Marco, el amigo de mi papa - Parte IV

Este es el final de una historia, solo de una. Una de tantas que he vivido y así como tú, mi vida se conforma por muchas experiencias vividas y proyectos de experiencias por vivir.

Pero hoy, aquí me encuentro para relatarte lo que sucedió durante aquel fin de semana. Para ponerte al corriente déjame contarte que fue lo que ha pasado hasta el momento. Primero fui testigo de un encuentro sexual entre mi padre y su mejor amigo, Marco, un general de ejército. Unos días después, cuando Marco había vuelto a su rutina diaria en la milicia, ocurrió mi primer encuentro sexual con un hombre, que resulto ser Oscar, mi entrenador de futbol y amigo de mi padre y de Marco. Durante aquel encuentro fui penetrado por primera vez. Por último, el acontecimiento más cercano hasta el momento que he relatado, fue mi encuentro con Marco. Él volvió a visitarnos, y ya mis padres separados se quedo a dormir en mi casa. Allí ocurrió mi primera penetración a un hombre, la primera vez que actuaba como activo en una relación homosexual.

La historia terminó con nosotros 4, mi padre, Marco, Oscar y yo, yéndonos de viaje de pesca a la casa del lago de Oscar. Ahora te enteraras de lo que aquí ocurrió.

El viaje en auto sucedió de manera normal. El lago estaba a unas 4 horas de la ciudad. Mi padre manejaba, Marcos iba de copiloto, y Oscar y yo en el asiento de atrás. El día era caluroso, así que mi padre mantenía el aire acondicionada encendido. Aun así, el sol que entraba por la ventana donde estaba sentado Oscar era tan intenso, que su musculosa blanca mostraba zonas donde su cuerpo estaba transpirando. A mitad de camino mi padre decidió parar, para cargar combustible y descansar. En la gasolinera, compre algo de comida y bebida, mientras ellos tres se dirigieron al baño. Cuando regrese, los tres ya me estaban esperando en el auto. Apenas entré, seguimos con el viaje. Oscar se había sacado la remera, el aire acondicionado no funcionaba bien, y dónde estaba sentado hacía mucho calor. Allí lo tenía, con su torso peludo al descubierto, sentado junto a mí. Podía ver sus tetillas duras y rígidas asomándose de sus prominentes pechos trabajados. Enfoque mi vista en el paisaje del camino, debía actuar lo más normal posible.
Sin ningún otro contratiempo llegamos a destino. Una cabaña a las orilla de un lago. Era confortable y estaba bien conservada. Solo tenía dos habitaciones. Así que íbamos a tener que dormir en parejas.

"Mi hijo y yo compartiremos una habitación" - dijo mi padre una vez que habíamos bajados todo el equipaje de la camioneta - "Oscar y Marco ustedes dormirán juntos"

Así fue, compartí habitación con mi padre, algo que no me incomodaba en lo más mínimos, es mas, prefería que así sea y no tener que dormir ni con Marco o Oscar. En aquel lugar no podía acercarme a ello, estaba mi padre y él no sabía nada de lo que había ocurrido. Una vez que había dejado mis cosas en la habitación, baje a la cocina donde se encontraban los tres charlando.

"Esteban, estamos viendo que hacer. Yo propongo que por hoy descansemos, sin pesca. Nos vestimos con ropa para el agua y nos vamos a nadar al lago, tú qué dices?"- me pregunto Oscar apenas me vio.

"Perfecto, podemos dejar la pesca para mañana temprano"- le respondí

Me cambie y me fui a la pequeña playa que tenia la casa frente a la orilla del lago. El día caluroso era justo para pasarlo allí. Poder refrescarse de aquel agobiante día en las aguas claras sería una maravilla. Me senté y espere a que el resto llegara. Mi padre bajo con una canasta, allí traía cervezas y algo de comer. Luego apareció Oscar. Ya estábamos todos dentro del agua cuando apareció Marco con la misma ropa que había llevado durante el viaje, no se había puesto su ropa para poder meterse al lago.

"He armado el bolso muy rápido y se me ha olvidado la malla"- dijo Marco.

"Jajajajaj, metete en ropa interior. Te prestaría algo, pero solo he traído las que tengo puestas en este momento." - le respondió mi padre.

