al secarme me pasé crema femenina muy perfumada por todo el cuerpo ya que quería oler como mujer, y acostado en la cama totalmente desnudo pasaba mis manos por todo el cuerpo sin sentir la aspereza de los vellos, situación que me excitaba mucho el sentir mi piel tersa y suave. Me hice un make up lo mejor que pude siguiendo los tips aprendidos en youtube y mi cara se transformó increíblemente tomando rasgos femeninos, luego me coloqué la peluca y ya no era el mismo, era otra persona, una mujer de rostro sensual. Me pinté la uñas de los pies, me pegué las uñas postizas en los dedos de mis manos y me vestí. No se imaginan la sensación que me produjo cuando me puse los tacos, eso fue sublime, y ni que hablar cuando me ponía la tanga y estiraba mis genitales hacia atrás para eliminar el bulto, sentir las medias recorrer mis muslos, y la satisfacción de acomodarme los senos dentro del brasier. Cuando terminé me puse delante del espejo y casi caigo de espaldas, mi fisonomía y mi cuerpo habían cambiado mágicamente durante varios minutos quedé contemplándome yo misma sin creer lo que estaba viendo. Lejos de sentir vergüenza me solté como si siempre habría sido una mujer, había algo dentro mío que ayudaba a sentirme chica, era extraño, pero si puedo decir que estaba súper excitado. Me bauticé delante del espejo como Solange, mi nuevo nombre. Prendí la compu, me hice un correo con mi nueva personalidad, me saqué algunas fotos con el celular muy sugestivas y en pose y las colgué en el perfil de Solange. Enseguida entré a un chat y me prendí a chatear con un tipo de casi 60 años muy entusiasmando con lo que veía por la cámara, hablé con él asumiendo totalmente el rol de mujer, y comentándole a Rubén, el hombre en cuestión sobre mi condición de crossdresser, situación que absorbió con naturalidad ya que le interesaba la imagen de Solange por encima de todo. Estuve hasta las 3 de la mañana chateando con él y por primera vez me acosté en tanga y brasier como toda una mujer. Empecé a dar vueltas y no podía conciliar el sueño, me sentía suave, sensual, sexy y muy caliente, mis manos hacían su tarea y mi excitación se aumentaba, abrí la puerta del placar de la habitación que tenia un gran espejo en la parte interna y miraba mi cuerpo transformado moviéndose sensualmente por la cama, y no dudé en agarrar el consolador que había comprado en el sex shop previendo que algo iba a suceder cuando me viera transformada en chica. Era uno de esos que se adhieren a cualquier superficie, lo pegué en la pata de la cama, lubriqué mi ano con crema para comenzar la penetración lenta y con buena dilatación para absorber ese pedazo dentro de mí. Cerré los ojos y pensé que Rubén estaba sentado en la orilla de la cama con su pija parada, al principio dolió pero el ano se fue acostumbrando hasta tener una dilatación buena, y poco a poco me fui tragando cada centímetro mientras mi pija se ponía erecta y comencé a masturbarme pensando en que estaba siendo penetrada. Luego abrí los ojos para contemplarme en total magnitud el cuerpo de mujer ensartado en el consolador y moviendo mi pelvis como una puta con experiencia. Fue muy placentero y de repente me di cuenta que la computadora arriba de la mesita de luz al costado dela cama estaba prendida aun y Rubén estaba conectado chateando vaya a saber con quien. Me salí de la confortable posición y le envié un mensaje para que se conecte conmigo nuevamente y viera toda la escena. Coloque estratégicamente la laptop para que tenga una buena perspectiva. Rubén y yo ambos conectados por Cam empezamos la función, mientras me penetraba con el consolador, Rubén se masturbaba delante mío, y así por un lago rato ambos acabamos juntos. La noche entró en su última etapa y la mad**gada nos sorprendió teniendo sexo virtual. Me quedé dormido con el semen debajo de la tanga y mi culo abierto por el extenso ejercicio anal. Fue muy placentero. La mañana siguiente me sentí extraña de despertarme como mujer y esa sensación de haber tenido sexo la noche anterior, aunque virtual pero sexo al fin como mujer. Me saqué todo vestigio de maquillaje, guardé toda la ropa en una valija para no ser descubierto por la chica que limpia y volví a ser el de siempre. Al mediodía me comunique