CON EL NOVIO DE MI MAMÁ


Ahora que haré un viaje de vacaciones estaba recordando lo que originó el destino al que voy. Esto sucedió hace algunos años durante el Año Nuevo cuando tenía la escasa edad de 18 años. Primeramente, les diré que soy hija única. Mis padres se divorciaron cuando yo tenía 5 años de edad, por lo que crecí únicamente con mi madre y con las esporádicas visitas de mi padre. Mi padre se volvió a casar, pero no así mi madre. Ella es una mujer que tiene dos empresas que nos permite vivir de una manera muy holgada, por lo que para poder atender sus negocios, mi madre siempre esta ausente. Esto hizo que mi crianza estuviera a cargo de trabajadoras domesticas y choferes. Únicamente los fines de semana pasaba tiempo conmigo. Durante las vacaciones de verano mi madre me enviaba a campamentos en el extranjero, lo que supongo le daba espacio para ocuparse de sus cosas. Crecí con un sentimiento de soledad que posteriormente pude trabajar en terapia psicológica. Mi madre es un mujer relativamente joven, que suele involucrarse con muchos hombres, quizá como una manera de llenar el vacío que dejara mi padre. Algunos de estos hombres era evidente que únicamente estaban con ella por su dinero. Se los llevaba de viaje, les hacia costosos regalos, y al final la abandonaban. Algunos de ellos la llegaron a golpear. Para mi era muy triste ver todo esto. De entre todos ellos había uno con el que llevaba una relación por temporadas. De pronto estaba, de pronto ya no. Lo que me daba mucha curiosidad. Desde que yo era pequeña estuvo presente en vacaciones, reuniones, y demás eventos de carácter familiar. Muchas veces él era quien iba a mis festivales escolares en lugar de mi madre. Algunas veces se quedaba en casa por semanas. Era muy amable con mi madre, la trataba muy bien, y eso me agradaba. Le tenía mucha paciencia ya que ella es muy caprichosa y berrinchuda. Él era cheff, así que me encantaba regresar a casa de la escuela y que esta estuviera impregnada con aroma a comida. Cuando se quedaba en casa, por las mañanas se levantaba y me preparaba el lunch para llevármelo al colegio, cuando pasaba temporadas con nosotras en ocasiones se sentaba por las tardes a hacer la tarea conmigo. No era muy guapo, pero si era muy atractivo. Mi relación con él siempre fue de mucho respeto de él hacia mi y viceversa. Muchas veces escuchaba cuando él y mi madre tenían relaciones sexuales, ya que mi madre gritaba como si la estuvieran matando. Cuando era niña sentía un cierto temor cuando llegaba a escucharlos, pero conforme fui creciendo esos gemidos de mi madre comenzaron a inquietarme un poco al grado de comenzarme a imaginar lo que pudieran estar haciendo. La pornografía fue algo que descubrí desde muy pequeña a través de la internet, por lo que mi imaginación cada que los escuchaba se desbordaba.

Esa mad**gada del primer día de año sucedió algo que cambió mi vida sexual por completo. Una amiga me había invitado a recibir el año nuevo en su casa en compañía de su familia, mi madre había accedido a dejarme ir ya que ella y su novio se iban a ir a un antro a festejar. Así que cada quien con su plan salimos de nuestra casa. En casa de mi amiga las cosas sucedieron de manera tradicional; abrazos, regalos, uvas, cena y demás rituales que las familias realizan en esa fecha. El festejo transcurría de lo más normal, platicas, bebidas, pero yo no me sentía lo suficientemente cómoda en el lugar. Así que tomé la decisión de regresar a mi casa a pesar de tener el permiso de mi madre para quedarme a dormir en casa de mi amiga. Ella se sorprendió cuando le comuniqué mi decisión, pero no insistió y se ofreció a llevarme con su primo a mi casa.