Marco comenzó a desvestirse

"Somos todos hombres adultos, nos conocemos hace mucho y nos hemos visto desnudo ya durante el servicio militar, tienen problema en que me meta desnudo? Esteban, no va a ser la primera vez que ves a un hombre desnudó, supongo que en el vestuario así se bañaran, te incomoda? Porque si lo hace me quedare en ropa interior, pero prefiero meterme sin nada"- respondió Marco.

Mi padre y Oscar comenzaron a reír y a hacer chiste diciendo "dejaras libre a la anaconda" o "cuidado que tu trompa no se enrede con los pastos del fondo". Pero entre comentario y comentario asintieron. Cuando me miro a mi, me sonroje, pero no tuve más que decirle que no tenia problema. Tampoco es que iba a verle su polla todo el tiempo, estaría debajo del agua. Así que se quito toda la ropa y se metió al agua. Nadar es una de las cosas que más amo, y mientras lo hacia ellos charlaban de sus vidas, sus problemas y demás temas que no me interesaban. El día transcurrió tranquilo. Luego de la tarde al aire libre, Oscar se encargo de cocinar, comimos y nos fuimos a recostar, el viaje y la tarde al aire libre nos había agotado a los cuatro.

Al otro día, nos levantamos temprano, preparamos las cañas y el resto del equipo para pescar, subimos a un bote que Oscar tenia y remando llegamos al centro del lago, donde nos dispusimos a asentarnos y esperar a los peces. El día era muy calmo y tan caluroso como el anterior. En el centro del lago no había sombra alguna, así que el sol nos golpeaba con toda su fuerza. Aguantábamos el calor remojándonos, con cerveza bien fría, gorros para protegernos del sol. Los cuatro estábamos en cuero, sin remera. Era difícil decidirse para ver quién era el más peludo de los cuatro. El más musculoso era sin duda Oscar y luego le seguía Marco. Esta vez, había optado por quedarse en ropa interior, así que Marco solo estaba vestido con unos calzoncillos tipo "slip" negros. La pesca fue bastante satisfactoria, entre todos logramos pescar para poder cenar esa noche. Esta vez mi padre fue el encargado de cocinar mientras que yo me dedique a limpiar los pescados. Tenía experiencia haciéndolo, no era la primera vez que iba de pesca con mi padre. Cenamos al aire libre, contemplando las estrellas, acompañando la pesca del día con unas ricas cervezas frías. Los tres adultos habían bebido demasiado, y el alcohol estaba empezando a hacer efecto. Cuando ya estuve cansado, los salude y me retire a mi cuarto.

Me saque la ropa que llevaba puesta, que tan solo era un pantalón corto y recosté sobre la cama vestido solo con mi ropa interior. Usaba un bóxer negro, con figuras en blanco estampadas sobre la tela. El sueño comenzó en vencerme y la verdad es que no se cuanto tiempo había transcurrido desde que me había acostado, pero alguien estaba entrando al cuarto. Supuse que era mi padre que también se iría a dormir. Medio dormido como estaba, escuchaba los pasos acercarse, eran suaves, como si quisieran no hacerse notar. Se detuvieron junto a mí. Una mano me sacudió gentilmente. Me voltee y vi a mi padre.

"Hijo me han llamado de la ciudad. Han ocurrido un emergencia en el trabajo y requieren de mi presencia si o si. Ya hable con Marco y Oscar, ellos se van a quedar y van a volver en tren. Me dijeron que si te querías quedar con ellos no habría problema. Que quieres hacer? - dijo mi padre susurrando.

Estaba muy dormido y no tenía mucha lucidez para pensar en aquel momento, pero algo me dijo que debía quedarme. Solo restaba un día del fin de semana para volver a casa, pero ese día lo pasaría solo con los dos hombres con lo que había compartido un encuentro sexual por separado. Algo me decía que debía quedarme, pero tampoco quería dejar viajar solo a m padre.

"Me voy contigo, no quiero que viajes solo a estas horas de la noche"- le respondí

"No te hagas problema, soy grande y el viaje será tranquilo. La ruta es segura, así que no tienes nada porque temer. Si en verdad quieres quedarte, hazlo, la pasaras bien con Marco y Oscar"- me dijo mi padre.