con la empresa y me dijeron que la entrevista se había demorado por 24 horas y que tenia dos días completos mas de espera, la lluvia y el mal tiempo también se extendían. Almorcé, me fui a la habitación y me dieron unas ganas tremendas de volver a ser Solange. Me produje, solicité no ser m*****ado y me puse e revisar mi nuevo correo vestida como Solange. Me sorprendió ver un mail de Rubén que contaba lo bien que la había pasado anoche conmigo y sorprendentemente me relataba que él vivía a 3 horas de viaje de donde yo estaba. Sin dudar, esa misma tarde me conecté al chat intentando encontrar a Rubén. Después de 2 horas de espera la ventana del MSN se abrió mágicamente, era él por suerte. Chateamos un largo rato y después de tomar coraje le pregunté si esta noche quería pasarla conmigo y hacerme mujer. Me agradeció tener el privilegio de ser mi primer hombre y sin dudarlo accedió. Arreglamos encontrarnos en un punto equidistante para no tener que manejar tantas horas. Me produje más agresiva, me pinté mucho más que la primera vez, estaba más suelta. Por suerte mi auto estaba a 3 metros de la puerta de entrada a mi habitación que daba precisamente al estacionamiento, esperé que oscureciera y salí sin ser vista. Subí a mi coche por primera vez vestida de chica y salí rumbo a la ruta. Manejé por más de una hora hasta llegar a una estación de gasolina. Allí era donde Rubén llegaría con su Mitsubishi Lancer color gris metalizado. Estaba nerviosa dentro del auto y dos por tres tenía que soportar la mirada de algunos camioneros que pasaban cerca del coche y miraban a través del espejo que mi minifalda llegaba al límite de lo permitido y mi blusa de satín parecía explotar con semejantes tetas. Por suerte veo el coche de Rubén entrar a la gasolinera y acercarse junto al mío. Me bajé rápidamente y me subí junto a él. Al entrar, le di un suave beso con mis labios cargados de rouge y el ponderó mi look y sensualidad. Dialogamos dentro del coche por un rato y él no paraba en elogios, notaba que estaba muy a gusto con Solange. Yo trataba de ser lo mas femenina posible, y a su vez trataba de hablar lo justo y necesario porque era la parte femenina que mas me costaba ocultar, pero Rubén era un caballero y me hacia sentir muy a gusto y eso ayudó hacer mejor mi personaje. Sorprendentemente, él se dirigió hacia una ciudad cercana en lugar de ir a un hotel, recuerdo como si fuera ahora el dialogo:
Solange: Rubén, estas loco!!! ¿A donde vamos, donde me querés llevar? Me quiero morir, no tenia pensado salir del closet tan rápido.
Rubén: Amor, estas hermosa, antes de ir a un hotel quiero hacerte sentir toda una señora, como se debe (me estiro y lo beso en la boca suavemente mientras manejaba su auto)
Solange: pero ¿a donde vamos?
Rubén: a comer a la luz de la velas a un restaurant, ya reservé la mesa.
Lo miré dulcemente mientras me cruzaba de piernas y la mirada de Rubén parecía salirse de sus orbitas al ver como quedaban descubiertas. Llegamos, me bajé y el me pasó el brazo por sobre el hombro, me sentí plena, mujer, protegida por un macho, mi macho que supe ganar con sensualidad y buen gusto. Yo no hablaba para no ser descubierta aunque no era difícil darse cuenta porque no tenia mucha experiencia de caminar en tacos tan altos, igualmente meneaba el cuerpo como una chica de la calle. La velada fue hermosa, a la luz de las velas y por suerte el lugar estaba en penumbras y casi no se veía a pocos metros. De allí salimos, y él me llevó a una zona apartada donde iban las parejas con sus coches. Solos en medio de la oscuridad y a la luz de la luna como una pareja normal nos pusimos a charlar, mientras de a poco se acercaba a mi lugar, hasta que se abalanzó y nos trenzamos en un beso de lengua interminable, sus manos recorrían los muslos y era grato sentí r sus dedos recorriendo por encima de las medias de nylon, su otra mano manoseaba mis tetas artificiales, siguió con su lengua por el cuello y me excité a full, comenzaba a jadear de placer mientras sus dedos iban subiendo mis entrepiernas , y para darle mas libertad las abrí levemente hasta que sentí que tocaban mis genitales y mi pija empezó a ponerse mas gruesa, estuvimos un largo rato apretando y calentando el ambiente. Como