Eran aproximadamente las tres de la mad**gada cuando llegué a mi casa, me dirigí a mi dormitorio. Iba entrando cuando escuche que abrían la puerta de la casa, me asuste y corrí para asomarme por el barandal quien era, me tranquilicé al ver que eran mi madre y su novio, quienes inmediatamente después de cerrar la puerta se abrazaron besándose de manera desesperada. Era evidente que venían cachondeando desde el coche por que se veían muy calientes. Mi madre jadeaba ansiosa mientras se dejaba besar el cuello al mismo tiempo que desabrochaba el pantalón de él. Se hincó para dejar salir un largo y grueso pito que me dejo boquiabierta. Mi madre abrió la boca para permitir la entrada de ese pitote. No podía dar crédito de ver en la sala de mi casa a mi madre hincada mamándole la verga a su novio. Ellos no me veían ya que yo estaba en el segundo piso asomándome por debajo del barandal. La escena me impacto tanto que me levanté y me metí a mi cuarto con el corazón palpitando aceleradamente. La curiosidad por saber que hacían carcomía mi mente, por lo que me quite los zapatos altos que traía para no hacer ruido y salí nuevamente de mi cuarto para asomarme. Mi madre seguía hincada pero ahora con esa enorme verga en medio de sus operadas tetas mientras su novio hacia movimientos de cadera, ella escupía en el pito de su novio para que resbalara mucho mejor. Sentí culpa de estarlos viendo y me volví a meter a mi cuarto aún más inquieta. Me recosté en mi cama con una serie de sentimientos encontrados. Mi inquietud creció cuando escuche los gritos de mi madre, lo que hizo que saliera de nueva cuenta a asomarme. Mi madre estaba en cuatro patas en el sillón con el vestido levantado y su tanga de lado, mientras su novio la bombeaba fuertemente. Los gritos de mi madre que en muchas otras ocasiones ya había escuchado ahora tenían un rostro.

- Jálame los cabellos. Le pidió mi madre a su novio

Él obedeció al mismo tiempo que comenzó a darle fuertes nalgadas a mi madre, quien gemía y le pedía más.

- Ahhhhh… Así, más, dame más cabrón, no pares.

No puedo negar que la escena era sumamente cachonda. Ver a mi madre con la falda subida a la cintura, en ligeros, con la tanga de lado recibiendo fuertes nalgadas al mismo tiempo que la cogían hizo que deseara ser cogida de la misma manera. Yo ya había tenido experiencias sexuales con mi novio con el que llevaba un año de relación, pero nunca de la manera en la que mi madre las estaba viviendo en ese momento. Mi madre se levantó del sillón y tomando de la mano a su novio se dirigieron hacia las escaleras por lo que yo corrí a mi cuarto y tras la puerta escuche que pasaron en dirección a la habitación de mi madre. Seguí escuchando los gemidos de mi madre, pero ya no podía verlos por que ahora estaban dentro de la habitación de mi madre. Tenía un enorme deseo de ir a asomarme pero el miedo a ser descubierta me lo impidió. Estaba muy caliente imaginándomelos cogiendo en miles de posiciones. Sin darme cuenta comencé a sobarme mi panocha bajo el vestido que traía puesto haciendo a un lado la tanga para acariciar mi clítoris. Tuve un orgasmo muy intenso, el primero que experimentaba de esa magnitud. Me quedé tendida en mi cama temblando aún con las piernas abiertas. Cuando recobré el sentido escuché el ruido de la ducha del baño de la habitación de mi madre. Se estaban bañando. Minutos después escuche que alguien bajaba a la planta baja. Yo seguí recostada disfrutando del momento y recordando lo vivido. Había un cómodo silencio que se vio interrumpido por ruidos en la planta baja. Me levanté de la cama y silenciosamente bajé a la sala para ver que sucedía. Me asomé al estudio y ahí estaba el novio de mi mamá sentado en el sillón bebiendo una cerveza, así que entre saludando.

- Hola.
- Hola. Contestó él un tanto sorprendido
- Que haces? Le pregunte.
- Más bien, que haces tu aquí, no se supone que te quedarías a dormir en casa de tu amiga? preguntó.
- Se suponía, pero la verdad decidí regresarme. Respondí.
- Acabas de llegar? Cuestionó.
- No, llegue unos minutos antes que ustedes llegaran. Conteste con una picara sonrisa.