"Está bien, me quedo, pero llámame apenas llegues a casa" - le dije.
Así fue. Mi padre comenzó a armar su bolso y se despidió. Escuche a los tres hablando, no podía entender exactamente las palabras que decía. Se oyó el ruido de la camioneta al encender y alejarse en la oscura noche. Volví a acomodarme e intente seguir durmiendo. Creo que puedo volver a dormir, no lo recuerdo bien.
A mitad de la noche me desperté para ir al baño. Las habitaciones estaban en la planta alta de la casa y el único baño, estaba en la planta baja, así que debía bajar. A medida que me acercaba a la escalera podía distinguir a ruidos que provenían de la planta baja. Supuse que serien Marco y Oscar que no se habían ido a dormir. Mientras más me acercaba, más claros se volvían.

"Que bien me chupas el culo, ahhhh!!!!!"- se oía la voz de Marco - "Mmmmm, ahhhhh".

Me quede atónito al escucharlo. Oscar y Marco estaban en la planta baja, mientras yo dormía, teniendo un encuentro sexual. Se habrá creído que dormido no los podía escuchar o tal vez querían justamente eso, que los escuchase.

Me acerque sigilosamente hasta la escalera, desde donde se podía ver el sillón de la sala de estar. Allí estaba los dos. Completamente desnudos. Marco parado, con los ojos cerrados y gimiendo y gritando de placer y Oscar, con su rostro hundido en el culo de Marco. Me sentía como aquella vez que había visto a mi padre y a Marco juntos. Estaba sintiendo lo mismo. Me quede observando, quería ver lo que sucedía. Claro está que mi polla comenzó a endurecerse y a pararse, estaba totalmente excitado con lo que veía. Mentí mi mano dentro de mis interiores y comencé a masajearme.

Oscar seguía chupándole el culo a Marco, mientras que este último se masturbaba a ritmo de sus gemidos.

"Quiero que me la pongas, quiere tener tu pedazo de carne dura adentro de mi culo"- oí decir a Marco.

Oscar se alejo del culo que estaba chupando, dio vuelta a Marco, lo beso rudamente como si quisiera arrancarle un pedazo de boca, le tomo los hombros y lo obligo a agacharse.

"Si quieres que te penetre, primero chúpamela y ponédmela bien durita"- dijo Oscar,

Desde donde estaba solo podía ver la espalda de Marco. Aunque el panorama era extremadamente excitante, su culo perfecto y peludo, su espalda ancha y musculosa, no podía ver a Marco chupando le polla.

"Que bien que la chupas, ahhhhh!!!!!, mejoraste mucho desde la última vez, ahhhhh!!!!!"- decía Oscar - "ponédmela bien dura".
Tratando de hacer el menor ruido posible, intente acercarme para ver mejor lo que estaba pasando. El piso me jugó una mala pasada. La madera debajo de mis pies crujió cuando la pise, tan fuerte que los dos osos que se encontraba abajo, desnudos y sudados, los oyeron y rápidamente se incorporaron y giraron para mirar. Allí me vieron, a mitad de la escalera, con solo mis bóxer puesto y mi polla absolutamente erecta dentro de ello, el liquido pre seminal había empezado a salir y la porción de mi ropa interior que estaba en contacto con la cabeza de mi polla estaba mojada; los estaba espiando.

"Que tenemos aquí?"- dijo Oscar - "Por lo que veo estas disfrutando el espectáculo" - termino riéndose.

Mi reacción fue instantánea. Me baje mi ropa interior y comencé a masturbarme frente a ello. Marco y Oscar se giraron, se miraron a los ojos y volvieron la vista hacia mí. Por un instante nada paso, todo seguía como estaba, yo desnudo, masturbándose en medio de la escalera y ello, desnudos, parados uno junto a otro mirándome fijamente. La polla de Marco se movía sola, parecía como su sufriera pequeños espasmos, estaba excitado. Oscar se acerco a mí, extendió su brazo y tomo la mano con la que estaba masturbándome, y me tironeo suavemente para que bajar. Así lo hice. Una vez que había pisado el suelo, me condujo hasta el sillón. Allí todo comenzó.

Me detuvo de espaldas al sillón, pensé que querría que me sentara, pero apenas nos detuvimos, se puso de rodillas, tomo mi polla con una mano y comenzó a chupármela. Jugaba con su lengua, lamia mi polla, desde la cabeza hasta la base. Se la introducía completa, podía sentir sus labios junto a la base de mi polla, hasta que se atragantaba y se quedaba sin aire, y jadeante se la sacaba de la boca para poder respirar y escupir la saliva que su boca había juntado. Cuando se detenía, la tomaba y golpeaba mi polla contra su lengua y su rostro. Todo mientras Marco me besaba, como lo había besado a Oscar. Era rudo, sus besos parecían querer comerme la boca. Su lengua recorría mis labios y mentón y la introducía dentro de mi boca, una y otra vez. En un momento se detuvo, con una de sus manos abrió mi boca y escupió dentro de ella, para luego seguir besándome.

