CON LA MANO BIEN PUESTA EN LA NALGA

Ésto pasó hace 2 semanas más o menos. Subí de noche al metrobús del lado de las mujeres. Llevaba una bolsa de plástico grande y estorbosa. Desde el principio me ubiqué de frente a la puerta delantera, agarrándome del tubo que está detrás de los asientos de la izquierda y de ahí no me moví en todo el viaje. Se tardó en llenar un poco, pero como mi trayecto era largo, fuí paciente. Como tentempié antes del chikaneo, en una estación subió una chika con una minifalda de mezclilla. Además de traer chiquifalda, tenía varios hoyitos en ella, así que se le veían varias partes de sus piernas, muy blancas y suavecitas. Resulta que el metrobús en el que iba sólo tenía un asiento sobre la llanta delantera izquierda, detrás de la cual yo iba parado, entonces la chica se subió a la parte de la llanta de frente a mí y se sentó, regalándome un muy buen flash de sus bragas blancas. Muy divertido momento.



Ya más adelante, después de varios intentos fallidos de chikanear, de reojo ví que se acercó una chava o señora joven (nunca la volteé a ver directamente para no ser obvio ni levantar sospechas). Lo único que pude distinguir era que era medio fresa, llevaba un bolso colgado del hombro hizquierdo y vestía una falda entre azul y blanca de esas que tienen vuelo, más o menos a la altura de la rodilla. Se paró no justo detrás de mí, sino un paso a mi izquierda en un ángulo medio raro, viendo en diagonal entre el lado y el frente del camión. Como ya faltaban pocas estaciones para que me bajara, puse manos a la obra rápido. Sin soltarme del tubo con la mano derecha, dí un paso a mi izquierda y me hice un poco hacia atrás. En la mano izquierda llevaba la bolsa que me estorbaba mucho para maniobrar, pero ya alcanzaba a rozar la falda de la chica y yo tenía que hacer algo rápido, así que me aventé al ruedo. En un enfrenón que dio el conductor, hice mi mano más hacia atrás y estiré mis dedos lo más que pude por la bolsa que llevaba. Lo primero que sentí fue el pliegue entre la pierna y la nalguita de la nena. Pero el conductor frenó más, así que me dejé ir más y clarito sentí las nalguitas y el pliegue con sus piernas y un poco un breve espacio y luego su otra nalguita. Las chavas que no cooperan, con eso tienen para voltear y verte feo o moverse, pero ésta chica no lo hizo. El conductor dejó de frenar un isntante y luego frenó otra vez. Entonces aproveché para apostar todas mis cartas: En ese segundo enfrenón, le metí el dedo meñique entre sus nalguitas mientras con los otros dedos le sentí su nalgutia izquierda. Pfff, el cielo, amigos. El cielo, les digo. No sé si traía tanguita o calzón normal, yo no sentí nada que me impidiera entrar entre sus nalgas. Yo prefiero mil veces que traigan falda a algún pantalón pegado o mallones porque con la falda puedes sentir completamente la forma natural del cuerpo de las nenas sin que se los deforme un pantalón pegado. Además de que puedes hacer lo que hice aquí, meterle los dedos con todo y faldita entre las nalguitas tan deliciosas que tenía. Y la chava no hizo nada ni se movió un centímetro. Como iba con gente, pero no atascado, me separé en cuanto el metrobús dejó de moverse. Pero en cuanto arrancó y se movió de nuevo, volví al ataque. Como ví que era dejada, lo que intenté hacer fue subirle la falda para tocarla debajo y ver qué diablos traía de ropa interior y sobre todo sentir la suavidad de la piel de esas deliciosas nalguitas directamente, pero fue entonces cuando ella reaccionó. Al sentir que le movía la falda, volteó. Pero sólo volteó un instante y regresó a su posición original. Yo le dejé la falda en paz y me conformé con repetir lo de antes. Aprovechando otra frenada, le volví a sentir esas nalguitas, esa rayita, la presión natural entre ellas, la curvatura de su cuerpo.... Una verdadera delicia. Desafortunadamente todo lo bueno acaba. Y acabó justo en la estación donde yo bajaba. Lo peor fue que en esa estación se subió más gente y me hubiera pegado más a la nena, pero yo ya me había tardado demasiado en regresar a casa por otros asuntos que hice más temprano y ya tenía que regresar. Maldije mi responsabilidad de llegar temprano, pero esa manoseada estuvo deliciosa.





Días después iba de regreso a casa en metro después de dejar a mi novia en su trabajo. Desde que iba en el pasillo identifiqué a la víctima/cómplice. Una chica joven que iba escuchando música con audífonos. Me le adelanté y llegué primero al andén para no ser sospechoso. Era una chava flaquita, morena, pantalón de mezclilla. Había algo de gente el el andén. Llegó el metro y mucha gente salió, se volvió a llenar y la chica prefirió hacerse a un lado y esperar el siguiente, lo cual hice también. Se volvió a juntar gente en el andén y cuando llegó el siguiente metro la niña decidió meterse. Yo entré detrás de ella, en la parte de hasta adelante del vagón. Ella se agarró de un tubo para quedar a unos pasos de la entrada, pero afortunadamente más gente entró detrás de nosotros y yo hábilmente empujé con el hombro a la chava y, pobrecita, la arrastré hasta la puerta del otro lado. Yo quedé de frente a la puerta del fondo, dándole la cara a dos weyes y ella quedó entre nosotros tres, a mi lado dándome la espalda. En seguida y aprovechando aún el movimiento de gente, le planté bien la mano abierta en su nalguita izquierda, abarcándola toda y sintiendo una chiquita pero redondita forma. Muy rica. La niña no reclamó. para no hacerles el cuento largo, así me fui, con mi mano abierta plantada en su nalga por 4 estaciones, hasta que se tuvo que bajar y yo le dí un buen llegue con el dedo extendido entre sus nalgas como despedida.



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Categories: MasturbationVoyeur
Posted by AXCED
8 months ago    Views: 903
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