Puso una cara de sorpresa por darse cuenta que yo estaba presente en el momento en el que ellos cogían. Antes de que comentara algo me adelante.

- No te preocupes, no pasa nada.
- Que pena. Atino a decir.
- Y mi mamá? Pregunté.
- Ya se durmió. Ya sabes que se toma su pastilla y se pierde.
- Me invitas una cerveza? Le dije.
- Por supuesto, deja te la traigo.
- No te preocupes yo voy. Quieres otra?
- Ok.

Después de traer la cerveza me senté frente a él y comenzamos a charlar de muchas cosas. Como lo comenté anteriormente, el novio de mi mamá era muy agradable, me caía bien. De hecho había sido el único novio de mi mamá con el que simpatizaba y con el que no tenía problema alguno de que fuera con nosotras de vacaciones o que se quedara en casa con nosotras. Me enteré el por que de sus visitas intermitentes a mi madre, y pude darme cuenta de cómo ella no lo valoraba lo suficiente. Cuando íbamos por la tercer cerveza juntos yo experimentaba una ligero mareo y una euforia que me hizo comentar entre risas:

- Oye, que tanto le haces a mi mamá que grita como si la estuvieras matando?

Él se puso rojo y contestó con otra pregunta:

- Tu que te imaginas?
- Jajajajajajajajaja… No lo se, por eso pregunto.
- No creo que quieras saber? Me dijo.
- Y por que supones que no quiero saber? Dije.
- Por que quizá sea incomodo para ti. Me dijo muy serio.
- La verdad? Si, si me gustaría saber.

Al decir esto abrí un poco mis piernas para que pudiera ver la tanga negra que traía puesta. Él lo noto por que posó su mirada en medio de mis piernas. Yo me encontraba excitada por todo lo que había visto.

- Mejor cambiemos de tema. Me dijo.
- Ok. No insistí.

Platicamos de muchas otras cosas más. Ocasionalmente cruzaba mis piernas haciéndolo sin el más mínimo cuidado para enseñarle mi tanga. Podía darme cuenta que él lo notaba. Yo quería llevar la platica al tema del sexo. Así que comencé a platicar de mi novio. De cómo había sido mi relación y de mi primera experiencia con él sexualmente hablando.

- Lo hemos hecho varías veces pero nunca he experimentado un orgasmo. Comenté.
- Por que dices eso? Preguntó.
- Por que no he sentido lo que muchas de mis amigas dicen. Además él es muy tosco, en ocasiones me lastima y eso que no la tiene muy grande.

Ambos nos echamos a reír. Y él comentó.

- Ya lo experimentaras algún día.
- Ojalá no tarde mucho por que me muero de ganas por sentirlo. Le dije.
- Todo a su tiempo.

Las cervezas ya habían hecho efecto en mi y ya estaba un poco ebria, por lo que me atreví a decirle.

- No te gustaría ser tu el que me enseñé eso?

Él se quedó sorprendido por mi insinuación y nerviosamente me contesto.

- Como crees, podrías ser mi hija.
- Pero no lo soy. Le dije muy segura al mismo tiempo que me levantaba del sillón para dirigirme hacia donde él estaba.

Él se puso nervioso y me dijo.

- Espera, no esta bien.
- Solo quiero que me des un abrazo de año nuevo. Le pedí.

Se puso de pie para darnos un abrazo en el que pegue todo mi cuerpo en el suyo. Lo abracé con todas mis fuerzas. Sentí como su pito comenzó a reaccionar, por lo que comencé a restregar mi vulva en el haciendo movimientos pélvicos. Él trato de separarse pero no se lo permití.


- No, por favor, espera. Tu mamá esta allá arriba durmiendo. Me decía al mismo tiempo que intentaba separarme.
- Mi mamá no se va a despertar, y lo sabes. Se tomó su pastilla y estará perdida por muchas horas. Le dije al mismo tiempo que comencé a acariciar su pito sobre el pants que traía puesto.

Sentí en mi mano esa hermosa verga que horas antes había estado dentro de la panocha de mi madre. Sentía como crecía conforme la acariciaba, lo que hacía que él comenzara a ceder.