Oscar seguir con mi polla. Masajeaba la cabeza con un dedo, jugueteaba con el agujerito de mi polla y lo humedecía con mi líquido pre seminal, para luego llevárselo a la boca y saborearlo. Marco comenzó a pellizcarme los pezones mientras me besaba.

De un momento para otro, ambos se detuvieron, Oscar se incorporo y fue a sentarse al sillón.

"Vamos Esteban, ya la has probado" - me decía mientras movía de un lado para otra su polla peluda bien erecta. - "Ven a chuparla un poquito".

Me acerque a él y me agache para poder hacerlo. Poco a poco lo fui haciendo. La trataba como si fuera una barra de caramelo, sumamente sabrosa. Lo hacía rápido, porque sabía que a Oscar así le daba más placer. En eso, sentí la manos de Marco aferrase a mi cintura. Pensé "me va a penetrar". Pero no fue así, acomodo mi culo para poder lamerlo. Ahí estábamos los tres. Oscar sentado el en sillón, yo chupándole la polla y Marco detrás mío chupándome el culo. Toda esta acción acompañada por los gemidos de Oscar.

"Que bien que la chupas Esteban…" - "Sos mi osito de peluche" - "quiero metértela toda dentro de tu culo". - repetía mientras gemía.

"Es hora"- dijo Marco dejando su lengua del agujero de mi culo.

Por unos momentos desapareció, pero cuando lo volvió a ver traiga consigo un par de preservativos y una botella, supongo yo de lubricante. Oscar me saco de su polla, tomo el preservativo que le tendió Marco y se lo puso. Luego hecho un poco del lubricante sobre su polla y se la masajeo para que quedara bien lubricada. Me tomo por el culo, me giro y me hizo sentarme sobre él. Mientras Oscar sostenía firme su polla con una mano, yo baja lentamente mi culo para que la polla entrara. Está bien lubricada y no me costó mucho esfuerzo. Empecé a "cabalgar" hacia arriba y hacia abajo, despacio y lento. Cuando tenía su polla totalmente dentro mío, movía mi cintura de manera circula y Oscar gritaba aun mas de placer.

Marco nos miraba y se masturbaba. "Vas a ver lo que se siente tenernos a los dos adentro tuyo" - me dijo.

Tomo el otro preservativo, se lo puso y a continuación se lubrico su trozo de carne dura. Se acerco a mí. Me tiro para atrás. Me recosté sobre el pecho de Oscar que seguir tendido en el sillón con su polla dentro de mi culo. Podía sentir en el contacto con mi espalda el cuerpo duro de Oscar y un leve cosquillas por todos los pelos de su pecho. Marco se puso un poco de lubricante en dos de sus dedos y los paso por mi culo.

Se acerco aun más y poco a poco empezó a meter su polla por el pequeño espacio de mi culo. No era grande, no había sido penetrado muchas veces, y aguantar las dos pollas grandes, de Marco y Oscar era muy difícil. Le costó poder meterla y una vez dentro, pareció medio torpe con el movimiento. Una extraña mezcla de dolor y satisfacción me invadió. La verdad me dolía, quería pararlo ya, era mucho para mí, pero estaba muy excitado, y los otros dos machos allí también. Ellos la estaban pasando bien, era su juguete de la noche, y eso me excitaba.
La penetración no duro mucho, debo admitirlo, pero fue lo suficiente para gozar extremadamente. Ambos trataban de mover su polla dentro de mí y se turnaban para hacerlo. Cuando Oscar mantenía su polla dentro de mi culo, la que entraba y salía era la de Marco, y viceversa.

Mediante un movimiento rápido, Marco saco su polla, se saco el preservativo y comenzó a masturbarse. Estaba a punto de estallar, cuando Oscar, levantándome con su abominal fuerza me sostuvo en el aire, sosteniéndome con los brazos por debajo de mis piernas. Marco comenzó a gemir y a moverse bruscamente y al fin eyaculo, todo su semen fue a desperdiciarse al piso.