una mujer que era no podía dejar de cumplimentar una buena rutina, le abrí el cierre del pantalón y saqué su pija suavemente comenzándola a pajear levemente con ternura, el se estiró hacia atrás esperando que yo me agachara para ponerla en la boca, y eso sucedió, lentamente mi lengua estaba haciendo estragos en el glande de Rubén que tenia cierta dificultad para erectarla bien, y esa situación me llamó para realizar un buen trabajo, sacar la puta que había en mi y satisfacer a mi hombre, y poco a poco esa verga se iba poniendo tiesa dentro de mi boca que por mas de media hora se entretuvo con el pedazo de Rubén haciéndolo gozar sin parar, yo estaba entusiasmada y no reparaba en nada , me la metía casi toda y la chupaba tan bien como una puta experta, de repente y en pleno frenesí Rubén grita VOY ACABAR, yo lejos de retirarme seguí mamando y me tragué toda la leche y terminando de hacerle la limpieza con mi lengua sin dejar una sola gota de esperma. Fue maravilloso sentir ese semen entrar violentamente en mis fauces y le agradecí a Rubén por ser tan dulce. Nos quedamos así por un rato lamiendo de a ratos su pija hasta que nuevamente el miembro de Rubén se puso brioso. Arrancó el coche y dijo que quería completar su faena en el hotel y gozarme toda. Una vez en la habitación me saqué únicamente la pollera para no desfeminizar la imagen sensual. Me hizo poner en 4 patas, al borde de la cama, pero antes tuve que mamarle la verga unos minutos para ponerla tiesa, era obvio que Rubén había tomado un viagra. Se puso un profiláctico, se untó la verga de lubricante y empezó meterla suavemente mientras le daba ánimos alentándolo a la penetración, tenía un buen pedazo, no tan largo pero si grueso, situación que dificultaba la penetración hasta que el punto de dilatación llegara a su estado optimo. Comencé a gemir mientras él me decía frases cerdas que potenciaban mi excitación, apretaba las sabanas con mis dedos a raíz del dolor y mordía la almohada para suavizar mis gritos, hasta que el ano se acostumbró y la pija de Rubén viajaba como un embolo dentro del culo. Me dio matraca sin parar, de a rato suave para pasar a violento, sus testículos golpeaban como campana en mis nalgas, mientras la cama chillaba del movimiento. Fue hermoso, sentía placer, me sentía toda un hembra, segura, puta, mujer, Rubén era un amante excepcional y con experiencia. Le pedí cojer como mujer , boca arriba y con las piernas abiertas , me colocó una almohada debajo de las nalgas y me ensartó en posición misionera, le pasé las manos por su cuello y le entrecrucé las piernas por su espalda, era perfecto, me cojió bien cojida, me besaba con la lengua estábamos muy calientes los dos, le pedí acabar juntos, mientras me hacia la paja el me daba por el culo hasta que cuando ya no aguantamos mi pija expele leche hacia mi pecho y él me descarga su semen en el borde de mi culo abierto sacándose el profiláctico y dejándome sentir la leche golpear mi piel. Me incorporé y por varios minutos limpié la leche de su pija con gusto a semen y mi propio fluido anal. Rubén me besó los hombros, el cuello, los muslos, mi pelvis, y toda zona descubierta de mi cuerpo que no alcanzaba a tapar la ropa. Me hizo poner boca abajo y me lamió el culo, situación que me hizo poner cachonda una vez mas pero Rubén había llegado a su punto máximo de rendimiento y su fláccida pija no daba para seguir penetrándome, situación que salvó gracias a que había traído una prótesis de verga tipo arnés. No hubo resistencia de mi parte, a pesar de ser más grande que su propia pija y sabiendo lo doloroso que iba a ser me puse sumisa culo arriba y en 4 patas. Rubén me dio sin asco metiendo todo ese cosiaco en mis entrañas, y no hubo alternativa mientras el me metía semejante tarasca yo me pajeaba gozando como loca. El también acabo dentro de la prótesis pero con la pija casi muerta, yo también acabé sobre las sabanas, le retiré la prótesis y nuevamente me chupe la leche que estaba desparramada a lo largo de su pene. Quedamos tendidos , rendidos, y abrazados nos dormimos juntos hasta el otro día.



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Posted by Mistyca
1 year ago    Views: 336
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