- No, espera por favor. Me decía con la voz entrecortada.
- Que, no te gusto? Le preguntaba.
- No, no es eso.
- Entonces? Aprovechemos que mi madre esta durmiendo.

Terminando de decir eso nos besamos de una manera en la que jamás me había besado con alguien. Nuestras lenguas se buscaron, él mordía y succionaba mis labios de manera muy rica. Aun traía la ropa con la que me había ido a la fiesta que era un vestido negro con los hombros descubiertos, medias a media pierna, una tanga negra que coordinaba con el brasier del mismo color, los zapatos altos me los había quitado para no hacer ruido al caminar, por lo que mientras nos besábamos él acariciaba mis nalgas por encima del vestido que traía puesto. Pegaba mi cuerpo al de él frotándolo mientras el bajaba a besar mi cuello succionándolo ligeramente. Yo estaba muy caliente, así que le bajé el pants y con mi mano tome ese enorme pito que ya estaba parado y comencé a jugarlo con mi mano de arriba hacia abajo. El pego su pito a mi vulva por lo que subí mi vestido para que comenzara a frotarlo en mi panocha sobre la tanga. Sentir ese pedazo de carne entre mis piernas hizo que me empapara mucho más de lo que ya estaba. No pude resistir más y me hinque para darle una mamada. Cuando lo tuve frente a mis ojos pude ver lo grande y grueso que era ese pito. La cabeza estaba hinchada y roja, empapada por una rica miel que me supo delicioso al momento en que me lo metí a la boca. Él solo suspiró al mismo tiempo que tomando mi cabeza comenzó a mover las caderas de atrás hacia delante.

- Te gusta? Le pregunte.
- Si, me encanta. Succiónalo más fuerte por favor. Me pidió.

Yo le obedecí y succioné como si quisiera sacarle el alma. Lo hacía tan fuerte que sentía como tensaba sus músculos.

- Ahhhhh que rico lo haces. Chúpame los huevos.

Tome sus huevos entre mis labios y comencé a succionarlos fuertemente jalándolos como si quisiera arrancarlos. Con mi lengua subía por todo el tronco como lo había visto en las películas pornográficas para meterme ese enorme pito hasta la garganta. Anteriormente ya le había mamado la verga a mi novio, pero esta vez era diferente. El estar en mi casa, hincada mamándole la verga al novio de mi mamá mientras ella dormía en el piso de arriba hacía que me excitara de sobremanera. Me levanté y lo empujé al sillón para que se sentará. Le quite el pants al mismo tiempo que él se quitaba la playera. Sin quitarme el vestido me monté para hacer de lado mi tanga y probar ese enorme pedazo de carne que me tenía empapada. Él tomó su parado pito y comenzó a frotarlo en la entrada de mi panocha que ya la pedía a gritos. Cuando se quedo quieto y sentí la cabeza en la entrada de mi vulva me comencé a sentar lentamente. Que delicia! Nunca había sentido algo igual hasta ese momento. Sentir ese pedazo de carne abriéndose paso dentro de mi fue la sensación más placentera. Podía sentir como mis paredes vaginales tronaban por lo grueso de ese pito.

- Ahhhhh es muy grande. Dije.
- Despacito, hazlo despacito. Me dijo susurrándome al oído.

Me senté por completo y me quedé quieta por un instante para poder digerir bien ese enorme palo que sentía que me llegaba hasta el estomago. Lentamente comencé a subir y a bajar. Mi panocha estaba tan empapada que facilito la acción. Tomándome de las nalgas él me ayudaba a darle ritmo a mis movimientos.

- Muévete como cuando bailas Hawaiano. Me decía.