Yo seguía siendo sostenido por Oscar. Su polla seguía dentro de mi culo. Me dejo en el piso, me apunto con su polla, y luego de unas cuantas pasadas de su polla eyaculó sobre mi rostro. Su semen tibio rego toda mi cara. Marco y Oscar se acercaron y comenzaron a lamer toda la leche blanca que estaba en mi cara. Cuando terminaron, casi al mismo tiempo, me abrieron la boca y escupieron dentro de ella. Podía notar en su saliva algún resabio del semen de Oscar.

"Ahora es tu turno, eyacula sobre mi pecho Esteban"- me dijo Marco.

Así lo hice, mientras estaba tirado sobre el sillón, termine sobre todo su cuerpo peludo. Acto seguido, Oscar y yo comenzamos a chuparlo. Mientras lo limpiábamos con la lengua, chupábamos sus tetillas y lamiamos sus axilas. Una vez que terminamos, los tres juntos nos besamos y abrazamos por un tiempo. Estábamos todos sudados, olíamos a hombre, un olor fuerte, pero extremadamente tentador. Nos quedamos abrazados masajeándonos suavemente los pechos, pezones y culos por un tiempo.

"Es hora de ir a descansar"- dijo Marco - "Mañana nos levantaremos tempranos para ir a pescar nuevamente, vamos a bañarnos".

Los tres juntos nos metimos en el baño. Estábamos medio apretados, pero la experiencia valía la pena. Entre los tres nos enjabonamos los cuerpos. Ninguno enjabonó alguna parte de su propio cuerpo, no sé si me hago entender. Recuerdo que enjabone la polla de Marco, que comenzó a pararse apenas la toque, también el culo de Oscar, sus axilas y toda su espalda. Ya ni recuerdo que parte de mi cuerpo enjabonó Marco y Oscar, pero sí que cuando termino estaba lleno de espuma producto de las manos de aquellos dos hombres. Nos enjuagamos y secamos.

Los tres dormimos en el mismo cuarto, desnudos, acurrucados entre nosotros bajos las mantas livianas. La noche era calurosa y no tuvimos frio. Al otro día nos despertamos y fuimos a pescar. Pero nada volvió a pasar. El viaje termino allí, al otro día tomamos el tren y regresamos a la cuidad, donde mi padre nos estaba esperando. Mi encuentro con Marco y Oscar se siguieron repitiendo, pero jamás con los dos juntos. Cada vez que Marco venia a visitar a mi padre y de alguna forma u otra quedábamos lo dos solos en la casa, repetíamos nuestros encuentro. Pero fueron muy pocas veces y hoy en día casi no veo a Marco. En cuanto a Oscar, la situación fue diferente. Mientras seguí yendo a entrenar, trataba de tardar más en la duchas para poder quedarme solo con él y pasar un buen rato, cosa que se repetía por lo menos una vez por semana. Cuando termine la universidad y me mude definitivamente, mi padre quedo solo en el pueblo. Yo conseguí un departamento en la ciudad, cómodo y cerca del centro y del trabajo. Resulta que Oscar se termino mudando a la ciudad por temas laborales unos meses después, había sido contratado como entrenador de un equipo de futbol profesional.

Lejos de la mirada de mi padre o cualquier conocido, comenzamos a salir y disfrutar aun más del sexo entre nosotros, para el amor no hay edad, o por lo menos eso dicen. Experimentamos nuevas formas de tener sexo, lo hicimos con más hombres, en los lugares más alocados que puedas imaginarte. Después de un tiempo, blanqueamos la relación con mi padre. Ya no éramos simples amantes, estábamos de novios. Mi padre ya no me habla y por supuesto, tampoco a Oscar, pero todas la noches, cuando vuelvo de trabajar, me espera en la cama su rica polla, su cuerpo peludo, su pecho musculoso, su lengua tibia y sabrosa y eso es lo único que me importa.


El fin.

95% (28/2)
 
Categories: Gay Male
Posted by MartiJ
2 years ago    Views: 484
Comments (5)
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2 months ago
EX-CE-LEN-TE...
1 year ago
Bonita historia con final feliz! ;-)
1 year ago
buena historia... buen final. :P
1 year ago
Me vine acabando de leer! Senti tanto placer que lami mi semen como tu lo haces! Tu padre sabe que eres gay?
2 years ago
esta historia estuvo todavia mejor!! jejeje