Durante muchos años había estado en grupos de danza, donde en las presentaciones cuando mi madre iba lo llevaba con ella. Otras veces (como ya lo mencioné antes) solamente iba él. Por eso sabía lo que me pedía. Comencé a hacer movimientos circulares con toda su verga dentro de mi, lo que hizo que experimentara una sensación indescriptible. Mi cuerpo comenzó tensarse y una especie de escalofrió comenzó a recorrer toda mi espalda, mi respiración comenzó a agitarse y aceleré mis movimientos. Era algo que no podía parar. Mis movimientos de cadera comenzaron a ser cada vez más rápidos al punto que mi vista se comenzó a nublar y sentí un hormigueo por todo mi cuerpo. En ese momento vino a mi mente la imagen de mi madre siendo cogida en cuatro patas en el sillón de la sala. Y me imaginé que ahora ella era quien nos estaba viendo coger escondida tras la puerta del estudio. Ese pensamiento me excitó muchísimo que hizo que me viniera de una manera descomunal. Dejé caer mi cuerpo sobre el suyo mientras él abría mis nalgas con sus manos para comenzar a bombearme fuertemente, lo que hizo que la sensación regresara de manera inmediata. Sentí como de nueva cuenta ese escalofrío volvía a recorrer mi cuerpo.

- Oh! Así, así. Sigue por favor, no pares. Le pedía.

Sus movimientos de fuera hacia adentro hacían que su pito acariciara toda mi vulva en su interior. Sentí nuevamente mi cuerpo desvanecerse al mismo tiempo en el que sentí un calor dentro de mi panocha. Era la primera vez que alguien descargaba su semen dentro de mi. Que sensación tan deliciosa. Nos quedamos quietos, yo encima de él abrazándolo con su verga aún dentro de mi.

- Te gustó? Le pregunté aún jadeando.
- Estuvo muy rico. Y a ti?
- Me encantó. Nunca había sentido esto.

Tras reponerme un poco me levanté y acomode la tanga que inmediatamente se empapó con la leche de él que salía de mi panocha, sentía como escurría su leche por mis ingles acariciando mis piernas. Me dirigí a la habitación de mi madre para saber si aún estaba durmiendo. Y si, ahí estaba ella roncando y sin despertar por el efecto de sus pastillas para dormir que llevaba años tomando. Bajé de nueva cuenta y tome una juego de llaves del escritorio de mi madre y le pedí que me acompañará.

- A donde? Preguntó.
- Ponte tu ropa y acompáñame.

Se puso su pants y su playera y me siguió. Abrí el ventanal corredizo que daba al enorme jardín de mi casa. Lo atravesamos para dirigimos a los bungalows de visitas. Abrí uno y cuando nos metimos cerré con llave. Inmediatamente me le fui encima para besarlo. Él correspondió besándome de una manera mucho más ardiente que la primera vez. Bajo el cierre de mi vestido e hizo a un lado los tirantes de los hombros para dejarlo caer al piso. Desabrochó mi brasier y dejó al descubierto mis medianas pero firmes tetas. Siempre he sido una chica delgada, con nalgas paradas y firmes, una abundante cabellera castaña clara bajo la espalda, ojos verdes, tez blanca. Me considero una chica bonita, pero a los 16 años las chicas tenemos cierta inocencia que nos hace mucho más bellas. Lamio mis rozados pezones que inmediatamente se pusieron duros. Los succionaba fuertemente al mismo tiempo que con su mano hacía de lado mi tanga para meter sus dedos dentro de mi papaya. Estaba en la gloria. Mi novio ni en sueños me había tratado si quiera la mitad de lo que el novio de mi mamá me estaba haciendo en ese momento. Sacó sus dedos llenos de mis jugos mezclados con su leche y me los dio a chupar. Que delicioso sabor. Me recostó en la amplia cama que estaba ahí. Levantó mis piernas y comenzó a besarlas mientras lentamente quitaba las medias, recorrió mis pantorrillas con su lengua hasta llegar a mis talones. Abrió mis piernas y con su lengua acarició mis ingles, con la tanga me dio un rico masaje en mi panocha jalándolo hacia arriba, mientras con su lengua acariciaba mi monte de venus. Hizo a un lado la tanga y con su lengua acaricio mi vagina. Sentí en ese momento una hermosa sensación. Quitó la tanga y abrió mis piernas en compas y comenzó a lamer mi panocha, succionaba mi clítoris, lo que hacía que me arqueara de placer.

- Ahhhhhh… mi amor, que rico. Le decía.

El novio de mi madre me dio mi primera mamada de panocha, muy deliciosa por cierto. No aguanté mucho y me vine en su boca entre gritos y convulsiones. Ahora entendía por que mi madre gritaba tanto cuando se la cogía. Acostada con la cabeza en el filo de la cama, me puso su chile en mi boca y comencé a mamar mientras el seguía mamando mi panocha en un rico 69 invertido. Su verga inmediatamente se puso dura de nueva cuenta. Sacó su verga de mi boca y abrió mis piernas para dejarme ir de un solo golpe su verga hasta adentro.

- Auch! Exclame.
- Te gusta sentirla dentro? Preguntó.
- Si, vuélvela a meter así. Le pedí.

Sacó su verga de nueva cuenta y me la dejo ir hasta el fondo de un solo golpe. Así lo hizo una, otra y otras veces más. Comenzó a bombear fuertemente dentro de mi lo que me hizo comenzar a gemir de placer. Hincado en la cama lo abracé de su cuello para levantarme y rodear su cintura con mis piernas al mismo tiempo que él me tomaba debajo de mis piernas para ensartarme a su antojo. Yo estaba con los ojos en blanco gozando con esa deliciosa verga, en ese momento no pensaba en mi madre, ni en mi novio, sino en que estaba en una situación en la que nunca antes había estado y que me agradaba. Tenía un cierto placer culposo. Uno de mis grandes miedos siempre había sido el no tener la capacidad para poder satisfacer sexualmente a un hombre, pero en ese momento todos esos temores se disiparon al escuchar sus jadeos y sentir su dura verga entrando y saliendo de mi panocha generando un sonido muy rico de nuestros sexos frotándose. Me sentí la más puta en ese momento, pero al mismo tiempo por primera vez en mis 18 años cumplidos me sentí una verdadera mujer, sabia que él lo estaba disfrutando tanto como yo. Sacó su verga y comenzó a golpearme en mis labios vaginales lo que me generaba una sensación deliciosa, azotaba mi mojado chocho con su verga. Me volteo en cuatro patas y con su mano bajo mi tórax para que mi cara quedara pegada al colchón, mis nalgas se levantaron más quedando a merced del novio de mi mamá.

- Que hermosa te ves así mi amor. Exclamo.
- Te gusto mi amor? Dímelo, te gusto?
- Si, me gustas mucho.

Terminando de decir eso sentí como abrió mis nalgas e inmediatamente pasó su lengua por mi ano que solo alcanzó a fruncirse por tan inesperada caricia. Con su dedo comenzó a frotar mi clítoris mientras con su lengua atendía mi culito que sentía como comenzaba a relajarse y abrirse ligeramente. Estaba al borde la locura.

- Aaahhhhhh … que delicia, nunca pensé que esto fuera tan rico.
- Te gusta como te chupo tu culito? Me preguntaba.
- Si mi amor, me encanta, me encanta mucho, comételo todo, es todo tuyo.
- De verdad es mío?
- Si mi amor, es solo tuyo, nunca antes nadie lo había comido.

Con la punta de su lengua comenzó a picarme el culo el cual comenzó a ceder a tan rica caricia, sentía como su lengua entraba lentamente en mi recto, al mismo tiempo que insertaba dos dedos en mi empapada panocha mientras con otro masajeaba mi clítoris.

- Aaahhhh mi amor, siento muy rico. Le decía entre jadeos.
- Vente mi amor, vente en mi mis dedos, empápalos de tus jugos. Me pedía.

Inmediatamente sentí como mis paredes vaginales se comenzaron a contraer y tuve uno de los mejores orgasmo que he tenido en toda mi vida. Sentí como mis pantorrillas se mojaron por el chorro de jugos que avente, me desvanecí en la cama quedando jadeante boca abajo con mi panocha aún escurriendo, sentía que me faltaba la respiración, jalaba aire desesperada. Fue muy intenso. Mientras él me besaba desde mi espalda hasta mis nalgas. Cuando me recuperé me tomo de las caderas y me volvió a poner en cuatro patas para ahora dejarme ir su verga hasta adentro. Al bombearme fuertemente sentía como su verga topaba con algo dentro de mi, lo que me generaba un dolor placentero. Mientras me cogía fuertemente comenzó de nueva cuenta a meterme los dedos por el culo lo que me hacia sentir un doble placer al ser atendida por mis dos hoyitos. Yo estaba poseída por una calentura que jamás he vuelto a sentir con otra persona. El novio de mi madre me estaba dando la mejor cogida de mi vida y yo lo estaba disfrutando sin prejuicios. Por lo que sin pensarlo le dije:

- Quiero que me la metas por el culo.
- En serio? Me preguntó.
- Si, por favor, quiero que me la metas toda por el culo.

Sacó su verga de mi papaya y la ensalivo para ponerla en la entrada de mi culo. Empujo lentamente y sentí como entro la cabeza dentro de mi recto, esto me generó un fuerte dolor que hizo que quisiera desistir.

- Shhhh… No te muevas, no te muevas, relájate, no te muevas, deja que tu culo se acostumbre al grosor. Me decía tiernamente.

Y no era para menos, ya que sus 19 cm de verga que sumados a los centímetros de grosor harían ladrar a cualquiera. Pasado el dolor ahora fui yo quien empuje mis caderas hacia atrás para que otros centímetros de esa gruesa y larga verga entraran en mi. Solo aguanté la mitad, y comenzó el meta y saca lentamente para que lo que fuera dolor se transformara en un rico placer indescriptible. Levanté la mirada y me pude ver ensartada a través del espejo que estaba de la pared, él en cuclillas bombeándome mientras jalaba mis cabellos y me daba de nalgadas hacían que ese placer deformado para muchos me hicieran sentir una mujer plena. Mirando nuestro reflejo en el espejo me vinieron a la mente mis ridículas amigas del colegio, esas mojigatas y aburridas hijas de familia de dinero que al igual que yo guardan las apariencia jugando el papel de niñas bien y correctas. Me imaginaba en lo que pensarían si me vieran así empinada siendo penetrada por el culo mientras me jalaban de los cabellos y me azotaban las nalgas. Pensaba en el pendejo que tenía como novio, en su patética y aburrida forma de ser, queriendo jugar al futuro hombre de negocios comportándose con una falsa seguridad que se desbarataba a la hora de estar conmigo y no saber como satisfacerme sexualmente. Pensé en mi madre, en que en esos momentos estaba descansando sin imaginar que abajo en su propia casa estaba su hija siendo cogida por su novio. Pensé en mi, en como en solo una noche me había convertido en una verdadera puta. Y saben que? No me m*****aba, sino por el contrario, me gustaba serlo. Y más aún, me excitaba mi deslealtad hacia mi madre por que el hombre que me estaba haciendo gozar era su novio. Sentí como de pronto su verga comenzó a hincharse avisándome que se iba a venir.

- Ahhhhh que rico mi amor. Estoy por venirme. Dijo.
- Si mi amor, vente dentro de mi, regálame tu leche dentro de mi culo. Llénalo de tu lechita.

Empujó más fuerte y rápido para soltar chorros de caliente crema dentro de mi culo. Me dejo ir más de la mitad de su verga mientras se venía lo que hizo que me doliera mucho al punto de sentir que me desmayaba. Saco su verga y se escucho como mi culo jalo aire para hacer el sonido de cuando alguien manda un beso tronado. Me deje caer de nueva cuenta en la cama y vi como su pito aún parado tenía residuos de excremento. Le había llenado su verga con mi mierda. Ambos nos soltamos a reír. Estaba exhausta, no podía ponerme de pie. Él se metió al baño para lavarse la verga mientras yo me quedé en la cama. Regreso y ambos nos quedamos dormidos abrazados desnudos en la cama. Cuando abrí los ojos ya había salido el sol, salté de la cama asustada y lo desperté. Era seguro que mi madre ya se había levantado. Acordamos que él saliera diciendo que acaba de regresar de correr mientras yo me quedaba en el bungalow de visitas hasta que él se llevara a mi madre a desayunar para posteriormente alcanzarlos a donde fueran haciéndole creer a mi madre que en realidad me había quedado a dormir en casa de mi amiga. Así lo hicimos, ella creyó la historia. Más tarde, después de bañarme los alcance en un restaurante donde los tres desayunamos. Durante el desayuno los tres charlábamos animadamente, a mi mente regresaban las escenas con él. En ese momento quería desaparecer a mi madre y estar únicamente con él. Mi culo lo sentía adolorido, cada vez que lo fruncía me hacía recordar el rico placer que me generó su verga dentro de mi. Ocasionalmente cruzábamos nuestras miradas y sonreíamos.

- Que bien están comenzando el año, los veo a ambos de muy buen humor. Comentó mi madre.
- Si, así es. Contestamos los dos al mismo tiempo.

Y como no estarlo, si el año lo habíamos comenzado de la manera mas deliciosa posible. Durante los siguientes meses nos seguimos viendo a escondidas de mi madre, quien muchas veces por su trabajo tenía que salir por varios días fuera de la ciudad, nosotros aprovechábamos su ausencia para habitar la idea de estar casado y de ser un matrimonio feliz, íbamos al súper, cocinábamos, veíamos la televisión juntos, cogíamos a todas horas y en cualquier lugar de la casa, nos bañábamos juntos, íbamos al cine, etc. A veces nos íbamos los fines de semana a la casa que mi madre tiene en la playa y pasábamos momentos inolvidables. En una ocasión le conté como es que los había visto cogiendo esa mad**gada de año nuevo y lo mucho que se me había antojado estar en el lugar de mi mamá. Al siguiente fin de semana me invito a cenar no sin antes pedirme que me vistiera con un vestido de noche, zapatillas, medias, ligeros tanga, brasier, y zapatos altos que él mismo me había comprado. Durante el camino de regreso a casa me pidió que le mamara la verga mientras él manejaba. Cuando llegamos a casa me hizo exactamente lo mismo que le hizo a mi madre esa noche. Cuando mi madre regresaba de sus viajes de trabajo todo volvía a la normalidad. Las veces que mi madre se enojaba con él y no se veían, era yo quien le llamaba por teléfono e iba a su departamento para que me cogiera. Dos semanas después de ese año nuevo corté a mi novio quien no daba crédito a que fuera yo quien terminara la relación. Lloró y suplicó que no lo dejara, pero ahora tenía a un verdadero hombre que compartía cosas conmigo, me respetaba, me enseñaba cosas en todos los terrenos y aprendía cosas nuevas a mi lado. Muchas veces le pedí que nos fuéramos juntos, que huyéramos de mi madre, que nos fuéramos lejos a vivir nuestra vida . Él siempre me dijo que tengo una vida por delante y que debo vivirla con alguien con quien pueda crecer al mismo tiempo. Cuando él y mi madre se separaron de manera definitiva, me envió un correo donde me explicaba que se iba del país para que ambos continuáramos con nuestras vidas, me agradecía los hermosos momentos vividos y que lo que más le dolía de irse era que me dejaría de ver. En ese momento acepté que estaba perdidamente enamorada de quien fuera el novio de mi madre. Lloré mucho durante meses, deje de comer, mi rendimiento escolar bajo de manera considerable, terminé nuevamente en terapia psicológica. Mi madre jamás mencionó algo sobre él, pero sabía que en el fondo le dolía. Yo estaba muy m*****a con ella por haber terminado la relación con él. Entré en una fuerte depresión, pero no podía decirle a nadie lo que me pasaba, solo se lo conté a mi psicólogo en su momento. y ahora se los he contado a ustedes. De esto han pasado 6 años y cada año nuevo vienen a mi memoria esa primera vez que me sentí mujer y no evito sentir cierta nostalgia. Hace poco menos de dos meses logré contactarlo de nueva cuenta a través de Facebook, esta viviendo y trabajando en Jamaica, me ha invitado a visitarlo ¿y saben algo? Este fin de semana salgo para Jamaica. Estoy ansiosa por verlo y decirle las cosas que han sucedido y que he sentido durante todo este tiempo. Pero el verdadero motivo es el de ir para que me vuelva a dar unas ricas cogidas como las que me daba cuando era adolescente.

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Categories: AnalHardcore
Posted by HistoriasdeMujeres
7 months ago    Views: 3,539
Comments (1)
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1 month ago
Genial historia, tienen pagina de la narradora del la historia ?